Buenas noches, foristas.
Quisiera plantear un interrogante desde una mirada geopolítica, especialmente para quienes están en países occidentales: cómo se está interpretando esta hipotética tregua en sus contextos?
Aquí, algunos medios la presentan como una especie de “victoria” parcial, aunque con fuertes cuestionamientos. Sin embargo, (la percepción social en las redes sociales) muestra bastante malestar por los costos humanos, materiales y económicos, y la sensación de que no se logró un objetivo estratégico claro.
En algunos foros militares (hablo de foros militares de Israel, donde me encuentro) se plantea lo siguiente: si el adversario mantiene capacidad de acción, si no se logra el control pleno de los puntos estratégicos, si el conflicto sigue latente y, además, si puede condicionar rutas marítimas al punto de imponer costos elevados por su uso, ¿puede realmente considerarse esto un triunfo?
Me interesa saber cómo lo ven ustedes desde sus países: se percibe como una victoria, un empate táctico o simplemente una pausa en el conflicto?
Pd: Recién puedo escribir esto porque estaba viendo el resumen del partido de Boca. Saludos
Quizás haya que esperar más tiempo para responder a estos interrogantes.
Pero es extremadamente difícil hablar de "victoria". Tampoco sé si se puede hablar de "derrota".
Quizás, hay victorias y derrotas parciales, dependiendo del análisis de cada uno de los objetivos planteados por las partes en este conflicto.
Aparentemente, uno de los objetivos de Israel era inhabilitar el programa nuclear de Irán.
Sobre esto habría una victoria parcial, ya que claramente han inutilizado una parte importante del programa. Han destruido infraestructura. Han dañado industria. Han asesinado científicos, ingenieros y trabajadores asociados al programa.
Pero el uranio enriquecido continúa allí. Irán no ha renunciado a su programa nuclear civil. Ha demostrado en el pasado que su programa nuclear es residente a este tipo de ataques.
No esta claro si el nivel de daño causado al programa nuclear iraní ha pasado el umbral de "no retorno", es decir, uno donde el daño es tal que termina siendo irreparable. O sólo atrasa una vez más el programa y dentro de unas décadas es reconstruido hasta los niveles actuales.
La política oficial de Irán es que ellos sólo pretenden un programa nuclear civil y que tienen derecho a ello. Antes de los últimos años, ese programa estaba supervisado por la OIEA, ahora no. Lo que se conoce de la inteligencia estadounidense indica que no existía un programa de armas nucleares en desarrollo. Tal parece, el enriquecimiento rápido de uranio estaba mas orientado a presionar políticamente para incentivar al levantamiento de las sanciones económicas que al desarrollo de armas propiamente dichas.
Pero en vista de estos acontecimientos, seguramente Iran tiene que preguntarse ¿qué podemos hacer para restaurar la "disuasión"? la disuasión contra intentos de sus enemigos de atacarles.
Me parece que desde la perspectiva de Irán, no tiene otra opción que desarrollar armas nucleares para disuadir. Porque, al igual que Israel tiene altas preocupaciones sobre su propia seguridad, resulta evidente que para Irán la seguridad nacional también es una cuestión vital, una cuestión que hace a su propia existencia como Estado.
Aparentemente, otro de los objetivos era inhabilitar el programa de misiles y drones de largo alcance. Los vectores con los que Irán puede proyectar su poder militar hasta Israel.
Claramente, han reducido el arsenal y dañado la infraestructura industrial, de almacenamiento y asociado a todo esto.
Pero el nivel de daño parece inferior al observado en el programa nuclear.
Algunas noticias refieren que incluso lugares atacados ya habrían sido reconstruidos.
Irán conserva la capacidad de lanzar misiles y drones de largo alcance. También parece que poseen la capacidad de restaurar esa capacidad razonablemente rápido.
En esta guerra seguramente aprendieron mucho y lo incorporarán a una nueva generación de armas.
Los acontecimientos indican que son de los pocos sistemas de armas soberanos con los que pueden causar costos potencialmente inaceptables a sus rivales y, por tanto, disuadirlos de volver a atacarlos.
Así que aquí es posible que la amenaza contra Israel sólo haya mermado parcialmente por un tiempo. Pero día a día esa amenaza crecerá en magnitud.
Dificil saber cuántos años les llevará restaurar esta capacidad a los niveles anteriores a la guerra. Por lo pronto, eso sí, parece muy difícil que Irán pueda repetir lanzamientos de cientos o miles de municiones contra Israel como se observo el año pasado.
