A lo largo de la última década y parte de la actual, las Fuerzas Armadas de Sudamérica han consolidado diversos proyectos de construcción naval, los cuales pasaron de la mera consideración en documentos oficiales a ser una realidad en toda regla. Desde los últimos años es normal hacerse eco de las novedades de los astilleros ubicados en Brasil, Chile, Perú y, más recientemente, de Colombia, los cuales están avanzando en proveer a sus respectivas armadas con buques de mayor tonelaje y complejidad, como otros servicios de manteniendo, sostenimiento y modernización de las Flotas de Superficie y Submarinas.

Esta realidad se contrapone con la actualidad de otros países, como es el caso de Argentina, el cual al día de la fecha no puede dar el gran salto y recuperar capacidades que en el pasado convirtieron al país en uno de los lideres a nivel regional en materia de construcción naval. Durante las próximas líneas realizaremos un breve repaso de los principales proyectos de construcción naval destinados a las Fuerzas Armadas de la región.

Brasil

Submarinos PROSUB

No cabe duda de que uno de los Programa más ambiciones de la región en la última década ha sido el PROSUB de la Marina de Brasil. Surgido de la asociación estratégica con Francia, este se puso como meta la construcción de cuatro nuevos submarinos de ataque de la clase Riachuelo (basada en la clase Scorpene de Naval Group), como también, de cara a la próxima década, de una unidad equipada con propulsión nuclear denominada como Álvaro Alberto.

El Humaitá S-41 durante sus primeras pruebas. Foto: Marinha do Brasil

La construcción de una nueva clase submarinos, ideada para reemplazar a los Tipos 209/1400 (clase Tupi y Tikuna), requirió de importantes inversiones a nivel de infraestructuras las cuales no se concentrarían unicamente en la fabricación de las unidades, sino en las futuras instalaciones que sirven de asiento para la nueva clase Riachuelo. Estos esfuerzos se plasmaron en el nuevo Complejo Naval Itaguaí ubicado en Río de Janeiro, el cual es desde el año 2021 el nuevo asiento del Comando de la Fuerza de Submarinos de la Marina de Brasil.

En base a los últimos anuncios, la Marina de Brasil ya ha incorporado al servicio a dos unidades de la clase, mientras avanza en el retiro de las unidades de la clase Tipo 209. Más precisamente, se trata de la comisión de los nuevos Riachuelo (S-40) y Humaitá (S-41), los cuales completaron de forma satisfactoria sus pruebas de mar y aceptación. Los dos submarinos restantes, Tonelero (S-42) y Angostura (S-43), se encuentran en diversos grados de completamiento. Por último, en este apartado, si bien rodeado de gran hermetismo, el país vecino avanza en el desarrollo de los reactores de pruebas que impulsarán al futuro Álvaro Alberto, el cual entraría en servicio durante la próxima década.

Fragatas clase Tamandaré

Ideadas como el reemplazo de las unidades de la clase Niterói, las fragatas clase Tamandaré son otro de los programas de alto perfil de la Marina de Brasil a fin de renovar su flota de superficie y escoltas. Surgidas de la asociación con el astillero alemán Thyssenkrupp, se prevé la construcción local de cuatro unidades, con opción a dos adicionales, sean entregadas entre el año 2025 y 2029. Entre las últimas novedades reportadas, se listaron los avances en la construcción de la primera unidad “Tamandaré (F-200)”, las cual tendría una fecha de botadura durante mediados del corriente años. La segunda unidad en grada, “Jeronimo de Albuquerque (F-201)”, inició su fabricación el pasado mes de noviembre en el marco de la ceremonia de corte de la primera plancha de acero naval.

Buque Polar “Almirante Saldanha”

Otro de los programas actualmente en curso, teniendo como contexto la cada vez mayor importancia de la Antártida, es la construcción de un nuevo Buque Polar para la Marina de Brasil. Si bien no posee el perfil de los programas de submarinos y fragatas, la construcción local de una unidad de estas características demuestra la voluntad de Brasil de fortalecer las capacidades para apoyar y sostener su presencia en el Continente Blanco.

