Fuerza Aérea Venezolana confirma la operación del dron iraní Mohajer-6
Mohajer-6 en una base aérea venezolana
Una imagen publicada a finales de diciembre de 2025 confirmó la presencia y operación del dron Mohajer-6, de fabricación iraní, bajo el control de la Fuerza Aérea Venezolana. El material visual, que circula en fuentes abiertas, constituye la primera confirmación inequívoca de que el sistema está operativo en una base aérea del país.
La fotografía,
supuestamente tomada en la Base Aérea El Libertador, principal centro de operaciones aéreas y entrenamiento de Venezuela, muestra el Mohajer-6 con distintivos venezolanos estacionado en una pista militar, rodeado de vehículos de apoyo terrestre y equipo de remolque. La configuración observada indica un manejo rutinario, no una exhibición ceremonial, lo que sugiere que el dron ya se ha incorporado a los ciclos operativos regulares de la fuerza aérea.
El Mohajer-6 es un UAV de altitud media y larga autonomía desarrollado por
Qods Aviation Industries de Irán.
La plataforma tiene una envergadura aproximada de 10 metros, una autonomía de más de 12 horas y un alcance operativo de hasta 500 kilómetros con comunicaciones en línea de visión. El sistema está diseñado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, adquisición de objetivos y ataque de precisión.
El dron puede transportar municiones guiadas, incluyendo bombas de precisión de la familia Qaem y misiles antitanque Almas.
Mohajer
El costo estimado del Mohajer-6 oscila entre 2 y 5 millones de dólares por sistema, un valor considerado inferior al de los aviones de combate tripulados, lo que ha contribuido a su atractivo para países sometidos a sanciones internacionales. El modelo ya se ha utilizado en operaciones en otros teatros de operaciones, incluyendo acciones transfronterizas en Oriente Medio y su uso por las fuerzas rusas en la guerra en Ucrania, según registros públicos.
La confirmación visual del Mohajer-6 en Venezuela se produce tras años de evaluaciones de inteligencia sobre la expansión de la estrategia de exportación de drones de Irán. En el caso venezolano, la cooperación militar entre Teherán y Caracas se basa en un proceso iniciado tras el embargo de armas impuesto por Estados Unidos en 2006, cuando Venezuela comenzó a buscar proveedores alternativos fuera del eje occidental.
Esta relación se formalizó mediante un acuerdo de cooperación estratégica de 20 años, firmado en junio de 2022, que abarca las áreas de defensa, energía e industria. El acuerdo sentó las bases legales y logísticas para la transferencia de tecnología militar, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.
Antes de la introducción del Mohajer-6, Irán ya había suministrado a Venezuela drones de vigilancia Mohajer-2, ensamblados localmente. Estos sistemas establecieron una infraestructura industrial, doctrinal y operativa que facilitó la incorporación de vehículos aéreos no tripulados (UAV) más avanzados. Además de los drones, los acuerdos de cooperación también prevén el suministro de otros sistemas militares, como naves de ataque rápido y componentes relacionados con misiles, según información pública. Equipo Militar
La confirmación de la presencia del Mohajer-6 provocó una reacción inmediata de Washington. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra entidades iraníes y venezolanas involucradas en la adquisición, ensamblaje y apoyo logístico de drones. Al anunciar las medidas, el subsecretario del Tesoro, John K. Hurley, declaró que Estados Unidos busca responsabilizar a Irán y Venezuela por la proliferación de sistemas armados y restringir el acceso de estas redes al sistema financiero estadounidense.
Según el Tesoro de Estados Unidos, las sanciones buscan interrumpir las cadenas de suministro, los mecanismos de pago y los intermediarios logísticos que respaldaron las transferencias de Mohajer-6. Se estima que los activos y las transacciones asociadas con estas actividades superan los 100 millones de dólares estadounidenses. Las medidas incluyen la posibilidad de sanciones secundarias contra terceros países o empresas que apoyen la cooperación en materia de defensa entre Teherán y Caracas.
En el contexto regional, la introducción de un UAV armado de altitud media y larga autonomía amplía las capacidades venezolanas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento en el Mar Caribe, las fronteras terrestres y las zonas en disputa, incluida la región del Esequibo, en la frontera con Guyana. Evaluaciones previas indicaron que estas áreas presentaban deficiencias persistentes en la cobertura aérea venezolana.
La imagen publicada en diciembre de 2025 elimina incertidumbres previas basadas únicamente en evidencia indirecta, como anomalías en los transpondedores y avistamientos parciales. El registro visual confirma que el Mohajer-6 ha superado las fases de prueba o evaluación y ha alcanzado el estado operativo dentro de la estructura de la Fuerza Aérea Venezolana.
La presencia confirmada del Mohajer-6 en una base aérea venezolana representa la primera evidencia visual directa de la integración operativa de un UAV armado.
slds