Francia, Alemania y España desarrollarán nuevo caza de 6ta G en cooperación.

Curiosamente Bélgica se unió al programa cuando ya había tremendos desacuerdos.

Parece que el desembolso que España ya lleva hecho habría recaído principalmente en la industria nacional.

Eso espero.
 
Que curioso, justo lo que yo dije , Era imposible que Francia cediera todo lo que pretendían Alemania y España.
También digo que con tener un 5ª Generación Avanzado Europeo contentos y felices.
 
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Rumplestilskin

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El famoso "si saben como me pongo para qué me invitan".

Y del otro lado: ¿Los franceses esperan que realmente acepten todas sus imposiciones? ¿no son tan grandes al principio pero la propia presión interna de Dassault los termina llevando a eso? ¿o hay malevolencia en distraer a sus vecinos un tiempo para que no se les adelanten en completar un caza conjunto antes que ellos?
 
Francia y España reafirman su confianza en el FCAS

05/01/2026

FCAS-Alemao.jpg


Francia y España reafirman su confianza en el SCAF. Tras la última reunión sobre el problemático Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), ambos países renovaron su compromiso con el programa de nueva generación. No se puede decir lo mismo de Alemania, uno de los principales interesados, que no se pronunció públicamente.

La reunión del jueves (11/12), celebrada en Berlín, «nos permitió reafirmar nuestro compromiso de seguir trabajando juntos en el SCAF [nombre francés del FCAS] para contar con un futuro avión y sistema de combate aéreo para 2040 y estudiar las condiciones para pasar a una nueva fase de desarrollo de un demostrador», declaró un portavoz del Ministerio de las Fuerzas Armadas francés.

Madrid compartió un mensaje similar en una publicación sobre X, citando las conversaciones conjuntas. «Seguimos trabajando y comprometidos con la autonomía estratégica europea y con proyectos importantes como el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas», se leía en el texto.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa alemán se negó a revelar detalles sobre el resultado de la reunión, declarando: "Por favor, comprendan que el contenido de las conversaciones [trilaterales] de ayer será confidencial".

La reunión se había anunciado como una oportunidad para resolver asuntos pendientes relacionados con el problemático proyecto y tuvo lugar el mismo día en que Bloomberg informó que Berlín podría abandonar el desarrollo conjunto del futuro avión de combate, lo que podría reducir la cooperación en drones de apoyo o una nube de combate. Un portavoz del Ministerio de Defensa alemán declinó hacer comentarios sobre esta posibilidad.

En octubre, Berlín declaró que "sigue esforzándose por la implementación exitosa" del FCAS, pero desde entonces las relaciones laborales franco-alemanas se han tensado aún más después de que el sindicato local IG Metall amenazara, en una carta al gobierno alemán, con suspender la cooperación si la empresa francesa Dassault permanecía en el proyecto, según Reuters.

Dassault, junto con Airbus y la española Indra, son las tres empresas nacionales líderes en la industria de la plataforma de sexta generación.

El ultimátum de IG Metall no hace más que exacerbar una disputa existente en el sector, centrada en la exigencia de Dassault de un mayor control (o casi total) del caza de nueva generación (NGF), cuyo principal objetivo es el FCAS, en detrimento de Airbus. Mientras tanto, el programa multinacional se centra en el desarrollo de drones de apoyo y una nube de combate, una red digital diseñada para conectar plataformas tripuladas y no tripuladas, así como armas y sensores.

Aunque Madrid y París insisten en que el trabajo continúa, persiste el riesgo de que, si el programa no resuelve pronto los problemas internos, la Fase 2 del FCAS (prevista para el próximo año, pero con un contrato aún por negociar) se retrase.

Este hito es necesario para que la industria desarrolle demostradores tecnológicos que abarquen el NGF, su motor, vehículos remotos, la nube de combate y sensores. El FCAS fue diseñado para sustituir al Eurofighter Typhoon y a los aviones de combate Dassault Rafale, y se prevé que entre en servicio en 2040.




Saludos cordiales.
 
Hemos operado Mirage III y F-1 de Dassault en los que la industria española no participó nada.

