Crimenes de Guerra

Leutnant

Colaborador
Colaborador
Desde luego, la muerte siempre está mal... Era solo un plantéo que me hacía. (ouch, siempre escribiendo en voz alta! jaja)

Saludos!!!
 

Leutnant

Colaborador
Colaborador
Ofrecer la otra mejilla, si... Dejarse pegar gratuitamente por todos los "salvadores" de la humanidad... eso ya es otro tema. Los Aliados (sobre todo los rusos) se llenaron la boca de haber destruido al mal, asesinando a diestra y siniestra.
La guerra es así.

Saludos!!!
 

MWAA

Colaborador Veterano Guerra de Malvinas
Colaborador
La realidad es diferente a la pura idealizacion de las leyes de la guerra, crimenes y limites a la misma, cualquiera de los objetivos antes mencionados son objetables, cuestionables y etceteras, pero tal vez necesarios, algo que aprendi de chico es que la guerra no tiene limites, ES EL LIMITE, quien venza y quien es vencido sabran lo que le espera por mas lauro que se le endilgue, tampoco es inhumana, con la tecnologia se pretende eliminar el factor humano de ella, que es lo unico que ella tiene, un cuento arabe de un tal nasrudin o algo asi, cuenta que el sultan lo envia a luchar contra sus enemigos, vuelve apaleado, al preguntarle que paso su respuesta fue. "con las armas en una mano y la conciencia en la otra, no tenia con que sostener el escudo", lo primero en ser eliminado es la conciencia, precisamente hay gente que realiza cosas terribles para que la mayoria duerma y viva tranquila, con esto no pretendo justificar nada, pero no voy a decir nada nuevo, es la continuacion de la politica y el soldado baila al son de su musica, si se aparta del paso...., sabe lo que le espera
 
A lo que voy estimado, es que nunca hay un motivo ni una razón para llegar a una guerra, y ese texto pretende humanizar a algo tan inhumano como la guerra, pateando para las ventajas de quienes lo escribieron, nada más.

Saludos

Cómo? Siempre hay motivos o razones para la guerra, de ahí a que sean éticos es otro tema. O acaso no se ha dicho que es la continuación de la política por otros medios? Justamente, la guerra es algo muy humano; como lo es la política. No leí el texto de Sohr; tan sólo lo que ha citado capitanjuan. Suena a hipocresía la denominación de estos crímenes, porque parece ser que en la historia rara vez se ha juzgado a los vencedores que los cometieron...pero no me parece que por esto esta enunciación de los crímenes de guerra sea inválida.
En cuanto a la destrucción de ciudades "con" motivo, me parece refiere a cuando la destrucción de la ciudad tiene un valor estratégico o no. Si lo tiene, es lamentable pero no condenable, si no lo tiene, es condenable. Fijate que abajo sigue con el concepto de "necesidad militar" cuando incurre en la devastación...es interesante.
Saludos.
 
Convengamos que los cuerpos colegiados que se formaron a lo largo de la historia para juzgar crimenes de guerra siempre juzgaron a los vencidos, sólo la historia juzga a ambos y a veces la imparcialidad brilló por su ausencia.
Un saludo
 
Miren aca hay una cuestion clara,es obvio que la guerra la escriben los que ganan,que creen,que los norteamericanos van a hacerse un juicio ellos mismo por matar a los pueblos alemanes,o matar el doble de civiles en francia que el ataque a gran bretaña por parte de los alemanes.Y lo que te enseñan en el colegio es facil decirlo pero es mas dificil ponerlo a prueba.

Saludod
 

TALIK

Forista Sancionado o Expulsado
Y ni hablar de lo que pasó con la toma de Berlin por los rusos.
Miles de violaciones y asesinatos a civiles por parte de los soviéticos.
Pero bueno, si hay que ser honesto también uno cosecha lo que siembra.

Saludos!!!

Error:
En el caso soviético, las violaciones respondieron a una orden de Stalin dada por escrito a sus generales de frentes en Berlín ( Zhukow uno de ellos ).
El que se negare a violar alemanas ( ancianas, niñitas y adultas ) sería incorporado a la misma categoría que los soldados soviéticos que en 1941 se hubiesen rendido y "liberados" por los rojos al invadir polonia y Alemania (disparo en la nuca por "traidor" a la "patria socialista"). De ello existe hoy y da la vuelta por internet, la orden escrita.
Las violaciones alemanas, fueron meramente incidentales y severamente castigadas por los mandos.
No olvidar que las Waffen SS ( "Wiking" ) fueron recibidas con el saludo romano por Ucranianos. Luego las cosas cambiarían por el comportamiento de las autoridades virreinales administrativas civiles nazis.
Nada se compara con la barbarie bolchevique.
 
