En el marco del ejercicio multinacional Resolute Sentinel 23 realizado en Perú, las Fuerzas Armadas de EE.UU. desplegaron un nutrido contingente de personal y medios, incluido algunos elementos de operaciones especiales. Así fue el caso de los helicópteros MH-60M Black Hawk, aeronaves que forman parte del 160° Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales del Ejército norteamericano, unidad cuyos integrantes son popularmente conocidos como “Nightslatkers”.

Gracias a las publicaciones realizadas por la Marina de Guerra del Perú y de la Fuerza Aérea de los EE.UU. se pudo apreciar como los MH-60M Black Hawk operaron en apoyo a unidades de operaciones especiales del Perú y norteamericanas, ejecutando diversos adiestramientos tales como inserción y extracción, evacuación de heridos, entre otros. Helicópteros y tropas de OO.EE. se dejaron ver por la Base Naval del Callao y por la Base Aérea de Punta Lobos, esta última asiento de paz del Grupo de Fuerzas Especiales de la Fuerza Aérea del Perú.

El despliegue de medios aéreos de operaciones especiales no se limitó a los MH-60M Black Hawk del 160th SOAR, sino que también se dispuso de al menos un C-146 Wolfhound (Dornier 328) perteneciente al Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea de los EE.UU. A la mencionada aeronave la secundaron operadores del Escuadrón 123 de Tácticas Especiales de la Guardia Nacional Aérea de Kentucky, personal que operó a la par de los efectivos del 7° Grupo de Operaciones Especiales del Ejército de EE.UU.

Resolute Sentinel 23 tuvo lugar entre el 24 de junio y el 22 de julio, ejercicio multinacional concebido para desarrollar capacidades conjuntas – combinadas en distintos planos, incluido el intercambio de conocimientos en operaciones militares para enfrentar desafíos en el ámbito de la defensa y seguridad.

Una de las fases de Resolute Sentinel 23 fue el ejercicio Patriot Fury realizado como el Comando de Reserva de la Fuerza Aérea de EE.UU. Las operaciones giraron en torno al despliegue de aviones de ataque A-10C Thunderbolt II de los 47th y 76th Squadrons, aeronaves que operaron en conjunto con los Sukhoi Su-25 Grogfoot y KAI KT1-P Torito de la Fuerza Aérea del Perú. La actividades aéreas incluyeron la ejecución de misiones combinadas de Apoyo Aéreo Cercano, ocasión en la cual uno de los aviones de ataque norteamericano cumplió el rol de Controlador Aéreo Avanzado.

Vale destacar que en paralelo también tuvo lugar UNITAS LXIV en Colombia, ejercicio multinacional del cual también participaron elementos de operaciones especiales de diversos países. Ambos eventos, sumado a otras actividades ejecutadas y en agenda para el 2023, demuestran como EE.UU. está traccionando mayor actividad en Sudamérica, todo ello bajo el paraguas del Comando Sur.

Imagen de portada: USAF – Master Sgt. Corban Lundborg

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