En un hito que marcaría el fin del proceso de incorporación de sus Buques de Combate Litoral (LCS) clase Freedom, la Armada de EE.UU. dio a conocer que se encuentra ultimando detalles para sumar al USS Cleveland (LCS 31) a sus filas, previéndose la realización de la correspondiente ceremonia durante el próximo 16 de febrero. Para la institución, ello representará poder terminar con la última fase de la adquisición que ya lleva dos décadas en marcha, la cuál no ha estado libre de diversos problemas que pusieron en duda su utilidad de cara al futuro en condiciones reales de despliegue.

USS Cleveland - Armada de EE.UU.

Ampliando en algunos detalles de relevancia, la Armada de EE.UU. ha expresado que el LCS en cuestión sería desplegado en la localidad de Mayport, situada en el estado de Florida. Desde allí, se espera que el futuro USS Cleveland sea integrado en misiones de vigilancia marítima y presencia avanzada a lo largo del globo, formando parte de fuerzas que también incluirán sistemas no tripulados para complementar sus capacidades a la hora de operar tanto en altamar como en zonas costeras.

Por otra parte, la institución señaló que este será el cuarto en su historia que adoptará el nombre USS Cleveland y el decimosexto de la clase Freedom. En honor a la ciudad homónima: “El escudo del buque presenta un yunque y una franja roja, que simbolizan las raíces siderúrgicas de la ciudad, y dieciséis rayos de sol que representan al USS Cleveland como el decimosexto buque de la clase Freedom.” Además, incorporará el lema “Forja un legado“, el cuál busca hacer referencia al entramado industrial propio de la ciudad en cuestión.

USS Cleveland - Armada de EE.UU

Mas allá de las particularidades de este ejemplar, el cuál llegó a manos de la Armada de EE.UU. durante el pasado mes de diciembre tras su entrega por parte de Fincantieri Marinette Marine, cabe recordar que toda la clase Freedom ha estado marcada por importantes problemas de diseño y técnicos. Especialmente nos referimos a su sistema de propulsión, mismo que se caracteriza por una arquitectura defectuosa del llamado “combining gear” que acopla la potencia generada por los motores diésel y la turbina, generando un grado de desgaste considerablemente mayor al originalmente previsto y la necesidad recurrente de trabajos de reparación; derivando incluso en el retiro de unidades.

Además, los buques fueron concebidos como unidades de bajo calado y alta velocidad, particularmente para operaciones de combate contra amenazas asimétricas en aguas litorales. Su enfoque de diseño modular, implica que estos pueden adaptarse a diferentes tipos de misión según se requiera y a bajos costos de transición, aunque este también fue objeto de críticas por contar con un escaso nivel de armamento para desempeñarse en entornos de alta intensidad. De hecho, la Armada de EE.UU. ha preferido apostar a los destructores Arleigh Burke Flight III como plataforma mas robusta, como así también a los futuros acorazados clase Trump; mientras que también se buscó avanzar en un fallido programa de fragatas Constellation de mayores prestaciones que terminó siendo reemplazado por la clase Legend.

*Imágenes empleadas a modo ilustrativo

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