Error:
En el caso soviético, las violaciones respondieron a una orden de Stalin dada por escrito a sus generales de frentes en Berlín ( Zhukow uno de ellos ).
El que se negare a violar alemanas ( ancianas, niñitas y adultas ) sería incorporado a la misma categoría que los soldados soviéticos que en 1941 se hubiesen rendido y "liberados" por los rojos al invadir polonia y Alemania (disparo en la nuca por "traidor" a la "patria socialista"). De ello existe hoy y da la vuelta por internet, la orden escrita.
Las violaciones alemanas, fueron meramente incidentales y severamente castigadas por los mandos.
No olvidar que las Waffen SS ( "Wiking" ) fueron recibidas con el saludo romano por Ucranianos. Luego las cosas cambiarían por el comportamiento de las autoridades virreinales administrativas civiles nazis.
Nada se compara con la barbarie bolchevique.

Como nada se compara con la barbarie de los Einsatzgruppen...

No empecemos a ver quien era mas o menos malo por favor, creo que todos sabemos las atrocidades cometidas por el estalinismo (no solo en Alemania, las principales víctimas del estalinismo han sido los mismísimos soviéticos, ver el caso de Ucrania p. ej. ). Pero esto no quita que la Alemania Nazi haya sido uno de los regímenes más bárbaros que ha habido en el siglo XX.

Otro caso abyecto es el comportamiento de los checos hacia los sudetes, es lamentable que siempre la justicia quede trunca :(


Saludos.
 
Y ni hablar de lo que pasó con la toma de Berlin por los rusos.
Miles de violaciones y asesinatos a civiles por parte de los soviéticos.
Pero bueno, si hay que ser honesto también uno cosecha lo que siembra.

Saludos!!!


Puras blasfeimias e inventos occidentales.Ademas tampoco los hiban a liberar con los brazos abiertos despues de lo que les hicieron
 
Nadie habla de las masacres de prisioneros de guerra americanos en el Pacifico a manos de los japoneses o de las matanzas de aldeas enteras cometidas por los EEUU en Vietnam?
En este juego son todos bien malos, lo unico que la historia la escriben los que ganan las guerras...o tienen mas palanca en los medios ( lease USA por Vietnam). Acaso los brits no se jactaban de habernos liberado de una "dictadura" sin dicir que recuperaron un territorio que tenian usurpado ilegalmente?
La verdad es segun el ojo con que se mire, nadie es bueno ni comete crimenes de guerra en un conflicto.
Saludos.
 

Procer

Colaborador
Crimenes de guerra..tema espinoso, asi que cuidado muchachos, recuerden que los campos de concentracion tenian dentro a civiles, incluso en muchos casos alemanes, asi que no se si ello llega a ser crimen de guerra, sino peor aun, crimenes contra la humanidad, no eran prisioneros de guerra
 
Puras blasfeimias e inventos occidentales.Ademas tampoco los hiban a liberar con los brazos abiertos despues de lo que les hicieron

Quiere afirmar que lo que se conoce son inventos hechos solo para desprestigiar a las fuerzas sovieticas? del mismo modo que los asesinatos de los soldados polacos?
Ademas si como usted dice ellos no los IBAN a liberar con los brazos abiertos contradice su primera afirmacion
 
Quiere afirmar que lo que se conoce son inventos hechos solo para desprestigiar a las fuerzas societicas? del mismo modo que los asesinatos de los soldados polacos?
Ademas si como usted dice ellos no los IBAN a liberar con los brazos abiertos contradice su primera afirmacion

De Wikipedia:
La masacre de Katyń, también conocida como la masacre del bosque de Katyn [...], fue la ejecución en masa de ciudadanos polacos (muchos de ellos oficiales del ejército, hechos prisioneros de guerra) por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. En el curso de la masacre, aproximadamente de 15.000 a 22.000 polacos fueron ejecutados en tres lugares de ejecución masiva durante la primavera de 1940.

[...]
Hasta el 99% de los prisioneros restantes fueron asesinados posteriormente. Las personas de Kozielsk lo fueron en el lugar habitual de ejecuciones en masa de Smolensko, llamado el bosque de Katyn. Las de Starobielsk, dentro de la prisión del NKVD de Járkov y los cuerpos fueron enterrados cerca de Pyatikhatki. Los oficiales de policía de Ostashkov fueron asesinados en la prisión del NKVD de Kalinin (Tver) y enterrados en Miednoje.

