Noticias de la Fuerza Aérea Argentina

Herr Professor

forista tempera-mental
Colaborador

Derruido

Colaborador
El camion volcador es un International Harvester y hace muchos años que presta servicio.La motoniveladora y pala frontal son CAT,la retro es New Holland B90B.
Durante esta CAV se transportaron a Marambio maquinaria secuestrada judicialmente en Santa Cruz,una motoniveladora VOLVO,un camion volcador FORD 4X6 y una topadora CAT.Realmente el parque de equipamiento pesado está muy bien en Marambio.




Y si metieran el efectivo que se afanaron, las instalaciones estarian mejor. Pero bue´algo es algo, se progresa como se puede.

Abrazo
 

Charly B.

Miembro del Staff
Moderador

Argos

Colaborador
Colaborador
CLARIN
Una Toyota Hilux en la Base Marambio

Una pickup, tres Hércules y una entrega puerta a puerta a la Antártida
La empresa japonesa donó una camioneta y un cronista de Clarín acompañó en el viaje hasta el continente blanco.

La Toyota Hilux GR S subiendo al Hércules C130, en la en la Base de El Palomar.

¡Parece que hay que bajar!

- ¿Cómo que hay que bajar?

- ¡Sí, sí. Así lo ordenaron!

Son las 15:03 y los 32 pasajeros del Hércules C130 TC-70 descienden ordenadamente tratando de no tropezarse con las guiás y ganchos del suelo de la aeronave. Saltó un aviso en el sistema y hay que revisarlo.




La Toyota Hilux en la Base Marambio, después de un largo viaje en el Hércules.
El vuelo que tiene como destino final la Base Marambio, en la Antártida Argentina, con escala previa en Río Gallegos, se va a demorar un poco.

Dentro de este buque de carga con alas y hélices, viaja una Toyota Hilux, amarrada con ganchos y cadenas, que también deberá esperar al nuevo informe de vuelo.

Se trata de una unidad que salió de la línea de montaje de la fábrica que la marca japonesa tiene en Zárate. Es la versión GR S (por el Gazoo Racing Sport, la división deportiva de Toyota), que tuvo que ser adaptada especialmente para funcionar a bajas temperaturas y que formará parte de la flota de vehículos de la base austral argentina.

Un integrante de la Fuerza Aérea informa rápidamente del problema del avión: “Saltó un aviso por el aire acondicionado. Están haciendo las pruebas”.

Cualquiera imaginaría que después de detectar el problema, el paso lógico para poder volar será solucionar ese inconveniente. El tiempo que podría llevar su reparación es incierto.


La Hilux dentro del Hércules, asegurada con cadenas que se usan para fijar máquinas viales.
A los pocos minutos, un nuevo informe: “El problema persiste. No es recomendable viajar a 18 mil pies de altura (unos 5 mil metros) sin climatización”.

Pero la solución es más rápida y eficiente que lo que cualquier optimista hubiera pensado: Vamos a cambiar de avión. En un par de horas estaremos listos para salir”. Claro, son la Fuerza Aérea.

Ahora hay que esperar a bajar toda la carga organizada en pallets que se había acomodado detrás de la Hilux y llevarla al segundo Hércules C130 que estaba estacionado en la pista de la Base Aérea de El Palomar.

Ese contratiempo resultó siendo positivo a pesar de la pérdida de tiempo. El segundo Hércules es el TC-61, la historia viva de esta aeronave en la Argentina. Es que se trata de la primera unidad que adquirió la Fuerza Aérea y que en diciembre del año pasado cumplió 50 años de servicio.

Lleva más de 26 mil horas de vuelo y contando. Por supuesto que está adaptada y modernizada con tecnología más actual.



Las "butacas" del Hércules son una lona que oficia de cojín y una red de correas que hace de respaldo.
Ese tiempo de espera también sirvió para conocer la historia de un tercer Hércules que está dentro de uno de los hangares de la base. Se trata de un avión que sirvió en batalla como bombardero en operaciones secretas.

