Acciones varias de las distintas guerras

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bueno...pero la francia de vichy tenia salia ganando por lo que se ve.
La falta de cultura ANGLOSAJONA es conocida, se la comían doblada y a nosotros nos mostraban como iba a quedar dividida SUD AMERIKA, bajo su mandato si ganaban.
 

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tanoarg

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Los Yankys de geografia mucho no sabian o saben ahora mismo y a nosotros los sudacas nos mostraban como ivamos a quedar divididos despues de la guerra
pero...era ingles el mapa falso... y justamente, no podemos decir que los ingleses no sabian sobre nosotros...los sudacas.
yo lo leo de otra manera...yo lo leo como mas que una mojada de oreja a nosotros...fue mas bien una agresion indirecta a los franceses, tratandolos de traidores con dicho mapa.
 

Shandor

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pero...era ingles el mapa falso... y justamente, no podemos decir que los ingleses no sabian sobre nosotros...los sudacas.
yo lo leo de otra manera...yo lo leo como mas que una mojada de oreja a nosotros...fue mas bien una agresion indirecta a los franceses, tratandolos de traidores con dicho mapa.
Son puntos de vista, no te olvides lo del patio trasero de los EE UU, y eso a ellos no les gustaria ver ese plano, somos un Foro y estamos para dar nuestros puntos de vista, veremos si se agrega algun otro compañero y da su vision del tema.
 

No podemos negar el conocimiento britanico de nuestro continente, es más, mucho ha tenido que ver el Foreing Office en la secesión de la America Hispana y en conflictos regionales.
Si analizamos bien el mapa, el mismo es para crispar y enardecer a los paises sudamericanos y a los EEUU.
En ese mapa Argentina absorbe a Paraguay y Uruguay en su totalidad, se adentra en territorio brasilero y boliviano. Chile toma la totalidad del Perú, parte de Bolivia y Ecuador. Brasil parte de Bolivia y de Perú. Ecuador, Colombia y Venezuela se fusionan. La Guayana Francesa absorbe a las Guayanas britanicas y holandesas.
¿Porque digo que crisparia a las cancillerias sudamericanas? Porque las mayorias de las anexiones o fusiones se dan en zona de conflictos entre los paises de la región. Brasil jamás permitiria que Argentina se haga de parte de su territorio, tampoco Peru y Bolivia admitirian ser parte de Chile. Venezuela aun mantenie conflicto limitrofes con Colombia, asi en todos los paises del continente.
Para el Departamento de Estado sería una invasión a su patio trasero proveedor de materias primas.
Debo reconocer, aunque no los quiera para nada, que fue una genialidad de los britanicos.
 

Shandor

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La «ciudad subterránea» ideada por los británicos para resistir una invasión nazi

Gran Bretaña abrió este lunes al público un gigantesco refugio antiaéreo excavado en el acantilado de Dover

Imperial War Museum
El complejo cuenta con cinco salas, cuartos de baño y un hospital
Hace más de 75 años que, con más fe que capacidad, un grupo de ingenieros ingleses construyó un gigantesco refugio subterráneo en los acantilados de Dover (al sur de Gran Bretaña) para alojar a los casi 200 soldados que debían hacerse cargo de un grupo de cañones ubicado en esa zona. Su trabajo era vital pues el gobierno sabía que, en el caso de que Adolf Hitler invadiese las islas, lo haría a través de ese punto por ser el más cercano a la Europa continental. Por ello, los combatientes responsables de aquella batería debían mantenerse con vida y resistir los bombardeos navales y aéreos enviados por el régimen nazi costase lo que costase.
De esta forma, y con este objetivo, nació el complejo de «Fan Bay Deep Shelter», una «ciudad subterránea» formada por túneles excavados a más de 20 metros bajo tierra (23, concretamente) y cuyo objetivo no era otro que evitar que los artilleros fallecieran antes las bombas de la «Luftwaffe» (la fuerza aérea germana). Hasta ahora, el lugar había permanecido olvidado en la Historia.
Así lo atestiguaba el que estuviera lleno de mugre y suciedad y cerrado al público. Sin embargo, su existencia ha vuelto a salir a la luz este lunes después de que, tras meses de rehabilitación, el grupo «National Trust» (encargada de salvar el patrimonio nacional británico) haya informado de que se reabre al público para que todo aquel interesado pueda disfrutarlo en primera persona.
Churchill y los túneles de Dover
Tal y como explica la página Web creada para informar de esta curiosa «atracción turística», la construcción de «Fan Bay» comenzó el 20 de noviembre de 1940 de manos de la 172ª Compañía de Construcción de Túneles de los Reales Ingenieros del ejército británico. La zona, un gigantesco acantilado sobre el que era idóneo ubicar una batería de cañones, fue inspeccionada por el mismísimo Churchill, quien apremió a los obreros para que terminasen aquella obra de ingeniería cuanto antes.

