Estas noticias de los últimos días me trae varias reflexiones, sin ningún orden, paso a exponerlas.
Primero, el bloqueo militar británico continua tan fuerte como siempre. Inmutable.
Inalterable con independencia de los gobiernos de turno en Argentina y las políticas que se impulsen desde aquí.
Probablemente, continúe así en el futuro.
Dudo que antes de que pase otra generación británica.
Detalle a tener en cuenta por cualquiera que sueña con algo diferente en este mismo foro.
Segundo, el gobierno de Estados Unidos no es parte de ese bloqueo pero sí es, en mayor o menor medida, sensible a la persuasión brtánica.
A confesión de partes relevo de pruebas. El Reino Unido tiene una consistente política exterior de "persuasión" ante Estados Unidos y otros aliados con objeto de que también acompañen los esfuerzos de bloqueo contra Argentina.
Esta política exterior continúa tan inmutable e inalterable con el pasar de las décadas con independencia de quiénes gobiernen en el Regino Unido y quienes gobiernen en Argentina y las políticas que impulsen.
Probablemente continúa así en el futuro.
Tercero, asociado a lo anterior, la cuestión clave es qué tan "sensible" son los Estados Unidos a la persuasión británica.
Esta sensibilidad parece haber sido mayor en el pasado y ahora parece suavizarse. No puede afirmarse que haya desaparecido. Aún no.
En principio, esa perdida de sensibilidad ante la persuasión británica tiene que estudiarse desde la perspectiva del interese nacional estadounidense ¿Qué cambio para Estados Unidos por lo cuál modifica sus prioridades? amerita más análisis que, espero, abordar al menos un poco más adelante.
Pero antes de ello me pregunto ¿es un cambio del interés nacional estadounidense? ¿o es un cambio de la actual presidencia estadounidense? es decir, ¿es un cambio de la políticas de estado? ¿o es un cambio de naturaleza más ideológico partidista, incluso supeditada a las personalidades?
Plantear esta pregunta alternativa hubiese sido un disparate en el pasado, pero ahora parece más que pertinente. Hay muchas dudas sobre si la toma desiciones gubernamentales del actual gobierno estadounidense esta guiada por su extensa burocracia o pasa a depender incluso del estado emocional que día a día o de una charla a otra, tengan sus máximos funcionarios sobre múltiples temas.
Traer a la mesa consideraciones de tipo ideológico partidarias, personalismos y vínculos personales trae un serio problema desde la perspectiva del interés nacional argentino. ¿Qué tan fiable es este proveedor? Antes era especialmente sensible a la persuasión británica, ahora parece menos menos sensible pero... ¿mañana volverá a ser insensible o se hará aún más insensible? ¿puede cambiar el mes que viene, cuando estalle un conflicto en... la Conchinchina o el rey Carlos III le regale a Trump la msmisima corona de Guillermo I "El Conquistador"? ¿puede cambiar con la próxima presidencia de Estados Unidos?
Muy peligroso para un país depender de los vaivenes de la política interna y exterior de su proveedor.
Cuarto, ¿Cuál es el interés nacional de Estados Unidos? ¿Esta cambiando? Parece que más allá de los gobiernos de turno, el interés nacional de Estados Unidos tiene dos características.
La primera, el retorno al aislacionismo y, junto a ello, priorizar el Hemisferio Occidental. Su "patio trasero".
La segunda, vinculado a lo anterior, la competencia de China dentro del Hemisferio Occidental. Y... aunque no se diga oficialmente ¿no implica también preocupaciones sobre competidores de otros centros de poder extra hemisféricos? ¿acaso al hablar de la Competencia China no termina abarcando también a la competencia rusa, europea, británica, árabe? ¿acaso el "América para los Americano" permite algún otro socio extra hemisféricos?
Sospecho que los Europeos (Regino Unido, Francia, España, Italia, Alemania, etc.) pueden estar percibiendo que con "China" los estadounidense no sólo se están refiriendo a China continental.
