Relaciones China - EE.UU


El Ministerio de Relaciones Exteriores de China manifestó fuertes preocupaciones sobre el trabajo forzado en Estados Unidos, a partir de recientes publicaciones en medios sobre la contratación de cientos de trabajadores indios para construir un templo hindú, en el estado de Nueva Jersey, con un salario de 1,20 dólares por hora y una jornada semanal de 87 horas, lejos del salario mínimo estipulado en la normativa federal y estatal.

Este miércoles, el portavoz de la Cancillería china, Zhao Lijian, manifestó "fuertes preocupaciones" de Pekín sobre la situación. "Incitamos a EE.UU. a tomar medidas efectivas para garantizar los derechos legítimos de sus trabajadores y hacer uso de las convenciones internacionales laborales", declaró, resaltando que hasta la fecha Estados Unidos solo ha ratificado 14 de estos convenios, y solo dos de los ocho convenios fundamentales.


Ted Shaffrey / AP

El portavoz se refirió a Estados Unidos como el típico ejemplo negativo en relación al trabajo forzado: "Estados Unidos tiene historia en el tráfico, abuso y discriminación hacia los esclavos negros. Según las estadísticas el valor de la labor de los esclavos negros explotados por propietarios estadounidenses es equivalente a 14 billones de dólares, hoy en día", señaló.

"Hasta este día, el legado del trabajo forzado se mantiene enraizado en Estados Unidos, solo que las víctimas han cambiado, de esclavos a inmigrantes", manifestó.

La demanda de la que se hizo eco Pekín fue presentada por cinco trabajadores, en representación de 200, contra su empleador, una organización religiosa denominada 'Bochasanwasi Shri Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha'. La denuncia alegaba fuertes violaciones a las leyes laborales y de inmigración básicas del país, incluyendo la prohibición del trabajo forzado, ya que los obreros eran obligados a trabajar en el templo largas jornadas por un salario muy bajo.
 

Expertos militares de Estados Unidos remitieron a la Casa Blanca planes para usar armas nucleares contra la China continental durante la llamada crisis del estrecho de Taiwán de 1958, según confirman documentos filtrados publicados el pasado sábado por The New York Times.

La filtración proviene de documentos clasificados de un informe realizado en 1966 por un grupo de expertos de Rand Corporation, redactado por M. H. Halperin para la oficina del entonces subsecretario de Defensa de EE.UU.

Cuando el Partido Comunista de China llegó al poder en 1949 tras una sangrienta guerra civil, el gobierno del líder nacionalista Chiang Kai-shek se retiró a la isla de Taiwán. Considerada por Pekín como parte de su territorio, la ínsula se convirtió en las décadas posteriores en escenario de choques intermitentes que llegaron a su punto de máxima tensión en 1958.

Ese año, ataques de artillería de Pekín contra islas menores del archipiélago taiwanés hicieron crecer los temores de una inminente invasión comunista, por lo que Washington no tardó en respaldar militarmente a su aliado Chiang Kai-shek. El plan estadounidense incluyó la elaboración de planes de ataques nucleares contra la China continental, según el documento clasificado, filtrado por el exanalista del Pentágono Daniel Ellsberg.

El documento revela que el mando militar de EE.UU. asumió el riesgo de que la Unión Soviética interviniera en defender a su entonces aliado Pekín, lo que habría desencadenado un conflicto atómico que habría segado millones de vidas.

Ellsberg, de 90 años, es conocido por realizar en 1971 una importante filtración de documentos clasificados sobre la guerra de Vietnam, conocida como los Papeles del Pentágono. Según contó el exanalista, en aquel entonces también realizó copias del estudio secreto sobre la crisis del estrecho de Taiwán que no reveló hasta ahora, en medio de las nuevas tensiones entre EE.UU. y China en torno a Taiwán.
 

El despliegue por China de un brazo robótico unido al módulo central de su estación espacial Tiangong es motivo de preocupación en EE.UU., que sospecha que esta tecnología "podría ser utilizada en un futuro sistema para atacar otros satélites", informa South China Morning Post.

