Notícias de la Armada de Brasil

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La fragata Tamandaré llega al Río de Janeiro

16 de marzo de 2026

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Según informa DAN, la fragata Tamandaré (F 200) llega por primera vez a la bahía de Guanabara. Su llegada es escoltada por la fragata Defensora (F 41).

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En este momento, un helicóptero AH-11B Super Lynx N-4004 del 1er Escuadrón de Helicópteros de Reconocimiento y Ataque (HA-1) realiza un reconocimiento fotográfico del buque frente a las costas de Río.




Saludos cordiales.


¿Estás fingiendo o qué? Son las mismas fotos de la misma noticia, siempre las de troll en este tema
 
Fragata Liberal (F-43) con helicóptero AH-11B Super Lynx

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La Fragata Liberal (F-43) es un buque de la clase Niterói, operado por la Armada brasileña desde 1978. Construida en Inglaterra, ha sido sometida a una extensa modernización como parte del programa Modfrag, en la foto con un helicóptero AH-11B Super Lynx modernizado.



Saludos cordiales.
 
Última edición:

La fragata Tamandaré (F200) llega por primera vez a Río de Janeiro​


Fragata Tamandaré acompañada de la fragata Defensora - @800carioca

Fragata Tamandaré acompañada de fragata Defensora - Foto: @800carioca


La nueva fragata Tamandaré (F200), el primer buque del programa de fragatas clase Tamandaré de la Armada brasileña, llegó a Río de Janeiro por primera vez, marcando un momento simbólico en la modernización de la Flota brasileña y la reanudación de la construcción naval militar en el país.
La llegada del buque a la Bahía de Guanabara se produce tras la finalización de importantes fases de prueba y aceptación del barco, construido en el astillero thyssenkrupp Estaleiro Brasil Sul (tkEBS), en Itajaí (SC), por el consorcio Águas Azuis, formado por thyssenkrupp Marine Systems, Embraer Defesa & Segurança y Atech.

La fragata es la primera de una serie de cuatro buques planificados en el marco del Programa de Fragatas Clase Tamandaré (PFCT), diseñado para renovar la fuerza de escolta de la Armada brasileña y reemplazar progresivamente las envejecidas fragatas clase Niterói.

Un hito para la Armada brasileña​

Fragata Tamandaré – F200
Con una longitud aproximada de 107 metros y un desplazamiento de unas 3.500 toneladas, el Tamandaré fue diseñado como una fragata multimisión, capaz de participar en la guerra antisubmarina, antiaérea y de superficie, así como de realizar patrullas marítimas y operaciones de búsqueda y rescate.
El buque incorpora modernos sistemas de sensores, mando y control, así como armamento, incluyendo radar multifunción, misiles antibuque, torpedos y sistemas de defensa aérea, lo que le permite operar en escenarios de alta complejidad y participar en operaciones conjuntas o multinacionales.


Programa estratégico​




El programa de fragatas de la clase Tamandaré está considerado como uno de los proyectos más avanzados de la industria de defensa brasileña, ya que implica la transferencia de tecnología y una fuerte participación de la industria nacional en la construcción de los buques.

Tras la incorporación operativa del Tamandaré, se prevé que otras tres fragatas de la misma clase —el Jerônimo de Albuquerque (F201), el Cunha Moreira (F202) y el Mariz e Barros (F203)— sean entregadas a la
Armada entre 2027 y 2029.


Defendiendo la "Amazonas Azul"​

Una vez en pleno funcionamiento, se espera que la nueva fragata desempeñe un papel importante en la protección de la llamada "Amazonia Azul", una zona marítima bajo jurisdicción brasileña que supera los 5,7 millones de kilómetros cuadrados y concentra rutas comerciales, recursos naturales e infraestructura energética estratégica.


Saludos cordiales.
 
La Armada Brasileña advierte sobre el riesgo de parálisis en el programa de submarinos nucleares en 2026

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La Armada Brasileña (AM) ha emitido una advertencia sobre el cronograma del PROSUB (Programa de Desarrollo de Submarinos). Para evitar una interrupción indeseable en las actividades de ingeniería y construcción en 2026, la Fuerza Naval señala la necesidad urgente de una inversión suplementaria de aproximadamente R$ 1.000 millones para el Submarino de Propulsión Nuclear con Armamento Convencional (SCPN).

Este monto es clasificado por el Almirantazgo como el "mínimo existencial" para garantizar que el cronograma del SN-BR Álvaro Alberto no sufra más retrasos.

Cuello de botella presupuestario

A pesar del reciente alivio financiero proporcionado por la Ley Complementaria 221/2025, que inyectó R$ 1.000 millones mediante crédito suplementario en diciembre de 2025, la presión sobre el presupuesto de 2026 sigue siendo alta. De los recursos planificados, solo quedan disponibles aproximadamente R$ 890 millones para el próximo año fiscal, una cantidad considerada insuficiente para cubrir los costos fijos y los contratos de transferencia de tecnología (TdT) con el Grupo Naval.

El riesgo no es solo material, sino también relacionado con el capital humano. Un cierre parcial en los sectores del Complejo Naval de Itaguaí (CNI) y Labgene (Laboratorio de Generación de Energía Nuclear) podría resultar en la dispersión de equipos altamente especializados de ingenieros y técnicos, cuya formación lleva años y es estratégica para la soberanía nacional.