Durante la vista de Dimitrii S. Tokarev, anterior jefe de la Junta del Distrito del NKVD en Kalinin, se ofreció información detallada acerca de las ejecuciones en la prisión del NKVD de Kalinin.

De acuerdo con Tokarev, los fusilamientos empezaban por la tarde y terminaban al amanecer. El primer transporte, el 4 de abril de 1940, trajo 390 personas, y los verdugos se encontraron con un trabajo duro por tener que matar a tantas personas en una sola noche. Los siguientes transportes no trajeron más de 250 personas. Las ejecuciones fueron realizadas con pistolas tipo Walther de fabricación alemana suministradas por Moscú.

Las ejecuciones fueron metódicas. Después de revisar la información personal del condenado, éste era esposado y llevado a una celda aislada. Los sonidos de las ejecuciones eran enmascarados con máquinas ruidosas (tal vez ventiladores) durante la noche. Tras ser metida en la celda, se disparaba inmediatamente a la nuca de la víctima. Su cuerpo era sacado por la puerta de enfrente y depositado en uno de los cinco o seis vagones que esperaban, de donde era cogido el siguiente condenado. El procedimiento se desarrollaba cada noche, excepto en la fiesta del 1 de mayo.

Cerca de Smolensk, los polacos, con sus manos atadas a la espalda, eran conducidos a las fosas y matados con un tiro en la nuca.
 
Si te respondo me banean por defender a Stalin o alguna de esas cosas.Mejor no decir ciertas cosas.Segui viviendo en la hegemonia norteamericana un dia vas a despertar

saludos
 
Si te respondo me banean por defender a Stalin o alguna de esas cosas.Mejor no decir ciertas cosas.Segui viviendo en la hegemonia norteamericana un dia vas a despertar

saludos

y usted caballero en que sueño vive? hegemonia norteamericana solo por cuestionar su afirmacion de que los abusos sovieticos no existieron? que no fueron mas que, segun usted indica, una invencion para desprestigiar a la U.R.S.S.? O acaso lo sucedido con los soldados polacos tambien es una invencion? Es mejor decir las cosas, siendo respetuoso de quien opina distinto y tratando de menoscabar al otro o tratarlo de ignorante por no compartir su pensamiento, sustentandolas con hechos y pruebas, en cuyo caso sere el primero en darle la razon

