Aviones Especializados

Grulla

Colaborador
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¡El B-52 como banco de pruebas!

Se instaló un solo motor P&W JT9D en lugar de los dos motores estándar, utilizados originalmente durante el desarrollo del JT9D para el Jumbo Jet original, el Boeing 747. Los ingenieros lograron montar el enorme motor de turbofán civil en un bombardero militar, haciéndolo funcionar en condiciones reales de vuelo sin esperar a que la estructura del 747 estuviera lista.

El B-52 era ideal para el trabajo. Tenía amplia potencia y espacio, y podía transportar con seguridad los motores experimentales durante largos perfiles de prueba. Mucho más grande que los motores normales del bombardero, el JT9D colgaba como una gran cápsula bajo el ala, lo que hacía que la aeronave fuera aún más peculiar.

Estas pruebas ayudaron a Pratt & Whitney a perfeccionar el comportamiento del motor en altitud, en el despegue y con diferentes configuraciones de potencia, resolviendo problemas antes de que el 747 entrara en servicio.
 
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