Ahora bien, hasta el año pasado los ataques iraníes contra Israel fueron, tal parece, parte de un "lenguaje de comunicación", no necesariamente dirigidos para causar daño contra la industria y población israelí.
Según varios analistas, esos "mensajes" buscaban disuadir a Israel. Pero, evidentemente, eso no sucedió.
Ergo, si en el futuro Iran mejora su arsenal de largo alcance, difícilmente vuelva a utilizarlo como parte de un particular lenguaje de comunicación. Israel debe esperar que si se repite en el futuro, los objetivos atacados en Israel tengan toda la intención de causar grandes daños.
Porque Iran necesita restaurar su disuasión.
Así que Israel tendrá que continuar invirtiendo grandes esfuerzos en su defensas contra estas amenazas.
Pero esto también puede analizarse desde otra perspectivas. Durante décadas Irán e Israel "dialogaron" indirectamente, con sus respectivos proxys. En los últimos años Irán evaluó que esa estrategia no funcionaba y recurrió a ataques directos contra Israel con misiles balísticos y drones. La guerra de este último mes parece la respuesta Israeli a esa nueva estrategia iraní. Quizás, y sólo quizás, el resultado de esto es que Irán interpreta que su estrategia de ataques directos fracaso y debe pensarlo dos veces antes de volver intentarlo. Quizás Israel tuvo éxito en disuadir a Irán sobre esta particular estrategia. Imposible saber ahora. El tiempo responderá.
Aparentemente, otro de los objetivos era cambiar el régimen iraní. No esta claro si para remplazarlo por otro régimen más "dócil" desde la perspectiva de Israel y Estados Unidos o por alguna forma de balcanización o anarquía y guerra civil generalizada que dejará a Irán fuera del juego para siempre. Que Iran devenga en un "estado fallido".
Claramente, ese objetivo ha fracaso. El régimen iraní ha demostrado capacidad de resiliencia significativa. Sus instituciones de gobierno han sobrevivido y continuado funcionando incluso en las peores circunstancias. Su sistema político ha sobrevivido.
Y lo que no destruye... fortalece.
En este caso, es una indiscutible victoria de Irán. Su gobierno y, por tanto, su Estado ha persistido y continuará siendo un actor internacional relevante.
Este resultado de hecho disuade a volver a intentar algo así contra este sistema político en particular.
Luego, los funcionarios que se plantearon en primer lugar este tipo de objetivos políticos han fracasado. Termino siendo demasiado ambicioso. Fracasaron en el diagnóstico, fracasaron en la ejecución. Fracasaron en los resultados. Los funcionarios vinculados a esta toma de decisión son responsables de sus fracasos.
Aparentemente, la planificación original preveía una acción ofensiva de corta duración. Unos pocos días.
Pero ningún plan resiste al contacto con el enemigo y esta no parece ser la excepción.
El ataque no obtuvo los resultados esperados en los primeros momentos y se extendió más allá de lo deseado. Maximizando los costos en el camino, incluyendo derivaciones no deseadas.
Al menos en el gobierno estadounidense, parece que no contaban con un Plan B y cayeron en algún tipo de confusión. Al menos al nivel donde toman decisiones gubernamentales.
Parece improbable que la actual presidencia de Estados Unidos tenga interés en retomar los ataques y correr el riesgo de empantanarse en esto.
Para los intereses de seguridad de Israel, esto puede ser un problema a largo plazo.
La respuesta de Irán -personalmente, entiendo que no tenían otra opción ya que estaba en juego su propia existencia como Estado- implicó derramar el conflicto a toda la región. Afectando a países vecinos y bloqueando el estrecho de Ormuz.
El poder militar no pudo evitar esto.
La única solución a estos derrames no fue militar, sino que terminaron siendo político-diplomática. Es lo que terminamos viendo ayer, un acuerdo diplomático.
En este sentido, Irán encuentra legitimado este curso de acción y, probablemente, intente fortalecer sus capacidades en esta materia.
Irán demostró capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz a voluntad y amenazar la infraestructura energética asociada al Golfo Pérsico.
Seguramente, en vista de los resultados, Irán reforzará sus capacidades en esta materia.
No tengo claro que para Israel esta cuestión sea relevante a su propia seguridad, o no, pero indudablemente si lo es para muchos países de la región y del mundo.