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LA TERRIBLE HISTORIA DE ALEMANAS VIOLADAS POR LOS RUSOS
REVELACIONES DE UN LIBRO QUE SACUDE A EUROPA
Fue durante el avance hacia Berlín en 1945. Ahora se sabe que
los rusos lo tomaban como una venganza.
“¡Maten! ¡Maten!. En la raza alemana no hay mas que mal, ¡ni uno entre los
vivos, ni uno entre los aun no nacidos, nada mas que mal! Sigan los preceptos
del camarada Stalin. Aniquilen a la bestia fascista de una vez por todas en su
guarida. ¡Usen la fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas!
¡Tomenlas como su botín de guerra! A medida que avancen, maten, nobles
soldados del ejercito rojo.”
Comisario judío soviético Llya Ehrenburg
Es uno de los dramas más trágicos y ocultos del siglo XX, pero ahora —medio siglo
después— el libro de un historiador militar británico logró que muchas mujeres
alemanas hablaran de él: los horrores vividos a manos de soldados soviéticos, que
perpetraron violaciones en Alemania desde 1945 hasta 1949. La odisea de estas
mujeres salió a la luz gracias a Anthony Beevor, cuyo libro Berlín: The Downfall,
1945 (Berlín: La caída, 1945) se publicó el mes pasado y se convirtió en suceso. En
su best-séller, Beevor —un ex soldado británico— usa material inédito de los
archivos rusos de Moscú y describe el terrible sufrimiento de unas dos millones
de mujeres y niñas alemanas. Entre las víctimas hubo mujeres que llegaron a ser
figuras destacadas. Por ejemplo, Hannelore Kohl, esposa del ex canciller Helmut
Kohl. La señora Kohl (se suicidó el año pasado) fue violada a los doce años, cuando
ella y su mamá no pudieron escapar en un tren que iba a Dresden. El libro de Beevor
tuvo una conmovedora recepción de las víctimas, muchas de las cuales viven en
Gran Bretaña.
"Me habían ordenado enterrar a unos muchachos de la Juventud Hitleriana cuando
ellos me encontraron", dice Martha Dowsey. "Seis soldados del Ejército Rojo con las
caras tiznadas me tiraron al suelo junto a las tumbas y me violaron, uno tras otro".
La mujer tiene ahora 81 años. Durante décadas, nunca había encontrado a nadie que
creyera lo que le tocó vivir. Por años, se consideró que el Ejército Rojo era un grupo
de héroes que había liberado a Alemania de los nazis. Para Martha no fue así. "Eran
agresivos, brutales. Nunca les conté esto a mis hijos; y mi esposo sólo supo que
me había pasado algo horrible. Tuvo la delicadeza de no preguntar", dice en
su casa de un barrio del sur de Londres. Hace muy poco que Martha se armó de
valor y habló. Y fue gracias al libro de Beevor. Las víctimas —a quienes Beevor
señala que los rusos consideraban "botín de guerra" con el que compensar los
crímenes de la Wehrmacht en Rusia— iban de los 12 a los 80 años de edad o
más. Una mujer alemana —Jutte, de Preston— le escribió a Beevor: "Muchas veces
quise hablar de eso, pero sabía que nadie me creería o que interpretarían mi historia
como un rapto de autocompasión. Lo que usted escribió es una forma de mostrar
cómo se puede soportar el sufrimiento."
Una mujer a la que Beevor visitó en Berlín le contó que había matado a un soldado
con su arma mientras él trataba de violar a su mamá. "Después —dice Beevor— me
di cuenta de que el soldado la había violado a ella y que ella luego había armado la
historia y trataba desesperadamente de creerla." En sus cartas, las mujeres
confirmaron lo que describe Beevor en el libro en el sentido de que, para evitar
correr la misma suerte que sus vecinas, muchas mataron a sus hijas y luego se
suicidaron. Para fines de la década de 1940 —las violaciones se sucedieron durante
tres años o más— las tropas soviéticas habían sembrado desesperación. Según
algunos informes, el 90% de las mujeres berlinesas había contraído enfermedades
venéreas. Beevor cita declaraciones de un médico que le dijo que, de las
aproximadamente 100.000 mujeres violadas en Berlín, un 10% murió, la
mayoría por suicidios. La tasa de mortalidad del casi millón y medio de mujeres
violadas en el este de Prusia, Pomerania y Silesia, dice, es más elevada. En el caso
de las embarazadas, se estima que el 90% abortó. Las que optaron por seguir con el
embarazo, dieron al bebé en adopción porque no soportaban la vergüenza. En 1946,
el 3,7% de los niños nacidos en Berlín eran hijos de rusos.
Helke Sander, militante izquierdista alemana y autora de Liberador y liberado, una
extensa investigación sobre las mujeres violadas que realizó en 1992, asegura que
todavía se sienten las consecuencias. "Hay mujeres que nunca pudieron hablar
de esto y cuyos maridos se los prohíben. También están sus hijos, que ahora
descubren que son producto de una violación. Finalmente, están los que tratan de
averiguar la identidad de sus padres". Berlín: La caída, 1945, despertó indignación
en Rusia. El embajador ruso en Gran Bretaña lo calificó de "acto de blasfemia". El
libro se publicará en Alemania en setiembre, y ya le dijeron a Beevor que lo más
probable es que desate una tormenta. El diario Die Welt dijo que es "un golpe
épico" que revela "una crónica desconocida de las atrocidades cometidas cuando el
Ejército Rojo avanzó hacia Berlín". Luego del revuelo que el libro provocó en Rusia,
