Operaciones Especiales tiene la particularidad de presentarse como un tema de gran atractivo para nuestros lectores ya que ofrece un amplio abanico de opciones a la hora de llevar a término diversos análisis. Estos últimos nos abren la puerta a distintos aspectos de interés, los cuales pueden encararse desde un punto de vista meramente doctrinario pasando por cuestiones de cultura organizacional, sus funciones, misiones, historia y peculiaridades de las unidades, solo por citar algunos.

Sin embargo, en esta ocasión procuraremos dar un vistazo a una cuestión que siempre tiene un alto perfil: la actualidad y proyectos de reequipamiento referidos a la estandarización del material, poniendo especial énfasis en el armamento individual y de apoyo.

Ya en julio de 2019, en el marco del desfile realizado por los festejos del 9 de julio, informábamos al detalle desde este espacio el diverso material exhibido por las tropas de operaciones especiales (TOE) pertenecientes a las Fuerzas Armadas. En aquella ocasión concluíamos que “…pese a algunas novedades, lo cierto es que gran parte del material de las TOE cuenta con varios años en servicio, habiendo quedado un poco relegado de los parámetros actuales que demandan este tipo de unidades, lo que sin duda hace más acuciante una necesaria inversión que permita modernizar y (porque no) una estandarización del armamento para las Tropas de Operaciones Especiales…”

Por aquel entonces, las novedades respecto al reemplazo y modernización de armamento eran más bien acotadas: Solo la Agrupación Comando Anfibios (APCA) lucían nuevo material gracias a los kits Daniel Defense M4A1 y Mk18 provistos con alzas ópticas Trjicon ACOG TA31RCO y supresores DD Wave Quick Detach. Por su parte, los Comandos del Ejército hicieron lo suyo con los fusiles antimaterial Steyr HS.50 M1 (ya contaban con algunos años en servicio), siendo el gran ausente el FAMCa. El remanente del material movilizado podría catalogarse como superado técnicamente (para los parámetros modernos que demandan las operaciones especiales), acumulando en sus espaldas varios años en servicio. Tal fue el caso de las carabinas Colt M4 y SMG, Steyr AUG, fusiles de precisión Remington M24 SWS, pistolas ametralladoras y familia de fusiles H&K así como las Steyr MPi 69 y las veteranísimas Sterling. Un caso particular fue el Grupo de Operaciones Especiales de la FAA, el cual también desfiló con fusiles Colt M4 Monolithic, material que quedó a disposición de la unidad luego de que el citado fabricante realizara una demostración local.

En cuanto al armamento de apoyo, las veteranas y confiables FN MAG siguieron manteniendo su condición de omnipresentes, siendo complementadas solo en el APCA con las ametralladoras ligeras FN M249 PARA y la ya discontinuada Heckler & Koch Hk21E. Con la baja de los FAP, el nicho ha quedado vacante a la espera de un reemplazo que complemente la función de las MAG y que a la vez sea capaz de proporcionar la necesaria potencia de fuego asociada a características tales como precisión, modularidad y adaptabilidad. 

En definitiva, el panorama oportunamente descripto no hacía más que reflejar las limitaciones existentes en cuanto a armamento individual y de apoyo de las Tropas de Operaciones Especiales. Para algunos podría ser considerado “normal” dentro del contexto general de limitaciones y prohibiciones presupuestarias con las cuales tienen que convivir las Fuerzas Armas. Sin embargo, desde este espacio de análisis consideramos que era una problemática urgente por atender (que por supuesto no era ignorada en el seno de las FFAA), al tratarse de elementos altamente formados, capacitados y motivados, los cuales conforman la punta de lanza del Estado Nacional a la hora de tener que atender una situación donde el uso de la fuerza sea requerida.

La modernización de la AFOE del Ejército Argentino.

La comunidad de Operaciones Especiales en general y el Ejército Argentino en particular darían un importante paso cuando se encararon los diversos proyectos tendientes al reequipamiento y modernización de la Agrupación de Fuerzas de Operaciones Especiales, la cual aglutina todos los elementos de TOE del Ejército: Compañías de Comando 601, 602 y 603, Compañía de FFEE 601 y Compañía de Ingenieros Buzos del Ejército 601.

¿Por qué le damos este grado de importancia? Porque consideramos que este proceso de modernización y reequipamiento, por su alcance y volumen, permitirá establecer los cimientos para una ansiada estandarización del material de las TOE de todas las fuerzas.

Con solo evaluar al detalle los proyectos ejecutados y finalizados podemos tener cabal conocimiento del sinnúmero de capacidades incorporadas en muy poco tiempo. Capacidades que son comunes en la comunidad de Operaciones Especiales a nivel mundial, pero de las cuales se carecía localmente. En lo que a armamento se refiere, desde este espacio hemos abordado en contadas ocasiones sus distintos aspectos técnicos, lo cual nos han permitido apreciar como las adquisiciones ejecutadas fueron por sistemas de armas integrales, modernos, modulares y que, en muchos casos, son el resultado de una evolución constante impulsada por las exigencias de los campos de batalla de las últimas décadas.