Su adaptación se realizó en la Argentina y en el lugar en el que van los tanques auxiliares de combustibles, colgados sobre las alas, se instalaron las estructuras necesarias para que pudiera portar bombas.

Prestó servicio durante la Guerra de Malvinas, en 1982, pero su accionar no se conoció hasta que se desclasificaron los informes secretos durante la dictadura militar. Razón por la cual, pilotos y tripulantes recién serán condecorados este año con la Medalla al Honor.



El cinturón de seguridad que se usa dentro del Hércules.
En la actualidad, ese Hércules es uno de los mayores orgullos de la Fuerza Aérea.

Hay que volver a subir. Ya está todo en su lugar. Solo faltan los pasajeros, que de nuevo nos vamos acomodando con cuidado en los “asientos”. Son una especie de camilla plegable y colgante, con una lona que oficia de cojín y una red de correas que hace las veces de respaldo.

El cinturón de seguridad es abdominal como en la mayoría de los aviones comerciales, pero la hebilla es diferente: hay que mirarla bien para entender cómo se engancha.

Es que no hay azafata que controle si el cinturón está ajustado ni indicadores que avisen cuándo hay que hacerlo. Sólo unas luces en el techo del fuselaje están en blanco cuando el avión está en ascenso o descenso y se pone verde cuando se alcanza la altura crucero.





EL equipaje se acomoda dentro de camillas y se asegura con eslingas.
Tampoco nadie pide que se coloquen los teléfonos celulares en "modo avión" ni que está prohibido fumar, incluso en los baños... Eso no será un problema porque baños no hay, sólo un improvisado espacio destinado a una urgencia.

No hay mucho lugar, ni tampoco mucha comodidad. Pero lo que sí sobra es ruido. Los cuatro motores Rolls-Royce, de 4.000 caballos cada uno, rugen de manera constante y vibrante. Sin tapones en los oídos, viajar en un Hércules puede ser una experiencia traumática.



Extensas lenguas blancas se divisan desde el aire al llegar a territorio antártico.
El carreteo inicia con energía pero el despegue lo realiza con una suavidad sorprendente. Ya en el aire, nada va a perturbar el avance de este gigante de los cielos. Las turbulencias no se sienten, sólo se pueden advertir por el movimiento de las suspensiones de la Hilux que sacuden su carrocería.

La camioneta va amarrada desde los largueros del chasis con cadenas especiales, las mismas que utilizan para sujetar máquinas viales dentro del Hércules.

Aunque no tiene el aspecto de un avión comercial de pasajeros, todo lo que va adentro va sujeto. Las valijas y bolsos, por ejemplo, viajan sobre camillas que se colocan sobre las paredes del fuselaje y todo va amarrado con eslingas.

Entre la ansiedad, el monocorde estruendo de los motores (amortiguado por los tapones en los oídos) y la suavidad con la que parece surcar el cielo, las cuatro horas y media de viaje hasta Río Gallegos, en Santa Cruz, se pasan rápido. Pero las vibraciones en el cuerpo durarán un poco más.

En la mañana del segundo día la partida se adelanta. El clima está bueno y eso no tiene precio en la ruta hacia el continente blanco.


Escala en Río Gallegos, antes de seguir viaje hacia la Base Marambio.
De los 16 tripulantes que tiene este viaje, 2 son meteorólogos y están constantemente analizando las variables climáticas que pueden afectar al vuelo.

Dos horas después de haber partido de Río Gallegos, se empiezan divisar pequeños témpanos. Esos bloques de hielo dan lugar a gigantescas lenguas blancas que empiezan a dominar el cuadro en el que hace minutos reinaba un azul bien oscuro.

Las luces blancas del interior se encienden y eso da aviso que iniciamos el descenso hacia la Base Marambio. No hay turbulencia ni movimientos raros del avión, pero la tripulación está más quieta y otros pasajeros que ya habían bajado adoptan una postura más erguida.

La pista de aterrizaje tiene una longitud de 1.600 metros y es de tierra. El Hércules C130 es la aeronave más exitosa de la historia de la aviación, pero ese aterrizaje paraliza a todos. Hasta pareciera que los rugidos de los motores se silenciaron.