Beevor está preparado para la posibilidad de que haya un incidente diplomático entre
Berlín y Moscú. "Es un tema muy delicado, y el gobierno alemán se muestra
renuente a desenterrarlo por temor a perjudicar la nueva relación que estableció con
Putin y el Kremlin", dice.
También llegará al mercado alemán en momentos en que ese país se encuentra
inmerso en un debate sobre la "normalización", mediante el cual trata de abordar su
historia de manera más amplia. Die Welt señala que después de "medio siglo de frío
interior" durante el cual Alemania trató de reflexionar y expiar su pasado nazi pero
prestó muy poca consideración a las penurias que vivieron sus ciudadanos, el libro de
Beevor demuestra que, para seguir adelante, los alemanes tienen que evaluar no
sólo su papel de verdugos, sino también el de víctimas.nterior" durante el cual
Alemania trató de reflexionar y expiar su pasado nazi pero prestó muy poca
consideración a las penurias que vivieron sus ciudadanos, el libro de Beevor
demuestra que, para seguir adelante, los alemanes tienen que evaluar no sólo su
papel de verdugos, sino también el de víctimas.ante, los alemanes tienen que
evaluar no sólo su papel de verdugos, sino también el de víctimas.
Diario CLARÍN (Argentina) 4-7-2002
VIOLADAS POR EL EJERCITO RUSO
3 de febrero de 2002
Crónica EL MUNDO
Antony Beevor, autor de «Stalingrado», una novela que causó gran impacto
internacional, ha realizado una minuciosa investigación sobre otro episodio
de la II Guerra Mundial: la caída de Berlín. Su nuevo libro sacude las
conciencias con las revelaciones de barbaridades cometidas por soldados
rusos
El diario se descubrió entre las ruinas en llamas de Berlín, totalmente arrasada por el
choque de dos ejércitos poderosos y desesperados.No había ningún nombre escrito
en la portada, pero entre todas las historias de privaciones y luchas, una revelaba el
infierno de una guerra que se acercaba a su apocalíptico final. La autora, una joven
alemana, describía cómo había sido violada por los soldados del Ejército Rojo, que
avanzaba ávido de tomar la ciudad y de vengarse de los alemanes. «Cierra los ojos,
aprieta los dientes, no digas nada», garabateó la mujer, recordando cómo se había
inducido al silencio para soportar la agresión. «Pero cuando la ropa interior cae
rasgada y los dientes rechinan involuntariamente, la última prenda...Estoy
paralizada. No siento asco, sino una completa frialdad.Es como si mi espalda
estuviera helada. Estoy mareada, tengo frío en la nuca. Antes de marcharse extrae
algo del bolsillo y lo lanza sobre la mesa sin decir palabra; aparta la silla y sale
dando un portazo. Ha dejado un paquete de tabaco arrugado.Es la propina».
Ha habido que esperar hasta ahora, 60 años después de que se produjera la
violación de esta mujer anónima, para que se conozca la verdadera dimensión de la
campaña de violaciones perpetrada por el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra
Mundial. El escritor británico Antony Beevor, ex oficial del Ejército cuya
reconstrucción de la batalla de Stalingrado se convirtió en un éxito de ventas, está a
punto de publicar un libro sobre la caída de Berlín. Al buscar entre archivos
soviéticos, cuyo acceso había estado vedado a los historiadores hasta hace poco,
Beevor descubrió una tormenta de venganzas que le dejó «totalmente consternado».
Se cree que unos dos millones de mujeres fueron violadas, agredidas o asesinadas
por los soldados del Ejército Rojo en su avance sobre Alemania, pero el libro de
Beevor revelará horrores aún mayores. «Cuando el Ejército Rojo llegó a Berlín, los
soldados ya consideraban a las mujeres una especie de botín carnal», afirma.«Creían
que podían hacer lo que quisieran, ya que estaban liberando Europa». En algunos
casos las mujeres de una calle entera fueron violadas: abuelas, embarazadas, incluso
mujeres que se encontraban en su lecho de muerte. Según el representante del
Vaticano en Berlín, en octubre de 1945, seis meses después del final de la guerra,
miles de mujeres permanecieron semanas escondidas en los tejados para eludir los
saqueos y registros de los escuadrones del Ejército Rojo quienes, cuando se
emborrachaban, avivaban su apetito sexual.
«Han violado a mujeres de entre 10 y 70 años, e incluso a algunas de hasta 75
años», aseguraba el representante del Vaticano. Beevor ha descubierto aspectos
todavía más siniestros: los rusos violaron incluso a reclusas liberadas de los campos
de concentración, mujeres esqueléticas, vestidas de harapos. «Esto echa por tierra la
idea de que los soldados sólo utilizaron la violación como una forma de venganza
contra los alemanes», afirma. Sus comentarios ya han provocado polémica. El
embajador ruso en Londres ha acusado al escritor británico de «blasfemar» contra el
pueblo ruso. «Es una injuria contra el pueblo que salvó al mundo del nazismo», ha
declarado indignado esta semana Grigory Karasin.
Pero para comprender los hechos de la caída de Berlín, es necesario conocer lo
ocurrido antes. En su avance hacia Stalingrado, los alemanes abrieron una brecha de
destrucción a lo largo de Rusia, una de las mayores infamias registradas en los