Del armamento provisto podemos mencionar el siguiente:

Fusil Daniel Defense M4A1-EA: configurado para cumplir con los requisitos solicitados por el Ejército Argentino, destacan el sistema de rieles RIS II (diseñado a requerimiento del USSOCOM, dotado con sistema de riel exclusivo y anclaje de 6 tornillos que permite la libre flotación del cañón,  mejorando la precisión y permitiendo el fácil montaje y desmonte de un lanzagrandas M203 sin afectar el céreo del sistema de puntería), cañón de 14,5 pulgadas martelado en frío, conjunto de cola de disparador full-auto ALG y el apagallamas DD Wave QD. En el aspecto ergonómico, disponen de grip frontal de polímero, culata ajustable y empuñadura. La versión del Ejército Argentino incluye kit de alza-guión MAGPUL MBUS Pro, mira led Trijicon ACOG 3.5×35supresor DD Wave y cargadores MAGPUL PMAG Gen 3. El conjunto de accesorios se completa con correa porta fusil Vickers de Blue Force Gear, fundas modulares aerotransportables MAWC de Capewell Aerial Systems y kit de limpieza Pro-Shot.

Pistolas ametralladoras B&T APC 9 PRO: Incorporadas en tres versiones, APC9 PRO G SMG, APC9-K PRO G y APC9-SD PRO G. Consiste en un completo sistema de armas de diseño modular que permite diversas configuraciones, pudiendo ser equipadas con un sinnúmero de accesorios que van desde ópticas pasando por supresores, sistemas de iluminación y puntería láser, etc. Todas las APC9 PRO G cuentan con supresor B&T QD SMG/PDS así como miras de punto rojo Aimpoint Micro T-2, contando con sus respectivos estuches, accesorios y kit de herramientas.

Fusiles Daniel Defense DD5V4-EA: Fusil semiautomático 7,62mm destinado a los tiradores especiales. El mencionado modelo cuenta con un cañón martelado en frío de 18 pulgadas dotado de un apagallamas DD Wave QD así como una cola de disparador modelo G2S provista por Geissele. Se destaca el riel MLOK y el sistema moderador de gases para uso con o sin supresor. La óptica y accesorios asociados los provee Leupold con su mira iluminada Mark 5HD 3.6-18×44 TMR y montaje Mark IMS. La complementa el kit alza-guión MBUS Pro, de MAGPUL, empresa que también suministra el bípode y cargadores PMAG en sus variantes de 20 y 10 tiros. Tratándose de un sistema de armas, la compra también incluyó catalejo para observador Leupold Mark 4, telémetro Bushnell Elite Tactical, medidor meteorológico Kestrel 5700, calculadora analógica MILDOT Masters y cronógrafo balístico Magneto Speed. Los restantes accesorios incluyen correa porta fusil Vickers, kit de limpieza PROSHOT, herramientas AR Real Avid, fundas para fusil y supresor Armaggeddon, protectores para ópticas Eberlestock y maletines rígidos SKB

Pistola Glock 17 Gen5: Desarrollo en base a mejoras de generaciones previas, entre sus características principales destacan el cañón Glock Marksman, rediseño del alojamiento del cargador para facilitar el cambio rápido, empuñadura modificada, acabado anti-corrosión de nPVD y la modificación en la cola del disparador. Provistas con provistas con el supresor AAC Illusion 9™

Pistola Glock 19X: Modelo híbrido logrado al utilizar el armazón estándar de la Glock 17 y la corredera compacta de la Glock 19, lo que resulta en una amalgama entre los beneficios del grip de la primera y el perfil compacto de la segunda. La Glock 19X contiene los componentes refinados característicos de los modelos de gama alta de la compañía austriaca, incluyendo un revestimiento de nPVD resistente a la corrosión y alza/guión para uso nocturno. Al igual que con las Glock 15 Gen5, fueron provistas con completo kit de accesorios y repuestos.

Ametralladora OOW M249P: Evolución de la FN Minimi, la M249P es un modelo específicamente configurado por la empresa OOW atento los requerimientos del Ejército Argentino. Magpul proveyó culata CTR con carrillera, grip frontal MOE y bípode, contando además con apagallamas G7 QD montado en el cañón de 16 pulgadas (compatible con supresor G7 556 de la empresa GSL Technology), mira Trijicon ACOG 3.5×35 LED tipo Red Horseshoe equipada con sistema anti-flash TA66ARD (tipo panal de abejas) y una mira backup Trijicon RMR en la parte superior. Las ametralladoras fueron provistas con cargadores Magpul Gen2 de 30 tiros y con los Magpul PMAG D-60 (tipo tambor, de 60 tiros) además de sus respectivos accesorios (bolso, kit de herramientas, correa, sistema MAWC)

Debemos tener en consideración que el mencionado armamento se incorporó bajo el concepto integral de sistema de armas, razón por la cual es complementado por un amplio espectro de accesorios tales como son las miras Trijicon, Aimpoint y Leupold, designadores láser Steiner DBAL y supresores de sonido (solo por mencionar algunos). Vale recalcar que, por la naturaleza de este tipo de equipo, se genera una demanda a la hora de  contar con personal capacitado y adiestrado, tanto en su mantenimiento como en su operación, a los fines de aprovechar al máximo sus capacidades. Esta última consideración también corre para los kits de herramientas, bolsos, estuches y correas.

