Con las últimas críticas que se han presentado hacia el nuevo gobierno encabezado por Gustavo Petro qué manifiestan que el deseo del pacto histórico es debilitar a las fuerzas militares, es importante estudiar cómo se encuentran actualmente las fuerzas militares y así en retrospectiva poder construir un concepto claro de sus falencias que han sido arrastradas por más de 4 gobiernos anteriores supuestamente amigos de las FF.MM.

Para iniciar este ciclo de artículos tomare como primer caso el arma de artillería del ejército colombiano, que ha sido abandonada a su suerte durante décadas y ha sufrido como todas las fuerzas militares de intereses por parte de generales en contratos con empresas privadas que en nada benefician al desarrollo del arma.

La artillería se ha convertido en un arma fundamental en las guerras modernas tanto así que ha desplazado en la el último conflicto entre Ucrania y Rusia a la Aviación y a otros medios de combate, convirtiéndose en la principal protagonista de las ofensivas, ablandamiento y destrucción de bienes tales suministros, vehículos y maquinarias de distinto tipo de ambos contendientes. Vemos sistemas como el venerable BM 21 Grad que inicio su vida en 1963, los Uragan y Smerch en cuento a lanzacohetes soviéticos. Cañones autopropulsados donde podemos encontrar los Gvozdika, Akatsiya, Pion y Msta, que actúan en ambos bandos desde el comienzo de la guerra. Podemos además confirmar el uso obuses de  todos los calibres de la era soviética, de fabricación Rusa y Ucraniana. Mas aun con la gran cantidad de apoyo occidental a Ucrania vemos ahora HIMARS, M777 o Pzl 2000 de fabricación estadounidense y alemana que ya son usados y han demostrado su eficacia y precisión. Otro aspecto importante es el uso masivo de munición inteligente por parte de ambos bandos tanto para la artillería como para la cohetería y que es el desarrollo más importante de los últimos años en el arma.

Ahora bien tomando en cuenta el contexto internacional, ¿cómo está la artillería en Colombia?

MEDIOS REALES

Podemos dividir los medios de artillería en 3 básicos, sistemas de cohetes, cañones autopropulsados y obuses remolcados, aunque como es lógico esta categorización puede incluir otros o tener muchas diferencias y subdivisiones.

En cuanto a los sistemas de cohetes, Colombia no cuenta con ninguno a pesar de tener un gran presupuesto de defensa, es de mencionar que países con presupuestos mínimos como Nicaragua, Uruguay o Ecuador cuentan con estos sistemas, ya es absurdo pretender compararnos con Argentina, Chile, Cuba, Brasil o Venezuela, que incluso fabrican sus propios sistemas. Dentro de los países latinoamericanos podemos observar en sus desfiles BM 21, RM 70, Type 90B, BM 30 Smerch, LAR 160 Famae y Astros 2020. En este aparte debemos recordar que en algún desfile de 20 de julio el ejército presento un proyecto de un lanza cohetes liviano montado sobre un Vehículo de fabricación nacional Cobra, que jamás llego a buen puerto como todo el proyecto de estos vehículos 4×4, ya que tener un vehículo propio afectaría la compra desmesurada de camionetas civiles a concesionarios privados y sus respectivas comisiones para algunos oficiales.

En segundo lugar tenemos los sistemas autopropulsados, que se trata de cañones montados en vehículos a veces blindados, que en nuestro país es desconocido ya que jamás nuestros generales han observado los desarrollos que en este campo que se han dado en el mundo y en países que ya poseen este tipo de armas en Latinoamérica como Venezuela, Perú, Cuba, Brasil, Chile, Uruguay, Ecuador y Argentina. Los vehículos de este tipo en uso por nuestros vecinos son: 2S1 Gvozdika, AMX Mk.F3, 2S3 Akatsiya, VCA Palmaria, M 109 y el 2S19 M1 MSTA-S. Acá debemos hacer un mención al proyecto Joya en el cual se invirtieron casi dos millones de dólares, solo para copiar un vehículo ya diseñado por los coreanos y que también se olvidó, tanto así, que no desfilo el pasado 20 de julio durante las fiestas de independencia, generando nuevamente pérdida de recursos en un contrato con una empresa privada escogida a dedo de acuerdo a las conveniencias de la cúpula de turno.        

Por ultimo tenemos los obuses remolcados, equipos que son los únicos que posee nuestra artillería, sabiendo a ciencia cierta que el ejército opera 13 Santa Bárbara de 155 mm, 22 Nexter de 105 mm y alrededor de 30 cañones M 101. Los Santa Bárbara son obuses con grandes prestaciones con un motor para desplazamiento cortos y a muy baja velocidad, lo que no lo convierte en autopropulsados, como pretenden hacer ver algunos fanáticos sin conocimiento. Respecto a los Nexter aunque tuvieron problemas iniciales fueron corregidos y son fiables y de gran capacidad, aunque por su liviano peso tienen un durabilidad no tan larga como otras versiones. Los M101 fueron donados por EEUU y se trata de un cañón diseñado en la Segunda Guerra Mundial, aunque se debe recordar su capacidad y resistencia, del total donado solo alrededor del 50 % siguen operativos. Se ha mencionado la modernización de estos sistemas, aunque no se ha realizado ningún trámite real, se pretende la contratación de una empresa sin concurso ni transparencia, mediante la decisión de algunos altos mandos, tal y como nos tienen acostumbrados para las adquisiciones de material.        

