Geopolítica Argentina

Por eso no te preocupes, lo edite antes de que escribieras el mensaje, mi ultima edición fue hace 43 minutos y tu mensaje fue hace 38 Minutos, de igual forma, genuinamente me interesa lo que estabas diciendo. Ahí tenes el mensaje Original.

Existió en la Argentina desde los noventa hasta ahora una posición "fuerte" respecto a las Malvinas que no se limitada solo a boquear para la tribuna en algún acto o limitarse a decir en un discurso ante la asamblea de la ONU que la Argentina no renuncia a sus derechos sobre las Islas.
 
Hipócrita de mi parte si no lo digo habiendo sido yo quien posteo la noticia, expulsándolo le terminan dando la razón en lo que dijo, es bastante contradictorio su accionar señores. Su foro, sus reglas, es algo que todos aceptamos pero, el último tumulto que recuerdo en ZM no terminó muy bien, se perdieron varios foristas importantes que aportaban y mucho, y ahora por una opinión que quizás merecía una sanción, quizás no, lo cortan de raíz sin piedad. De nuevo, contradictorio...
 

Eduardo Moretti

Colaborador

Javier Milei avanza en la preparación de una cumbre de apoyo a Zelenski en Buenos Aires​

Desde la Cancillería aseguran que hay “sondeos” con mandatarios del continente para que concurran a dar apoyo al presidente de Ucrania; Brasil y Lula, las mayores incógnitas​

29 de enero de 2024
Ir a notas de Jaime Rosemberg
Jaime Rosemberg

LA NACION

La pirotecnia verbal del presidente Javier Milei volvió a generar un conflicto de política exterior que sorprendió incluso a varios de sus propios funcionarios. Como ocurrió con China y Brasil durante la campaña, el Presidente generó un conflicto diplomático con Colombia, al tildar en una entrevista al presidente Gustavo Petro de “comunista y asesino”.

El inesperado frente abierto con Colombia llega mientras desde la diplomacia nacional se avanza de modo concreto en la organización de un proyecto ambicioso y contradictorio con esa pelea: hacer en Buenos Aires una trascendente cumbre de presidentes y líderes del continente en apoyo al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en su desigual conflicto bélico contra la Federación Rusa de Vladimir Putin

La idea, comentan desde el Gobierno, empezó a cocinarse el 10 de diciembre pasado, cuando Milei estrechó la mano de Zelenski en Casa Rosada, durante los actos de su asunción como Presidente.

En el encuentro que tuvieron a solas, y jugado en apoyo a la causa de Ucrania en su lucha contra la invasión de Putin, Milei prometió a su par encargarse de la organización de una conferencia regional de apoyo en la batalla política y diplomática que lleva adelante el ucraniano desde hace casi dos años. Un mes y medio después, a través de la Cancillería y en paralelo a la atención de otros asuntos urgentes, el Gobierno avanza en la concreción de ese encuentro, previsto en principio para el segundo trimestre de este año, aunque la posibilidad de algunas ausencias notables ponen en duda el éxito de la iniciativa.

El presidente de Ucrania en el despacho presidencial; participó de aquel encuentro también la canciller Diana Mondino

Desde la Cancillería dejan en claro que la voluntad de Milei de organizar la conferencia está “más que viva”. Destacan la reciente participación de una delegación argentina en la cuarta conferencia internacional sobre Ucrania, llevada a cabo en el contexto del Foro Económico Mundial de Davos, y donde asesores de seguridad nacional de 80 países discutieron la llamada “fórmula de paz” planteada por Zelenski, para poner fin al conflicto.

Allí, aseguran fuentes diplomáticas, se reforzaron los “contactos” con otros líderes regionales, a fin de tantear su disposición a participar del proyectado encuentro, que Zelenski necesita como el agua en tiempos en los que Estados Unidos y Europa demoran la ayuda económica que el presidente ucraniano necesita para continuar las acciones bélicas con alguna chance de triunfo.

