Irán lanza siete oleadas de ataques contra Israel en diez horas y abre fuego contra una base peshmerga.
Los recientes movimientos también indican que Irán anticipa una ofensiva terrestre a lo largo de la frontera con Kuwait.
Durante la noche anterior, Irán lanzó siete oleadas de ataques con misiles contra Israel y continúa realizando nuevas oleadas hoy en varias ciudades, aprovechando el racionamiento de misiles en ciertas regiones.
Esta acción coincide con un informe de la Agencia Anadolu, que indica que los ataques de represalia iraníes contra los países del Golfo han disminuido, mientras que su impacto en Israel ha aumentado significativamente. Irán podría estar reajustando sus operaciones contra las naciones del Golfo y preparándose para una posible escalada.
La región fronteriza entre Irán, Kuwait y Juzestán ha recibido una intensa atención por parte de ambos bandos en las últimas semanas. Irán ha intensificado sus ataques contra Kuwait, ante la posibilidad de una invasión terrestre que podría originarse en esa dirección.
La ocupación de la provincia iraní de Juzestán y la estratégica isla de Kharg se vería enormemente facilitada por el terreno llano y abierto de la zona, similar a la ruta de avance utilizada por Saddam Hussein durante la invasión de Irán en 1980.
El 23 de marzo, Irán informó de ataques estadounidenses e israelíes contra su infraestructura de gas en varias ciudades. El objetivo principal fue la ciudad de Khorramshahr, cerca de la frontera con Kuwait, donde un gasoducto fue alcanzado; este fue el quinto ataque registrado contra esta ciudad clave de la región.
Para asegurar la superioridad aérea durante la ofensiva, las baterías de defensa antiaérea que protegían las zonas industriales y portuarias de la ciudad fueron atacadas tempranamente con drones y lanzacohetes múltiples lanzados desde Kuwait. Las plataformas de lanzamiento de misiles y los centros de mando de vehículos aéreos no tripulados (drones) en ciudades cercanas, como Ahvaz, también fueron alcanzados por fuego de la coalición.
Ese mismo día, Irán lanzó varias oleadas de ataques contra posiciones estadounidenses en Kuwait, dejando a varias ciudades sin electricidad.
En otro frente, milicias vinculadas a Irán que operan en Irak llevaron a cabo un ataque en dos fases contra una base Peshmerga. La instalación atacada es el cuartel general de la 7.ª División, ubicado en la zona rural del norte de Hawler (Erbil), al norte de Shaqlawa. La base fue alcanzada por seis misiles balísticos, lo que provocó seis bajas militares y más de veinte heridos.
Esta actividad iraní, sumada a múltiples ataques contra infraestructura a lo largo de la frontera con Kuwait, sugiere que Teherán posee información de inteligencia sobre un posible apoyo de milicias kurdas a una ofensiva terrestre estadounidense.
¿Por qué esta región sería el objetivo de una invasión?
Juzestán es el corazón energético del país, ya que representa aproximadamente el 80 % de la producción total de petróleo de Irán. Sin embargo, si bien la región llana se encuentra al pie de la cordillera, los aliados también necesitarían asegurar la frontera norte con Irak, ya que allí se produjeron muchos de los contraataques iraníes contra Saddam Hussein. Todo apunta a una escalada importante.