Al día de la fecha, Almirante Saldanha”, está siendo construido en astilleros locales, listándose la ceremonia de corte de la primera plancha de acero en 2023, y proyectando su finalización para el 2025. Este buque tendrá una eslora aproximada de 103 metros, un hangar para dos helicópteros de tamaño medio, una autonomía de 70 días y capacidad para alojar una tripulación de 95 personas, entre ellos 26 investigadores.

Chile

Buque Polar Almirante Viel

El mes de diciembre de 2022 no fue un mes más para la industria naval de Chile. Estas fechas marcaron uno de sus hitos más importantes a la fecha con la botadura del buque polar Almirante Viel construido en el marco del Proyecto Antártica I de la Armada de Chile. La embarcación de 10.500 toneladas de desplazamiento fue construida en los astilleros ASMAR, los cuales se viene posicionándose como uno de los referentes de la industria naval de la región.

Rompehielos Almirante Viel. Créditos: Armada de Chile
Rompehielos Almirante Viel. Créditos: Armada de Chile

La construcción del Almirante Viel, iniciada en el año 2018, insumió una inversión de 210 millones de dorales, involucrando a 800 trabajadores del astillero ASMAR y miles más en industrias asociadas al proyecto. En base a los anuncios oficiales del Ministerio de Defensa de Chile, está previsto que la unidad sea entregada a la Armada durante el corriente año, aunque no se han brindado mayores precisiones al respecto desde su botadura.

En cuanto a sus capacidades, este tendrá “espacio para transportar 19 contenedores de 20 pies, 400 m3 de carga de combustible, carga de pallets y será equipado con una barca autopropulsada y grúas con capacidad de levante de 25 toneladas. Para cumplir con las tareas de búsqueda y rescate (operativos SAR) contará con la capacidad de operar con dos helicópteros medianos y dos botes de rescate”, según pudo detallar ASMAR

Buques Multipropósitos Proyecto Escotillón IV

Englobado dentro del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval, el astillero ASMAR tiene como otros de sus programas en desarrollo la construcción de nuevos buques multipropósito del Proyecto Escotillón IV. Este proyecto comprende la fabricación de un total de cuatro buques multipropósitos a los fines de reemplazar al AP-41 Aquiles y a las barcazas de la clase Batral de la Armada de Chile. Estas futuras unidades serán destinadas a la Brigada Anfibia Expedicionaria (BAE) del Cuerpo de Infantería de Marina.

Para estos nuevos buques la Armada de Chile seleccionó al diseño del astillero Vard Marine, perteneciente al grupo Fincantieri. La empresa es la misma que ha brindado el diseño y apoyo técnico para la construcción del futuro Buque Polar Proyecto Antártica 1. Cada uno de los buques multipropósito tendrá un desplazamiento de 7.987 toneladas, 110 metros de eslora y 21,8 metros de manga, contando con la capacidad de transportar hasta 250 efectivos. La autonomía prevista ronda las 7.000 millas náuticas.

En cuanto a fechas de entrega de la primera unidad, actualmente siendo construida, se ha proyectado que sea botadura durante el transcurso del corriente año 2024, con el objetivo de proseguir con los trabajos de finalización de cara a su provisión a la Armada de Chile. Frente a esto último no se han brindado mayores detalles oficiales.

Perú

Modernización submarino Tipo 209

Uno de los Programas de recuperación de capacidades más importantes emprendidos por Perú es la modernización de su flota de submarinos Tipo 209 llevada cabo de forma local en los astilleros SIMA. Este proceso, el cual cuenta con la primera unidad completada, B.A.P. Chipana, y siendo sometidas a pruebas, ha comprendido una importante inversión en cuanto a recursos de infraestructura y a nivel de recursos humanos.