Pero sigue pareciéndome algo extraño. Claramente las ambiciones del gobierno español no son las mismas que las alemanas o no importa que el fabricante francés mantenga su criterio por encima del de los demás socios.

Nada se oye de Bélgica.
 

MAC1966

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Francia y España reafirman su confianza en el FCAS

05/01/2026

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Francia y España reafirman su confianza en el SCAF. Tras la última reunión sobre el problemático Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), ambos países renovaron su compromiso con el programa de nueva generación. No se puede decir lo mismo de Alemania, uno de los principales interesados, que no se pronunció públicamente.

La reunión del jueves (11/12), celebrada en Berlín, «nos permitió reafirmar nuestro compromiso de seguir trabajando juntos en el SCAF [nombre francés del FCAS] para contar con un futuro avión y sistema de combate aéreo para 2040 y estudiar las condiciones para pasar a una nueva fase de desarrollo de un demostrador», declaró un portavoz del Ministerio de las Fuerzas Armadas francés.

Madrid compartió un mensaje similar en una publicación sobre X, citando las conversaciones conjuntas. «Seguimos trabajando y comprometidos con la autonomía estratégica europea y con proyectos importantes como el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas», se leía en el texto.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa alemán se negó a revelar detalles sobre el resultado de la reunión, declarando: "Por favor, comprendan que el contenido de las conversaciones [trilaterales] de ayer será confidencial".

La reunión se había anunciado como una oportunidad para resolver asuntos pendientes relacionados con el problemático proyecto y tuvo lugar el mismo día en que Bloomberg informó que Berlín podría abandonar el desarrollo conjunto del futuro avión de combate, lo que podría reducir la cooperación en drones de apoyo o una nube de combate. Un portavoz del Ministerio de Defensa alemán declinó hacer comentarios sobre esta posibilidad.

En octubre, Berlín declaró que "sigue esforzándose por la implementación exitosa" del FCAS, pero desde entonces las relaciones laborales franco-alemanas se han tensado aún más después de que el sindicato local IG Metall amenazara, en una carta al gobierno alemán, con suspender la cooperación si la empresa francesa Dassault permanecía en el proyecto, según Reuters.

Dassault, junto con Airbus y la española Indra, son las tres empresas nacionales líderes en la industria de la plataforma de sexta generación.

El ultimátum de IG Metall no hace más que exacerbar una disputa existente en el sector, centrada en la exigencia de Dassault de un mayor control (o casi total) del caza de nueva generación (NGF), cuyo principal objetivo es el FCAS, en detrimento de Airbus. Mientras tanto, el programa multinacional se centra en el desarrollo de drones de apoyo y una nube de combate, una red digital diseñada para conectar plataformas tripuladas y no tripuladas, así como armas y sensores.

Aunque Madrid y París insisten en que el trabajo continúa, persiste el riesgo de que, si el programa no resuelve pronto los problemas internos, la Fase 2 del FCAS (prevista para el próximo año, pero con un contrato aún por negociar) se retrase.

Este hito es necesario para que la industria desarrolle demostradores tecnológicos que abarquen el NGF, su motor, vehículos remotos, la nube de combate y sensores. El FCAS fue diseñado para sustituir al Eurofighter Typhoon y a los aviones de combate Dassault Rafale, y se prevé que entre en servicio en 2040.




Saludos cordiales.
Solo sigue la nube de combate.
 
Solo sigue la nube de combate.
¿Tiene sentido? No dudo del desarrollo tecnológico que se obtenga, pero presumo (favor desburrar) que todos los aviones de combate de sexta generación operarán en ambiente "nube de combate". Entonces, si Alemania y España migran, por ejemplo, al GCAP (Tempest) o al que empieza a desarrollar SAAB o a algo de USA, ¿le van a imponer su sistema de nube de combate, es eso posible?
 
Hemos operado Mirage III y F-1 de Dassault en los que la industria española no participó nada.

Pero sigue pareciéndome algo extraño. Claramente las ambiciones del gobierno español no son las mismas que las alemanas o no importa que el fabricante francés mantenga su criterio por encima del de los demás socios.

Nada se oye de Bélgica.
No hay Belgica.
 