La extensión es de más de 1.100 metros cuadrados
Barry Stewart
Realmente era necesario, pues hasta entonces los nazis campaban a sus anchas por el Canal de la Mancha sin recibir ni un solo tiro desde la costa. «Insisto en que hay que proteger las posiciones de artillería ubicadas en la parte superior del acantilado de Dover. Deben resistir cualquier ataque al que estén expuestas. Tenemos que luchar por el mando del estrecho con artillería. Para el 10 de diciembre, la batería y el refugio contarán con cuatro oficiales y 118 hombres», dijo por entonces el británico.
Al parecer, los ánimos del Premier funcionaron, pues los militares tardaron escasamente 100 días en partir la montaña y levantar un complejo que contaba con cinco gigantescas salas, un hospital, un almacén, un generador de energía y hasta varios «cuartos de baño». Todo, en 1.100 metros cuadrados a los que se accedía tras bajar 125 escalones y pasar por unas resistentes puertas blindadas. El 28 de febrero se dio por terminado y el propio Churchill lo revisó en junio de 1941.
Su vida tras la guerra
Una vez que finalizó la Segunda Guerra Mundial, este refugio fue cerrado en 1950 y, 20 años después, se tapió con escombros para evitar que los curiosos accediesen a su interior y pudiera ocurrir alguna desgracia. Sin embargo, después de permanecer cerrado durante más de 40 años, hoy se abrirá al público después de un trabajo de restauración de 18 meses y 3.000 horas de trabajo.
Además de limpiar y eliminar las 100 toneladas de deshechos que había en su interior, los voluntarios que han trabajado en el proyecto han reforzado los puntos más débiles con pilares de acero y se han asegurado de que no exista ningún peligro para los futuros visitantes. Los encargados de adecentarlo han sido 50 trabajadores de la organización «National Trust», además de dos arqueólogos, dos ingenieros de minas y un geólogo.

Los túneles fueron excavados en la roca viva
Richard Crowhurst
Ahora, y a cambio de un módico precio (unos 15 euros para los adultos y la mitad para los niños) aquellos que lo deseen podrán disfrutar de un recorrido de 45 minutos -antorcha en mano- a través de esta ciudad subterránea que, en su momento, albergó hasta 185 combatientes de la 203ª batería de costa. Unos soldados que, al vivir allí durante meses, dejaron su marca personal en la zona.
Así pues, abundan desde las pintadas realizadas por los soldados, hasta algún que otro consejo grabado en los cuartos de baño (el más destacado es que afirma que, si se acaba el papel, lo mejor es restregarse por el suelo para acabar limpio). Un pequeño trozo de historia que ha permanecido cerrado al mundo durante 40 años y está igual que el día en que lo habitaban aquellos que luchaban contra el nazismo.

Escaleras de acceso al búnker
Chris Tapley
«Esta pieza re-descubierto de patrimonio de la Segunda Guerra Mundial es un hallazgo verdaderamente notable. No ha habido acceso del público a los túneles durante más de 40 años, por lo que permanecen tal y como eran cuando fueron abandonados. Hemos llevado a cabo una amplia labor de conservación para preservar tanto la descomposición natural, como el auténtico ambiente del lugar», explica Jon Barker, uno de los organizadores del proyecto.
Cinco cosas curiosas que ver en «Fan Bay Deep Shelter»
M.P.V.Madrid
1-Pintadas originales realizadas por los soldados que, durante la Segunda Guerra Mundial, se refugiaron en el lugar. Entre ellas destacan frases militares, dibujos grabados en la roca e insultos contra los nazis.

2-Los trozos de alambre que los combatientes trenzaban para hacer las veces de perchas.

3-Una «quiniela» recuperada del interior del búnker. Está fechada el 20 de febrero de 1943 y registra el resultado de 14 partidos de fútbol de la época.

4-Aguja e hilo de color caqui. Fue hallado sobre una litera.