anales de la guerra.El 30 de marzo de 1941, en un discurso pronunciado ante 200
altos mandos del Ejército alemán, Hitler explicaba a grandes trazos que la Operación
Barbarrosa, la ofensiva contra la Unión Soviética, sería totalmente distinta a las
guerras anteriores. «Debemos olvidar la camaradería entre combatientes», decretó.
«Los comunistas no son camaradas, ni antes ni después de la batalla. Esta es una
guerra de aniquilación. Venceremos al enemigo, pero si no comprendemos esto
tendremos que volver a luchar contra los comunistas dentro de 30 años».
A las tres de la madrugada del 22 de junio de 1941 se desató la mayor ofensiva
militar de la Historia. Tres millones de soldados cruzaron un frente de casi 1.600
kilómetros. Había comenzado el conflicto que, según Hitler, sería «una guerra sin
normas».A finales de ese año, cuatro millones de rusos habían muerto en combate y
otros 3,5 millones habían sido hechos prisioneros.El 97% moriría. En su avance, los
alemanes hicieron desaparecer del mapa 7.000 aldeas rusas. Los hombres fueron
asesinados por los Escuadrones de Acción de las SS; las mujeres a menudo eran
violadas y enviadas a las fábricas alemanas a trabajar como esclavas o a campos de
concentración o de exterminio. La mayoría de los niños eran ejecutados en cuanto
llegaban a los campos de Treblinka, Sobibor, Belzec y, más tarde, Auschwitz-
Birkenau.
En el campo de batalla, los soldados del Ejército Rojo no podían recurrir a la
rendición. «No entendíamos cuando sacaban la bandera blanca en Francia, sabe, eso
de rendirse», declaró un miembro de la SS de Das Reich durante los juicios
celebrados tras la guerra. «En Rusia, cuando la gente se rendía simplemente les
pasábamos por encima con los tanques». En la gran Leningrado, los nazis
organizaron un asedio que se extendió durante 900 días, se cobró 1,5 millones de
vidas y obligó a algunos ciudadanos a practicar el canibalismo. Con razón los rusos
sentían un odio profundo hacia «el invasor fascista». Y cuando la suerte de la batalla
de Stalingrado cambió a favor del Ejército Rojo, que comenzó a avanzar, los rusos
vivieron una verdadera pesadilla al pasar junto a casas destruidas, ciudades
arrasadas y agujeros llenos de cadáveres. Esto avivó el afán de venganza, algo que
Stalin fomentó de todas las formas posibles.
Los soldados del Ejército Rojo eran hombres duros mongoles, cosacos, tártaros y
siberianos , no eran rusos occidentalizados de Leningrado o Moscú, hombres más
moderados por influencia de la educación, o por su participación en el socialismo
utópico del partido. De todos modos, las violaciones no fueron hechos generalizados
desde el principio. Cuando entraron en territorio alemán, lo primero que los soldados
decían era «Ur», es decir, reloj de pulsera. El saqueo o la destrucción de las
posesiones de una burguesía que despreciaban eran para ellos prácticas
legítimas.Pero pronto comenzaron a decir «Frau, Komma». Y durante el final
apocalíptico del Tercer Reich, las mujeres y los niños tuvieron que pagar por los
pecados de las SS, la Gestapo y los «einsaizgruppen», o escuadrones de la muerte.
TAMBIÉN MORIBUNDAS
En la aldea de Dahlem, recuerda una mujer, «los rusos se colocaron en fila delante
de un grupo de mujeres. Ni siquiera se daban cuenta de que algunas estaban
agonizando, porque habían ingerido veneno o sufrían hemorragias internas. Los
soldados les abrían la boca a la fuerza y las obligaban a tomar bebidas alcohólicas».
Anna Seddig, una joven de Prusia oriental que intentaba escapar de la guerra encinta
y con su hijo de un año, Siegfried, fue otra víctima de los rusos. «Una noche, cuando
buscábamos un lugar para refugiarnos, nos topamos con un grupo de soldados. Nos
iluminaron con una linterna. Uno me dijo: "Te vamos a llevar a un lugar donde
podrás pasar la noche". Era un refugio antiaéreo. Ahí me violaron, uno tras otro. Era
como si estuviera muerta, tenía calambres por todo el cuerpo. Sientes repugnancia,
sólo sientes repugnancia. Éramos blancos legítimos para los rusos. No sé cuántos
hombres había, 10, 15...».
Muchos han intentado ocultar lo ocurrido. Cornelius Ryan, autor de The Last Battle,
donde narra la caída de Berlín, descubrió que tras publicarse el libro en 1966 algunos
editores lo presionaron para que eliminara pasajes como el siguiente: «Mientras
continuaba la batalla, se producía otra ofensiva salvaje. Era encarnizada, personal.
Las hordas rusas que llegaban tras los disciplinados veteranos del frente exigían el
derecho de los conquistadores: las mujeres de los conquistados». «Úrsula Roester
dormía en el sótano de una casa de Zehlendorf junto con sus padres, sus hijas
gemelas de seis años, y Bernard, su hijo de siete meses, cuando cuatro soldados
rusos golpearon la puerta con la culata de sus fusiles». «Registraron el refugio. Un
soldado ruso encontró un frasco de perfume francés. Lo destapó, lo olió y lo derramó
sobre su uniforme. Otro encañonó a los padres e hijos de Úrsula y los encerró en el
sótano. A continuación, los cuatro se turnaron para violarla».
«Al día siguiente, a eso de las seis de la mañana, Úrsula estaba amamantando a su
