Egipto evalúa el GlobalEye de Saab para reemplazar su E-2C Hawkeye
12 de enero de 2026
Egipto ha avanzado en las negociaciones con Saab para la posible adquisición del avión de alerta temprana y control aerotransportado GlobalEye, considerado uno de los principales candidatos para reemplazar la anticuada flota de E-2C Hawkeye de la Fuerza Aérea Egipcia.
Las conversaciones, que comenzaron de forma exploratoria a mediados de 2025, cobraron impulso tras las reuniones entre representantes militares egipcios y la industria sueca durante el Salón Aeronáutico de París, evolucionando posteriormente hacia una fase de evaluación más estructurada, llevada a cabo a nivel gubernamental.
Hasta la fecha, no se ha anunciado oficialmente la firma del contrato, el número de aeronaves, el cronograma de entrega ni la definición del modelo financiero, lo que indica que el proceso se encuentra en la etapa de análisis técnico, operativo y presupuestario.
La búsqueda de un sustituto se produce en un contexto en el que el E-2C Hawkeye, a pesar de las modernizaciones realizadas al estándar Hawkeye 2000, ya no satisface plenamente las crecientes demandas estratégicas del país.
Egipto recibió sus primeros E-2C a finales de la década de 1980 y, con el paso de los años, los utilizó como piedra angular de su sistema de alerta temprana y gestión del espacio aéreo.
La modernización incorporó el radar APS-145, nuevos ordenadores de misión y mejoras en los sistemas de comunicación, lo que prolongó la vida útil de la flota y mantuvo su relevancia operativa hasta la última década, incluso en misiones reales en el entorno regional.
Aun así, se trata de una plataforma concebida en la década de 1960, con limitaciones naturales de crecimiento, altos costes de mantenimiento y menor flexibilidad para integrar nuevos sensores y enlaces de datos.
Paralelamente, las necesidades de vigilancia de Egipto se han ampliado significativamente. Más allá de la defensa aérea clásica, el país necesita monitorizar zonas marítimas estratégicas en el Mediterráneo y el Mar Rojo, proteger rutas comerciales vitales, rastrear la actividad en torno al Canal de Suez y mantener una vigilancia constante sobre regiones sensibles como la península del Sinaí. Este escenario favorece soluciones capaces de proporcionar una vigilancia persistente en múltiples dominios, algo que va más allá del enfoque tradicional de Hawkeye.
Aquí es donde GlobalEye destaca
Basado en el avión comercial de largo alcance Bombardier Global 6000/6500, el sistema de Saab ofrece un rendimiento superior en comparación con los sistemas AEW&C de generaciones anteriores, con un techo operativo más alto, mayor velocidad y una autonomía que puede superar las 11 horas. Estas características permiten una cobertura mucho más amplia en una sola misión y una presencia prolongada en regiones distantes, reduciendo la necesidad de múltiples aeronaves para garantizar una vigilancia continua.
Para Egipto, esto se traduce en una mayor eficiencia operativa y una mejor cobertura tanto del espacio aéreo como de las áreas marítimas de interés.
Otro diferenciador relevante es la arquitectura multisensorial de GlobalEye. El sistema combina el radar aerotransportado Erieye-ER de alcance extendido montado en el fuselaje con un radar marítimo Seaspray 7500E AESA, así como sensores electroópticos e infrarrojos y modos orientados a la vigilancia de superficie. Esta configuración permite la detección y el seguimiento simultáneos de aeronaves, buques, objetivos de superficie y amenazas de menor visibilidad, como drones y misiles de crucero, ofreciendo una visión operativa más completa en una única plataforma. Este enfoque aborda directamente la tendencia actual de integrar la vigilancia aérea, marítima y terrestre.
La conectividad también influye en la evaluación
El GlobalEye fue diseñado para actuar como un nodo dentro de una amplia red de mando y control, con múltiples enlaces de datos, comunicaciones seguras y la capacidad de transmitir información en tiempo real a centros terrestres y otras plataformas aéreas y navales.
Este concepto se alinea con las doctrinas modernas de defensa integrada, en las que la aeronave no es un simple centro de mando aislado, sino parte de una arquitectura distribuida de sensores y tomadores de decisiones. Para Egipto, que opera sistemas de defensa aérea de diversos orígenes, esta capacidad de integración representa tanto una ventaja potencial como un importante desafío técnico.
El historial operativo del GlobalEye también contribuye a su peso en el análisis. La aeronave ya está en servicio en los Emiratos Árabes Unidos, que ha recibido múltiples unidades desde 2020, y Saab ha ampliado la visibilidad internacional del programa con contratos recientes en Europa, incluyendo pedidos anunciados por países como Francia y Suecia. Este avance en el mercado refuerza la percepción de la madurez del sistema y la sostenibilidad de su apoyo logístico a lo largo de su ciclo de vida, factores decisivos en adquisiciones de esta magnitud.
A pesar de esto, la decisión egipcia dependerá de varios factores. El costo total del paquete, que incluye aeronaves, entrenamiento, infraestructura de misión, apoyo logístico y mantenimiento a largo plazo, suele ser elevado, lo que requiere acuerdos financieros flexibles.
Además, Cairo muestra un creciente interés en acuerdos que incluyan mantenimiento local y cierto nivel de participación industrial, lo cual debe ser compatible con las normas suecas de exportación y transferencia de tecnología.
Finalmente, el GlobalEye no es la única opción que se está considerando; alternativas como el E-7A Wedgetail y el E-2D Advanced Hawkeye también están en evaluación.
O Egito avançou nas negociações com a Saab para a possível aquisição da aeronave de alerta aéreo antecipado e controle GlobalEye, considerada uma das principais candidatas para substituir a frota …
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