5-Varias cintas de munición del calibre 30, un tipo de cartucho utilizado por las ametralladoras pesadas aliadas.
ABC.es
 
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El bondadoso soldado nazi que salvó la vida a un militar aliado

Arthur Attenborough logró sobrevivir después de recibir los cuidados de un alemán. Ahora, ocho meses después de su muerte, su familia ha criticado duramente al hospital en el que falleció por mala praxis

Wikimedia
Varios blindados durante la batalla de Anzio, donde fue herido el militar
Es imposible asociar a los temibles soldados nazis con la bondad. Sin embargo, el sargento Arthur Attenborough fue la prueba viviente de que, bajo todo símbolo (incluso la esvástica) se puede econtrar una persona humana. Y es que, después de ser herido y capturado durante la batalla de Anzio, este británico recibió los cuidados de un militar germano que, tras salvarle la vida, le dejó en libertad cerca de una unidad aliada. Todo un hito que hace posible ver el lado más humano de los crueles hombres que, en su día, trataron de dominar el mundo a base de sangre y fusil.
La historia de Attenborough ha permanecido oculta en el tiempo desde hace años. Sin embargo, ha vuelto a salir a la luz esta misma semana después de que su familia haya cargado duramente contra el servicio británico de salud. ¿La razón? Afirman que este veterano falleció el pasado octubre debido -entre otras causas- a que se cayó al suelo de forma brusca hasta ocho veces mientras estaba bajo la supervisión de los enfermeros en dos hospitales ingleses. Cuando acabó su vida, el antiguo militar contaba 98 años.
El soldado bondadoso
Originario de Gran Bretaña, Attenborough se alistó en la Guardia de Granaderos en 1933, cuando apenas contaba 17 veranos a sus espaldas. Tras hacerse un hueco en el ejército y demostrar su valía, los siguientes años los pasó como instructor asegurándose de que los nuevos combatientes eran un portento físico y sabían meter una bala entre el pecho y la espalda de sus enemigo. «Al principio de la guerra todavía estaba entrenando soldados. Veía salir a cientos de ellos de su hogar sabiendo que no volverían. Después fui destinado a África», explicaba él mismo en una entrevista posterior al diario «Derby Telegraph».
Sin embargo, su tranquilidad terminó cuando fue destinado a Anzio, una región italiana en la que las tropas aliadas desembarcaron en 1944. Allí fue herido de gravedad. «Estaba caminando con mi rifle cuando una bala me hirió. Mi brazo quedó gravemente dañado y el rifle salió disparado», explicaba el soldado. Tan precaria vio la situación que, cuando se percató de que los alemanes se disponían a atacar, ordenó a sus hombres que le dejasen allí y se retiraran. Ellos obedecieron. «No tenía ni idea de lo que iba a pasar después de aquellos», señalaba nuestro protagonista.
Minutos después varios alemanes le encontraron en una zanja, desarmado y con el brazo gravemente herido. Attenborough ya se veía fusilado allí mismo cuando uno de los germanos se adelantó y le dijo: «Voy a cuidar de ti». En los minutos siguientes, le puso una inyección de anlgésico, le limpió la herida y se la vendó. Posteriormente, le dejó descansar hasta que el británico se sintió recuperado y, finalmente, le dejó en libertad cerca de un campamento aliado. El militar nunca supo el nombre de su salvador, ni por qué había hecho aquello, pero le estuvo eternamente agradecido por ello.
Una muerte injusta
Tras regresar a su hogar, los años siguieron pasando para Attenborough al que, con la llegada de la vejez, le empezaron a fallar los ojos y los huesos. Una desagradable combinación que hizo que, en 2014, se cayera en Derby mientras regaba su jardín y se fracturase la cadera izquierda. En principio, y según ha determinado su familia en declaraciones recogidas por el «Daily mail», aquello no hubiera supuesto una dolencia más grave de lo normal si no hubiese sido porque, en los dos hospitales en los que fue atendido después de someterse a una operación, se cayó hasta ocho veces debido a sus cataratas. Todo ello, bajo supervisión de los enfermeros.
En una de aquellas caídas el anciano, de 98 años, se rompió la otra cadera y, al poco, su estado (sumamente débil) le hizo contraer una neumonía que acabó con su vida el pasado octubre. Ahora, su familia cree que sus continuos accidentes se debieron a la negligencia de los servicios médicos, por lo que han criticado duramente al servico británico de salud.
«No es un final apropiado para un veterano. Es una vergüenza. Nadie le cuidó. Nunca recibió la bienvenida de un héroe, lo único que consiguió fue ser ignorado. Creo que fue debido a su edad, era viejo y todo el mundo pensaba que no hacía falta molestarse en cuidarle», explica su hijo al diario británico. Por su parte, la fundación de hospitales británicos ha admitido su responsabilidad y ha pedido disculpas a la familia.
ABC.es
 