“Estamos viendo como sigue el tema Estados Unidos, cuyo apoyo a Ucrania parece más retórico que otra cosa, y lo mismo pasa con la UE y su paquete de ayuda a Ucrania”, comenta uno de los miembros del equipo de la canciller Diana Mondino, al tanto de las conversaciones.

En el marco de las especulaciones previas, y en el contexto del Mercosur, los presidentes de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y de Paraguay, Santiago Peña, que también se vieron con Zelenski en diciembre, estarían en condiciones de participar de esa eventual convocatoria, y podrían también sumarse-según fuentes diplomáticas-los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa, y de Perú, Dina Boluarte, aún sin confirmaciones oficiales. Nadie descarta al chileno Gabriel Boric, con posiciones heterodoxas en muchos temas, y al salvadoreño Nayib Bukele, único posible representante de centroamérica y el Caribe, mayoritariamente en favor de las posturas de Putin.

Pero las dudas mayores pasan por Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente brasileño hoy volcado a su alianza con los BRICS, que incluye a Putin, además de China, Sudáfrica e India, y que evitó la foto con Zelenski durante la gira del mandatario ucraniano por el continente.

“No es viable una convocatoria con una representación asimétrica, hay que mantener los contactos, pero claramente sería un problema”, conceden desde el Palacio San Martín, dónde no esconden que el vínculo con Brasil no pasa de la frialdad política, más allá de los esfuerzos del embajador en Brasilia, Daniel Scioli, por acercar a los hoy lejanos Milei y Lula. El propio Scioli está, por estos días, a la espera de una definición sobre su futuro, que podría estar dentro del gabinete, como secretario de Ambiente, Deporte y Turismo.

“Lula no va a venir, simplemente no es posible”, afirmaron a LA NACION desde uno de los países cuyo presidente tiene voluntad de participar de una eventual cumbre.

La factible ausencia de Brasil (a la que se sumarían otras previsibles como las de Petro y del boliviano Luis Arce, aliados de Rusia y China en el continente), complica los planes de los organizadores argentinos, mientras desde la embajada de Ucrania en Buenos Aires prefirieron no confirmar ni desmentir la posibilidad de una cumbre que ayudaría a Zelenski a salir del estancamiento en el que parece haber caído la causa de Ucrania, en su feroz disputa con Moscú.

Mientras piensa en el impacto de una cumbre con Zelenski en la escena internacional, Milei ya se prepara para la gira que lo tendrá en Israel (6 al 9 de febrero), Italia (el 11 de ese mismo mes), y su proyectado encuentro con el papa Francisco, al día siguiente.

Sin embajador designado en el Vaticano, el Gobierno prepara algún anuncio en ese sentido. Aparece allí la figura del diplomático de carrera Pablo Beltramino, uno de los candidatos a ser embajador en la Santa Sede, pero a la vez no descartado para ocupar el lugar de secretario de Culto. En ese puesto, Mondino anunció hace diez días el nombramiento del ex diputado de Pro neuquino Francisco Sánchez, que ya ocupa ese rol pero cuyo nombramiento aún no ha sido oficializado. Las declaraciones de Sánchez contra el Papa Francisco, y sus comentarios al menos agresivos hacia el judaísmo y el Islam generaron rechazo e incomodidad, y aunque el ahora funcionario salió a dar explicaciones, las dudas no quedaron del todo despejadas.

 
A

Javier Milei avanza en la preparación de una cumbre de apoyo a Zelenski en Buenos Aires​

Desde la Cancillería aseguran que hay “sondeos” con mandatarios del continente para que concurran a dar apoyo al presidente de Ucrania; Brasil y Lula, las mayores incógnitas​

29 de enero de 2024
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Jaime Rosemberg

LA NACION

La pirotecnia verbal del presidente Javier Milei volvió a generar un conflicto de política exterior que sorprendió incluso a varios de sus propios funcionarios. Como ocurrió con China y Brasil durante la campaña, el Presidente generó un conflicto diplomático con Colombia, al tildar en una entrevista al presidente Gustavo Petro de “comunista y asesino”.