Para el interés nacional argentino todo esto es relevante. Porque los vaivenes en las personalidades de quienes ocupan el salón oval pueden cambiar, pero se supone que lo que hace el Gobierno de Estados Unidos es más estable en el tiempo.
Argentina necesita, en principio, proveedores estables. Y entender y predecir la política exterior a largo plazo de un proveedor es vital para entender sobre el grado de fiabilidad de dicho proveedor.
Quinto, asociado a lo anterior también entender el grado de coherencia, o no, del interés nacional de dicho proveedor con el interés nacional propio. ¿En qué grado, o no, es interés Argentino que "America sea sólo y exclusivamente para los Americanos? ¿Somos parte de esos "Americanos"? ¿O para Argentina continua siendo más apropiado "América para el Mundo"?
Esto en realidad no es algo que se pueda responder desde la perspectiva ideológica del gobierno de turno. Tiene que ver con la coherencia o interés nacional trascendiendo las gestiones de turno. Es decir, durante veinte o más años.
Y debo decir, más allá de los gobiernos de turno, Argentina continua siendo más coherente con su tradición de América para el Mundo que América para los Americanos. Sólo vasta estudiar cómo evoluciona sus interdependencias económicas para entender hacia dónde parecen apuntar sus intereses.
¿En qué grado América para el Mundo y América para los Americanos pueden coexistir? ¿Cómo? ¿Cómo influye en la "fiabilidad" de los proveedores de armas de Argentina?
Sexto, es interesante notar que, por lo que surge de las declaraciones de los últimos días, China era el único proveedor que cumplía con dos requisitos. Primero, no esta abarcado por el bloqueo británico. Segundo e igualmente importante, no es sensible a la persuasión británica.
Si no se hubiesen dado simultáneamente los cambios de color político tanto en Argentina como en Estados Unidos y, casualmente, ambos pintados del mismo color, entonces ¿realmente hubiese existido otra posibilidad además del caza chino? parece que no. La misma forma que funcionarios y ex funcionarios (incluso ex funcionarios de la actual gestión de gobierno) se vanagloria de los resultados alcanzados, está reconociendo que no hubiese sido posible si no se hubiese existido tan afortunada coincidencia.
Parece que se tuvo que dar esta fortuita coincidencia entre entre estos dos países para para que efectivamente el F-16 y el Stryker tuviesen oportunidad real.
Dado que esa fortuita coincidencia de colores de dos gobiernos de dos países es, valga la redundancia, producto de una afortunada coincidencia en tiempo y espacio, sólo bastaría un pequeño cambio en sólo uno de los dos países para ¿regresar al statu quo ante? las coincidencias de naturaleza personal y/o ideológico partidarias son, por definición, sólo temporales. No se tiene garantía que trascienda al cambio de sólo una parte cualquiera. Cambios que incluso podría darse sin necesidad de ninguna alternancia en el poder, sino que bien podría ser una fortuita crisis internacional (Irán ahora, mañana no sé).
Séptimo, mucho hablar de Estados Unidos pero, ya que estamos ¿qué otros proveedores son "sensibles" a la persuasión británica?
El programa de los OPV Bouchard da a entender que los franceses eran sensibles a la persuasión británica (los equipos de inteligencia electrónica fueron retirados, al igual que los sistemas de comunicaciones satelital y el FLIR de última generación). La información disponible sobre los ofrecimientos de submarinos alemanes también dan a entender que son sensibles a la persuasión británica, sin perder de vista que varios componentes están bloqueados por caer bajo jurisdicción británica. Australia parece haber suspendido la transferencia de un antiguo rompehielos por la persuasión británica.
¿Como esta Israel? es un buen ejemplo de lo contrario. Nunca fue sensible a la persuasión británica. No importa los vaivenes políticos argentinos, siempre se ha contado con Israel. Gobiernos militares, radicales, peronistas, de izquierdas y de derechas. Les ha dado igual. Los problemas, cuando mucho, han sido otros de naturaleza económico-financiera, pero nunca fueron políticos.
Pero hay menos obvios. ¿Qué tan sensible, o no, es Brasil a la persuasión británica? no sé. Tengo mis dudas. ¿Y Corea? ¿Turquía? ahora que se incorpora al mercado global ¿Cómo será Japón?
