Desde que trascendió la noticia sobre el interés de la Fuerza Aérea Argentina, Zona Militar ha informado al detalle el proceso por el cual atravesaron los Textron T-6C+ Texan II: Desde su primera presentación en la Escuela de Aviación Militar en el año 2016, hasta el arribo de las dos últimas unidades en el mes de febrero. En el medio quedaron un sinnúmero de artículos en el cual vertimos las gran mayoría de novedades respecto a su proceso de adquisición, incorporación de las diferentes tandas y actualidad operacional. No podría ser menos al tratarse de uno de los pocos sistemas de armas de nueva factura que pudo incorporar la Fuerza Aérea Argentina en los últimos años.

Pese a la gran cantidad de información disponible, aún restaba por indagar sobre los antecedentes a esta compra, detalles técnicos y ciertos pasos del proceso de adquisición. De esta manera, y gracias a ciertas herramientas vigentes, Zona Militar obtuvo una serie de respuestas que verterán un poco de luz sobre el tema.

 Requerimientos iniciales del Proyecto.

La incorporación de un nuevo entrenador se decide por “una sumatoria de procesos (que) provocaron un quiebre en el sistema de formación de pilotos“, situación que se tornó acuciante con “ la desafectación del Sistema de Armas (SArm) B-45 MENTOR al proceso de formación de pilotos“.  Cabe recordar que los veteranos Mentor pasaron a retiro en 2011, luego de prestar décadas de noble servicio a las Fuerza Aérea Argentina, estando previsto por aquel entonces que  fueran reemplazados por el non-nato IA-73 Unasur (Vicepresidente de FAdeA Lombardi)

Ante esta situación, a la cual sin duda se le sumaban diversos factores,  la FAA inició un análisis sobre la disponibilidad en el mercado de aeronaves de instrucción Básica/Primaria que cumplieran con las necesidades para cubrir el CBCAM (Curso Básico Conjunto de Aviadores Militares), para lo cual se elaboró un proyecto con Inversión “Incorporación de un Avión Entrenador Primario/Básico para la Formación de Aviadores Militares”. 

PC-9M y SF-260TD. Imágenes: Pilatus – Leonardo.

De acuerdo a la información obtenida por ZM, en los análisis e investigaciones realizados por la FAA, se contemplaron tres sistemas de armas: El Beechcraft/Textron Texan T-6C, un modelo de la suiza Pilatus (no se detalla, por lo que se pudo tratar del PC-9M o del PC-21) y el SF260, actualmente comercializado por Leonardo. Las diversas evaluaciones determinaron que el T-6C Texan poseía el mayor índice de eficacia gracias a que, complementariamente a sus capacidades de adiestramiento, el sistema de armas “… posee una aptitud más integral para su empleo en otras tareas de carácter operativo que ejecuta la FAA, como por ejemplo: Control, exploración y reconocimiento del aeroespacio; Escolta en tareas de búsqueda y rescate en Combate; Apoyo de Fuego Aéreo Cercano.” Estas últimas referencias sin duda ponen en evidencia que, dentro de la planificación realizada por la FAA, estaba previsto la incorporación de armamento para los Texan II.

Los T-6C / T-6C+ Texan II adquiridos por la FAA disponen de seis estaciones  subalares (MIL-STD-8591), de las cuales dos son puntos húmedos para montar tanques suplementarios, mientras que en las restantes se pueden equipar con pod FN Herstal HMP250 (M-3M) o Dillon Aero DAP-6 (Minigun), como es el caso mexicano. Solo como detalle adicional podemos agregar que el Texan II también dispone de una versión especializada para ataque ligero e ISR, el AT-6C Wolverine (modelo que actualmente continúa participando del programa experimental OA-X de la USAF).

Pod DAP-6 similar a los que equipan a los Texan II de la FAM. Imagen: Dillon Aero.

Procedimiento de adquisición.

En esta apartado las novedades no son de mayor relevancia, pero se abordan algunas de las ventajas del sistema FMS para la adquisición del sistema de armas Texan II. Según lo detallado, el acceso por el Programa de Asistencia de Ventas Militares al exterior (FMS – Foreign Military Sales) del Gobierno de EEUU implicó facilidades como:

– Seriedad y Garantía bajo la modalidad de un acuerdo Gobierno a Gobierno (G to G)

– Experiencia exitosa que la Argentina tiene operando bajo esta modalidad durante más de 20 años y aprovechamiento de la calificación del país como miembro Extra OTAN para acceso a material de defensa.