El inesperado frente abierto con Colombia llega mientras desde la diplomacia nacional se avanza de modo concreto en la organización de un proyecto ambicioso y contradictorio con esa pelea: hacer en Buenos Aires una trascendente cumbre de presidentes y líderes del continente en apoyo al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en su desigual conflicto bélico contra la Federación Rusa de Vladimir Putin

La idea, comentan desde el Gobierno, empezó a cocinarse el 10 de diciembre pasado, cuando Milei estrechó la mano de Zelenski en Casa Rosada, durante los actos de su asunción como Presidente.

En el encuentro que tuvieron a solas, y jugado en apoyo a la causa de Ucrania en su lucha contra la invasión de Putin, Milei prometió a su par encargarse de la organización de una conferencia regional de apoyo en la batalla política y diplomática que lleva adelante el ucraniano desde hace casi dos años. Un mes y medio después, a través de la Cancillería y en paralelo a la atención de otros asuntos urgentes, el Gobierno avanza en la concreción de ese encuentro, previsto en principio para el segundo trimestre de este año, aunque la posibilidad de algunas ausencias notables ponen en duda el éxito de la iniciativa.

El presidente de Ucrania en el despacho presidencial; participó de aquel encuentro también la canciller Diana Mondino

Desde la Cancillería dejan en claro que la voluntad de Milei de organizar la conferencia está “más que viva”. Destacan la reciente participación de una delegación argentina en la cuarta conferencia internacional sobre Ucrania, llevada a cabo en el contexto del Foro Económico Mundial de Davos, y donde asesores de seguridad nacional de 80 países discutieron la llamada “fórmula de paz” planteada por Zelenski, para poner fin al conflicto.

Allí, aseguran fuentes diplomáticas, se reforzaron los “contactos” con otros líderes regionales, a fin de tantear su disposición a participar del proyectado encuentro, que Zelenski necesita como el agua en tiempos en los que Estados Unidos y Europa demoran la ayuda económica que el presidente ucraniano necesita para continuar las acciones bélicas con alguna chance de triunfo.

“Estamos viendo como sigue el tema Estados Unidos, cuyo apoyo a Ucrania parece más retórico que otra cosa, y lo mismo pasa con la UE y su paquete de ayuda a Ucrania”, comenta uno de los miembros del equipo de la canciller Diana Mondino, al tanto de las conversaciones.

En el marco de las especulaciones previas, y en el contexto del Mercosur, los presidentes de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y de Paraguay, Santiago Peña, que también se vieron con Zelenski en diciembre, estarían en condiciones de participar de esa eventual convocatoria, y podrían también sumarse-según fuentes diplomáticas-los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa, y de Perú, Dina Boluarte, aún sin confirmaciones oficiales. Nadie descarta al chileno Gabriel Boric, con posiciones heterodoxas en muchos temas, y al salvadoreño Nayib Bukele, único posible representante de centroamérica y el Caribe, mayoritariamente en favor de las posturas de Putin.

Pero las dudas mayores pasan por Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente brasileño hoy volcado a su alianza con los BRICS, que incluye a Putin, además de China, Sudáfrica e India, y que evitó la foto con Zelenski durante la gira del mandatario ucraniano por el continente.

“No es viable una convocatoria con una representación asimétrica, hay que mantener los contactos, pero claramente sería un problema”, conceden desde el Palacio San Martín, dónde no esconden que el vínculo con Brasil no pasa de la frialdad política, más allá de los esfuerzos del embajador en Brasilia, Daniel Scioli, por acercar a los hoy lejanos Milei y Lula. El propio Scioli está, por estos días, a la espera de una definición sobre su futuro, que podría estar dentro del gabinete, como secretario de Ambiente, Deporte y Turismo.

