La 22.ª oleada de ataques iraníes: Fattah, Khyber Shekan y Khorramshahr-4 entran en escena.
La tensión en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo nivel con la 22.ª oleada de ataques iraníes. En esta operación, dirigida a objetivos estratégicos en la región, el régimen de Teherán empleó simultáneamente sus municiones más avanzadas:
los misiles balísticos de mediano alcance Khorramshahr-4 (Khyber), Khyber-Shakan y Fattah, todos hipersónicos.
Según el comunicado, los ataques tuvieron como objetivo Tel Aviv, el aeropuerto Ben-Gurión y centros militares en Haifa, así como bases estadounidenses en el Golfo.
Fettah: Amenaza hipersónica en el campo de batalla
El elemento más notable del ataque fue el misil Fattah, que, según Irán, está "diseñado para superar los sistemas de defensa aérea". Este misil, capaz de alcanzar velocidades hipersónicas, posee una ojiva altamente maniobrable.
Velocidad: Puede alcanzar Mach 13-15. Alcance: 1400 kilómetros.
Característica principal: El Fattah, un misil balístico hipersónico, también posee capacidad MaRV (vehículo de transporte de correo). Su ojiva, especialmente durante la fase terminal, puede maniobrar para evitar la interceptación de misiles antibalísticos.
Khurramshahr-4 (Khayber)
Khurramshahr-4 (Khaybar): Ataque de gran potencia
El Khurramshahr-4, uno de los misiles balísticos más potentes de Irán, tuvo como objetivo fortificaciones estratégicas durante la operación.
Alcance: 2000 kilómetros.
Ojiva: Capacidad de carga útil explosiva de aproximadamente
1500 kg.
Tecnología: Este misil de una sola etapa, propulsado por un motor de combustible líquido, ofrece alta precisión gracias a las correcciones realizadas durante la fase terminal (durante su ruta hacia el objetivo).
Misil balístico Irán/Khyber Shekan
Khyber Pakhtunkhwa: ¡También lanzado hacia Turquía!
El Khyber Shekan, que garantiza la continuidad de las operaciones, destaca como un misil de medio alcance de tercera generación.
Alcance: 1450 kilómetros.
Ventajas: Gracias al uso de combustible sólido, puede prepararse para su lanzamiento en muy poco tiempo. La intensidad de la oleada de ataque se vio favorecida por su rápida capacidad de despliegue.
Se cree que el misil balístico derribado recientemente por un destructor de la OTAN equipado con un misil antibalístico SM-3, tras dirigirse hacia el espacio aéreo turco, también es un misil Khyber Shekan.