Shandor

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«Ardenas 1944», de Antony Beevor: el plan más ambicioso de Hitler

La batalla de las Ardenas fue, según Antony Beevor, la última apuesta de Hitler. Un proyecto brillante en su planteamiento que al final, sostiene el historiador británico, resultó suicida

Hitler prepara su estrategia para la batalla de las Ardenas con el Estado Mayor del Reich
La nueva obra de Antony Beevor ambientada en la Segunda Guerra Mundial coincide con la publicación de otra importante monografía sobre la misma temática: Ardenas. La batalla, del historiador sueco Christer Bergström (Pasado & Presente). Ambos comparten la idea de que los alemanes concibieron un plan brillante, que fue tan cuidadosamente preparado como la exitosa ofensiva de mayo-junio de 1940 casi en la misma zona geográfica.
El relato comienza con el desfile de las tropas americanas por el París liberado, el 29 de agosto de 1944. Por aquel entonces, la capital francesa era, a decir de Beevor, el paraíso de la prostitución y el mercado negro, donde los soldados americanos, «ardientes y a menudo muy emprendedores», despertaban la envidia y la inquina de los franceses.
Hitler mantuvo a todo trance la ofensiva como un acto de desesperación
Eran tiempos de euforia: tras las victorias en el oeste, la Ofensiva Bagration en el este, el atentado a Hitler del 20 de julio y el desembarco en Provenza en agosto, se creía que la inminente descomposición de la Wehrmacht permitiría acabar la guerra antes de Navidad. Sin embargo, el 16 de septiembre Hitler planteó un contraataque en la intersección entre las fuerzas británicas y americanas que permitiera tomar Amberes y precipitar un nuevo Dunkerke.
A pesar de las serias dudas manifestadas por el Alto Mando del Ejército, que esperaba una ofensiva soviética desde el Vístula a comienzos del invierno y recomendó una «solución en pequeño» (envolver a dos cuerpos de ejército norteamericanos), Hitler mantuvo el plan más ambicioso, pero que fue ejecutado con recursos humanos y materiales limitados. El mariscal Model opinaba que la Operación Wacht am Rhein era la peor planteada de la guerra, y que sólo resultaba factible en un 10 por ciento. El Führer mantuvo a todo trance la ofensiva de las Ardenas como un acto de desesperación, en el que el Reich se jugaría el todo por el todo.
Condiciones extremas
Tras la sangrienta conquista de Aquisgrán el 18 de octubre y el comienzo del invierno, los duros combates en el bosque de Hürtgen en noviembre-diciembre fueron el preludio de lo que se avecinaba: una gigantesca sorpresa que empujó a miles de soldados americanos enloquecidos hacia la retaguardia, a pesar de las dificultades del avance alemán por terrenos escarpados, embarrados y luego cubiertos de nieve.
Beevor se detiene en las «hazañas» de dos oficiales y dos unidades siniestras: el «capitán pirata» Otto Skorzeny y su banda de saboteadores de retaguardia disfrazados con uniformes americanos y el Kampfgruppe liderado por Joachim Peiper, que asesinó a 84 soldados americanos en Baugnez (Malmédy) y desató una oleada de represalias contra los prisioneros de las Waffen-SS que duró hasta el final de la campaña. El propio Peiper, liberado de la cárcel, fue asesinado por miembros de la resistencia francesa en 1976.
Beevor combina con eficacia el análisis militar con las anécdotas
Beevor hace tres severas reconvenciones a los aliados: en primer lugar, los fallos en los servicios de inteligencia, que no detectaron los preparativos y el alcance de la ofensiva. Eisenhower y Bradley pensaron que era un ataque de diversión frente a las inminentes acometidas aliadas en Lorena o el Ruhr, y el asombrado jefe del XII Grupo de Ejércitos se preguntaba el 17 de noviembre: «¿De dónde ha sacado este hijo de ************ [Hitler] esa fuerza?»