“Lula no va a venir, simplemente no es posible”, afirmaron a LA NACION desde uno de los países cuyo presidente tiene voluntad de participar de una eventual cumbre.

La factible ausencia de Brasil (a la que se sumarían otras previsibles como las de Petro y del boliviano Luis Arce, aliados de Rusia y China en el continente), complica los planes de los organizadores argentinos, mientras desde la embajada de Ucrania en Buenos Aires prefirieron no confirmar ni desmentir la posibilidad de una cumbre que ayudaría a Zelenski a salir del estancamiento en el que parece haber caído la causa de Ucrania, en su feroz disputa con Moscú.

Mientras piensa en el impacto de una cumbre con Zelenski en la escena internacional, Milei ya se prepara para la gira que lo tendrá en Israel (6 al 9 de febrero), Italia (el 11 de ese mismo mes), y su proyectado encuentro con el papa Francisco, al día siguiente.

Sin embajador designado en el Vaticano, el Gobierno prepara algún anuncio en ese sentido. Aparece allí la figura del diplomático de carrera Pablo Beltramino, uno de los candidatos a ser embajador en la Santa Sede, pero a la vez no descartado para ocupar el lugar de secretario de Culto. En ese puesto, Mondino anunció hace diez días el nombramiento del ex diputado de Pro neuquino Francisco Sánchez, que ya ocupa ese rol pero cuyo nombramiento aún no ha sido oficializado. Las declaraciones de Sánchez contra el Papa Francisco, y sus comentarios al menos agresivos hacia el judaísmo y el Islam generaron rechazo e incomodidad, y aunque el ahora funcionario salió a dar explicaciones, las dudas no quedaron del todo despejadas.

Sin ánimo de polémica, no deja de parecerme algo contradictorio decir frente a todo el mundo que lo que se defiende es la libertad y organizarle una cumbre a un tipo que prohibió las elecciones y proscribio todos los partidos opositores en su país. Amén a que cada vez sos más las voces internas, como el caso de Klitschko que denuncian el manejo déspota que se está haciendo en Ucrania más propio de gobiernos fuertemente autoritarios y no de las democracias occidentales que definimos como nuestro Norte. Me parece un mero gesto politico para que desde el Norte nos crean que esta vez queremos estar de este lado de la muralla sin lugar a ambigüedades, por lo menos no políticas.
 

Eduardo Moretti

Colaborador

Malvinas: se reedita la operación Tabarin​

Intención británica de ampliar su presencia científica y militar en el Atlántico, reflejada por el RRS Sir David Attenborough​

Roberto García Moritán


PorRoberto García Moritán
30 Ene, 2024

Islas Malvinas

Islas Malvinas

La presencia en puertos del Atlántico Sur del buque polar científico multipropósito del Reino Unido, RRS Sir David Attenborough, deja en evidencia la intención británica de seguir ampliando la capacidad científica y la investigación oceanográfica, meteorológica y pesquera en el Atlántico Sudoccidental y Austral que ya cuenta con el apoyo de un abanico renovado de bases duales, científicas y de aplicaciones militares. Los objetivos geoestratégicos de Londres apuntan a continuar reafirmando el control colonial de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur, zonas marítimas adyacentes y los territorios británicos antárticos, que se superponen con la Antártida Argentina.

Las características instrumentales y de suplemento colateral militar del rompehielos de última generación, altera sustancialmente el balance de medios navales involucrados en la investigación científica del Atlántico Sur. Cuenta además con el apoyo logístico de la base militar de Malvinas, el nuevo puerto de abastecimiento en Georgias del Sur o alternativamente Punta Arenas para el suministro de combustible. El buque pertenece al Natural Environment Research Council (NERC) y es operado por el British Antartic Survey (BAS). Sin embargo, está registrado y abanderado en las Islas Malvinas y repite el desafortunado antecedente de los buques RRS Ernest Shackleton y RRS James Clark Ross, que operaban tanto con la bandera ilegítima de las islas como con la del Reino Unido.