Irán tiene la capacidad real y efectiva de afectar la estabilidad de la región y del mundo. Esas capacidades de hard power se transformaron en su principal herramienta de disuasión para garantizar su propia seguridad.
El problema de estas demostradas capacidades iraníes es que no son para nada tranquilizadoras para sus vecinos en el Golfo, como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, etc. Es, desde mi punto de vista, una cuestión abierta sobre qué rumbo adoptará en el futuro.
¿Implicará que se unirán contra Iran? ¿colaborarán más con Israel y/o Estados Unidos? ¿o preferirán ser más "neutrales"? No lo tengo can claro.
Tampoco para estos países es tranquilizador que Israel utilice sus espacios aéreos a voluntad y transformarse en campos de batallas de guerras ajenas.
En un sentido más amplio, durante los últimos años muchos analistas interpretan que Israel esta intentando gravitar en toda la política de cercano y Medio Oriente. Para hacerlo breve, rodearse de países dóciles.
Declaraciones del actual gobierno israelí parecen alinearse con esta cosmovisión geopolítica.
Este resultado no parece ser funcional a dichos intereses y cabe preguntarse si es sustentable en el tiempo o sólo una fantasía carente de
realpolitik.
Este conflicto no resuelve absolutamente nada en la cuestión palestina ni en la cuestión del Libano. Esto último formaría parte de uno de los "10 puntos" de la propuesta iraní que la mediación pakistaní contribuyo a que sea aceptada por las partes.
Así que este conflicto continúa latente. Usted sabe mejor que yo pero, por lo pronto, parece que el conflicto continúa en el Libano. Así que esta guerra no termino.
Israel, con ayuda estadounidense, demostró sobradas capacidades de proyectar su poder en la región a voluntad. Incluso atacando objetivos en lugares que nadie esperaría, como en el Mar Caspio. A diferencia de Estados Unidos, no parece haber sufrido perdidas militares, como aviones.
Eso claramente es disuasivo contra cualquier rival de Israel.
Desconozco el grado de daño que Iran a causado a Israel, su industria, infraestructura y población. Pero es la contrapartida a la demostrada capacidad militar israelí mencionada en el párrafo anterior.
Será una cuestión de calculo de costo-beneficio de las partes. En la perspectiva israelí ¿es suficiente ese extraordinario poder de proyección de poder regional o insuficiente en vista que igual pueden afectarnos? un poder militar extraordinario que igualmente no puede evitar ser lastimado puede llevar a pensar dos o tres veces a las elites israelíes sobre cual es la mejor oportunidad para utilizarlo, o no.
En cualquier caso, seguramente para Israel es tranquilizador poder demostrar sus capacidades disuasivas.
En fin, seguramente se puede escribir algo más pero me estoy cansando con mi perorata. Dejaremos para otro momento el aparente aislamiento internacional o perdida de legitimidad que esta sufriendo Israel en el llamado "Occidente". Un tema complejo y más amplio que va más allá de este conflicto en particular.
Como en toda guerra, no existen los ganadores y perdedores absolutos.
Tanto Israel como Irán tendrán que evaluar sus éxitos y fracasos y hacer sus propios cálculos de costo-beneficio. Es temprano para obtener respuestas.
Desde la perspectiva Israeli, claramente mermaron las capacidades militares iraníes. Pero no parece que hubieran alcanzado todos los objetivos políticos y estratégicos que se plantearon. En algunos sentidos, incluso puede que hasta se pueda hablar de derrota.
Similares comentarios podrían hacerse respecto a irán.
Quizás, es bueno para ambas partes el descubrir que pueden lastimarse a niveles inaceptables, sin llegar a destruirse mutuamente. Quizás, para Israel es un positivo baño de realidad descubrir que no puede destruir a Irán. Y, viceversa, quizás para Irán es un positivo baño de realidad descubrir que no puede destruir a Israel. Obligados a coexistir, puede ser un interesante punto de partida para autentica diplomacia.
Quizás, y sólo quizás, ambas partes logran disuadirse mutuamente sobre algunos asuntos fundamentales. Ni Israel puede acabar con Irán. Ni Irán puede acabar con Israel.
Por tanto, me permito ser optimista en la adversidad, si todos los actores descubren que la capacidad de dañarse mutuamente son tan inaceptablemente elevadas, entonces no tendrán otra opción que aprender a convivir en la diversidad. En ocasiones, eso abre el camino para autentica diplomacia y una paz verdadera.