Ante este nuevo escenario, la demanda por cursos que permitan el necesario sostén del material, así como perfeccionamiento de los operadores serán moneda corriente, situación prevista inicialmente por los distintos acuerdos contractuales. Mención aparte merece la munición, elemento de vital importancia que hace a la tríada fusil-óptica (también para pistolas y ametralladoras) que también requerirá atención si se pretende aprovechar al máximo las capacidades del material provisto.  Una vez más gana importancia el concepto de sistema de armas, el cual trasciende lo meramente tangible.

A pesar de que aún subsisten diversos aspectos por cubrir y perfeccionar, los mencionados proyectos de reequipamiento (a los cuales debemos sumarle chalecos porta placas, cascos, equipos de comunicación, visores nocturnos, etc) han permitido un salto cualitativo y cuantitativo a la AFOE del Ejército. Pese a que no es intención de este análisis entrar en la discusión sobre cuáles son las prioridades y cómo se distribuye el presupuesto destinado a la adquisición de material, no podemos pasar por alto que gracias a una inversión menor (comparada con la compra de sistemas como pueden ser un VCBR 8×8 o la modernización del TAM 2C) se ha logrado actualizar e incrementar considerablemente las capacidades materiales de las TOE del Ejército.

No es descabellado pensar que similar iniciativa pueda ser replicada en un futuro con otros elementos tales como las Compañías de Cazadores de Monte y Montaña, por ejemplo.

Hacia el camino de la estandarización.

Abordar el reequipamiento encarado por la AFOE de Ejército nos ha servido como un simple ejercicio del cual obtuvimos algunas conclusiones

  • La estandarización del material es una obligación, más cuando hablamos de tropas de operaciones especiales.
  • Cualquier adquisición debe ser considerada bajo el concepto de sistema de armas, el cual incluye no solo el armamento sino también todos los aspectos que permitan operarlo, mantenerlo y sostenerlo.
  • Operaciones Especiales demanda material especial. Esto viene con un costo asociado, el cual está lejos de ser prohibitivo.
  • El principal propósito de una inversión limitada no solo será el reequipamiento, sino que también permitirá ganar y elevar capacidades.

Tal como se puede presumir, la situación de las TOE de las tres FFAA es tan dispar al punto que solo la AFOE de Ejército y la APCA son los únicos elementos en coincidir a la hora de considerar armamento moderno. Y esto es solo gracias a que ambas unidades disponen de los DD M4A1 como fusil estandarizado. El material restante es tan variopinto y superado técnicamente que representa un obstáculo y ofrece capacidades limitadas a la hora de encarar operaciones conjuntas.

A los fines de revertir esta situación, la Armada y Fuerza Aérea Argentina deberán encarar proyectos de reequipamiento considerando los requerimientos propios pero que a la vez teniendo en consideración la tan ansiada estandarización. Y esto no solo deberá limitarse únicamente al armamento, sino que también debería hacerse extensivo a todo el material que hace a la métier, tal como son los equipos de protección, comunicaciones, visores nocturnos/termales, paracaídas, elementos de apoyo, entre otros.

Es aquí donde el novel Comando Conjunto de Fuerzas de Operaciones Especiales (CCFOE) comienza a ganar importancia al oficiar como una herramienta para establecer una estandarización, ya que dentro de sus funciones está incluida la de “…entender en la normalización para la adquisición de equipos de uso común por parte de las Fuerzas de Operaciones Especiales…”

En abril este año, cuando publicamos nuestro artículo introductorio al CCFOE, mencionamos oportunamente que entre las funciones del Comando está la “…homogeneizar el equipamiento de las TOE e incorporar gradualmente nuevas capacidades…”. En ese sentido, la nota titulada “Comando Conjunto de Fuerzas de Operaciones Especiales: la primera herramienta de respuesta” se adentró en los distintos aspectos específicos, manifestando que “…en el último tiempo se ha podido avanzar en la adquisición de material de Comando y Control, en línea a la política militar establecida por el Estado Mayor Conjunto de mejorar las capacidades en materia de sensores y comunicaciones. A futuro se pretende avanzar en un plan que tiene entre sus ítems el variopinto material que es requerido…”

Establecidos los requerimientos generales y particulares, y con el objetivo de alcanzar la completa compatibilidad a la hora de ejecutar operaciones conjuntas, las TOE de Fuerza Aérea y Armada Argentina podrían adoptar lineamientos similares a los de Ejército en base a la experiencia acumulada con el material mencionado. La meta será la estandarización, la cual se alcanzará gracias a equipos probados, fiables y modulares que permitan un salto de capacidades tan necesario para las Operaciones Especiales.

1 COMENTARIO

  1. Sería bueno poder estandarizar a las TOE de las tres fuerzas, en el largo plazo implicaría un ahorro en material, ojalá las tres fuerzas se pusieran de acuerdo.

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