La cuestión merece atención en virtud que al ser el registro náutico malvinense una ficción normativa, sus efectos y consecuencias son ilegales. La ciudad de asiento del RRS Sir David Attenborough figura como Stanley y utiliza alternativamente la bandera ilegítima de la colonia. También plantea inconsistencias de derecho internacional al poner en jaque el artículo 92 de la Convención de Derecho del Mar de 1982. Al mismo tiempo, el buque se encuentra sujeto a las prohibiciones acordadas por el Mercosur y países asociados que impide el ingreso a puertos a los buques con bandera de Malvinas, por considerarla ilegal.

La decisión del gobierno británico de haber registrado al rompehielos en Malvinas no ha sido un acto inocente ni un descuido administrativo. La decisión fue intencional y se adoptó estando el buque en el astillero en Liverpool. Es lamentable que Londres haya sumado adrede incomodidades diplomáticas en un tema sensible como es el abanderamiento y que, por tratarse de un buque de investigación, contradice el espíritu de cooperación científica que consagra el Tratado Antártico.

Es decepcionante que el Reino Unido, con la presencia inamistosa del rompehielos RRS Sir David Attenborough en puertos del Atlántico Sur, intente mantener en materia de investigación científica oceánica una posición que parecería reeditar la Operación Tabarin de 1943, que reafirmó la presencia británica en la Antártida. Los antecedentes históricos señalan que en una réplica del Foreign Office a Winston Churchill, la Operación no fue lanzada a causa de que Estados Unidos no hubiera reconocido las reclamaciones territoriales británicas en la Antártida, sino para desmerecer las de Argentina y Chile.
Es hora que el Reino Unido de vuelta la página y propicie un clima más cooperativo, modificando comportamientos provocativos. Es necesario encontrar nuevas fórmulas de aproximaciones diplomáticas constructivas. El campo de la investigación científica oceanográfica y pesquera podrían ser disciplinas para encarar con mayor inteligencia geopolítica temas de creciente importancia en las relaciones internacionales como es la Antártida y el Atlántico Sur. En el siglo XXI ya no hay lugar para nuevas versiones del código naval Tabarin.

 
Entrevista completa del domingo en Wall Street Journal:
(Traducción aproximada)

EXCLUSIVO AMÉRICAS

El presidente de Argentina prometió una revolución de libre mercado y dice que la está cumpliendo

"No existe un plan B", dice Javier Milei a The Wall Street Journal mientras sus medidas para privatizar empresas estatales y recortar empleos gubernamentales provocan inflación y protestas.


Por Ryan Dubé y emma tucker

Actualizado el 28 de enero de 2024 a las 12:01 am ET

BUENOS AIRES—El nuevo presidente de Argentina, Javier Milei , dice que está trayendo una revolución de libre mercado a la economía del país, que lleva mucho tiempo en problemas , recortando miles de empleos estatales y recortando regulaciones en todo, desde los procedimientos de divorcio hasta el precio de la leche.

Pero después de menos de dos meses al frente de la tercera economía más grande de América Latina, el autodenominado anarcocapitalista ya se enfrenta a oponentes en las calles y en el Congreso, donde algunas de sus reformas ya han fracasado. Su tasa de inflación es ahora la más alta del mundo, superando incluso a la de Venezuela.

En una entrevista con The Wall Street Journal, Milei dijo que no flaquearía en su promesa de campaña de sacudir la economía controlada por el Estado, a pesar del agudo dolor económico a corto plazo que traerá.

“No hay un plan B”, dijo Milei el martes en la Casa Rosada, el palacio presidencial de color rosa en el centro de Buenos Aires. “No hay lugar para los sentimientos, para las emociones. No puedo permitirme ese lujo. Hay 47 millones de personas esperando respuestas”.