¡Pum!

Golpea el tren de aterrizaje contra la tierra apisonada de la pista y el avión rebota.

¡Pum! Otro rebote. Y uno más. Recién a partir de ahí se siente que las ruedas pisan firme sobre la meseta en la que está emplazada la base. Frenos a fondo y una nube de polvo obstaculiza la escasa visión que se tiene por las pequeñas ventanas laterales.
El Hércules detiene su marcha y rápidamente la tripulación comienza el proceso de descarga.

La llegada del avión genera mucha ansiedad y entusiasmo en los que están en la base. La mercadería que trae, ver caras nuevas o conocidas, pero diferentes a las que se cruzan todos los días, o simplemente porque es ese vuelo el que los llevará de regreso a casa.


El Hércules recién aterrizado an la Base Marambio, en un día soleado.
La estrella en esta ocasión es la Hilux que reemplazará a la unidad que la marca japonesa había enviado en 2014, a la que tan sólo le han podido hacer poco más de 4 mil kilómetros, pero que ha tenido su motor en marcha unas incontables cantidad de horas.

Apenas dos horas duró la visita a la base. Los meteorólogos advirtieron que existía la posibilidad que el clima se enrarezca y la decisión fue rápida: en media hora regresa el Hércules.


Apenas si hubo tiempo para conocer la flamante estación argentina de rayos cósmicos, que busca comprender el origen de estas emisiones energéticas y ser capaz de alertar sobre fallos en los sistemas de geoposicionamiento y los satélites.

Una veintena de científicos se acomodan en el Hércules. Su tarea está concluida en esta ocasión, al menos parcialmente. Se les nota en la cara la satisfacción de volver a casa pero con una mueca de nostalgia.


La Toyota Hilux de la Base Marambio, que se subió al vuelo de regreso.
La intranquilidad que genera el turbulento carreteo por la pista irregular desaparece rápidamente una vez que la mole de acero gana sustento y se despega del suelo.

Por las ventanillas se ve el horizonte blanco que se va achicando a medida que el avión se eleva.

Y en la mente aparece la frase que utiliza la Fuera Aérea para referirse a la Base Marambio: "Cuando llegaste apenas me conocías. Cuando te vayas me llevarás contigo".

La nota de Clarin insinua que ademas de la Toyota, llevaron cuatro Rolls Royce.

Deconcertante.
 

Derruido

Colaborador
La nota de Clarin insinua que ademas de la Toyota, llevaron cuatro Rolls Royce.

Deconcertante.
Los cuatro motores Rolls-Royce, de 4.000 caballos cada uno, rugen de manera constante y vibrante. Sin tapones en los oídos, viajar en un Hércules puede ser una experiencia traumática. biuhhhhpalmfacepalmfacepalmfacepalmfacepalmface
Y sí, si no llevaban esos 4 motores, dudo de que hubiera algún vuelo.

Besos
PD: Cualquier cosa, preguntale a Don Biguá, si se los puede dejar en tierra a esos motores.
 
Mis Felicitaciones a los Señores Foristas que creyeron y se cumplieron sus deseos....


En el día de hoy las dos primeras aeronaves de dotación IA-63 Pampa III despegaron de la ciudad de Córdoba rumbo a la VI Brigada Aérea "Tandil" donde se incorporarán al servicio activo de la Unidad. Este sistema de armas de ataque ligero fue fabricado en nuestro país por la Fábrica Argentina de Aviones "Brigadier San Martín" (FAdeA) y será destinado para el adiestramiento de pilotos y en misiones de control y vigilancia del aeroespacio

EDITADO. Comentario hiriente hacia un forista con trayectoria.
 
Última edición por un moderador:

Argos

Colaborador
Colaborador
Los cuatro motores Rolls-Royce, de 4.000 caballos cada uno, rugen de manera constante y vibrante. Sin tapones en los oídos, viajar en un Hércules puede ser una experiencia traumática. biuhhhhpalmfacepalmfacepalmfacepalmfacepalmface
Y sí, si no llevaban esos 4 motores, dudo de que hubiera algún vuelo.