Los trabajos llevados a cabo, que incluyeron el corte de casco resistente para la instalación de los nuevos motores MTU 12V493 AZ80 GA31L y cambio de sus 480 baterías, contaron con asistencia técnica y supervisión del astillero alemán Thyssen Krupp Marine Systems (TKMS). Asimismo, se llevó a cabo la instalación de un nuevo sistema de tiro y combate denominado “Kallpa”, sumado a nuevos periscopios y la capacidad de lanzamiento de misiles anti-buque SM-39 Exocet.

Entre las últimas novedades listadas se pueden destacar la puesta a flote del mencionado B.A.P. Chipana, el cual esta siendo sometido a pruebas de estabilidad a la espera de realizar su primera navegación; mientras que el B.A.P. Antofagasta se encuentra siendo sometida a similares trabajos, encontrándose actualmente su casco cortado en diferentes secciones a fin de ser instalados los nuevos motores MTU y conjuntos de sistemas y baterías renovados.

Buques Multipropósitos tipo LPD clase Makassar

A la par de que realiza la modernización de sus submarinos Tipo 209, el astillero SIMA también se encuentra avanzando en la construcción de su segundo buque tipo LPD para la Marina de Guerra del Perú. Denominado como B.A.P. Paita, la unidad se encuentra en un alto grado de completamiento, con la reciente colocación de los bloques de construcción que forma parte de la denominada como obra muerta del buque.

Su construcción, junto a la de su gemelo B.A.P. Pisco, surge de la asociación del astillero peruano con la empresa naval surcoreana Daesun Shipbuilding & Engineering; teniendo como primer hito la botadura y puesta en servicio de esta unidad en el año 2018. Una de las últimas novedades de la carrera operativa de este buque es su participación en diversos ejercicios internacionales, como el caso del UNITAS, como también el transporte de los helicópteros Sea King que fueran transferidos por España a Perú de forma simbólica.

Colombia

Impulsado por COTECMAR y empresas asociadas, la industria naval de Colombia viene avanzando a pasas sostenidos para equipar a la Armada Colombiana con renovados buques fluviales, de patrulla, científicos y, próximamente, de combate. Así da cuenta la reciente entrega y entrada en servicio del buque oceanográfico Simón Bolívar, el cual ya ha completado su primera expedición a la Antártida.

Una de las claves para alcanzar este logró, siendo el primer buque de esta clase construido localmente en Colombia, es la asociación con el astillero neerlandés Damen, el cual ha brindado el diseño base del Simón Bolívar, como asesoría técnica fruto de acuerdos alcanzados en el año 2020.

Esta fructífera asociación se fortalecerá próximamente con la selección del diseño de la firma de Países Bajos para la construcción de las nuevas fragatas multipropósito de la Armada de Colombia. Como fuera anunciado en el año 2022, el diseño de DAMEN fue seleccionado para avanzar en la construcción en COTECMAR del futuro reemplazo de las actuales fragatas clase Almirante Padilla.

Denominadas provisionalmente como “Plataforma Estratégica de Superficie”, la Armada de la República de Colombia habría seleccionado el diseño de fragatas de la clase SIGMA desarrolladas por Damen. Más precisamente, de la fragata 10514. Entre sus características se encuentra una eslora de 105 metros, manga de 14 metros, con un desplazamiento de 2.500 toneladas. Según lo indicado por Damen, las fragatas pueden desempeñar misiones de guerra antisuperficie, antisubmarina y defense antiaérea.

Mientras tanto Argentina…

La somera lista presentada en párrafos anteriores solo brinda un pantallazo de la actualidad regional que sirve como espejo para la Argentina. Si bien en documentos oficiales y anuncios recalcan la importancia de la industria naval local para poder equipar a la Armada con medios suficientes para custodiar la “Pampa Azul”, las declamaciones del Poder Político no son acompañadas con los recursos y la voluntad necesarias para poner en valor a los astilleros nacionales.