Hablando un día antes de que miles de personas llenaran las calles e interrumpieran los viajes aéreos para protestar por sus reformas, Milei afirmó que las medidas ya están mostrando signos de éxito.

La inflación de Argentina , del 211%, está cerca de alcanzar su punto máximo, dijo, prediciendo que "en dos años habremos acabado con la inflación, seguro". El banco central ha añadido 5.000 millones de dólares en el último mes a sus reservas de moneda extranjera, antes agotadas.

Ha comenzado a deshacer las regulaciones que durante mucho tiempo han asfixiado a los negocios, incluidos los controles de precios de los alimentos y las restricciones al alquiler de apartamentos que habían creado escasez de viviendas. Ha decretado cientos de cambios y ha presentado un proyecto de ley general al Congreso para reducir el papel del Estado en la economía.

"Esto representa sólo una cuarta parte de las reformas que estamos proponiendo, y una vez que estas leyes hayan sido aprobadas, estaremos dispuestos a impulsar más", afirmó.

Muchos argentinos esperan ansiosamente ver si un líder sin experiencia de gobierno y con una personalidad excéntrica (Milei es conocido tanto por su extravagante altivez como por su devoción al capitalismo crudo y sin restricciones) realmente puede transformar un país que durante décadas ha se tambaleó de una crisis financiera a otra. Argentina ha incumplido el pago de su deuda soberana nueve veces.

Milei, un libertario que saltó a la fama como comentarista de televisión, agitador, se enfrenta a una serie de obstáculos. Su partido Libertad Avanza posee sólo el 15% de los escaños en la cámara baja de la legislatura nacional y el 10% en el Senado.

En las calles, se enfrenta a poderosos sindicatos aliados con los peronistas, cuyo movimiento nacionalista fue fundado por el oficial populista del ejército Juan Perón en la década de 1940. Aboga por un papel importante para el Estado en la economía y ha gobernado Argentina durante aproximadamente la mitad de los últimos 80 años. El antecesor de Milei en el cargo era peronista.

Mostrar una mejora en la economía es esencial si Milei quiere evitar el tipo de caos que tuvo lugar durante la crisis financiera de Argentina en 2001-2002, que llevó a una elección de cinco presidentes en dos semanas y a disturbios que dejaron más de 30 muertos. Milei predijo que resistiría las protestas y otros esfuerzos para descarrilar el cambio.

"Si hubiera considerado que eso era un impedimento, no habría tenido sentido para mí intervenir para hacer los cambios", dijo.

Hasta ahora, las cosas han empeorado en algunos frentes, algo que Milei advirtió que sucedería antes de que su gobierno registrara mejoras.

Después de una devaluación del peso de más del 50% el mes pasado, la inflación aumentó aún más. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio del mercado negro utilizado por la mayoría de los argentinos ha comenzado a ampliarse nuevamente. Eso plantea la posibilidad de otra devaluación, que según los economistas elevaría aún más la inflación.

En diciembre, un tribunal emitió una orden judicial contra medidas para reducir la influencia de los sindicatos y facilitar que las empresas despidan a trabajadores. Los activistas se comprometen a acosar a los legisladores que voten a favor de las medidas.

El Congreso ha retrasado la aprobación del proyecto de ley general de Milei, lo que ha obligado al gobierno a descartar algunas propuestas fiscales para ayudar a equilibrar el presupuesto. Y su plan de cerrar el banco central, que bajo el gobierno peronista imprimió dinero a voluntad, enfrenta una dura oposición del establishment político.

“La gente ya no puede soportar esto”, dijo Amanda Gutiérrez, que trabaja en una imprenta y dejó de comprar carne vacuna, un alimento básico argentino. La mujer de 53 años, que protestó frente al Congreso contra las iniciativas de Milei, dijo que su salario ya no cubre sus gastos. "Sus teorías económicas no se pueden implementar", dijo. "Están al revés".

