Por falta de asientos "comunes", en parte se lo tuvo que configurar con los asientos del Fk-28 T-03 que descansa en el MNA.
La idea es reconfigurarlo totalmente pax.
Hasta donde se, la única interesada en hacer turismo antártico en su momento fue la línea aérea Kaiken, para lo cual había adquirido dos DHC-7, pero nunca consiguió las autorizaciones.