En segundo término, el autor reprocha el envío directo al frente de reemplazos inadaptados al combate de la infantería. Según un oficial del VII Cuerpo, los hombres de más de treinta años eran demasiado viejos para resistir las fatigas de la lucha, y los menores de veinte no eran suficientemente maduros, ni mental ni físicamente, para sobrevivir en condiciones extremas.
Por último, recrimina la falta de coordinación del mando supremo, simbolizada en lo que ya viene siendo un clásico de las obras de este autor: el relato pormenorizado de las desavenencias entre Eisenhower y Montgomery, que acabó por asumir el mando del frente norte en detrimento del general Omar Bradley con la ruidosa complacencia de la prensa británica y la indignación de los militares y la opinión pública estadounidenses.
Poder de fuego
En el moroso relato que hace de las operaciones día tras día, Beevor tiende a destacar las victorias norteamericanas en combates singulares sobre el incontestable avance alemán en los primeros compases de la ofensiva. El núcleo central de la obra es el relato de la batalla por el vital nudo de comunicaciones de Bastogne del 19 al 23 de diciembre, precedida de la entrega a los alemanes de dos regimientos de la 106ª División de Infantería al este de Saint-Vith, en lo que se considera la mayor rendición de la Historia militar americana en Europa.
«Puede que nos hundamos, pero nos llevaremos al mundo entero por delante»
El autor elogia el fulminante redespliegue del III Ejército de Patton hacia el norte el día 22, pero su vanguardia acorazada, que encontró una fuerte resistencia, no conectó con los sitiados en Bastogne hasta cuatro días después. Se puede asegurar que la batalla la decidieron las barreras de artillería y la remataron los bombardeos de la aviación desde que los cielos se despejaron el día 23.
En realidad, los alemanes nunca contaron con suficiente poder de fuego para tomar Bastogne y quedaron muy lejos de conquistar Amberes. En Navidad, el OKW ya daba la ofensiva por fracasada, pero Hitler seguía insistiendo al día siguiente: «Puede que nos hundamos, pero nos llevaremos al mundo entero por delante». La Operación Nordwind al norte de Alsacia (que obligó a los franceses a defender Estrasburgo a todo trance) y la masiva Ofensiva Bodenplatte de la Luftwaffe a inicios de enero no cambiaron la situación. La bolsa se eliminó por fin el 29 de enero, momento en que se dio la batalla por concluida, al precio de las vidas de 2.500 civiles, 80.000 alemanes y 77.000 aliados.
Pulso narrativo
El balance fue claramente negativo para el Reich: la aventura de las Ardenas hizo que el frente oriental aumentara su vulnerabilidad, al desaparecer o quedar gravemente dañadas la mayor parte de las divisiones blindadas. A juicio de Beevor, la mayor equivocación alemana fue juzgar erróneamente «a los soldados de un ejército al que fingían despreciar».
El frío extremo es el gran protagonista del libro
Los generales de la Wehrmacht ya estaban convencidos del fracaso de la ofensiva en la primera semana, por la rápida y enérgica respuesta norteamericana, que obstaculizó los flancos norte y sur de su ataque, y pronto comprometió sus líneas de abastecimiento a lo largo de una red de carreteras inadecuadas y azotadas por un frío extremo, que es el gran protagonista del libro.
La descripción horripilante de las heridas causadas o agravadas por las bajas temperaturas es un buen exponente del pulso narrativo de Beevor, que combina con eficacia el análisis de las grandes operaciones militares, las consideraciones técnicas sobre táctica y armamento y las anécdotas dramáticas y a menudo truculentas, reveladoras de las adversas condiciones de vida y la brutalidad de los combatientes. Un libro que produce escalofríos, muy apropiado para combatir los rigores de la canícula.
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Esto también es una rareza trate de buscar fotos originales pero no las encontré, así que copie y le pongo lo mas parecido