Milei sigue siendo popular, con un 58% de apoyo, según la encuestadora local Poliarquía. Y una encuesta de Opinaia mostró que el 70% de los argentinos respaldan sus planes de recortar el gasto público en un país acostumbrado a generosos subsidios al transporte y la electricidad.

Aún así, su apoyo cayó 9 puntos porcentuales entre diciembre y enero, según una encuesta de Poliarquía, cuando los precios del combustible se duplicaron y el costo de los alimentos se disparó un 30%. Según los analistas políticos, el apoyo podría erosionarse aún más. El Instituto de Finanzas Internacionales, una asociación de firmas financieras globales, predice que la economía se contraerá un 7,8% en el primer trimestre y que la inflación anual aumentará a alrededor del 300% a mediados de año.

"La población quedó tan traumatizada por las calamidades económicas del último gobierno que, por ahora, parece estar dispuesta a seguir adelante", dijo Benjamin Gedan, director del programa latinoamericano del Wilson Center, un centro de investigación think tank en Washington. "Pero hay una cantidad extraordinaria de minas terrestres que sortear".

Sentado en una silla dorada en la ornamentada oficina presidencial, Milei, de 53 años, restó importancia a las preocupaciones sobre su capacidad para implementar su programa, calificándolas de “tonterías”. Dijo que tendría éxito donde sus predecesores fracasaron porque es un economista “libertario hiperortodoxo”.

“Todavía soy una outsider”, dijo Milei. “La forma en que interpreto mi mandato es como un trabajo. Me encomendaron la tarea de poner la economía en orden”.

Milei destacó que su gabinete incluye a funcionarios experimentados que sirvieron en la administración de 2015 a 2019 de Mauricio Macri , un empresario de centroderecha que intentó reducir el gasto gradualmente para evitar protestas. El enfoque fracasó después de que perdió el acceso a los mercados financieros globales, lo que obligó a Argentina a aceptar un préstamo de 44 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional.

Milei dijo que cree que el Congreso aprobará sus medidas y sostuvo que los legisladores que se opongan a su agenda pagarán en las elecciones intermedias de 2025. Si los legisladores no cooperan, dijo, “los expondremos ante la sociedad, los mostraremos como enemigos de una sociedad libre, enemiga del progreso”.

Algunos vientos de cola podrían ayudar a Milei: se espera una fuerte cosecha de cereales este año y un nuevo gasoducto que se prevé reducirá los costos de energía.

Sus oponentes están en desorden después de que la administración peronista del presidente Alberto Fernández dejó el cargo en diciembre. En su mandato de cuatro años, la inflación se disparó del 50% y la pobreza aumentó del 35% al 42%, según el Centro de Investigaciones Financieras de la Universidad Torcuato Di Tella.

Milei dijo que ve a Occidente como el aliado natural de Argentina después de que sus predecesores izquierdistas se pusieran cada vez más del lado de rivales estadounidenses, desde Rusia hasta China y Venezuela. Los países modelo de Milei van desde Irlanda hasta Australia y Nueva Zelanda.

Dijo que se inspira en el profeta bíblico Moisés y Margaret Thatcher , una visión sorprendente para un argentino a la luz de la guerra de 1982 por las Islas Malvinas entre Gran Bretaña y la junta militar que gobernaba Argentina. Milei dijo que él y el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Cameron, tendrían “una relación adulta” para discutir las diferencias territoriales.

“Argentina debe regresar a Occidente al mismo tiempo que tiene que señalarle a Occidente que se ha desviado del camino, tal como lo hice yo en el Foro Económico Mundial”, dijo, refiriéndose a un discurso que pronunció a principios de este año. mes en Davos, Suiza, que recibió elogios de Elon Musk y el expresidente Donald Trump.

"El Estado es una máquina coercitiva para robar recursos del sector privado", afirmó. “Por lo tanto, nunca vería al Estado como una solución a nada, sino como la fuente misma del problema”.