bebé cuando otros dos soldados rusos entraron en el sótano». «Intentó escapar por
la puerta con su bebé en brazos. Pero estaba muy débil. Uno de los rusos le quitó el
bebé y lo colocó en su cochecito. El otro la miró y sonrió. Ambos la violaron...». El
legado de la campaña de violaciones del Ejército Rojo es imperecedero.Para los
soldados vencidos de las divisiones nazis, así como para los industriales, los
banqueros y los altos cargos del partido que se habían pavoneado durante el apogeo
del régimen, la violación de sus mujeres era la máxima humillación. Hanna Gerlitz,
esposa de un banquero de Berlín, fue violada por seis soldados rusos delante de su
marido. «Cuando terminaron», recuerda, «dispararon sus fusiles al aire. Las otras
personas que estaban en casa creían que me habían asesinado, hasta que les grité:
"Estoy bien. Ya todo ha acabado"». Después tuve que consolar a mi esposo y
ayudarlo a recobrar el valor. Lloraba como un niño».
El viaje hasta este infernal crisol de crueldad ha resultado traumático para Beevor, y
le ha hecho pensar: «He llegado a la conclusión de que ante la falta de disciplina
militar un hombre armado, deshumanizado tras dos o tres años de guerra, se
convierte en la mayoría de los casos en un violador en potencia». Mientras, Berlín
sigue reconstruyéndose con su nueva imagen de ciudad europea y quienes sufrieron
llegan al final de sus vidas.Las cicatrices de Alemania van desapareciendo. A los
rusos les es más difícil olvidar. En cada punto de las estepas donde los alemanes
borraron del mapa una aldea, ahora hay una campana.Aún tocan a la crueldad del
hombre cuando el viento bate las tierras sobre las que los alemanes marcharon
triunfalmente, las mismas por las que más tarde se replegaron en la ignominia.
Antony Beevor publica, "Berlín" sobre el final de la II Guerra Mundial
El británico Antony Beevor explica en su último libro, "Berlín. La caída: 1945", los
pormenores de los últimos días de la II Guerra Mundial, las complejas tácticas militares, y
descubre que en su avance las tropas rusas violaron a mujeres rusas, polacas y yugoslavas,
y no sólo a alemanas. El dato de que dos millones de mujeres fueron violadas en 1945,
cuando las tropas soviéticas avanzaban hacia Berlín, no es novedoso, pero Beevor, después
de varios años de investigación, concluye que entre las víctimas hubo mujeres polacas,
yugoslavas, e incluso rusas y alemanas comunistas, de niñas a ancianas. En una entrevista
con EFE, Beevor admitió que contó con una ventaja sobre los historiadores alemanes, y es
que a él se le permitió el acceso a los archivos rusos de la época, "donde pude encontrar
detalles y una figura general de todo lo que ocurrió, información nueva y totalmente
chocante" en algunos casos. Gracias a esta información, el autor de "Stalingrado" pudo dar
una visión diferente de una batalla "deshumanizada y monstruosa" al explicar los
sentimientos y pensamientos "individuales de los soldados que lucharon".
Por ejemplo, explicó Beevor, "las violaciones de las mujeres rusas en Alemania cuestiona la
justificación de la venganza de Rusia, y muestra que de hecho el ejército rojo estaba fuera
de control". Sin embargo, prosiguió el autor, "los oficiales rusos no pararon a sus soldados, y
cuando quisieron hacerlo no podían luchar contra hombres borrachos y armados con
metralletas, porque así arriesgaban sus vidas". El libro, según Beevor, "confirma que las
violaciones no eran una estrategia de la guerra, Stalin simplemente creía que eran graciosas.
No es que las animaran, pero tampoco hicieron nada para frenarlas". El autor resaltó que
"también hubo muchos soldados que estaban horrorizados, e incluso había oficiales rusos
judíos que tenían más razones para vengarse pero hicieron todo lo que pudieron para
proteger a las alemanas". "Berlín" describe los miles de suicidios de mujeres después de
sufrir múltiples violaciones, el modo en que muchas de ellas intentaron matar a sus hijas
para librarlas, así como el fracaso de la mayoría de ellas, que "intentaron cortarse las venas
pero no lo consiguieron, porque no sabían hacerlo".
En su libro, Beevor se adentra con gran precisión en los pormenores de las batallas
que pusieron fin a la II Guerra Mundial, los complejos avances de las tropas
soviéticas y los retrocesos de las alemanas, así como las conspiraciones de los altos
mandos alemanes, con una narrativa de alta densidad política. Beevor, antiguo oficial
del ejército británico, dedica especial atención a las diferentes actitudes entre las
tropas rusas, norteamericanas, francesas y británicas, estas los más disciplinadas,
porque "por su estructura existía mayor control sobre los soldados". "Berlín. La
caída: 1945", editado por Memoria Crítica, está siendo traducido a 21 idiomas, y
contará con una versión cinematográfica con guión de John Goldsmith, aunque
todavía no se ha decidido la figura del director. Esta película, según Beevor, "contará
la historia verdadera, y recopilará las vivencias de las mujeres, para construir no una
película bélica sobre hombres, sino sobre las auténticas víctimas de la guerra, los
civiles".
1-10-2002 Marca.es
 
