Noticias de la Fuerza Aérea de Chile

Y que hay sobre los cinco vuelos no autorizados sobre espacio aéreo argentino? Era fake o algo real?

Trascendió informalmente que en esas fechas hubo un vuelo desde PUQ de un avión De Haviland Canadá DASH-7 matrícula VP-FBQ perteneciente a British Antarctic Survey que salió hacia el Drake por el lado chileno pero que después se fue al Atlántico hacia Malvinas rodeando la Isla de los Estados, donde habría apagado el transponder.

Este sería:

Esta es la página del operador:

Estoy tratando de conseguirme su historial de vuelos para confirmar.

Saludos
 
Trascendió informalmente que en esas fechas hubo un vuelo desde PUQ de un avión De Haviland Canadá DASH-7 matrícula VP-FBQ perteneciente a British Antarctic Survey que salió hacia el Drake por el lado chileno pero que después se fue al Atlántico hacia Malvinas rodeando la Isla de los Estados, donde habría apagado el transponder.

Este sería:

Esta es la página del operador:

Estoy tratando de conseguirme su historial de vuelos para confirmar.

Saludos
Gracias mil! O sea , eran unos que andaban "pajareando"!!
 
Y que hay sobre los cinco vuelos no autorizados sobre espacio aéreo argentino? Era fake o algo real?
Hasta el momento no hay información oficial de las autoridades argentinas salvo el anuncio de la violación de espacio aéreo ya mencionado Lo que sí, las autoridades chilenas han señalado que ninguna aeronave civil o militar violó espacio aéreo trasandino.
 
Gracias mil! O sea , eran unos que andaban "pajareando"!!
Hasta que exista mejor información.
En todo caso hay páginas pagadas que tienen el historial de vuelo de aeronaves civiles.
Aquí lo tienen:
Pero no quise pagar.
También debería estar en la versión pagada de Flightradar24:
More than 7 days of VP-FBQ history is available with an upgrade to a Silver (90 days), Gold (1 year), or Business (3 years) subscription.
 
Hércules FACH 999 con parte de los Halcones rumbo a Pirassununga:

Próximamente va el Hércules FACH 995 con los Game Bird remanentes de los Halcones.


Un avión de la Fuerza Aérea de Chile llega a Brasil trayendo lo que miles verán en la AFA


13 de agosto de 2022

El avión chileno aterrizando en Brasil, en la escena del siguiente video – Imagen: Golf Oscar Romeo, vía YouTube

Un avión Lockheed KC-130R Hércules de la Fuerza Aérea de Chile llegó a Brasil en la tarde de este sábado 13 de agosto, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Viracopos, en Campinas (SP).
La llegada de la aeronave chilena fue captada por la cámara en vivo del canal “Golf Oscar Romeo” en YouTube, que muestra el movimiento del aeropuerto de Campinas las 24 horas del día.


El avión de cuatro motores que se ve en las imágenes de arriba es el KC-130R registrado con el registro 999 y vuela con la identificación de vuelo FACH999.
La llegada de aviones de la Fuerza Aérea de Chile a Brasil se debe a un motivo especial. Trae a bordo parte del equipo de la Escuadrilla de Alta Acrobacia Halcones , el equipo militar de demostración aérea similar al Esquadrão de Demonstração Aérea (EDA) de Brasil, la Esquadrilha da Fumaça.

Por cierto, es con motivo del 70 aniversario de nuestra Esquadrilha da Fumaça que los Halcones vienen al país. El aniversario de Fumaça se celebrará el Domingo Aéreo de la Academia de la Fuerza Aérea (AFA), en Pirassununga (SP), el día 21 de agosto, y los chilenos serán parte de las atracciones aéreas del evento.

La selección chilena ya es conocida en Brasil, pues también lo fue en los aniversarios 60 y 65 de Fumaça, sin embargo, esta vez será con un modelo diferente de aeronave. Desde 2020 comenzó a utilizarse el North American Gamebird GB1, un moderno avión que permite un desempeño extraordinario en la ejecución de maniobras acrobáticas y en formación, algunas de las cuales son exclusivas de los Halcones, o “Falcões” en la traducción portuguesa.

