Durante la jornada de ayer, 4 de marzo, la Fuerza Aérea de Israel (IAF) confirmó el derribo de uno de los aviones de entrenamiento avanzado y ataque Yak-130 iraní en el marco de la Operación Roaring Lion —la denominación israelí de la Operación Epic Fury impulsada junto a Estados Unidos—. El derribo de la aeronave de la Fuerza Aérea de Irán, una de las más modernas en su inventario, transferida por Rusia meses atrás, fue adjudicado a uno de los cazas furtivos F-35I Adir, siendo la primera oportunidad desde su entrada en servicio con la IAF que logra un derribo aire-aire contra una aeronave tripulada.

Posteriormente al hecho, durante la jornada de hoy, y conforme las Fuerzas de Defensa de Israel continúan reportando los ataques y objetivos alcanzados en la campaña aérea, desde las cuentas oficiales mostraron las secuencias del derribo del Yak-130 por parte del F-35I.
Si bien no se pueden apreciar mayores detalles de la maniobra, el derribo habría sido realizado a través del empleo de armamento aire-aire que puede portar un avión de quinta generación, presumiendo la utilización de misiles AIM-9X Sidewinder de corto alcance o, por el contrario, AIM-120 AMRAAM de mayor alcance.
A su vez, gracias a la viralización de la secuencia, se puede confirmar el empleo y seguimiento del sistema de designación y adquisición de objetivos que equipa a los F-35. Más en detalle, el denominado Electro-Optical Targeting System (EOTS), ubicado en la parte inferior del morro del caza furtivo.
Este sistema, según detalla Lockheed Martin, brinda al avión de combate de quinta generación una “…capacidad de designación de objetivos con precisión tanto aire-aire como aire-superficie”, añadiendo, en cuanto a su diseño, “…de bajo arrastre aerodinámico y diseño furtivo, está integrado en el fuselaje del F-35 Lightning II mediante una resistente ventana de zafiro y se encuentra conectado al computador central integrado de la aeronave a través de una interfaz de fibra óptica de alta velocidad”.

Además, no debe dejarse de señalar que este sistema también combina capacidades de infrarrojo de visión frontal (FLIR) y búsqueda y seguimiento por infrarrojo (IRST), una capacidad que, frente al surgimiento de más cazas furtivos de potencias rivales, ya es mandataria para las aeronaves de nueva generación.
Regresando al episodio de la jornada de ayer, el derribo del Yak-130 se produjo en el noreste de Teherán, según señalaron fuentes abiertas de información (OSINT), las cuales se sirvieron de herramientas de geolocalización.
Por último, y en lo referido a la disparidad de fuerzas entre el caza furtivo y el avión de entrenamiento, no debe dejarse de destacar que el Yak-130, provisto por Rusia, es una de las aeronaves más avanzadas en servicio con la Fuerza Aérea de Irán, la cual, además de fungir como entrenador avanzado, también posee capacidad de ataque aire-aire y aire-tierra que no puede ser dejada de lado a la hora de considerarlo un objetivo militar válido.
Si bien la incorporación de esta aeronave estuvo rodeada de hermetismo, a finales del año 2024 fue confirmado que Irán habría recibido la última aeronave provista por Rusia. Desde diversas fuentes se ha señalado que la Fuerza Aérea iraní contaba, antes del inicio de la Operación Epic Fury, con una flota estimada de doce Yak-130, destinados a la formación de aviadores militares.
Esto último no era un detalle menor, ya que, antes del inicio del conflicto, Irán avanzaba en la búsqueda de la modernización de sus capacidades aéreas con la incorporación de nuevas plataformas de Rusia, entre las cuales destaca el plan de incorporación de Sukhoi Su-35S, destinado a reemplazar a los cazas F-14 Tomcat de origen estadounidense.
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