Podemos, además de lo anterior contar morteros como piezas de artillería, los más grandes tal vez, de 120 milímetros, pero a mi entender por su falta de alcance y capacidad de destrucción los considero como armas de apoyo de la infantería, y se debe mencionar que existen alrededor de 120 AM-50 de origen francés de la década de los 70 y cuyo estado operaciones es dudoso y 38 HY1-12 comprados en 2008. Ahora si bien es cierto que algunas de estas piezas se encuentran encuadradas en batallones de artillería y otras muchas en unidades de otros tipos como arma de apoyo, acá lo importante es que a nivel mundial esta arma no es considerada por muchos ejércitos como de artillería siendo además su número mínimo, si lo comparamos con otros países latinoamericanos    

Así podemos tener un total 65 piezas que deben ser divididas en trece batallones lo que implica 5 piezas por batallón, lo que ni siquiera equivale a una batería por unidad. Además la mayor cantidad de estas piezas se encuentran en la Guajira 12 Santa Bárbara, tal vez 10 Nexter y 10 M101. Lo anterior implica que, tenemos muchas unidades de artillería que no tienen cañones en sus arsenales y prueba de ello son los desfiles a nivel nacional del pasado 20 de julio, en Bogotá se presentó 1 Santa Barbara, 1 Nexter y 1 L119 (único de su clase regalado por la empresa productora) y 3 M101, considerando que en la ciudad de Bogotá se encuentra Batallón de Artillería No. 13 GR. Fernando Landazábal Reyesy la escuela de Artillería es triste ver solo 6 obuses. En Medellín donde se encuentra el Batallón de Artillería No. 4 «Coronel Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez», solo salieron 2 M101 y 1 Nexter, en Cali donde se presentó el Batallón de Artillería No. 3 Batalla de Palacé con sede en Buga solo pudimos observar 3 M101 y aun peor en Sogamoso sede del Batallón de Artillería No. 1 Tarqui no se observó ninguno.

Este es el estado de nuestra artillería triste y lamentable, malas decisiones, fondos perdidos y oficiales pretensiosos han llevado a que en realidad no tengamos artillería. Cabe anotar que en la gran mayoría de países un batallón de artillería está equipado con 4 baterías cada una con 6 piezas lo que implica que cada batallón cuanta con un mínimo de 24 piezas en su inventario, amén de grupos de observación, trasporte, logístico y puestos de mando, de los cuales también carecemos.

Es doloroso más si nos comparamos con otros países de la región, Guatemala cuenta con 76 obuses remolcados que nos superan en cantidad, números muy parecidos a los nuestros son los de Honduras y El Salvados, Nicaragua tiene lanzacohetes y un número parecido de piezas y no podríamos compararnos con las artillerías de México, Cuba, Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Argentina o Brasil ya que el panorama sería más desolador, sobre todo considerando nuestra falta de Autopropulsados o Lanzacohetes.

Para concluir y considerando que nos dejo el gobierno Duque debemos mencionar que no realizó ninguna inversión en el arma, salvo los malgastados recursos del proyecto Joya, siendo más natural la compra de cientos de camionetas y otros lujos para oficiales, mientras nuestra artillería se desmorona por falta de capacidades, con equipos insuficientes y falta de logística para su mantenimiento, si hay un gobierno que ha sido incapaz de mantener la fuerzas militares en un alto nivel es el gobierno Duque.     

Deber Antes Que Vida, lema de la Artillería Colombiana, en honor a Antonio Ricaurte.      

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Publiidad

Abogado egresado de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, especializado en Derecho Comercial, nacido en Tunja Boyacá Colombia. Estudioso de la temas militares enfocándose en las fuerzas armadas de Latinoamérica y en especial de su país. Ha publicado artículos en Las Dos Orillas sobre temas de defensa.

1 COMENTARIO

  1. Este es un interesante artículo que retrata sin fanatismos ni exageraciones la realidad del arma de artillería del Ejército Nacional de Colombia, ha puesto de relieve lo que ya muchos aficionados a la militaría sabíamos: la grave crisis que va mermando las capacidades de las FFMMCC. Sin embargo, no se hace alusión al escandaloso fallo de una de las piezas SBT-APU Cal.155mm acaecido justo después de ser entregada al EJC luego de un costoso mantenimiento mayor, un hecho bastante grave que pone en entredicho la efectividad de la intervención en los obuses restantes; algunos opinadores han tratado de minimizar la gravedad de las consecuencias de este hecho declarando el incidente como error humano en forma casi instantánea, sin que hubiere mediado una investigación técnica que arrojase un dictamen sobre las causas del mismo.

    El escrito tambien denuncia el intento mediático de endosar las culpas de unas FFMMCC débiles y sin capacidad real de combate a un gobierno que aún no se ha posesionado, cuando la realidad es que todas las administraciones previas decían estar fortaleciendolas mientras obraban contra ellas y se acogían al cómodo precepto de depender de una potencia extranjera para los asuntos militares; en otro orden de ideas, coloca en justo contexto los asuntos que tienen que ver con el asalto al erario mediante el supuesto desarrollo de prototipos por parte de empresas sin ninguna experiencia, procesos que nunca llegan a término pero que enriquecen a contratistas inescrupulosos en una presunta connivencia con altos oficiales militares, tales como el «Condor» y el «Joya».

    Es un acercamiento a los números y capacidades reales de la artillería colombiana que desmitifica el arma y deja al desnudo la debilidad en ese ramo que presentan las FFMMCC (sin tocar en el articulo que la Infantería de Marina de Colombia carece de artillería). Sin duda Zona-Militar.com ha tomado una magnífica decisión al sumar a Cesar Cepeda a su equipo.

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