El dispositivo, que mide 10 metros de largo, puede moverse por el exterior de la estación y es capaz de levantar objetos que pesan hasta 20 toneladas, se utilizará para sujetar naves espaciales entrantes mientras se acercan y ayudarlas a acoplarse a la plataforma, según los especialistas chinos.

James Dickinson, jefe del Comando Espacial de EE.UU., comentó ante el Congreso de EE.UU. que este dispositivo puede representar un "desafío" en el ámbito espacial. "Un objeto notable es el Shijian-17, un satélite chino con un brazo robótico", subrayó Dickinson, que advirtió a continuación que "la tecnología de brazo robótico basada en el espacio potencialmente podría ser utilizada en un futuro sistema para atacar a otros satélites". "China también tiene múltiples sistemas de láser basados en tierra de diferentes niveles de potencia que podrían cegar o dañar los sistemas de satélites", añadió.

La Academia Сhina de Tecnología Espacial, que desarrolló y opera el Shijian-17, dijo en el momento de su lanzamiento en 2016 que su misión era probar "tecnologías de observación de desechos espaciales en órbita alta".

Sin embargo, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un grupo de expertos con sede en Washington, declaró en marzo que el satélite había realizado a lo largo de los años una serie de "maniobras inusuales", variando su posición en relación con otros satélites mientras se encontraba en órbita geoestacionaria.

La NASA comenzó a equipar sus naves espaciales con brazos robóticos en la década de 1990, recuerda el analista militar Antony Wong Dong, que ve comprensible que los estadounidenses estén preocupados. "La pregunta clave es cuándo es utilizada por los chinos y cuál es su propósito real", comentó.

Sin embargo, Song Zhongping, experto militar en Hong Kong, considera que Dickinson usa la supuesta amenaza de China para justificar un mayor presupuesto en EE.UU., al tiempo que recuerda que la importancia de la eliminación de desechos espaciales. "Si China hace un gran avance en la eliminación de escombros, será bienvenido internacionalmente", subrayó.

En 2016, Pekín afirmó que el tratamiento de los desechos espaciales, incluidos el monitoreo, la alerta temprana y la respuesta de emergencia, era una de sus 10 tareas principales. De momento, se han considerado y probado varios métodos para eliminar la basura espacial, desde recogerla con brazos robóticos y redes hasta destruirla con láseres.
 

Las consultas sobre asuntos de la comunidad internacional deben llevarse a cabo con la participación de todos los países y la última palabra de las decisiones no puede quedar en manos de un grupo limitado de Estados, comentó este lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, en respuesta a un artículo del presidente de EE.UU., Joe Biden.

El mandatario estadounidense detalló en el texto para The Washington Post, publicado este sábado, que son EE.UU. y Europa (y no China), quienes deben establecer las normas del comercio internacional y de la tecnología. Según el inquilino de la Casa Blanca, las principales democracias del mundo podrán ofrecer una "alternativa de alto nivel" a Pekín para mejorar "las infraestructuras físicas, digitales y sanitarias que sean más resistentes y apoyen el desarrollo global".

"Establecimiento de límites ideológicos, implementación de las políticas de bloque dirigidas a países específicos o la práctica de pseudo-multilateralismo son acciones que van en contra de las tendencias actuales"
Según el diplomático chino, su país "siempre ha sostenido que el desarrollo pacífico y la cooperación mutuamente beneficiosa son tendencias modernas y una aspiración común de todos los países". Durante la rueda de prensa diaria, el vocero añadió que "cada miembro de la comunidad internacional debe respetar los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, apoyar el sistema internacional con las Naciones Unidas en su núcleo y promover la democratización de las relaciones internacionales", según CGTN.