Está cambiando el panorama del mercado mundial de armas. Pero para Argentina hay una cuestion clave que se mantiene sobre la mesa ¿qué tan sensible es cada proveedor potencial a la persuasión británica? si no es que tienen directamente componentes bajo jurisdicción del Reino Unido.
Séptimo, un comentario sobre Malvinas.
Habrá que ver qué es lo que se hace oficial antes de anticipar conclusiones pero, pero puede parecer bienvenido el potencial cambio de postura del gobierno estadounidense sobre esta cuestión.
Pero que parezca alentador no significa que lo sea.
Pregunto ¿es un cambio reactivo a la situación en Irán? por decirlo brevemente ¿la posición estadounidense sobre la cuestión Malvinas es "azarosa"? ¿hoy opino esto pero mañana puedo opinar lo contrario, dependiendo del estado del clima y del lado que me caí de la cama?
Hay que tener cuidado de que el posicionamiento estadounidense responda a las razones equivocadas. Es importante que cualquiera sea la posición estadounidense sea coherente en el tiempo y, además, coherente con la posición argentina en esta materia. Sino, el único cambio será el no cambio para el interés argentino.
Es más, dado la Doctrina Donroe y sus reflejos en Groenlandia y Panamá, por ejemplo, cabe preguntarse si el eventual distanciamiento frente al Reino Unido sobre la cuestión Malvinas ¿Implican que adopten una posición favorable a Argentina? no necesariamente.
En fin, para sintetizar un poco. Reino Unido mantiene una consistente política de bloqueo militar a Argentina y de aislamiento de Argentina mediante la persuasión de todos los potenciales proveedores militares de Argentina. Nada parece indicar que esto cambie en el futuro, más bien al contrario.
Ahora bien, no todos los potenciales proveedores son igualmente sensibles a esta persuasión. Algunos incluso son inmunes.
La capacidad británica de persuadir a Estados Unidos parece haber disminuido significativamente. Lo cual es muy positivo. Desde hace décadas que Estados Unidos es un importante proveedor de armas a Argentina, pero en los últimos tiempos parece dispuesto a ir mucho más allá. Ahora bien, es temprano para afirmar que se trata de un cambio estable en el tiempo o pueda retrotraerse en el futuro más o menos inmediato. Por ahora, parece un cambio circunstancial más que de política de Estado. Un cambio fácilmente reversible.
Estados Unidos ya era y continuará siendo un importante proveedor de armamento a Argentina, pero me parece que igual hay que tener B, Plan C, etc.
Para mí, un Plan B consiste en promover capacidades soberanas aceptables.
Para mí, un Plan C consiste en no poner todos los huevos en una única canasta e incorporar, necesariamente, proveedores alternativos insensibles a los británicos.
En este último sentido, no creo cerrada la puerta a China. Es más, estoy seguro que en el futuro terminaremos adquiriendo sistemas de armas de ese país y de algunos otros proveedores menos tradicionales. Apuesto que si no lo hacemos conscientemente, igual terminarán entrando por la ventana.
Es más, creo que va a ser de interés nacional argentino tener lo suficientemente diversificados sus proveedores como para no tener comprometido con ninguno más del 25% de los sistemas de armas nacionales. Las únicas dos excepciones es lo británico: 0% y lo nacional (hasta 100%). Para todo lo demás, cuando se supera el umbral del 25% me parece que hay que comenzar a preocuparse.
Por ejemplo, ya que adquirimos el F-16, claro esta que espero que también se compre todo el combo posible: armamento, soporte técnico, transferencia de tecnologia, etc. Con especial cuidado del sensible software. No hay cabida para tener un segundo caza de otra nacionalidad. No somos tan ricos.
Pero, ¿por qué no adquirir fusiles en Israel? ¿submarinos en Francia?... ¿drones en China?
Si encontramos proveedores insensibles a la influencia británica, entonces debemos comprarles algo. Debemos comprarles algo tanto por necesidad como por interés nacional.