La Estrategia de Tecnología e Innovación para la Defensa (ETID 2026), publicada por el Ministerio de Defensa el pasado 31 de marzo, nace como la hoja de ruta que debe orientar toda la política de I + D + i militar española en los próximos años.
ETID 2026 tiene la ambición de dotar a las Fuerzas Armadas de capacidades tecnológicamente avanzadas y, al mismo tiempo, reforzar una Base industrial y Tecnológica de Defensa (BITD) capaz de reforzar la creciente autonomía estratégica en un entorno marcado por la aceleración tecnológica, la competición geopolítica y la aparición de nuevas amenazas híbridas.

La estrategia se apoya en tres ventores claramente definidos: priorización de tecnologías con mayor impacto operativo; reforzar la cooperación nacional e internacional; y mejora continua de los procesos e instrumentos de gestión.
Sobre esta base Defensa ordena su esfuerzo en once grandes áreas con la intención de cerrar la brecha entre la investigación, la industria y la capacidad militar operativa. Estas son:
- Armas y municiones
- Sensores y sistemas electrónicos
- Tecnologías comunes a sistemas de defensa
- Bases e instalaciones
- Plataformas terrestres
- Plataformas navales
- Plataformas aéreas
- Sistemas espaciales
- Combatiente
- NRBQe
- Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Simulación
En este marco se identifican un conjunto de tecnologías imprescindibles para un correcto desarrollo tecno-militar durante la próxima década: IA, sistemas no tripulados, guerra electrónica, tecnologías cuánticas, energía dirigida, vehículos hipersónicos y desarrollos afines. Además, el documento menciona conceptos concretos como la “nube táctica de combate” para arquitecturas de mando y control en tiempo real, o las soluciones robustas de posicionamiento y sincronización para operar cuando la señal GSS se no se encuentre disponible.
Dentro de la arquitectura ETID 2026 la cooperación ocupa un lugar relevante. La estrategia insiste en la participación española en el Fondo Europeo de Defensa, la Agencia Europea de Defensa e instrumentos de innovación de la OTAN como DIANA – Defence Innovation Accelerator for the North Atlantic. En el plano nacional adquiere importancia el Sistema de Observación y Prospectiva Trecnológica (SOPT) pensado para evaluar tecnologías de interés y evaluar su potencial aplicación militar.
Sin embargo, la cuestión de fondo no es si la ETID 2026 diagnostica bien el entorno estratégico – ya que proporciona un marco coherente y ambiciosos para transformar la inversión en capacidades efectivas – sino si España será capaz de ejecutar las líneas de acción planteadas en el documento.
El desafió estará en que aquellas prioridades destacadas se traduzcan de manera rápida y eficaz en sistemas y aplicaciones operativas para las Fuerzas Armadas, además de fortalecer la autonomía estratégica española ante los desafíos futuros.
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