– Acceso junto a los otros operadores del mismo material en el mercado internacional, a fuentes de abastecimiento comunes que genera bajo costo por la consolidación de requerimientos en volumen de forma conjunta.

En cuanto a la información que ZM pudo obtener relativa a los pagos e incorporación del SArm TEXAN T6, se comunicó que para el mismo se ha utilizado como referencia la Carta de Entendimiento (sic) (Letter of Offer and Acceptance) LOA-AR-D-SAI que incluye las aeronaves Beechcraft T-6C+ Texan II, el Soporte Logístico asociado, la documentación técnica, los equipos especiales de prueba y soporte para el mantenimiento, asesora- miento técnico y servicios de ingeniería, capacitación y adiestramiento de tripulantes y personal técnico.

Debido a lógicas limitaciones que impone la normativa vigente, parte de las consultas realizadas por Zona Militar quedaron encuadradas como CONFIDENCIAL, siendo parte del SECRETO MILITAR.

4 COMENTARIOS

  1. Qué curioso que aspectos relacionados con una aeronave de entrenamiento primario y básico puedan ser confidenciales, encuadrados en el “secreto militar”; excepto, en todo caso, a aquellos relativos al armamento subalar portable por los T-6 C+. De todas maneras el artículo me parece sumamente interesante, ya que aclara algunos aspectos relativos a las causas de la adquisición de esta aeronave en lugar del EMB-314 que, en nuestro juicio, siendo la FAA ya usuaria del Tucano, pudiera haber sido su sucesor natural. Planteaba en otro artículo de ZM relativo al arribo de algunos Texan a nuestro país, que (humildemente) consideraba un error estratégico por parte de la FAA adquirir éste avión norteamericano en lugar del brasileño, no por sus características técnicas ya que el Texan II es un excelente entrenador (quizá el mejor de su categoría), si no porque su adquisición podría haber sido aprovechada para incluir negociaciones con Embraer a nivel integración regional, de manera que FAdeA hubiera podido intervenir en la cadena productiva del Súper Tucano y, por lo tanto, obtener contraprestaciones por la compra del avión brasileño. Otro ítem que considerábamos beneficioso era las líneas de logística mucho más cortas, tratándose de un producto de un país limítrofe, comparadas con las de EE.UU, máxime si Argentina intervenía en su producción. Además, Argentina podría haberse beneficiado también al pertenecer al club de usuarios del ST, junto con la mayoría de las FA sudamericanas, que también son usuarias de la aeronave, al compartir información acerca de los defectos técnicos más frecuentes para prevenirlos anticipadamente, así como las formas de uso y las técnicas de mantenimiento más eficaces, con el fin de optimizar la utilización de la aeronave incrementando las horas de vuelo entre fallas y ahorrando mucho dinero. Pero quizá el punto más fuerte respecto a la adquisición del ST era que hubiera significado asimismo, un reemplazo excelente para el Pucará, dado que en realidad el AT-29 fue concebido con la doble misión de avión COIN y entrenamiento. Bueno, eran aspectos que nos planteábamos acerca del por qué de la elección de una aeronave norteamericana habiendo una muy similar en Brasil, más allá de las cuestiones técnicas de los aviones en cuestión, ya que son muy similares. En éste artículo me sorprendo al notar que el EMB-314 ni siquiera fue tenido en consideración como modelo previsto para su adquisición, menos aún pensar en producirlo en nuestro país. Quizá FAdeA tampoco estaba en condiciones de invertir en utillajes y tecnología específica para éste avión (no olvidemos los sin fines de problemas que padeció en todos sus esquemas directivos y productivos y reorganización a partir del cambio de gobierno desde 2015, y lo escueto de sus presupuestos, con el objetivo de la auto sustentación económica). Lo cierto es que FAdeA se vio abocada a la concreción del proyecto Pampa III y la modernización de aviones con más de 35 años en sus cuadernas, como los P-3 Orion, C-130 Hércules y Pucará. El artículo menciona también que a la hora de elegir el T-6 tuvo enorme relevancia la posibilidad de realizar la compra a través del sistema FMS, gracias a que Argentina pertenece al grupo de países favorecidos por el estatus MNNA (o países aliados importantes extra OTAN, por sus siglas en inglés). Argentina ha utilizado en varias oportunidades esas ventajas que ofrece EE.UU a éste grupo de países, ya que desde 1998, año en que el presidente norteamericano Bill Clinton elevó a Argentina a éste estatus, por pedido expreso del presidente C. Menem (y por reconocimiento a sus servicios prestados…), se ha visto “favorecido” por la asignación de material estadounidense en desuso, tales como los OV-10, UH-1, C-130 y P-3 fundamentalmente, amén de los repuestos para mantener las aeronaves en funcionamiento. Así que los beneficios ofrecidos han gravitado enormemente para su elección, así como otros relacionados con un sistema global de acceso a requerimientos de volumen conjunto con el resto de operadores del avión, tal como instruye a su respecto el artículo, con un funcionamiento similar al que mencionábamos anteriormente para los operadores del ST. En realidad el Texan II es uno de los mejores entrenadores de la actualidad, pero seguimos considerando que hubiera sido más beneficioso para la FAA equiparse con un avión brasileño, fabricado en nuestro país y que hubiera podido, a su vez, actuar como reemplazo del venerable IA-58 Pucará; ahora habrá que empezar a pensar en el AT-6 Wolverine.