Por lo que entiendo el ex Tempest no tendrá versión naval. Eso al RU, Italia y Japón no les importa. Si Italia termina construyendo un CVN siempre puede optar por F-35C y/o esperar al próximo sexta generación de la US NAVY.

Alemania y Suecia no tienen ninguna intención de hacer una versión naval de lo que pueda ser el próximo proyecto de caza.

A la Armada Española sólo le quedaría la opción del F-35B si el FCAS fracasa.

La construcción de un CATOBAR me parece muy muy improbable y su operación coparía medio presupuesto anual.
 

Grulla

Colaborador
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Las decisiones del FCAS deben ser más rápidas, dice el embajador francés​

Robert Wall, 22 de enero de 2026

François Delattre

François Delattre hablando en la conferencia de defensa del Handelsblatt el 22 de enero.
Crédito: Handelsblatt

El programa franco-alemán-español de futuros aviones de combate se ve afectado por la lentitud en la toma de decisiones, en lugar de por la voluntad política de trabajar juntos, argumenta el embajador de Francia en Alemania

«El actual proceso de toma de decisiones es demasiado lento. Ya vamos retrasados», declaró François Delattre en la conferencia de defensa del Handelsblatt el 22 de enero.

 

MAC1966

Colaborador
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Si el programa se interrumpe y desmontas esto, tardas años en recuperarte. Por eso fue un acierto pensar en el Siagen y menos mal que se hizo, porque de lo contrario tendríamos un problema", añaden.

España se blindó con un contrato de 500 millones ante el posible bloqueo del caza europeo https://share.google/7qCB41T26RuS3WxYU
 
Alemania admite que el programa europeo de cazas FCAS podría no resultar en un avión común

31 de enero de 2026

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BERLÍN/PARÍS — El ambicioso programa europeo para desarrollar un avión de combate de nueva generación, el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), sufrió un importante revés político esta semana. El canciller alemán, Friedrich Merz, reconoció que el proyecto podría no resultar en la producción de un avión de combate común entre Alemania y Francia, piedra angular de la cooperación bilateral.

En Berlín, Merz declaró que, si bien los socios europeos mantienen su compromiso con el desarrollo de sistemas y capacidades conjuntas en el marco del FCAS, la viabilidad de un avión de combate fabricado conjuntamente por las industrias alemana y francesa sigue siendo incierta. La decisión política final sobre el futuro del proyecto se ha pospuesto hasta finales de febrero de 2026, afirmó.

La declaración alemana se produce tras un enfrentamiento público entre los principales actores industriales involucrados —Dassault Aviation de Francia y Airbus Defence and Space de Alemania— sobre el liderazgo, la división de responsabilidades y el diseño del futuro avión de combate. Airbus ha indicado que ha abandonado su ambición de desarrollar el avión de combate conjuntamente con Dassault debido a persistentes desacuerdos que, según los ejecutivos, se han vuelto irreconciliables.

El FCAS, estimado en unos 100 000 millones de euros, se concibió como un programa que iría más allá de un simple avión de combate: incluiría drones, soluciones de mando y control, y una red de combate integrada. Sin embargo, el elemento central siempre ha sido el caza de nueva generación (NGF), un avión de sexta generación destinado a sustituir a cazas como el Rafale, el Eurofighter Typhoon y otros modelos en Europa.

Históricamente, las tensiones sobre quién tendría la autoridad de diseño, la propiedad intelectual y el liderazgo industrial marcaron las negociaciones. Francia abogó por un modelo en el que Dassault liderara el proyecto aeronáutico, mientras que Alemania buscó una participación más equitativa para Airbus, un punto de conflicto que ahora amenaza con diluir o incluso descartar la idea de un avión de combate común.

A pesar de la incertidumbre en torno a la aeronave, las autoridades alemanas aseguran que los aspectos colaborativos del FCAS —como sistemas, sensores y redes de mando compartidos— seguirán desarrollándose, incluso si el proyecto se reduce o se rediseña sin un caza conjunto como eje central.

El futuro del programa, considerado un pilar de la soberanía tecnológica y estratégica europea en defensa aérea, depende ahora de las decisiones políticas e industriales que se tomarán en los próximos meses, con posibles implicaciones para la cooperación entre París y Berlín en las próximas décadas.




Saludos cordiales.
 
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