El Yak-36 fue el primer avión VTOL a reacción exitoso de la Unión Soviética, aunque nunca llegó a producirse en serie. Su primer vuelo vertical sin ataduras tuvo lugar el 23 de junio de 1963, y el primer vuelo completo el 24 de marzo de 1966. Sus dos motores Tumansky R-27-300 con toberas giratorias le proporcionaban una velocidad máxima de aproximadamente 900 km/h y un alcance de unos 370 km. Se construyeron cuatro prototipos como demostradores del Yak-38. Su éxito impulsó directamente el desarrollo del Yak-38, que se completó en 1970. Dato curioso sobre el Yak-38: contaba con un asiento eyectable automático. Si fallaba uno de los motores de despegue o el avión giraba más de 60 grados el piloto era eyectado automáticamente.