RADIO DE TRINCHERA USADAS POR LAS TROPA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

 

tanoarg

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RADIO DE TRINCHERA USADAS POR LAS TROPA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

radio galeno en si.
 

Sebastian

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Esqueletos de soldados de Napoleón hallados en Lituania mostraron signos de inanición
Publicado: 26 jul 2015 14:19 GMT
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AFP \ PETRAS MALUKAS
En una fosa común descubierta en Vilna, capital de Lituania, un grupo de arqueólogos estadounidenses encontró indicios de que miles de los soldados de Napoleón Bonaparte tras su retirada de Moscú perecieron de hambre extrema.

En junio de 1812 el Gran Ejército de Napoleón, formado por casi 700.000 hombres de todas partes de Europa, invadió Rusia llegando hasta Moscú, pero finalmente tuvo que retirarse por la cercanía del invierno, falta de suministros y la negativa del zar Alejandro I a rendirse y entregar San Petersburgo, entonces capital rusa, informa la revista 'Forbes'.

Cuando llegaron a Vilna, en su camino de retirada, solo quedaban 41.000 hombres de ese gigantesco ejército, y otros 20.000 soldados murieron en la capital lituana porque allí tampoco encontraron alimentos. En 2001, en Vilna fueron encontradas fosas comunes, y una de ellas contenía los restos de más de 3.200 personas.

Ahora nuevas investigaciones sobre esos restos han revelado que los huesos contenían altos niveles de isótopos de nitrógeno. Según los autores de la investigación, esta anomalía se presenta cuando el organismo se ve privado de proteína.

"Los valores de isótopos de nitrógeno pueden dispararse en condiciones como la anorexia, prolongadas nauseas, deficiencia de vitamina D, y hambre", comentaron los expertos, que además agregaron que el último factor era extremo.
http://actualidad.rt.com/ciencias/181179-ejercito-napoleon-sufrio-inanicion-aventura-rusia
 

Shandor

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Last of the German Troops to Surrender – May 13th 1945



Generaloberst Alfred Jodl, commander of Germany’s Wehrmacht, signed the surrender agreement with Allied forces on 7th May, 1945. The agreement declared that all Nazi troops of Germany’s land, air and naval forces should put down their arms and stop fighting.

Most of Germany’s troops obeyed, but a few regiments continued to fight until their last man, including thousands of German troops stuck in the Soviet area of Poland. These soldiers continued to fire on Soviet troops in the coastal city of Danzig, and what was left of the German 4th Army fought on at Heiligenbeil, East Prussia. A few pockets of German troops on the Greek Islands also continued to wage war until the following day.

Five days after the surrender had been agreed upon, the Wehrmacht and SS troops in Czechoslovakia continued to fight, as did troops in Poland’s Hel Peninsula. The final German troops surrendered their weapons on 13th and 14th May.

Six days after the surrender 30,000 pro-Nazi troops from Germany and other Eastern European countries fought a battle against Communist fighters on the Yugoslavian and Austrian border. The battle lasted for two days and more than 400 were killed. The Allies intervened and sent thousands of Yugoslavian Nazi supporters back home; upon their return were killed by the new national army.

At sea, the German U-boat U-234 didn’t surrender until 14th May. The submarine was in the mid-North Atlantic when Germany officially surrendered, and didn’t receive the order until the 10thMay. Even then its Captain, Johann-Heinrich Fehler, decided to head to the US instead of returning to Europe; there he believed they would receive a less lengthy detention than from British or Allied forces in Europe, Military History Now reports.

U-234 was captured by the USS Sutton not far from Newfoundland. The submarine also held two Japanese passengers and stocks of uranium that Hitler was sending to Nazi sympathisers in the Far East. The Japanese passengers decided to commit suicide rather than serve time as POWs. The submarine was taken to the The Portsmouth Naval Ship Yard, Maine where its uranium was confiscated and possibly used to add to US nuclear power stocks. The crewmen were all repatriated and the submarine was eventually destroyed just off Cape Cod.

Editors note: It turns out that there were German units that surrendered well after May 14th 1945.
 

Barbanegra

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¿Era necesario lanzar la bomba atómica contra Hiroshima?
Nadie había tomado nunca antes una decisión así. Hasta el momento ninguna otra persona lo ha hecho. Y nadie más ha tenido que convivir con semejantes consecuencias.

Pero ordenar transformar a toda una ciudad en una sucursal del infierno y en el proceso acabar con la vida de 140.000 seres humanos -en su inmensa mayoría civiles, muchos luego de terribles padecimientos- no puede ser fácil.

Eso fue sin embargo lo que ocurrió después de que Harry S. Truman autorizó el lanzamiento de una bomba atómica sobre la localidad japonesa de Hiroshima, un 6 de agosto de hace ya 70 años.

"La usamos para acortar la agonía de la guerra, para salvar las vidas de miles y miles de jóvenes estadounidenses", se justificó el presidente estadounidense tres días después, en un mensaje transmitido el día del lanzamiento de una segunda bomba sobre la ciudad de Nagasaki.

Y pocos después, el 15 de agosto de 1945, Japón finalmente anunció la rendición incondicional que desde hacía tiempo se le venía exigiendo. Terminaba así la Segunda Guerra Mundial y empezaba un debate que todavía no ha terminado.

