El parque tiene zonas que tiene propietarios, por así decirlo, e incluso tiene conflictos con parques nacionales por tema de uso. Vos tenés, por ejemplo, prohibición de hacer fuego. Nunca voy a entender demasiado por qué cuernos hicieron fogones libres, que justamente son una tentación en verano. Pero podés hacer fuego perfectamente en un fogón en un camping privado. Hay una contradicción en ese sentido.
Ahora quemar bosque nativo para un proyecto turístico es absurdo, más en el contexto actual.
Uh, esa un tema complejo. Muy complejo. Hay dos posiciones encontradas. Si vos retirás material del bosque nativo, le estás quitando recursos. Lo voy a explicar mal, sepan disculpar los biólogos que hay en la sala, pero hay mucha vida que depende de ese recurso muerto, y que forma parte del bosque.
Otros dicen, no sin buenos argumentos, que no había tantos incendios cuando los pobladores hacían limpieza.
Además, en el PNLA (Parque Nacional Los Alerces) tenés una zona protegida, donde no ingresan personas, justamente donde se origina un incendio, que se trata de mantener lo más puro posible, y precisamente uno de los argumentos de parques es que había mucha caña en el lugar que hizo imposible apagar el incendio al principio. Si vos permitis el ingreso de personas, vas a contaminar el lugar. Un ejemplo, para visitar el Alerce Milenario que está en la zona protegida, tenés que ir embarcado, con guía y una de las recomendaciones es no llevar nada para comer, porque si comes, digamos una manzana, podés terminar sembrando manzanas en el parque, y eso es real.
Por otro lado, por ejemplo, en Puerto Patriada, en el incendio de Laguna La Larga, tenés plantaciones de pinos, con un colchon de varios centímetros de pinocha, que muchas veces nadie limpia, con ramas caídas, secas, que es el ideal de un pirómano. Ni esfuerzo necesitás para prenderle fuego.