Noticias de Irán

Muy probable, lo veo muy poco capaz y con pocas conexiones dentro de Irán
Francamente no tiene ni pies ni cabeza, el fundador de la "dinastía" su abuelo fue un militar golpista que se coronó a sí mismo.
El tipo este nunca tuvo profesión ni un trabajo de verdad, vive de rentas de lo que pudieron salvar del saqueo, dedicado al lobby y a hablar en los medios.

Tiene más carrera Aito De la Rua que por lo menos se levantó a Shakira.
 
Francamente no tiene ni pies ni cabeza, el fundador de la "dinastía" su abuelo fue un militar golpista que se coronó a sí mismo.
El tipo este nunca tuvo profesión ni un trabajo de verdad, vive de rentas de lo que pudieron salvar del saqueo, dedicado al lobby y a hablar en los medios.

Tiene más carrera Aito De la Rua que por lo menos se levantó a Shakira.
Yo no creo que la estrategia sea cambiar de régimen, sino que quede bien debilitado si se llevan a cabo ataques.
 

Sebastian

Colaborador
Yo no creo que la estrategia sea cambiar de régimen, sino que quede bien debilitado si se llevan a cabo ataques.
Pero tendrían que repetir los ataques cada tantos años...los atacan, se recuperan...los vuelven a atacar etc..

Para algo definitivo no les sirve...
 
Lo que necesita irán es que se vayan los ayatollahs y se disuelva la guardia revolucionaria.

No es como Irak o Afganistán.

Iran tiene un sistema de partidos y los ciudadanos están habituados a votar y al debate de ideas, el problema es que las candidaturas están condicionadas a la aprobación del consejo de ayatollahs entonces no hay chance de que llegue un candidato con una plataforma de cambio real.

Si se liberan de ese corset, puede funcionar, pero claro tienen que neutralizar primero a la Guardia de la Revolución islámica.
La insurrección tiene que apuntar ahí.
 

Iconoclasta

Colaborador
Veremos al regimen usar sus últimos misiles para un ataque a todo o nada contra Israel o bases de USA en medio oriente?

Israel va a recibir, participe o no, así que mejor participar.

Pero AS es bueno y aliado.

Yo creo que es al único país que no le conviene un Irán moderado, nadie lo dice, pero un Irán moderado es mucho mejor que este Arabia Saudita, y va a competir por el rol de socio de Occidente.

Irán es cuna de Civilizaciones, Arabia no.
 
Creo que subestiman. Irán, ni Israel ni Estados Unidos pudieron destruir sus instalaciones nucleares.
Atacándolo con lo mejor que tenían en su arsenal. Creo que China. Y Rusia no dejará pasar esta oportunidad de devolverle el vuelto de Ucrania
 
Para facilitar el seguimiento de crisis sociales y conflictos militares varios he creado una escala que le permite fácilmente al lector de ZM saber cuan grave es la situación. La escala en cuestión es:
Defcon 6: No pasa nada
Defcon 5: Creo que algo va a pasar.
Defcon 4: Seguro que algo va pasar
Defcon 3: Algo esta pasando pero no sabemos que
Defcon 2: se armó la gorda
Defcon 1: se pudrió todo
Este es un primer borrador, abierto a la discusión y sugerencia de los foristas. En el caso de Iran me animo a decir que estamos en Defcon 3.
 
EE.UU. ya ha bombardeado Irán hace poco, y Trump ha vuelto a amenazar con volver a hacerlo asi que ¿alguien piensa que esta protestas son algo espontáneas, y que el gobierno estadounidense no tiene nada que ver con ellas? ¿no será que con esto tienen la excusa perfecta para volver a atacar a Irán?. Personalmente me inclino por lo segundo.
 
Traducido:
La opción Sansón de Irán: Hezbolá, las fatwas y el fin del régimen

Líder Supremo Alí Jamenei, en un reciente discurso televisado, intentó proyectar determinación y permanencia, indicando que no tiene intención de huir. Su doctrina está profundamente arraigada.

