A dos décadas de su incorporación, la modernización del tanque Leopard 2A4 llevada a cabo por por FAMAE y ASELSAN marca un nuevo capítulo para el principal sistema de la caballería blindada del Ejército de Chile, reafirmando su rol como el verdadero “puño de acero” de la fuerza terrestre en el norte del país. Este proceso no solo busca extender su vida útil, sino también mantener su vigencia como uno de los medios con mayor capacidad de fuego del Cono Sur, adaptándolo a los desafíos operativos actuales.
La incorporación de los Leopard 2A4 se remonta a comienzos de los años 2000, cuando el Ejército de Chile optó en 2003 por la adquisición de 140 unidades de origen alemán, posteriormente denominadas “2A4CHL”. La formalización del contrato con el gobierno de Alemania se concretó en 2006 por un monto de 125 millones de dólares, al que se sumaron otros 112 millones destinados a su puesta a punto a cargo de KMW. Desde entonces, estos blindados se consolidaron como el núcleo de la caballería acorazada chilena, con despliegue prioritario en el exigente entorno desértico del norte del país.

Con el paso del tiempo y la evolución de los escenarios de combate, la necesidad de actualizar los sistemas de optrónica y adquisición de blancos se volvió prioritaria. En este contexto, en 2023 se adjudicó a la compañía turca ASELSAN, en conjunto con FAMAE, el contrato para llevar adelante la modernización de la flota. El programa fue estructurado en fases bien definidas, con la empresa turca aportando sensores y electrónica avanzada, mientras que la firma chilena asumió el liderazgo en integración, mantenimiento y sostenimiento.
Durante 2024, los trabajos se centraron en el diseño del sistema, definiendo la arquitectura general y la selección de subsistemas en línea con los requerimientos operacionales del Ejército de Chile. Posteriormente, entre 2025 y 2026, el proyecto avanzó hacia su fase de implementación, incorporando sistemas electroópticos, mejoras en comunicaciones y nuevas soluciones orientadas a optimizar la conciencia situacional de las tripulaciones.
En el marco de la recientemente finalizada FIDAE 2026, ASELSAN presentó en su stand una maqueta del Leopard 2A4 modernizado, reflejando el grado de avance del programa y su proyección futura. Este modelo permitió visualizar las principales líneas de modernización, destacando la incorporación de sensores avanzados y nuevos sistemas de misión.

En detalle, se parte de la modernización consiste en la integración del sistema electroóptico ATS-65D, desarrollado por ASELSAN. Este dispositivo, ya observado instalado en unidades Leopard 2A4, constituye una evidencia concreta del avance del acuerdo firmado en julio de 2023 entre la empresa turca y FAMAE. Su incorporación no solo mejora las capacidades de observación y adquisición de blancos, sino que también representa un paso clave en la transferencia de tecnología y capacidades industriales.

El ATS-65D se caracteriza por su diseño compacto, robusto y apto para operar en condiciones extremas, cumpliendo con estándares militares como MIL-STD-810G (ambiental) y MIL-STD-461G (compatibilidad electromagnética). Dispone de una cámara térmica enfriada en la banda de 3 a 5 μm, con resolución de 640×512 y zoom continuo con múltiples campos de visión, así como una cámara diurna Full HD (1920×1080) también con zoom continuo y capacidades de aumento electrónico. Ambos sensores pueden operar de manera simultánea o alternada, permitiendo funciones como congelamiento de imagen, selección de polaridad térmica y ajustes de contraste y brillo.
A estas capacidades se suma un telémetro láser clase 1, seguro para la vista, con un alcance efectivo de entre 100 y 10.000 metros, una precisión de ±5 metros y una cadencia de hasta 20 mediciones por minuto. Con un peso inferior a los 10 kilogramos, el sistema mejora de forma sustancial la detección, identificación y seguimiento de objetivos en todo tipo de condiciones, incrementando la eficacia tanto del comandante como del tirador.
La modernización se enmarca en el Proyecto PROACO, liderado por FAMAE, que contempla además la incorporación del sistema de control de tiro VOLKAN-II, la sustitución del sistema hidráulico por uno eléctrico para el movimiento de la torre, estaciones de armas remotas, sistemas de alerta láser, cámaras todo tiempo para el conductor y nuevos módulos de blindaje. Con estas mejoras, el Leopard 2A4 no solo extiende su vida útil, sino que reafirma su posición como uno de los tanques con mayor poder de fuego de la región, asegurando su relevancia en el escenario estratégico sudamericano.
*Renders: Zona Militar.
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