Al día de la fecha, los “principales” proyectos del complejo naval argentino se posan en la construcción de pequeñas embarcaciones, en cronogramas de entregas que no se pueden respetar por diversos factores. En esta linea, Tandanor no ha botado ni uno de los remolcadores pretendidos por la Armada Argentina, listándose la construcción de dos unidades. Por su parte, Astillero Río Santiago recién ahora después de casi una década de idas y vueltas, como diversos avatares, puede iniciar las pruebas de navegación de sus Lanchas de Instrucciones para Cadetes (LICA).

Otros proyectos en curso se lista recuperación de unidades de superficie, como es el caso de las corbetas MEKO 140 y el Buque Logístico de aprovisionamiento ARA Patagonia. Además, al presente no se han listado ni acuerdos, ni contratos que permitan una asociación con empresas internacionales para iniciar la construcción de unidades de mayor tonelaje, quedando unicamente en la etapa de exploración de propuesta o fases conceptuales de diseño.

Un ejemplo que pinta de cuerpo es la construcción de un Buque Polar para la Armada Argentina, el cual esta en una fase embrionaria, en el mejor de los casos, encontrándose en la etapa de ingeniería con la firma AKER de Finlandia. Si bien los Proyectos de Presupuesto Nacional 2024 mencionan a la construcción de esta clase de buques, destinado una inversión de USD 195.000.000 con un plazo de amortización de tres años, las novedades del avance o no del proyecto han sido escasas cumpliéndose próximamente dos años de la firma del contrato entre Tandanor y Aker para el desarrollo de la Ingeniería Básica y de las Capacidades del Buque Polar.

Sin apoyo, ni voluntad política, pero si una amplia bibliografía de documentos, resoluciones y DPDN donde se habla de la importancia del litoral marino, como su defensa y protección, las declamaciones del Poder Político son solo palabras huecas frente a la acuciante realidad de merma y perdida constante de capacidades que atraviesa la Armada Argentina. Donde la industria naval local, en el estado de situación actual, no tiene las capacidades productivas para dotar al país de lo que este requiere para su defensa. Las comparaciones son odiosas, más cuando no es necesario compararse con las grandes potencias, sino, con nuestros vecinos, lo cuales ponen en hechos y acciones concretas sus intenciones de proteger y custodiar sus espacios marítimos.

*Fotografías empleadas a modo de ilustración.

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7 COMENTARIOS

  1. Este informe permite observar con claridad cómo en los países de la región a pesar de sus diferencias, sostienen proyectos de modernización e incorporación progresiva de medios y capacidades a sus fuerzas armadas, mientras que, en nuestro país ocurre lo contrario, una destrucción sistemática de todas las capcidades y medios durante 40 años, con reducción de presupuestos de defensa y apropiación de dichos recursos para fines improductivos y/o meramente politico/electorales. Que alguna vez Dios y la Patria se los demande.

  2. Argentina se sigue quedando atrás respecto de los vecinos en temas de defensa. Si no hay presupuesto ni voluntad política, los militares, incluso algunos funcionarios pueden evaluar, proyectar, bla, bla, bla, que si no le ponen guita encina, las cosas no caminan. Los proyectos de adquisiciones deben tener fondos para comprar, sino, quedan en cartas de intención intrascendentes que son puro humo. Es evidente que los vecinos de la región no se quedan con sus viejas embarcaciones, se modernizan. Nosotros tenemos buques de guerra superados que no están al día, encima, lo poco que tenemos se reconvierten a patrulleros sin capacidad real de combate naval moderno. El tiempo sigue su camino y nuestro material es cada vez más vetusto.

  3. Existe la posibilidad de recibir 6/8, aviones F16 en forma rápida y ha partir de ésa resaidad, encarar el proyecto básico funfamental. Se trata de que Argentina participe en la cadena de mantenimiento del F16, con el objetivo, al igual que Turquía, de producir una célula completa y de ahi encarar su proyecto de un caza propio. Esta es la parte principal del proyecto y por ende de la negociación, que drbe de iniciarse lo antes posible con una pequeña partida de aviones y el apoyo fe la Cia fabricante para su mantenimiento y fabricación de partes.-

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