Biden dice que son EE.UU. y Europa (y no China) quienes deben establecer las reglas del siglo XXI en materia de comercio y tecnología

Biden dice que son EE.UU. y Europa (y no China) quienes deben establecer "las reglas del siglo XXI en materia de comercio y tecnología"

Asimismo, Wang subrayó que "todos los países deben participar en las consultas sobre asuntos de la comunidad internacional, y la palabra decisiva no debe ser solo de unos pocos Estados" enfatizando en la necesidad de las naciones de mantener una actitud firme de apertura e inclusión, así como insistir en la celebración de consultas equitativas en lugar de buscar su propia supremacía.

"Establecimiento de límites ideológicos, implementación de las políticas de bloque dirigidas a países específicos o la práctica de pseudo-multilateralismo son acciones que van en contra de las tendencias actuales" y que "no tendrán éxito", afrimó el portavoz de la Cancillería.

Además, el diplomático expresó la esperanza de que EE.UU. trate objetivamente y racionalmente a China, deje de exagerar la supuesta amenaza del gigante asiático y aumente sus esfuerzos para promover la confianza mutua y la cooperación entre Pekín y Washington, así como "para la paz, la estabilidad y la prosperidad globales".
 

Un informe sobre los orígenes del coronavirus elaborado en mayo de 2020 por un laboratorio nacional del Gobierno de EE.UU. concluyó que la hipótesis de una fuga de virus de un laboratorio chino en Wuhan es plausible y merece una mayor investigación, informa The Wall Street Journal, que cita a personas familiarizadas con el documento clasificado.

Los autores del estudio, a cargo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore en California, llegaron a esta conclusión tras analizar la composición genética del virus para tratar de comprender cómo evolucionó.

Según The Wall Street Journal, su informe fue utilizado por el Departamento de Estado en su propia investigación de los orígenes de la pandemia durante los últimos meses de la Administración Trump.

A finales de mayo, el presidente estadounidense, Joe Biden, ordenó a la Inteligencia de su país que realizara una investigación sobre si el covid-19 surgió por primera vez en China de una fuente animal o de un accidente de laboratorio.

A finales de marzo, la Organización Mundial de la Salud presentó sus hallazgos sobre los orígenes del covid-19, que contemplan su transmisión a partir de murciélagos hacia otro animal y, posteriormente, a los humanos, como el escenario más probable del inicio de la pandemia, mientras que la posibilidad de que se produjera una fuga en un laboratorio es considerada "extremadamente improbable".

La respuesta de China​

Por su parte, el 8 de junio el portavoz de la Embajada de China en EE.UU., Liu Pengyu, comparó las afirmaciones de que el coronavirus se originó en un laboratorio del país asiático con las falsas acusaciones contra Saddam Hussein acerca de su supuesta posesión de armas de destrucción masiva que sirvieron de pretexto para la invasión de Irak en 2003.

"Los orígenes del covid-19 son una cuestión de ciencia y deben ser estudiados conjuntamente por científicos de todo el mundo en lugar de politizarse", defendió el funcionario chino, agregando que "cualquier conclusión debe ser sacada de acuerdo con los procedimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y siguiendo métodos de base científica".

Además, Pekín denunció en abril los intentos de Washington y de otros gobiernos de politizar la búsqueda del origen del virus. "Insisten en politizar el tema del rastreo del origen, socavar y perturbar la cooperación entre China y la OMS, atacar y difamar a China y desafiar abiertamente la investigación científica e independiente de los expertos", afirmó el portavoz de la Cancillería china, Zhao Lijian.
 

El portavoz de la Embajada de China en EE.UU., Liu Pengyu, comparó las afirmaciones de que el coronavirus se originó en un laboratorio del país asiático con las falsas acusaciones contra Irak acerca de su supuesta posesión de armas de destrucción masiva.

"La campaña para politizar el estudio de los orígenes y desprestigiar a China no es diferente de las mentiras acerca de que Irak poseía armas de destrucción masiva", escribió el vocero en su cuenta de Twitter.