Aunque decidió que Argentina no aceptaría una invitación para unirse al grupo de naciones Brics, incluidos China y Rusia, Milei parece estar retrocediendo en los ataques que lanzó contra algunos gobiernos y figuras públicas durante su campaña. Negó haber "explotado" los lazos con China, uno de los principales socios comerciales de Argentina.

"Es cierto que no me aliaré con los comunistas", dijo Milei sobre Beijing. "Pero hay que separar las cuestiones geopolíticas de las comerciales".

Milei, que visitará Israel en febrero, ha dicho que existe la posibilidad de que se convierta al judaísmo, aunque dijo que cumplir con el Shabat el sábado podría entrar en conflicto con su carga de trabajo.

“Es algo que tiene que ver con mi vida espiritual y por la gran cantidad de conocimientos que obtengo al estudiar, por ejemplo, la Torá”, dijo.

Milei dijo que Argentina necesita inversión extranjera para garantizar que la economía se recupere más rápido.

"Cuantas más inversiones consigamos y más bajas sean las tasas de interés, la recesión será mucho más suave y la recuperación mucho más rápida", dijo. “Tenemos que hacer un gran esfuerzo de comunicación para que vean que esta vez vamos en serio, que esta vez sí que es diferente”.

Milei dijo que seguiría adelante con sus planes de privatizar empresas estatales. "Todo lo que pueda vender primero, lo venderé primero", dijo.

Agregó que la venta de la participación mayoritaria de Argentina en la energética estatal YPF, que fue expropiada en 2012, ya no es una prioridad porque “supondría una gran pérdida de valor para los argentinos”.

Milei comparó los desafíos que enfrenta con los de un líder del siglo XIX, Carlos Pellegrini. Cuando Pellegrini ascendió a la presidencia en 1890, Argentina enfrentaba una grave crisis financiera. Pellegrini aprobó medidas económicas que inicialmente perjudicaron a los argentinos comunes pero, con el tiempo, pusieron al país en el camino hacia un fuerte crecimiento.

“Fue insultado por todo el pueblo”, dijo Milei. “Pero hoy la historia argentina lo recuerda como un piloto de las tormentas”.​
 
Offshore: la noruega Equinor, YPF y Shell empezarán a perforar en abril el pozo Argerich

El pozo exploratorio Argerich tendrá más de 2.500 metros de perforación. Será el de mayor profundidad de la historia del país. Es clave el hallazgo de crudo para el desarrollo offshore de la Argentina. Cuál es el cronograma hasta la producción.


 
El problema es que ellos dicen que no tienen nada que discutir, que el caso está cerrado. ¿En vez de comerciar, no deberíamos hacer justamente todo lo contrario? Estoy bastante seguro que cualquier negocio que tenga GB con nosotros tranquilamente puede ser realizado por otra potencia, sea EE.UU, Francia o China...
Quizás más que comercio entre Argentina y UK, del tipo te compro jaguars y te vendo soya, Milei puede estar pensando en inversiones tipo financieras provenientes de la City o de empresas de UK en sectores claves (energía, seguros, pesca, etc.). Ejemplo concreto la extracción de hidrocarburos como la del pozo Argerich donde Shell tiene el 30%. Cosas de ese estilo.
 
Quizás más que comercio entre Argentina y UK, del tipo te compro jaguars y te vendo soya, Milei puede estar pensando en inversiones tipo financieras provenientes de la City o de empresas de UK en sectores claves (energía, seguros, pesca, etc.). Ejemplo concreto la extracción de hidrocarburos como la del pozo Argerich donde Shell tiene el 30%. Cosas de ese estilo.

Usé la palabra comercio pero tranquilamente engloba lo que vos propones, ¿por qué voy a dejar que mi enemigo saque ganancias económicas de mis recursos si el esta ocupando una parte de mi territorio, el que depreda? Repito, muchísimos países podrían cumplir igual o mejor de lo que lo hace GB...
 
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