El caza furtivo J-50 de 6ta. Generación surge cómo la apuesta más audaz de Pekín hasta el momento para superar el poder aéreo estadounidense y europeo
China’s J-50 sixth-generation stealth fighter signals Beijing’s boldest leap yet beyond fifth-gen jets, challenging U.S. NGAD and Europe’s FCAS in future air warfare.
defencesecurityasia.com
Los avistamientos de alta resolución del prototipo furtivo sin cola J-50 de China apuntan a un impulso decisivo más allá de los cazas de quinta generación, lo que rediseñaría el futuro equilibrio del póder aéreo frente al NGAD estadounidense y el FCAS europeo.
El incansable impulso de China por dominar el espacio de batalla del futuro ha vuelto a ser el centro de atención con su caza furtivo de sexta generación, el Shenyang J-50 también conocido cómo J-XDS.
Las estimaciones de Inteligencia occidentales sugieren que si las pruebas actuales continúan sin grandes contratiempos, podría lograrse una capacidad operativa inicial a principios de la década de 2030.
Si Beijing tiene éxito, el J-50 no sólo redefinirá la estructura de fuerzas de la PLAAF sino que también cambiará el equilibrio del póder aéreo en el Indopacifico durante las próximas décadas.
En palabras de un analista occidental: "El J-50 no sólo representa un nuevo avión, sino una nueva forma de guerra"