The campaign to politicize the study of origins and smear China is no different from the lies about Iraq possessing weapons of mass destruction (WMD) 12 years ago.
— Liu Pengyu 刘鹏宇 (@SpoxCHNinUS) June 7, 2021
"Los orígenes del covid-19 son una cuestión de ciencia y deben ser estudiados conjuntamente por científicos de todo el mundo en lugar de politizarse", defendió el funcionario chino, agregando que "cualquier conclusión debe ser sacada de acuerdo con los procedimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y siguiendo métodos de base científica".

La invasión de Irak de 2003 vino precedida por una campaña en la que EE.UU. y Reino Unido, entre otros países, acusaron a Saddam Hussein de poseer un arsenal secreto de armamento nuclear, químico y biológico. Sin embargo, tras derrocar al presidente iraquí, las fuerzas estadounidenses no encontraron ninguna de estas armas de destrucción masiva que habían servido de pretexto para iniciar la guerra.

Biden ordena investigar los orígenes del covid-19​

A finales del mes pasado, el presidente estadounidense, Joe Biden, ordenó a la inteligencia de su país iniciar una investigación para determinar si el SARS-CoV-2 surgió por primera vez en China a partir de una fuente animal o de un accidente de laboratorio.

La decisión de Biden fue criticada por la Embajada de China en Washington como una "campaña de desprestigio y transferencia de culpa". En un comunicado, la misión diplomática tachó la hipótesis de la fuga de laboratorio como una "teoría de la conspiración", afirmando que "politizar el rastreo del origen" del coronavirus no solo dificultará encontrarlo, "sino que dará rienda suelta al 'virus político' y obstaculizará gravemente la cooperación internacional en torno a la pandemia".

Además, el 28 de mayo el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, subrayó que la decisión del Gobierno de EE.UU. de encargar a sus servicios de inteligencia que investiguen los orígenes del covid-19 demuestra que Washington está más obsesionado con culpar a China que con llegar a la verdad.

Según las conclusiones del equipo de la OMS que se desplazó a la ciudad china de Wuhan para investigar los inicios de la pandemia, la transmisión de animal a humano a través de un intermediario es la hipótesis "más probable" del origen del coronavirus. La fuga de un laboratorio fue considerada por los expertos como "extremadamente improbable".
 

El portavoz de la Embajada de China en EE.UU., Liu Pengyu, comparó las afirmaciones de que el coronavirus se originó en un laboratorio del país asiático con las falsas acusaciones contra Irak acerca de su supuesta posesión de armas de destrucción masiva.

"La campaña para politizar el estudio de los orígenes y desprestigiar a China no es diferente de las mentiras acerca de que Irak poseía armas de destrucción masiva", escribió el vocero en su cuenta de Twitter.


"Los orígenes del covid-19 son una cuestión de ciencia y deben ser estudiados conjuntamente por científicos de todo el mundo en lugar de politizarse", defendió el funcionario chino, agregando que "cualquier conclusión debe ser sacada de acuerdo con los procedimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y siguiendo métodos de base científica".

La invasión de Irak de 2003 vino precedida por una campaña en la que EE.UU. y Reino Unido, entre otros países, acusaron a Saddam Hussein de poseer un arsenal secreto de armamento nuclear, químico y biológico. Sin embargo, tras derrocar al presidente iraquí, las fuerzas estadounidenses no encontraron ninguna de estas armas de destrucción masiva que habían servido de pretexto para iniciar la guerra.

Biden ordena investigar los orígenes del covid-19​

A finales del mes pasado, el presidente estadounidense, Joe Biden, ordenó a la inteligencia de su país iniciar una investigación para determinar si el SARS-CoV-2 surgió por primera vez en China a partir de una fuente animal o de un accidente de laboratorio.

La decisión de Biden fue criticada por la Embajada de China en Washington como una "campaña de desprestigio y transferencia de culpa". En un comunicado, la misión diplomática tachó la hipótesis de la fuga de laboratorio como una "teoría de la conspiración", afirmando que "politizar el rastreo del origen" del coronavirus no solo dificultará encontrarlo, "sino que dará rienda suelta al 'virus político' y obstaculizará gravemente la cooperación internacional en torno a la pandemia".