  2. La adquisición del T-6 es la más “errada” de la historia de la FAA, y demás está decir que peso tenazmente una decisión política por presión a la Militar
    Las aeronaves mas acertadas para desempeñar tal rol en Argentina eran evidentemente dos, como se menciona en el comentario anterior, el “ST” era el remplazo natural, para el Tucano y el AT-29 para el Pucará, definitivamente el AT-29 es la mejor aeronave existente en el mercado en la categoría (prueba más que contundente es que la misma USAF seleccionó al brasileño en lugar del producto de la Textron para Misiones Coín) hasta la FACh lo seleccionó para previa capacitación antesala al F-16, por más que EMBRAER, no nos diera la fabricación en serie sí se podría haber aumentado la relación fabril/comercial en la región, y los demás motivos ya descriptos en el comentario anterior
    Por otro lado con una gran capacidad de comercialización el producto de la KAI (la surcoreana) era una elección mas que afectiva en varios puntos, el interés de la firma asiática en consolidar una línea de montaje en la región de la familia T/TA/FA-50 es más que una realidad ya que en su visita a FAdeA por parte de directivos de la KAI los dejo más que conforme si se decidía la adquisición del FA-50, hasta se habló de la licencia para la fabricación, eso quiere decir que sí hubiéramos adquirido el KT/KA-1 en lugar del T-6 hubiéramos achicado la brecha para adquirir el FA-50, otra opción era simplemente adquirir el KT-1 Torito a Perú, y negociar la fabricación del caza ligero surcoreano entre varios países ya que por ejemplo Brasil está proxima a necesitar un remplazo para el AMX, Perú también se vé necesitada de un producto así, aquí en Argentina es de urgencia este SdA, otros interesados serían Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay, qué redondeando en general la cadena de logística representaría un costo bajísimo para cualquier usuario regional
    El Texan es la compra se desacertada, se gastó en un sistema tan caro como el Tucano y de inferiores prestaciones y ni sí quiera nos otorgaron la licencia

