Fuerza Aérea Uruguaya lanza nueva licitación para drones de reconocimiento con alcance superior a 60km
15 de enero de 2026
La Fuerza Aérea Uruguaya anunció la apertura de una nueva licitación internacional para la adquisición de sistemas de aeronaves pilotadas remotamente para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, tras la cancelación de un proceso anterior que no cumplió con los objetivos financieros establecidos.
La decisión refleja un ajuste estratégico del comando uruguayo, que busca equilibrar las necesidades operativas avanzadas con la realidad presupuestaria del país, a la vez que amplía la gama de posibles proveedores.
La licitación anterior contaba con un presupuesto máximo de aproximadamente US$1,4 millones para la compra de tres conjuntos completos de sistemas de drones, monto que resultó insuficiente dados los requisitos técnicos incluidos en la licitación. Uno de los principales factores citados por fuentes del sector de defensa fue la certificación obligatoria de las aeronaves por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), requisito que incrementó significativamente los costos de desarrollo, integración y cumplimiento normativo. Como resultado, la mayoría de las propuestas presentadas superaron significativamente el límite financiero definido. Solo unas pocas ofertas de China y una propuesta brasileña se acercaron al valor estipulado, aún por encima del límite previsto.
Con el nuevo concurso, la Fuerza Aérea Uruguaya mantuvo prácticamente intacto el perfil operativo deseado, pero optó por eliminar el requisito de certificación de la FAA, en un claro intento por hacer el proceso más competitivo y financieramente viable. La fecha límite para la presentación de propuestas fue el 9 de febrero y, según la licitación, las empresas o consorcios seleccionados deben realizar vuelos de demostración, un paso considerado fundamental para la evaluación práctica del rendimiento de los sistemas ofrecidos en condiciones reales de operación.
Los requisitos técnicos publicados indican que los drones deben ser capaces de operar más allá de la línea de visión, con control efectivo a distancias superiores a 60 kilómetros de la base, utilizando comunicaciones satelitales o soluciones equivalentes de enlace de datos de largo alcance.
La integración segura en el espacio aéreo también es un punto central del programa, que requiere certificaciones de ciberseguridad y un transpondedor capaz de transmitir automáticamente datos como la altitud y el código de identificación a los sistemas de control de tráfico aéreo, reduciendo así los riesgos en las operaciones cerca de áreas controladas.
La autonomía mínima establecida para la aeronave es de 10 horas de vuelo en condiciones favorables, un parámetro alineado con las misiones de vigilancia persistente y monitoreo continuo. Este nivel de autonomía permitiría a la Fuerza Aérea Uruguaya cubrir extensas zonas fronterizas terrestres, zonas costeras y regiones de interés estratégico sin necesidad de reposicionamiento constante de recursos ni personal de tierra.
El paquete operativo también incluye sistemas portátiles de despegue y aterrizaje, un modo de retorno automático en caso de emergencia, una estación de control móvil de rápido despliegue y una estructura aérea construida con materiales compuestos, buscando combinar ligereza, resistencia y facilidad de mantenimiento.
La licitación también establece requisitos centrados en la confiabilidad y la sostenibilidad logística de la flota. Cada aeronave debe contar con una batería interna de respaldo dedicada para funciones críticas, lo que garantiza una mayor seguridad en caso de falla eléctrica, así como un motor con una vida útil superior a 200 horas. El requisito de un motor de repuesto por aeronave refuerza la intención de mantener altos índices de disponibilidad, reduciendo el tiempo de inactividad y facilitando el apoyo logístico durante todo el ciclo de vida del sistema.
Esta iniciativa forma parte de un movimiento más amplio para modernizar gradualmente las capacidades de vigilancia de Uruguay, que ha buscado expandir el uso de sistemas no tripulados tanto en misiones de seguridad y control territorial como en operaciones de apoyo a otros organismos estatales. La experiencia acumulada por la Fuerza Aérea Uruguaya en operaciones remotas, incluso en entornos extremos como la Antártida, demuestra una creciente madurez en el uso de vehículos aéreos no tripulados y refuerza la importancia estratégica que se atribuye a este tipo de capacidad.
Al flexibilizar los requisitos regulatorios externos, manteniendo al mismo tiempo altos estándares de rendimiento, autonomía e integración del espacio aéreo, la nueva licitación representa un intento pragmático de dotar al país de capacidades de reconocimiento aéreo eficaces, compatibles con sus necesidades operativas y limitaciones presupuestarias.
A Força Aérea do Uruguai anunciou a abertura de uma nova licitação internacional para a aquisição de sistemas de aeronaves remotamente pilotadas voltados a missões de inteligência, vigilância e re…
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