Imagen: Halcones/Reproducción – Facebook


 

La FACh recibirá su primer KC-130R modernizado con el sistema NP2000

Se espera realizar las pruebas de vuelo en septiembre y a fin de año otras tres aeronaves ingresarán a Enaer para la misma actualización

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C-130H de la USAF con las nuevas hélices del sistema NP200. Foto: Collins Aerospace
Alfredo Eberlein| Martes, 16 de agosto de 2022

La Fuerza Aérea de Chile (FACh) está próxima a iniciar las pruebas de vuelo de su primer Lockeed Martin KC-130R Hercules modernizado con el sistema de hélices NP200 de Collins Aerospace.
El diario El Mercurio publicó que el Hercules numeral 992 se convirtió en el primero de la flota chilena en ingresar al hangar de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer), en el aeropuerto Arturo Merino Benítez, para ser sometido a una modificación inédita en América Latina: el cambio de sus hélices de aluminio y cuatro palas, por otras de fibra de carbono revestido en kevlar y ocho palas.
Además informó que se espera que sus vuelos de prueba sean en septiembre y que a fin de año otras tres aeronaves ingresarán a Enaer para la misma actualización.

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KC-130R de la FACh en proceso de modernización. Foto: Héctor Aravena/El Mercurio.

Sumado a los beneficios, ya explicados en Infodefensa.com, el artículo del medio local informó que la FACh espera extender la vida útil de sus C-130 hasta el 2043, y que sobre el proyecto, según el coronel de aviación Fernando Mondaca, "este tema lo partimos en 2015, analizándolo con la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF)".
Cabe señalar que la USAF seleccionó a Collins Aerospace para modernizar a cerca de 220 C-130H con el sistema. Al respecto, el director del programa de Collins, Quinlan Lyte, dijo que "el NP2000 incorpora tecnologías avanzadas que brindan a los operadores mayor empuje, menor mantenimiento y mayor comodidad para la tripulación. Por estas razones, la USAF ha hecho del NP2000 una parte central de sus esfuerzos de modernización del C-130H”.



 

Con 50 años de servicio, la Fuerza Aérea de Chile aumentará su flota de Hercules


La institución recibió dos C-130H en el 2021 y espera un tercero a fines de este año, para totalizar ocho Hercules en su inventario

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El primer KC-130R de la FACh en instalaciones de Enaer con las nuevas hélices NP2000. Foto: Alfredo Eberlein

Alfredo Eberlein| Miércoles, 17 de agosto de 2022

El 19 de mayo de 1972 la Fuerza Aérea de Chile (FACh) recibió de Lockheed Martin, en Marietta, Georgia, el primer C-130H Hercules. Un año después, el 18 de junio de 1973, se recepcionó la segunda aeronave, ambas, se mantienen operativas hoy en el Grupo de Aviación N° 10, cumpliendo diversas tareas a lo largo de todo el territorio nacional continental, insular y antártico, apoyando a la comunidad y llevando ayuda a lugares afectados por emergencias y catástrofes.
El H, modelo del C-130 más operado en el mundo, tiene una capacidad de carga de casi 20 toneladas o de 92 soldados totalmente equipados, pudiendo transportar una variedad de vehículos, ambulancias, camiones, helicópteros e incluso un F-16.

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El primer C-130H Hercules de la FACh. Foto: Alfredo Eberlein

Ante sus prestaciones, la FACh tuvo la necesidad de contar con más C-130 que permitieran cumplir las múltiples misiones que de este avión se demandan. Es así como a comienzos de los 90 el Gobierno de Estados Unidos transfirió a Chile cuatro C-130B, fabricados a principios de los años 60.
Fueron de valiosa ayuda para el país, aunque sus menores capacidades, y como dejó de ser operado por Estados Unidos, hicieron compleja la tarea de mantenerlos, a pesar de las modificaciones y actualizaciones que la Fuerza Aérea les aplicó. Así, tres de ellos fueron retirados a fines de los años 90 y el cuarto a comienzos del año 2021, iniciándose la búsqueda de más C-130H.

KC-130R, retornar al servicio

Hacia 2011, Chile recibe una oferta de aviones KC-130R con capacidad de Reabastecimiento en el Aire (REA), por lo que luego de diversos procesos administrativos, la FACh recibe cuatro de estos aviones, algunos de los cuales se encontraban preservados en Arizona y otros operando desde una base naval en Maryland. Cabe señalar que la preservación de un avión es un trabajo complejo que busca almacenar a una aeronave en condiciones de devolverla al servicio cuando sea requerida.