Cuestionamiento
Efectivamente, muchos todavía consideran que la relativamente rápida rendición japonesa valida la decisión de Truman de recurrir a las armas nucleares. Para ese entonces, los bombardeos de la fuerza aérea estadounidense ya habían causado más muertos que los que eventualmente provocarían los dos artefactos nucleares. Y Japón no se rendía.

Y la alternativa -una invasión acompañada por un bloqueo naval- muy probablemente hubiera tenido un costo todavía mucho mayor en vidas humanas, para ambos bandos.

Otros, sin embargo, jamás considerarán justificable el uso de armas o estrategias que no discriminan entre combatientes y civiles, y no falta quien considere que lo de Hiroshima fue un crimen de guerra.

Pero además, incluso en 1945, muchos estaban convencidos de que una rendición japonesa se podía obtener sin recurrir a las armas nucleares.

"Una pequeña concesión"
"Los japoneses estaban listos para rendirse y no hacía falta golpearlos con esa cosa horrible", diría por ejemplo, años después, Dwigth Eisenhower, en aquel entonces máximo comandante de las fuerzas aliadas en Europa y eventual sucesor de Truman en la Casa Blanca.

Y numerosos académicos -como Mark Selden, profesor de la Universidad de Cornell y editor de The Asia-Pacific Journal- han llegado a la conclusión de que las bombas no fueron tampoco el factor determinante para que Tokio se rindiera.

"Los japoneses ya habían sufrido la destrucción de ciudad, tras ciudad, tras ciudad, con la pérdida de aproximadamente medio millón de vidas, por causa de los bombardeos estadounidenses. Y no habían parpadeado", reconoció Selden.

"Pero era porque estaban queriendo obtener una pequeña concesión de Estados Unidos, que exigía una rendición incondicional: la protección del emperador", le explicó a BBC Mundo.

Según Selden, antes de la detonación de Hiroshima, Japón ya estaba buscando desesperadamente un camino hacia la rendición y para ello había buscado incluso la intermediación de la Unión Soviética, con la que había suscrito un tratado de neutralidad años antes.

Pero, para el académico, los soviéticos no estaban realmente interesados en ayudar a la negociación, pues les ataría más la idea de sumarse al conflicto para hacerse con nuevos territorios y obtener otras ventajas.

Y según Tsuyoshi Hasegawa, profesor del departamento de historia de la Universidad de California en Santa Bárbara, fue precisamente la posibilidad de un involucramiento soviético lo que terminó de decidir a Truman por el uso de la bomba.

Aliados incómodos
"La entrada de la URSS habría acelerado el fin de la guerra. Pero EE.UU. ya había empezado a entrar en conflicto con los soviéticos en Europa del este, por lo que había preocupaciones", le dijo Hasegawa a BBC Mundo. "Es decir, Truman tenía un dilema. Y la bomba resolvió ese dilema".

"En otras palabras, la principal razón para usar la bomba fue forzar a los líderes japoneses a que se rindieran antes de que los soviéticos entraran a la guerra. Las dos cosas están muy conectadas", explicó.

Y tanto él como su colega de Cornell coinciden en que fue precisamente la decisión de Moscú de sumarse al conflicto contra los japoneses, dos días después de Hiroshima, lo que terminó de forzar la rendición nipona.

"Yo creo que es útil pensar en el lanzamiento de la bomba como el primer gran momento de lo que muchos llaman o les gusta llamar 'la Guerra Fría'", dijo Selden, quien cree que Washington también veía la bomba como una forma de mandarles un mensaje a los soviéticos.

"Y vista desde Tokio, desde el palacio imperial, la idea de tener a los rusos a cargo, en lugar de a los estadounidenses, debe haber parecido tremendamente poco atractiva", le explicó a BBC Mundo.

El peso de la opinión pública
Para muchos, la sensación de que la bomba tenía mucho de mensaje para la URSS se amplificaría cuando, después de la rendición EE.UU., no tuvo problemas en permitir lo que tanto había pedido Japón: conservar en el trono al emperador Hiroito.

¿Por qué no hacerlo antes si, como opina Hasegawa, esto habría podido acelerar el final del enfrentamiento? Efectivamente, según el académico japonés, si Truman quería terminar la guerra cuanto antes y sin usar la bomba atómica, tenía dos opciones.

"Uno, podía haber invitado a Stalin a suscribir la declaración de Postdam [que exigía la rendición de Japón] . Dos, podía haberle dado a los japoneses la señal de que EE.UU. estaba dispuesto a preservar el sistema imperial. Pero no hizo ninguna de las dos", le dijo a BBC Mundo.