Además, el 28 de mayo el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, subrayó que la decisión del Gobierno de EE.UU. de encargar a sus servicios de inteligencia que investiguen los orígenes del covid-19 demuestra que Washington está más obsesionado con culpar a China que con llegar a la verdad.

Según las conclusiones del equipo de la OMS que se desplazó a la ciudad china de Wuhan para investigar los inicios de la pandemia, la transmisión de animal a humano a través de un intermediario es la hipótesis "más probable" del origen del coronavirus. La fuga de un laboratorio fue considerada por los expertos como "extremadamente improbable".

En mi opinión, este tipo de noticias deben ir en el hilo "Coronavirus". El tema lleva semanas en danza y a nadie se le había ocurrido traerlo acá
 

El plan para mejorar la pista de aterrizaje del Océano Pacífico de la era de la Segunda Guerra Mundial provoca malestar

Por Phil Mercer
10 de junio de 2021

Funcionarios australianos y estadounidenses están siguiendo de cerca un polémico plan para mejorar una pista de aterrizaje de la era de la Segunda Guerra Mundial en una isla remota en medio del Océano Pacífico.

Kiribati es un país remoto de 33 atolones de coral dispersos que se extienden sobre el ecuador. Tiene una población de alrededor de 100.000 habitantes, pero está en el centro de una intriga geopolítica entre China, por un lado, y Estados Unidos, y sus aliados, incluida Australia, por el otro.

La isla Kiribati de Kanton es una estrecha franja de tierra con una rica historia militar. En la Segunda Guerra Mundial, la Marina de los Estados Unidos construyó una pista de aterrizaje de 2 kilómetros allí para impulsar la campaña contra las fuerzas japonesas en el Pacífico. Se usó en la década de 1970 para la investigación espacial y de misiles, pero ahora está deteriorado y rara vez se usa.

Kiribati ahora tiene un plan para mejorar potencialmente la pista en ruinas y China ha financiado un estudio para ver si es factible.

Las autoridades de Kiribati han insistido en que el proyecto sería solo para uso civil y no militar y ayudaría a Kanton a convertirse en un "destino turístico de nicho de alto nivel".

Sin embargo, dada la ubicación estratégica de la isla a medio camino entre Asia y América, existe preocupación en Australia y más allá de que Beijing podría estar planeando una nueva base militar en la región.

Anna Powles, profesora principal del Centro de Estudios de Defensa y Seguridad de la Universidad Massey de Nueva Zelanda, dijo a la Australian Broadcasting Corporation que la participación china en la pista está causando inquietud.

"Kanton se encuentra en las principales rutas marítimas entre Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda y Asia. Está a unos 3.000 kilómetros al suroeste de Hawai, donde tiene su sede el comando del Indo-Pacífico de Estados Unidos, que es parte de esa ansiedad estratégica", dijo Powles.

Kiribati tiene pocos recursos naturales y es uno de los países menos desarrollados del Pacífico.

En 2019, rompió las relaciones diplomáticas con Taiwán a favor de Beijing.

El gobierno de las islas ha dicho que las especulaciones que vinculan el proyecto de la pista con la expansión militar china en la región eran infundadas. Sin embargo, los políticos de la oposición en Kiribati han dicho que no confían en el gobierno de China.

Australia ha indicado que estaría dispuesta a ayudar a pagar una mejora en la pista de aterrizaje de Kanton Island.

Kiribati fue anteriormente las Islas Gilbert que se convirtieron en colonia británica en 1915. Fueron capturadas por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial en 1941, antes de ser liberadas por las fuerzas aliadas.

El archipiélago se independizó de Gran Bretaña en 1979 con el nuevo nombre de Kiribati.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha dicho anteriormente que Beijing estaba explorando planes para mejorar y mejorar la pista de aterrizaje en la isla de Kanton por invitación del gobierno de Kiribati.
 
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