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El salto tecnológico que representa el SN-BR es el gran diferenciador de las unidades convencionales; la propulsión nuclear garantiza a Brasil la capacidad de mantener patrullas de larga duración en aguas profundas, con mayor velocidad y sin necesidad de regresar a la superficie para recargar baterías (snorkel), lo que dificulta considerablemente su detección.

La Defensa de la “Amazonia Azul”

La demanda de recursos surge en un punto de inflexión en la retórica del Gobierno Federal. Recientemente, el Presidente de la República reiteró la necesidad de fortalecer la Base Industrial de Defensa (BID) para garantizar la disuasión frente a amenazas externas.

Para la Armada, el nivel ideal de inversión anual para el PROSUB debería estar entre R$ 3 y R$ 4 mil millones. Actualmente, el programa sobrevive con transferencias fragmentadas que, si bien evitan la cancelación de contratos internacionales, no permiten la aceleración necesaria para alcanzar los objetivos a largo plazo de la Estrategia de Defensa Nacional.

Es importante destacar que el PROSUB no es solo un proyecto de construcción naval; es el pilar de la disuasión estratégica brasileña en el Atlántico Sur. Cualquier interrupción en el flujo financiero del Programa Nuclear Nacional (PNCN) podría echar por tierra décadas de inversión y la autonomía tecnológica del sector nuclear brasileño.

Estado actual de la clase Riachuelo:

El programa PROSUB, fruto de la alianza estratégica con Francia, ya ha dado resultados concretos en el sector convencional (diésel-eléctrico):

1) Submarinos Riachuelo (S 40), Humaitá (S 41) y Tonelero (S 42): Ya incorporados a la Armada.

2) Submarino Alte Karam (S 43): Botado en noviembre de 2025, actualmente se encuentra en fase de pruebas e integración de sistemas.

 

La Armada brasileña solicita 1.000 millones de reales (US$ 190 millones) para evitar retrasos en el proyecto brasileño de submarinos nucleares​

15/03/2026

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Obra de arte con corte simplificado de SNCA Álvaro Alberto

La Armada brasileña ha solicitado al gobierno federal la liberación de aproximadamente 1.000 millones de reales en fondos adicionales para evitar retrasos en el desarrollo del primer submarino de propulsión nuclear de Brasil, considerado el proyecto más ambicioso del Programa de Desarrollo de Submarinos (Prosub), según un informe del sitio web Poder 360.

Según la Armada, la financiación es necesaria para mantener el ritmo actual del programa responsable de la construcción del submarino Álvaro Alberto, cuya finalización está prevista para alrededor de 2037. Sin el aumento del presupuesto, áreas críticas del proyecto podrían quedar parcialmente paralizadas, comprometiendo los plazos y aumentando los costes de la obra.

Presión presupuestaria sobre el programa​


El programa recibió un crédito anticipado de R$ 1.000 millones en diciembre de 2025, destinado a prevenir el incumplimiento de contratos internacionales por parte de Prosub, especialmente con el grupo francés Naval Group, socio de Brasil en la transferencia de tecnología naval.

A pesar de la financiación, el presupuesto del proyecto sigue bajo presión. Parte de los recursos ya se han utilizado para garantizar los anticipos de los contratos y mantener el cronograma de las actividades industriales y tecnológicas. Si no se liberan nuevos recursos, existe el riesgo de que se ralenticen o se detengan etapas esenciales del proyecto.


Impactos en el cronograma y en la industria​


El edificio del Laboratorio de Generación de Energía Nuclear (LABGENE), perteneciente a la Dirección de Desarrollo Nuclear de la Marina (DDNM), en Iperó (SP).


LABGENE y sus equipos LABGENE y sus equipos

Entre las áreas más sensibles se encuentra el Laboratorio de Generación Nuclear-Eléctrica (Labgene), en desarrollo en el Centro Experimental Aramar de Iperó (SP), donde se está construyendo el prototipo terrestre del reactor nuclear que equipará al submarino. Este sistema se considera el núcleo tecnológico del proyecto.

Una posible falta de recursos también podría afectar a las obras del Complejo Naval de Itaguaí (RJ), donde se están preparando las instalaciones industriales y nucleares para dar soporte al submarino.
Además del impacto físico en la construcción, los oficiales militares advierten sobre el riesgo de perder mano de obra altamente especializada, compuesta por ingenieros, técnicos y físicos nucleares involucrados en el desarrollo del proyecto. Si las actividades se interrumpen, algunos de estos profesionales podrían emigrar a otros sectores de la industria, lo que dificultaría la reanudación del programa.

Proyecto estratégico para la defensa brasileña​

El submarino nuclear se considera una pieza central de la estrategia naval brasileña de negar el uso del mar, que busca impedir que las fuerzas opositoras operen libremente en zonas costeras estratégicas.
El proyecto forma parte de Prosub, lanzado en 2008 en colaboración con Francia, que también incluye la construcción de cuatro submarinos convencionales de la clase Riachuelo: dos que ya están en funcionamiento y dos en la fase final de pruebas.

Si el proyecto se completa según lo previsto, Brasil se unirá al selecto grupo de países capaces de operar submarinos de propulsión nuclear, una tecnología que actualmente dominan solo unas pocas potencias militares.
El debate sobre la financiación del proyecto se enmarca en un debate más amplio sobre el reequipamiento de las Fuerzas Armadas y la necesidad de inversiones a largo plazo en defensa y tecnología estratégica en el país.




Saludos cordiales.
 
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