Tras haber seleccionado del diseño de los buques de desembarco medio (LSM) durante el pasado mes de diciembre, la Armada de EE.UU. adjudicó un contrato inicial vinculado al programa de dichos buques, asegurando el primer paso para iniciar la construcción de sus futuros buques de desembarco clase McClung, consolidando así el avance hacia una nueva generación de capacidades anfibias orientadas a operaciones distribuidas y escenarios litorales complejos.
El anuncio se produce luego de que, el 18 de febrero de 2026, la Armada de EE.UU. emitiera una solicitud de propuestas (RFP) para el programa LSM, que contempla la construcción de entre 18 y 35 unidades. En ese marco, se confirmó que el grupo Fincantieri, a través de su filial estadounidense Fincantieri Marine Group (FMG), será responsable de la construcción inicial de cuatro buques, consolidando su rol dentro del esquema industrial del programa.

Como parte de este proceso, la filial estadounidense de Fincantieri recibió un contrato por 30 millones de dólares destinado a la adquisición de materiales de larga duración y al desarrollo de actividades de ingeniería, lo que marca formalmente el inicio de la primera fase del programa. Estas tareas permitirán preparar la infraestructura industrial y los procesos productivos necesarios para que la construcción de los primeros buques pueda comenzar a partir del cuarto trimestre de 2026.
El programa LSM constituye un elemento central tanto para la estructura de la flota naval como para el diseño operativo del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, ya que busca facilitar operaciones distribuidas, mejorar la movilidad en zonas costeras y permitir el despliegue rápido de fuerzas en entornos disputados. En este sentido, los nuevos buques estarán diseñados para transportar, desembarcar y reembarcar unidades de tamaño reducido, contribuyendo a una mayor flexibilidad operativa en escenarios de conflicto.
Este enfoque está estrechamente vinculado al concepto de Operaciones de Base Avanzada Expedicionaria (EABO), desarrollado con la vista puesta en posibles escenarios de conflicto en el Indo-Pacífico, particularmente frente a China. Bajo este esquema, pequeñas unidades del Cuerpo de Marines podrían desplazarse entre islas para ejecutar misiones como el lanzamiento de misiles antibuque, integrándose con otras fuerzas para limitar el control marítimo de un adversario.

En términos técnicos e industriales, los LSM serán buques significativamente más pequeños y menos costosos que las actuales plataformas anfibias, lo que permitiría su adquisición en mayor número y con mayor flexibilidad operativa. Tal como se ha indicado anteriormente, en diciembre de 2025, la Armada seleccionó el diseño Landing Ship Transport 100 (LST-100), desarrollado por la empresa neerlandesa Damen Naval, como base para la construcción inicial, además de asignar la denominación clase McClung a estos futuros buques.
Al respecto, el director ejecutivo de Fincantieri, Pierroberto Folgiero, señaló que “la adjudicación de este contrato representa un paso importante en la evolución de nuestra relación con la Armada de EE.UU.”, y agregó que refleja la confianza en las capacidades industriales desarrolladas en ese país. Asimismo, destacó que la compañía ha invertido más de 800 millones de dólares en sus astilleros estadounidenses durante la última década, lo que le permite sostener múltiples programas navales y adaptarse a nuevos requerimientos operativos.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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