Esta postura refleja la lógica detrás del diseño del régimen desde su inicio. Teherán privó de alimentos a su propio pueblo para alimentar a sus aliados, cultivándolos precisamente para momentos como este. Por eso Irán creó, armó e invirtió en Hezbolá durante cuatro décadas, no solo como instrumento de disuasión, sino como una reserva estratégica que se activaría cuando el propio régimen se viera amenazado.

En este contexto, la visita del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Adnan Araghchi, a Beirut en un momento tan crítico fue todo menos benigna. Presentada públicamente como una iniciativa cultural y económica, una rama de olivo al Estado libanés, deliberadamente indefenso y frágil, la realidad es mucho más desoladora. Llegó para transmitir las instrucciones del Guía Supremo a la guerrilla iraní, alineada con el CGRI, en un momento en que el margen de maniobra de Teherán se reduce rápidamente.

El Departamento de Estado de Estados Unidos, en una rara declaración en idioma persa, capturó esta realidad sucintamente: “Estados Unidos está preocupado por los informes de que Irán está utilizando a terroristas de Hezbolá y milicias iraquíes para reprimir protestas pacíficas”.

Ante la creciente agitación interna y la intensificación de la presión externa, Teherán podría activar a Hezbolá mediante una fatwa religiosa vinculante, impulsándolo a lanzar ataques contra Israel, desatar conflictos sectarios en el Líbano y potencialmente extender la inestabilidad más allá de Siria, Irak, Yemen, y posiblemente mediante la reactivación de células latentes en otros escenarios regionales e incluso extranjeros. En el límite de la escalada se encuentra un cálculo mucho más siniestro, que solo entra en juego si Jamenei concluye que el fin del régimen es inevitable.

Aquí es donde surge una opción similar a la de Sansón, no como una doctrina declarada, sino como una mentalidad gobernante. Al igual que la lógica históricamente atribuida a Israel, extraída de la historia bíblica de Sansón, quien derribó el templo sobre sí mismo y sus enemigos, declarando: «Muera yo con los filisteos», el régimen iraní tiene su propia versión de una estrategia de último recurso, diseñada para arrastrar a la región al caos y negar a sus enemigos una victoria limpia. El mensaje sería implícito pero inequívoco: si caemos, la región arderá con nosotros.

En este contexto, Hezbolá y otros agentes del régimen dejan de ser herramientas de influencia o negociación para convertirse en instrumentos de influencia final. Su activación no buscaría revertir el colapso, sino castigar, desestabilizar y elevar el coste del cambio de régimen a niveles intolerables para todos los involucrados. No se trata de ganar; se trata de garantizar que no pueda surgir una realidad ordenada posrégimen.

Tal opción solo se activaría si Jamenei cree que la muerte, política o física, es inminente. En ese punto, la moderación da paso al nihilismo y la escalada se vuelve existencial. Esta es la verdadera carta final del régimen y la razón por la que la fase final de la crisis iraní es la más peligrosa. Cuando la supervivencia ya no es posible, la destrucción se convierte en una estrategia.



Elissa E. Hachem es periodista y escritora política especializada en asuntos regionales y gobernanza. Exasesora Regional de Medios del Centro de Medios Regional Árabe del Departamento de Estado de EE. UU., con amplia experiencia en comunicación estratégica en los sectores público y privado.
 

Daishi

Colaborador
Francamente no tiene ni pies ni cabeza, el fundador de la "dinastía" su abuelo fue un militar golpista que se coronó a sí mismo.
El tipo este nunca tuvo profesión ni un trabajo de verdad, vive de rentas de lo que pudieron salvar del saqueo, dedicado al lobby y a hablar en los medios.

Tiene más carrera Aito De la Rua que por lo menos se levantó a Shakira.

Yo no lo subestimaría tanto, tiene amplio apoyo dentro de los exiliados y ahora, por lo lo poco que sabemos, dentro del país. Tras la caída del régimen, si es que ocurre, podría ser una figura de transición.

Veremos como sigue la cosa.

Saludos.
 
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