Besos
PD: Cualquier cosa, preguntale a Don Biguá, si se los puede dejar en tierra a esos motores.

Que los llamen como quieran, para mi los motores de los C-130H FAA son Allison.






Pero gustos son gustos.
 

nico22

Colaborador
Entran en accion los Texan !!!!!!!




Defensa Nacional y del Mundo
2 h ·
I N C O R P O R A C I Ó N
T-6C “TEXAN II”
OPERATIVO FRONTERAS
La Fuerza Aérea Argentina informa que con la finalidad de contribuir con la ejecución de las acciones que se desarrollan en el Operativo Fronteras, se incorpora el Sistema de Armas T-6C “Texan II” como parte de los medios operativos a disposición del Comando Aeroespacial.
Es bajo el Plan Fronteras que se establecen las operaciones a ejecutar, para ejercer el control del espacio aéreo de jurisdicción nacional y áreas de interés que fije el Poder Ejecutivo Nacional, y consecuentemente con ello, que el Comandando de Adiestramiento y Alistamiento despliega una Sección de Aeronaves de Combate con su configuración correspondiente y los medios de búsqueda y rescate para brindar el apoyo operativo a las Tareas de Defensa Aeroespacial.
La aeronave Beechcraft T-6C “Texan II” es una aeronave monomotor derivada de la aeronave T-6, que cubre múltiples capacidades operacionales gracias a su confiabilidad de diseño, posibilitando por su versatilidad, responder a los requerimientos operativos que se presenten.
Entre las prestaciones más importantes del “Texan II”, se destaca su velocidad máxima de 585 km/hs., su techo operativo de 9000 mts., su alcance de 1700 km. y un factor de carga máximo de 7 G positivas y 3,5 negativas. Cuenta con un sistema generador de oxígeno autónomo que le proporciona un suministro ilimitado de oxígeno a los tripulantes. Además, posee un nuevo sistema de Data recorder / flight and voice data recorder (Registrador de Datos de Vuelo), un ELT (Transmisor Localizador de Emergencia) con GPS, actualización de los sistemas para vuelo instrumental, Antena de VHF (Very High Frecuency) de última generación, full glass copckit (cabina de cristal) con 3 pantallas multifunción, y un HUD (Head Up Display) para la visualización frontal de la información (lo que permite al usuario mantener la cabeza erguida), con el siguiente software: Mission planning, Mission debrieffing (que permite presentar un reporte para evaluar los resultados de misión); y el empleo de Moving Map.

 
Última edición:

nico22

Colaborador
https://www.facebook.com/DefensaNAC/?ref=br_tf&epa=SEARCH_BOX

Defensa Nacional y del Mundo
6 h ·
Despliege del TC-69 para la Operación Polar.
Como parte del despliegue de la Operación Polar donde se unió la Base Marambio con la Base Belgrano II, que fuera reabastecida por el ARA Almirante Irizar y sus Sea King, el Hércules KC-130H TC-69 "Puerto Argentino" se desplegó desde el sabado hasta el martes pasado en Rio Gallegos en alerta, configurado con el tanque de combustible central interno para extender sus horas de vuelo y kit de viveres y supervivencia para responder a cualquier eventualidad que surgiera con el Twin Otter que llevó a cabo el vuelo Marambio- Belgrano II.
DN&M
 

me262

Colaborador
...no sé si decir que me gusta, me disgusta la respuesta al periodista.

Estimado Ubaldosa, comparto su opinión.
Creo que le encuentro una explicación en pensar que las respuestas políticamente correctas del oficial se deben a que es muy complicado como profesional de carrera estar liderando un lugar histórico como Tandil, cuna de cazadores y en una unidad que entregó su sangre y quedó cubierta de gloria en combate, y tener que recibir 2 Pampas como dotación permanente de la misma.
Noto en sus palabras un profundo gusto a poco...
Saludos.
 
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