Y, para él, el sentimiento antijaponés que predominaba en EE.UU. luego del ataque a Pearl Harbor puede ayudar a entender por qué nunca hizo llegar ese mensaje.

"Los japoneses empezaron la guerra desde el aire en Pearl Harbor. Ahora les hemos devuelto ese golpe multiplicado", fue de hecho una de las primeras cosas que dijo Truman en el mensaje en el que informó al mundo del ataque contra Hiroshima.

"La usamos contra aquellos que nos atacaron sin advertencia en Pearl Harbor, en contra de aquellos que han matado de hambre, golpeado y ejecutado prisioneros de guerra estadounidenses, en contra de aquellos que han abandonado cualquier pretensión de obedecer las leyes internacionales de la guerra", insistiría en su mensaje del día del ataque nuclear contra Nagasaki.

Y aunque hay otros que piensan que la bomba también fue detonada para justificar los miles de millones de dólares invertidos en el proyecto Manhattan o para permitir su perfeccionamiento, Selden no le da mucho peso a esos argumentos.

"Puede que haya sido un factor, pero no le doy mucho énfasis porque la lógica de usar la bomba para terminar la guerra y la lógica de usar la bomba para enviarle un mensaje a los soviéticos es muy, muy poderosa. No necesita de eso", le dijo a BBC Mundo.

Por otro lado, también hay historiadores que disputan la aserción de que Japón estaba listo a rendirse y que EE.UU. lo sabía.

"Los japoneses no veían su situación como catastróficamente desesperada. Tampoco estaban buscando cómo rendirse, sino intentando una salida negociada a la guerra que preservara el viejo orden en Japón, no nada más la figura del emperador", escribió, por ejemplo, Richard B. Frank en un ensayo publicado en ocasión del 60 aniversario de Hiroshima.

Y, según Frank, gracias a las intercepciones radiales los líderes estadounidenses también sabían que la paz todavía no estaba al alcance de la mano y que Japón todavía tenía que ser golpeado con fuerza para que se rindiera.

Lo que pudo ser
En cualquier caso, Japón nunca se rindió. Y ni los gobiernos, ni los militares, actúan basados en intenciones. Y tanto Hasegawa como Selden coinciden en que, habiendo desarrollado la bomba, era muy difícil que EE.UU. no la terminara utilizando durante la guerra.

"Las reticencias morales habían sido superadas incluso antes de la bomba atómica, así que pasar de las bombas incendiarias a las bombas atómicas fue una decisión relativamente fácil porque es nada más un asunto de escala: es hacer con una bomba lo que antes hacían 300 bombarderos B29", explica Hasegawa.

Y esa es también la razón por la que Selden critica el uso de la bomba atómica, que para él no fue sino una extensión del uso de bombas incendiarias "en 64 ciudades japonesas, con pérdidas inmensas de vidas humanas".

"El argumento no es que Estados Unidos inventó esa forma de hacer la guerra. De hecho, creo que los japoneses y los alemanes fueron los primeros, luego los británicos los siguieron y los estadounidenses a ellos", le dijo a BBC Mundo.

"Y puedo apreciar el otro lado del argumento, que los militares tiene como prioridad proteger a sus propios soldados y terminar la guerra. No es algo irrelevante", explicó.

De hecho, eso puede explicar que según el comandante del Enola Gay, el avión que dejó caer la bomba sobre Hiroshima, las primeras palabras de su copiloto no fueron "¡Dios mío, qué hemos hecho!", como quiere la leyenda, sino "¡Dios mío, miren a esa hija de p.!".

Selden, sin embargo, también lamenta profundamente lo que considera es el mayor legado de Hiroshima: "Ese fue el inicio de lo que se convertiría en una forma muy estadounidense de guerrear en el período de post-guerra: el bombardeo de civiles, al tiempo que se lo niega", le dijo a BBC Mundo.

Y tal vez, por eso, más útil que preguntarse si el uso de la bomba atómica de Hiroshima era necesario o no, o evitable o no, su aniversario debería servir para reflexionar sobre las formas en las que, todavía hoy, se hace la guerra. En el que todavía hay guerra.

https://es-us.noticias.yahoo.com/necesario-lanzar-bomba-atómica-hiroshima-172915806.html
 

Rober D

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Los nuevos reclutas en el cuartel de la 7th Queen’s Own Hussars, un equipo de caballería británica que data del siglo 17, en pleno aprendizaje de equilibrio y la postura en caballos de madera (21 de marzo 1935).
 

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