La Guerra en Irán redibuja los mapas de la defensa aérea: el sistema surcoreano Cheongung-II, desplegado en Emiratos, frente al Patriot
Guerra en Irán
defensa.com, 21 de marzo de 2026
El Cheongung-II de Corea del Sur ya está en servicio en los Emiratos Árabes Unidos (fuente Reddit)
En un escenario que refleja nítidamente la magnitud de la presión a la que están sometidas las arquitecturas de defensa aérea en la región del
Golfo Pérsico, tras el ataque a
Irán y su respuesta,
Corea del Sur autorizó una maniobra logística de extrema urgencia mediante un puente aéreo extraordinario para trasladar una treintena de misiles interceptores hacia los Emiratos Árabes Unidos.
Esta operación estratégica se llevó a cabo a bordo de aviones de transporte militar pesado
C-17 Globemaster III pertenecientes a la
Fuerza Aérea emiratí, los cuales despegaron desde la
Base Aérea de Sweihan y aterrizaron la noche del domingo 8 de marzo en el
Aeropuerto de Daegu, una instalación surcoreana de uso conjunto civil y militar. El detalle verdaderamente revelador de este despliegue radica en que
dichas municiones no provenían de líneas de producción listas para ser entregadas a los Emiratos, sino que fueron extraídas directamente de la reserva operativa del propio ejército surcoreano. Este hecho expone, por un lado, el severo nivel de desgaste y agotamiento que ha alcanzado el arsenal interceptor emiratí en apenas unos días de confrontación abierta con Irán; y por otro, subraya la absoluta confianza de Seúl en este sistema, hasta el punto de asumir el riesgo calculado de mermar temporalmente su propio inventario defensivo en un momento en el que las amenazas balísticas de Corea del Norte continúan plenamente activas a escasos kilómetros de sus fronteras.
La guerra que redibujó los mapas de la defensa aérea
La dinámica de los recientes enfrentamientos ha redibujado de manera irrevocable las doctrinas de la defensa antiaérea contemporánea. Desde finales de febrero, con la escalada sin precedentes en la confrontación militar que involucra a Estados Unidos e Israel frente a Irán, las ramificaciones tácticas se han extendido hasta afectar a casi una decena de naciones en la región. La magnitud del intercambio de fuego quedó documentada cuando el almirante
Brad Cooper, al mando del
Comando Central de los Estados Unidos, confirmó que las
fuerzas estadounidenses habían atacado unos dos mil objetivos iraníes empleando más de dos mil municiones, mientras la respuesta militar de Teherán se materializó mediante el lanzamiento de más de quinientos misiles balísticos y unos dos mil drones. En el vórtice de esta escalada, todos los países del Golfo, pero muy específicamente los Emiratos Árabes Unidos, se encontraron en la trayectoria de algunas de las oleadas de ataque más densas.
El
Ministerio de Defensa emiratí reportó la detección de 238 misiles balísticos dirigidos hacia su territorio desde el inicio de las hostilidades. Sus redes de defensa aérea lograron destruir 221 de estas amenazas en vuelo, mientras que otros trece proyectiles cayeron en el mar, y únicamente dos misiles lograron perforar las defensas e impactar en territorio emiratí. Como resultado de estas agresiones, se registraron tres víctimas mortales y setenta y ocho heridos, la inmensa mayoría afectados por la caída de escombros de las interceptaciones y no por impactos directos. Además del desafío balístico, los Emiratos también fueron blanco de más de 1.430 drones suicidas y ocho misiles de crucero, configurando un espectro de amenazas multidireccionales, simultáneas y sumamente complejas.
Este volumen abrumador de municiones hostiles impuso una carga de estrés operativo excepcional sobre los sistemas interceptores, impactando de forma directa en el sistema estadounidense
Patriot, considerado históricamente como la columna vertebral de la defensa antiaérea en la región. La intensidad de los ataques también
provocó la destrucción de al menos una de las dos baterías del sistema THAAD que poseen los Emiratos. El presidente ucraniano
Volodímir Zelenski ya había llamado la atención sobre la magnitud del desgaste al señalar que se requirieron unos ochocientos misiles interceptores para repeler los ataques iraníes en un lapso de apenas tres días, una cifra que supera lo que Ucrania ha consumido en misiles
Patriot desde el año 2022........................................
Cheongung-II: La alternativa que se impuso en el campo de batalla
Es en este nicho táctico donde el sistema surcoreano
Cheongung-II entra en la ecuación defensiva, no como una simple opción teórica sobre el papel, sino como una plataforma que ha validado su eficacia de combate real en uno de los entornos operativos más exigentes de la historia reciente. El legislador surcoreano
Yoo Yong-weon, miembro del
Comité de Defensa Nacional, reveló que las dos baterías
Cheongung-II desplegadas en los Emiratos lograron una tasa de éxito del 96 por ciento durante su primer despliegue de combate real. Explicó que se lanzaron alrededor de sesenta misiles interceptores desde ambas baterías durante este enfrentamiento, aunque el número exacto de objetivos neutralizados fue, por supuesto, menor, ya que algunos blancos requieren el lanzamiento de dos o tres misiles para garantizar su destrucción. Las estimaciones indican que el sistema gestionó con éxito entre 25 y 30 objetivos, abarcando misiles balísticos, drones suicidas y misiles de crucero, incluyendo la interceptación exitosa de al menos un misil balístico.............................................
Se está reposicionando el sistema surcoreano Cheongung-II ante al desgaste operativo de la defensa aérea en el Golfo en el marco de la guerra de Irán
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