Situación del F-35 en Turquía
El embajador de Estados Unidos en Ankara, Tom Barrack, en su discurso en el Foro Diplomático de Antalya 2026, transmitió mensajes importantes sobre los sistemas S-400 y F-35, temas cruciales en las relaciones de defensa entre Turquía y Estados Unidos.
Barrack afirmó que el proceso de adquisición del sistema S-400, que durante mucho tiempo ha sido motivo de tensión entre ambos países, está cerca de resolverse, y añadió:
"Pronto verán resuelto el tema del S-400".
Posibilidad de retomar el programa F-35.
Barrack enfatizó que, a pesar de la retirada de Turquía del programa F-35 Lightning II, las relaciones militares y de la industria de defensa no se han roto por completo y que la posibilidad de retomar el programa en el futuro podría estar sobre la mesa.
Barrack declaró que la situación actual implica una reestructuración de la cooperación en materia de defensa entre ambos países e indicó que el tema del F-35 podría reevaluarse en este contexto.
Avances en el F-16 y otros sistemas de defensa
El embajador Barrack declaró que el proceso de adquisición y modernización de los cazas F-16 Fighting Falcon para Turquía vuelve a estar en la agenda y señaló que la cooperación en la industria de defensa continúa en diversas áreas.
Asimismo, afirmó que se han logrado avances en las relaciones con Boeing a través de proyectos en curso y asuntos económicos.
¿Cuál fue el problema con el S-400?
En septiembre de 2017, Turquía firmó un acuerdo de 2.500 millones de dólares con la Federación Rusa para la adquisición de dos escuadrones (cuatro baterías) de sistemas de misiles de defensa aérea S-400, bajo la cláusula de "necesidad urgente". Como parte del acuerdo, los componentes del primer escuadrón S-400, valorados en 1.300 millones de dólares, fueron entregados a la Fuerza Aérea Turca en julio de 2019.
Estados Unidos y la OTAN argumentaron que el sistema S-400 era incompatible con la infraestructura de la alianza y representaba un grave riesgo para la seguridad, en particular para el F-35 Lightning II.
Se alega que los radares S-400 podrían recopilar datos sobre plataformas furtivas como el F-35 y que estos datos podrían filtrarse a Rusia. Sin embargo, recientemente se aprobó el suministro de F-35 a Grecia, país usuario de sistemas S-300.
Exclusión del programa F-35
Tras el inicio de la entrega de sistemas S-400 a Turquía en 2019, Estados Unidos excluyó al país del programa F-35. Se puso fin a la coproducción, no se entregaron los aviones previstos y se eliminó la participación de las empresas turcas de la industria de defensa en la cadena de producción.
Esta fue la primera vez en la historia de la OTAN que un aliado fue excluido de un programa de este tipo.
En 2020, Estados Unidos impuso sanciones a Turquía en virtud de la Ley CAATSA (Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones). La justificación de estas sanciones fue el acuerdo alcanzado con la industria de defensa rusa.
Esta medida intensificó la crisis, extendiéndola más allá de la dimensión militar e incluyendo también dimensiones económicas y estratégicas.
¿Qué ocurrió durante el proceso de desarrollo del F-16?
El programa F-16 Fighting Falcon surgió como una solución temporal y una medida para preservar la capacidad de producción tras la exclusión de Turquía del programa F-35 Lightning II.
En 2021, Turquía solicitó a Estados Unidos 40 nuevos aviones F-16 Block 70 y 79 kits de modernización.
El proceso de venta se estancó durante un largo periodo debido a objeciones políticas en el Congreso estadounidense, las tensiones en las relaciones entre Turquía y Estados Unidos, y el proceso de adhesión de Suecia a la OTAN.
F-16 Block 70
El proceso se inició en 2024, tras la ratificación por parte de Turquía de la adhesión de Suecia a la OTAN y la aprobación de la venta por parte del gobierno estadounidense.
Con este avance, se reactivó el proceso de adquisición del F-16 y se incluyó un paquete de modernización.
slds