  3. Es que para los militares de este país, especialmente los responsables de la FAA y la ARA, todo armamento que no provenga de EE.UU, así sean chatarras dejadas de usar y compradas a través del FMS, en todo caso debería ser de origen europeo (lo que es casi lo mismo), o en todo caso Israelí… En Argentina no hay espacio para mirar hacia otro lado, ni siquiera desarrollar la industria nacional. Los ejemplos sobran. Hubo innumerables buenos proyectos en nuestro país que pudieran haber sido mejor aprovechados. Por las causas que fuesen, del I. Ae-33 Pulqui II se fabricaron solamente 5 prototipos entre 1950 y 1960, debiendo ser cancelado el proyecto por “consejo” norteamericano, para “poder” adquirir 32 F-86 F Sabre (un caza contemporáneo al Pulqui II totalmente obsoleto en el momento de su compra). El I. A. 43 Pulqui III quedó en proyecto y solo se realizó un modelo a escala reducida (el mismo equipo de diseño, liderado por el prof. K. Tank, luego de ser expulsados del país en 1956 se dirigieron a la India, donde desarrollaron este mismo proyecto, construyendo 145 cazas H. F. 24 Marut para su FA, utilizados entre 1967 y 1995). El IA-35 Guaraní II fue un excelente transporte bimotor, del que sólo se construyeron 35 unidades incluyendo prototipos, y bien hubiera sido factible de ser adaptado a patrulla costera, sanitario, entrenamiento y otras misiones, y desarrollado en versiones presurizadas para incursionar en el sector civil como aeronave de aporte y ejecutivo, pero nada… Ni hablar del proyecto Cóndor II, desmantelado y eliminado totalmente a mediados de la década del ´90 por el gobierno de C. Menem bajo presiones estadounidenses. En otro orden de cosas, cabe mencionar la paralización del proyecto de submarinos TR-1700 que debían ser fabricados en nuestro país, bajo un contrato firmado y aprobado, que empezó con gran impulso, pero que el gobierno nacional (de Menem) fue asfixiándolo presupuestariamente hasta hacerlo fenecer… Hoy quedan dos cascos a medio terminar como mudo testimonio de semejante desidia y falta de amor por nuestra patria. El IA-58 Pucará, desaprovechado internacionalmente; el IA-63 Pampa, que ya va por su tercera versión y todavía nos preguntamos si vamos a llegar a las 40 unidades fabricadas en 30 años! Hay decenas de ejemplos semejantes desaprovechados, eliminados o sencillamente ignorados por nuestras autoridades castrenses, que podrían haber hecho de nuestra industria aeroespacial (y naval) una de las más importantes de América y del mundo (baste con mirar a Embraer para ver hasta donde se puede llegar cuando hay decisiones políticas acertadas). Siguiendo con el razonamiento, a Argentina le va a costar muchísimo animarse a mirar hacia otro punto cardinal que no sea el norte… Habría grandes posibilidades de fabricar bajo licencia (y desarrollar conjuntamente) el KAI T/TA/FA-50, pero no existe la decisión política de cambiar de proveedores (aún cuando ese avión es “medio estadounidense”), así como otros que se atisban en el horizonte como Pakistán y China (JF-17 Thunder, F-10 Vanguard (J-10)). Entre los años 2012 y 2015 el gobierno nacional coqueteó con estos países principalmente China, por un aparente interés nacional por la compra de éstos cazas, y la empresa coreana KAI llegó a publicar dibujos del TA/FA-50 con los colores nacionales, pero nada de eso ha podido concretarse. Además existen verdaderos problemas logísticos con los Mi-171E que opera la FAA (el único material de origen ruso de nuestro país) y que han debido quedar en tierra pues las recorridas mayores deben hacerse en Rusia y la falta de presupuesto impide su traslado (Brasil ha acordado con Russian Helicopters la instalación de talleres autorizados para las reparaciones mayores y recorridas mayores de la familia Mi-8/17/171 para toda Sudamérica, vaya iniciativa: a nosotros ni siquiera se nos atravesó la idea). El gobierno aduce falta de fondos para adquirir materiales modernos para equipar a nuestras FAS. Nosotros pensamos que además de eso, Argentina sigue encasillada en comprar materiales nuevos (muy pocos) en sus mercados tradicionales: EE.UU (12 T-6 C+ Texan II), Francia (4 OPV clase L´Adroit, + 5 SEM usados) y continúa desaprovechando las oportunidades de realizaciones nacionales (paralización de prácticamente todos los proyectos de armamento nacionales: terrestres: TAM 2C/2 IP, navales: lanchas LICA, por mencionar algunos), con la notable excepción del Pampa III, que pareciera ser que existiera verdadero interés por concretar un proyecto con auténtico potencial exportable. Así las cosas, no sorprendería que Argentina siga adquiriendo materiales de defensa en el futuro (cuando existan hipotétiticos presupuestos acordes a nuestras reales necesidades…) eligiéndolos por su origen, y no por sus características, y desaprovechando oportunidades de desarrollar nuestra industria nacional, y continuar despreciando interesantes (y beneficiosos) negocios, que países limítrofes aprovechan en su propio beneficio…

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