En el día de ayer, dos IA-58 Pucará provenientes de la III Brigada Aérea aterrizaron en la pista de la Fábrica Militar de Aviones “Brigadier San Martín” en lo que podemos considerar un nuevo paso de cara al proyecto Pucará Fénix. Los veteranos bimotores arribaron a la ciudad cordobesa gracias al notable esfuerzo realizado por el personal del Grupo Técnico 3 y de los pilotos de la Brigada con asiento en Reconquista, lo que permitió retornar al servicio a los Pucará A-568 y A-571 y que estos se pudieran unir a las unidades que habían sido trasladadas en el mes de marzo, el A-582 y el A-585.

Pese a esta novedad, al proyecto Pucará Fénix aún le queda un largo recorrido, comenzando por finalizar la campaña de ensayos en vuelo que permita certificar la remotorización de los Pratt & Whitney PT6A-62, una de los tantos hitos incluidos en la contratación directa administrativa denominada “Modernización de Aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina” prevista para el período 2020. De acuerdo con lo estipulado en el mencionado contrato, para la aeronave IA-58 Pucará OVX-501 estaba prevista la “finalización de la campaña de ensayos en vuelo, certificación e integración del sistema ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance – Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiemto)”, este último ítem en referencia al desarrollo encarado por INVAP y FixView.

Vale recordar que el IA-58 Pucará A-582 fue el encargado de efectuar los vuelos de prueba con el pod MET (Modelo de Evaluación Tecnológica) I desarrollado por INVAP. Durante estos ensayos iniciales se evaluaron aspectos tales como las respuestas del pod y el radar, así como su capacidad de barrido en la actual configuración. Para poder ejecutar estas pruebas en vuelo se realizaron algunas modificaciones al A-582 a los fines de que la ingeniera de ensayos pudiera operar y testear el pod junto a los sistemas asociados al mismo.

En cuanto al MET I de INVAP, oportunamente informamos que para el mismo se adoptó la configuración que ofrece el tanque suplementario de 318 litros utilizado por los Pucará, el cual fue debidamente modificado interna y externamente (se distingue una «ventanilla» de material dieléctrico) para alojar al radar. La selección de esta solución permitió acortar los plazos ya que cualquier pod de nuevo diseño hubiera requerido un necesario proceso de homologación y certificación.

El arribo del A-568 y del A-571 podría significar una posible buena noticia en el corto plazo, sin embargo el cualquier traza de optimismo queda de lado si consideramos la demora que acarrea el programa, lo que genera incertidumbre respecto a los hitos por alcanzar y a las capacidades reales que ofrecería el Pucará Fénix a la Fuerza Aérea Argentina.

En espera de novedades

De acuerdo con lo oportunamente informado por FAdeA a Zona Militar, el contrato 2020 debió prorrogarse por demoras en la firma y por los problemas asociados a la pandemia del COVID-19, por lo que aún se trabajan en los hitos pendientes, principalmente los vuelos de certificación, para los cuales deben asistir las empresas proveedoras del grupo propulsor Pratt&Whitney y de las hélices Hartzell. FAdeA también informó a Zona Militar que la Fuerza Aérea Argentina colocó una Orden de Trabajo para la Modernización de los Sistemas de Comunicaciones y Navegación de la aeronave Pucará OVX-501, así como para la adquisición de los materiales correspondientes.

Esto último debería complementarse con el “Contrato Interadministrativo para la Modernización de aeronaves Pucará de FAA” entre el Ministerio de Defensa y FAdeA para el período 2021-2023, acuerdo que aún espera la aprobación del ejecutivo. El contrato tendrá por objeto la Certificación de la Modernización de Navegación y Comunicación de Aeronave Prototipo Pucará Fénix OVX-501 y, mas importante, avanzar con la modificación en serie al incluir la modernización de 3 aeronaves Pucará para llevarlas a configuración Pucará Fénix.

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14 COMENTARIOS

  1. No hay lógica simplemente decidía de parte de nuestro gobiernos desde que volvió la democracia se desguazo todo ejercito, marina, aeronáutica. No hay radares, etc. Un desastre.

  2. Es bueno al menos no perder esas cèlulas, vaiiosas dadas las circunastancias. Lo que sì hemos perdido es la respetable capacidad de fuego de los Pucarà en misiones de apoyo aèreo cercano, cosa que otros aviones del inventario FAA no pueden suplir adecuadamente. Al menos se va a incorporar una capacidad de vigilancia y reconocimiento importante, con nueva tecnologìa. Yendo a lo superfluo, què buenos esquemas de camo tienen estos aviones. El de tonos de selva està genial, el de tonos grises es màs para su nueva misiòn, lejos de las copas de los àrboles.

  3. Es tan grande la decadencia que es como volver a fabricar el Renault Gordini,cuando en los años 50 se fabricaban en Argentina aviones a reacción,acuérdense que un país centroamericano pidió creo tres o más “Pampa” y después desistieron,quien es el asesor en estás cuestiones?no pidieron seña o algo similar?fabricamos cosas que en el mundo son obsoletas,y dejamos que los chinos se lleven la pesca y muchos ejemplos más.

  4. A mi me parece un muy buen avión para apoyo cercano, no tengo idea porque se desprogramó, habrá sido por falta de presupuesto me imagino. FAA desprogramó el Pucará y si bien hay aviones que pueden cumplir apoyo cercano (Pampa, Tucano), no son lo mismo.

  5. Me pregunto porque no se modernizó al Pucará. Su capacidad de fuego era respetable, el hecho de ser bimotor lo hacía mas seguro para el piloto y el reemplazar a los viejos Astazu (tengo entendido) era técnicamente posible. Imagino que un Pucará con electrónica moderna, chaff y la posibilidad de lanzar algún AT y/o una tipo Dardo no hubiera sido moco de pavo. Ahora estamos sin el pan y sin la torta dado que los ST no están a la altura del noble Pucará, pero el Proyecto Fénix está en veremos. Si por lo menos hubieran enviado Pampa y/o ST y/o Texan Wolverine a la III otra sería la historia.

  6. Disiento con los que comentan que el Pucará es un buen avión de apoyo aéreo cercano. En Malvinas fueron destruidos en cada misión que les tocó atacar tierra. Imagínense lo que les pasaría hoy 40 años después con los avances en las armas anti aéreas.

    • Lo que decís me parece que tiene sentido, pero bueno, los aviones de apoyo cercano, evidentemente son los más vulnerables ante el fuego anti aéreo, aunque también hay que reconocer que la mayoría de los aviones perdidos fueron destruidos en tierra o capturados luego de la rendición.
      Creo que a lo largo de toda la guerra la FAA tuvo una tasa de derribo bastante elevada en todos sus SdA (lo cual también estaba previsto por la propia FAA), aún a pesar de la precaución de volar bajo. Habría que compararlo con otros conflictos para ver bien los resultados.

      • Es verdad, no conozco esa estadística. De todas formas creo que al Pucará le falta mucho blindaje, le falta velocidad y contramedidas. Fue creado como avión anti guerrilla, preparado para un enemigo no muy preparado tecnológicamente.

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