La Real Armada británica completó sin éxito una nueva prueba de lanzamiento de un misil balístico intercontinental Trident II D5. Pese a que el proyectil logró completar el proceso de lanzamiento del submarino HMS Vanguard, el misil habría sufrido una falla en su sistema de propulsión, cayendo segundos después en aguas del Atlántico.

Conforme a lo reportado por The Sun, el misil Trident II D5 logró completar la fase inicial del proceso de lanzamiento, esto es ser propulsado al aire por gas comprimido desde su tubo lanzado. Sin embargo, los propulsores de la primera etapa del misil balístico intercontinental no hicieron ignición, falla que provocó que el misil cayera al agua de manera inmediata.

El fracaso de esta prueba vuelve a encender las luces de alarma respecto al estado de los medios de disuasión nuclear del Reino Unido, ya que la última prueba llevada adelante hace casi 8 años también presentó fallas. En aquella ocasión, un submarino de clase Vanguard, el HMS Vengeance, lanzó un Trident II D5 inerte durante una operación de demostración y shakedown (DASO) posterior a una puesta a punto del buque, evaluación realizada frente a Florida en junio de 2016.

La polémica se desató meses después, cuando salió a la luz que el misil balístico lanzado por el submarino británico se desvió de su curso. La prueba fallida no fue oportunamente reportada al Parlamento, decisión que generó ciertas controversias ya que se insinuó la falta de transparencia e intención de ocultar el estado de una de las principales herramientas de disuasión de las Fuerzas Armadas del Reino Unido.

Según lo reportado oportunamente por diversos medios, el misil Trident II D5 sufrió un error de navegación, provocando que el misil se dirigiera hacia la costa este de Estados Unidos en lugar de seguir su rumbo previsto sobre el océano Atlántico, en dirección a África.

En un comunicado dirigido a medios del Reino Unido, el Ministerio de Defensa admitió que se produjo una anomalía en el reciente lanzamiento, sin brindar mayores precisiones sobre la falla atento la naturaleza secreta de los sistemas involucrados.

La cartera también aclaró que el HMS Vanguard y su tripulación han “…demostrado ser plenamente capaces en sus operaciones, y que la prueba ha reafirmado la eficacia de la disuasión nuclear del Reino Unido…”.

Pese a que el Ministerio de Defensa británico se apuró en aclarar que el misil balístico intercontinental Trident II D5 ha completado con éxito más de 190 lanzamientos desde la finalización de su diseño en 1989, la gran mayoría de estas pruebas fueron ejecutadas por submarinos de la Armada de EE.UU. En el caso de la Royal Navy, diversos problemas presupuestarios permitieron llevar adelante solo cinco pruebas entre el período 2000-2016.

Imagen de portada ilustrativa. Créditos: US Navy

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