El pasado martes, un conjunto de investigadores descubrieron que diversos buques de guerra y un grupo de ataque de portaaviones liderado por el HMS Queen Elizabeth mantenían sus posiciones falsificadas en el sistema de identificación automática (AIS, por sus siglas en inglés). En total, casi 10 barcos de la armada británica pueden haber visto alterada su posición, pero también se incluyen otras embarcaciones de la Marina europea y estadounidense. 

Frente a esta situación, el Ministerio de Defensa (MOD) del Reino Unido afirmó que no hubo ningún “impacto operativo” en este grupo de ataque, aunque había otras embarcaciones europeas más pequeñas de la Armada holandesa y belga. Notificó además que cualquier manipulación del AIS puede ser catalogada como un grave incidente, aunque no es la primera vez que ocurre. 

Anteriormente en el mes de junio, los datos recabados por el AIS mostraron que el HMS Defender y el HNLMS Evertsen de la marina holandesa se dirigían a una base naval en Sebastopol, Crimea. Sin embargo, diversas fotografías mostraban que los barcos en verdad se encontraban en el puerto de Odessa, Ucrania.

En torno a esta puntual situación, el MOD declaró en esta ocasión que son conscientes de esta manipulación de los datos de seguimiento AIS, ya que no es la primera vez que ocurre y que además coloca a los buques del grupo de ataque en posiciones en las que no estaban. 

HMS Queen Elizabeth

El sistema de identificación automática (AIS) en profundidad

Los sistemas AIS que se encuentren a bordo permiten conocer la ubicación, el rumbo y la velocidad de un barco, además de mostrar los mismos datos de los demás barcos que los poseen. En otras palabras, permite ver de forma gráfica una gran cantidad de datos, como la condición física o navegatoria de los buques. 

Este sistema también avala a los buques a comunicar su posición u otro tipo de información relevante hacia los demás barcos que se hallen cerca de su posición. Sin embargo, se especifica puntualmente qué barcos se ven obligados a llevar este sistema a bordo, cuestión que se determina según las normas específicas de la Organización Marítima Internacional (OMI). 

Hacia el año 2000, la OMI adoptó un nuevo requisito en el que se plantea exactamente qué barcos se ven obligados a contar con este sistema, entre ellos: 

  • los barcos de 300 toneladas brutas o más y comprometidos en viajes internacionales
  • los buques de carga de 500 toneladas brutas o más y no comprometidos en viajes internacionales
  • todos los buques de pasajeros, independientemente de su tamaño. 

En este sentido, quienes cuentan con un sistema AIS equipado deben obligatoriamente mantenerlo en funcionamiento en todo momento. La única excepción a esta norma la aplican aquellos acuerdos internacionales o reglas que prevén la protección de la información de navegación. 

En conclusión, falsear cualquier información o dato que se obtenga de los mismos se considera un grave incidente y una violación a la seguridad internacional. Lamentablemente, este tipo de accionar se ha repetido a lo largo del tiempo, y empresas como Trend Micro (una compañía de software de seguridad cibernética multinacional) han realizado diversos experimentos para analizar la seguridad de los sistemas AIS e investigar cómo pueden ser falsificados para robar información de ellos. 

¿Qué queda por hacer?

La situación que acarrea esta falsificación de los datos y posiciones recolectadas por los sistemas AIS se desenvuelve en un contexto de preocupación por la seguridad internacional, principalmente porque las señales de navegación por satélite dependen de muchos de estos sistemas. 

Frente a este incidente, el ex Primer Lord del Mar, Lord West de Spithead, ha cuestionado recientemente la dependencia del Reino Unido del sistema GPS y mencionó a la BBC que debe ser abordado con urgencia. 

Afirmó que “debe haber una mejor comprensión de la vulnerabilidad y la frecuencia de los ataques al sistema AIS”, puntualizando en que debe llevarse a cabo una exhaustiva revisión de los mismos. 

Borjn Bergman, que trabaja en las dos organizaciones que llevaron a cabo el descubrimiento (SkyTruth y Global Fishing Watch), afirmó que aún no existen responsables sobre el hecho. Pero a raíz de la falsificación de la ubicación del HMS Defender, se citaron fuentes de defensa que sugerían la participación rusa. 

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2 COMENTARIOS

  1. Tal cual, Carlos, los tipos no quieren que los ubiquen, de ser así, sus potenciales enemigos podrían saber dónde se encuentran y dispararles.

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