Si te respondo me banean por defender a Stalin o alguna de esas cosas.Mejor no decir ciertas cosas.Segui viviendo en la hegemonia norteamericana un dia vas a despertar

saludos

En muchos países es prohibido propagar sistemas totalitarios. Hay un conflicto: la libertad de expresión y la protección contra el peligro de implementación del sistema totalitario. En mi opinión argumentos racionales son acceptables incluso si los defendan totalitalismo o crimenes, anque a mí es difícil econtrar argumentos racionales a favor de Stalin o otros tipos similares. Solamente la promoción del odio o consignas de propaganda tienen que estar prohibidos. Pero algunas veces es difícil decir que es un argumento racional y que es propaganda totalitaria. Además en foros los moderatores pueden decidir cuales contenidos son acceptables y cuales no son acceptables.

Totalitarismos son atractivos porque prometen un mundo ideal. Democracia no puede prometer un mundo ideal, pero puede dar de oportunidades. Pero algunos de la gente prefieren soluciones preceptivos (verdaderos o falsos, con víctimas o no). :banghead:
 
"El pillaje de bienes publicos o privados"
jojojoj tengo un amigo que estuvo en "desert shield/storm" y hasta a los kuwaities les afanaron.venian con los mercedes gritando "americans!" los bajaban y paseaban con sus autos jo....:puke:
 

Herr Professor

forista tempera-mental
Colaborador
Si te respondo me banean por defender a Stalin o alguna de esas cosas.Mejor no decir ciertas cosas.Segui viviendo en la hegemonia norteamericana un dia vas a despertar

saludos

capitanjuan, Stalin le disputa a Hitler los genocidios y masacres mas crueles del S XX

ambos fueron dos dictadores pusilánimes , asesinos , crueles , sádicos y absolutamente dañinos para el genero humano .

intentar elegir entre Hitler y Stalin es como elegir entre la poliomielitis y el cáncer oseo...
 
Los alemanes hiceieron desmanes en su invasion a Rusia, para los nazis los rusos eran sub raza, ademas a los PdG y a civiles los usaron como mano de obra esclava en Alemania y paises ocupados, quemaron pueblos enteros y asesinaron a mansalba, los rusos tuvieron 22 millones de muerots en la SGM.
Las tropas rusas tambien cometieron atrocidades ni bien pisaron suelo aleman y de sus paises aliados como Rumania y Hungria.
En ninguno de los acasos existe justificación alguna a semejante masacres y violaciones.
Los japoneses han matado a chinos como a moscas, 37 millones de chinos murieron dsde 1937 a 1945.
Los aliados tampoco se han quedado atras, los bombrderos a las ciudades alemanas por parte de british y yanquis, algunas de ellas sin ningun valor estrategico, tampoco tiene justificativo alguno.
Hay una filmacion a color tomada por marineros de un submarino de los EEUU, en donde oficiales y tropas masacran con sus Thompson y Colt 45 a los sobrevivientes de un barco japones hundido por ellos, realmente ver eso es tremendo, ninguno de ellos recibio condena alguna.
La guerra saca a afuera las mayores bajezas y morbosidad del ser humano, asi tambien afloran actos heroicos y hasta humanos, pero ninguna guerra se la pudes calificar de buena o mala, quedan heridas en vencedores y vencidos.
 

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