Ella parte con la definición del lugar en el que se va a almacenar el avión, el que debe ser en un ambiente muy poco corrosivo y con un suelo de alta dureza como es el caso de la base Davis-Monthan de la United Air Force (USAF), donde existe una organización de alrededor de 600 ingenieros y técnicos dedicados a preparar y mantener la preservación de cerca de 4.000 aeronaves militares.
Estas aeronaves se encuentran en diferentes niveles de preservación, los que se asocian a diferentes niveles de cuidado y monitoreo de su condición, de manera de extender su vida útil y mantenerlos en condición de ser devueltos al servicio por los años que se requiera. A medida que Estados Unidos estima que una aeronave no será requerida en el futuro, van siendo retiradas de la condición de preservación y luego son desarmadas para reciclar sus materiales en diversas industrias, de manera de dar paso a otros arribos que requieran ser preservados.

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KC-130R de la FACh en instalaciones de Enaer. Foto: Alfredo Eberlein

Lo primero que se hace en el proceso de preservación es reemplazar los líquidos que el avión normalmente emplea, combustible, líquido hidráulico y otros, por líquidos especiales de preservación, que permiten mantener los sistemas protegidos por largos períodos de tiempo, luego de las cuales, estos pueden ser removidos para volver a cargar los líquidos originales, reactivando los sistemas y preparando para poner en marcha y efectuar pruebas funcionales, iniciando así el proceso que lo llevará a retornar al servicio.
Luego, los aviones son sellados externamente con varias capas de un revestimiento vinílico, lo que evita el ingreso de polvo, especialmente a los sistemas electrónicos y protege algunas áreas sensibles de los daños que produce el sol. Este proceso se aplica periódicamente a diversos aviones, algunos de los cuales son preservados en espera de ser transferidos a otra rama o servicio del Gobierno estadounidense, para lo cual en muchos casos pasan algunos años en preservación hasta ser reactivados, devueltos al servicio y asignados a alguna unidad.

Es así como en el caso de los aviones que se encontraban preservados, la FACh trabajó con la US Navy en el programa de puesta en servicio, el que consideró la depreservación y pruebas en la misma base en Arizona, para luego ser trasladado en vuelo a otra base de la USAF donde fue sometido a un completo mantenimiento mayor, donde se efectuó una revisión integral de la estructura y sistemas por parte de la USAF, en un trabajo que tomó cerca de dos años y que incluyó una serie de mejoras, además de las revisiones y reemplazos programados.
Estos cuatro aviones KC-130R entraron en servicio entre 2015 y 2016 e incrementaron significativamente las capacidades de Chile, pudiendo además de las misiones típicas del Hercules, reabastecer en vuelo a aviones de combate como el F-5E/F Tigre III de la FACh, o a los estadounidenses F-18, como lo hicieron en el ejercicio Mobility Guardian 2019, donde uno de estos aviones participó activamente cumpliendo misiones de traslado y lanzamiento de carga, evacuación de pacientes críticos, REA y otras misiones tácticas y de respuesta ante emergencias y desastres.

Aumento de capacidades y upgrade de los H y R

En 2019 la USAF inició un programa de actualización de cabina y otros sistemas de su flota de C-130H, con lo que busca continuar operándolos por alrededor de 20 años más en conjunto con su creciente flota de C-130J, la última versión del Hercules. En este escenario, la USAF redujo su flota a alrededor de 180 aviones del modelo H, lo que dio lugar a que ofreciera algunos de estos aviones a Chile, como a otros países, entre ellos Polonia, Colombia, Rumania y Jordania.

En este contexto Chile, en el 2021, recibió dos unidades y un tercero está programado para fines del presente año, con lo cual planea mantener una flota de ocho aeronaves, las cuales se proyecta operar hasta al menos el año 2043. Para lograr esta proyección se trabaja con la metodología que se denomina Gestión del Ciclo de Vida, donde además de mantenerlos adecuadamente -es decir, aplicar las revisiones programadas, reemplazo de componentes y solución de fallas imprevistas- se les va aplicando permanentemente mejoras de subsistemas y actualizaciones, que en muchos casos incluyen cambio de componentes estructurales, actualización de sistemas electrónicos, cambios de motor y todo lo que sea necesario para darles una nueva vida, mantener sus capacidades y continuar operando en forma segura, por muchos años como es el caso del bombardero estratégico B-52 Stratofortress con 70 años de servicio.

Ello es posible solo si se ha aplicado un adecuado programa de mantenimiento y una buena gestión del ciclo de vida durante las décadas anteriores, atendiendo oportunamente los problemas de obsolescencia y realizando las mejoras que el material requiere periódicamente, con lo que normalmente, un avión con un extenso período de servicio habrá sido sometido a la mejora o cambio de la mayor parte de sus sistemas y componentes.

De esta forma es que la FACh trabaja con esta lógica de la Gestión del Ciclo de Vida de su material aéreo, buscando mantener sus capacidades y evitar el impacto de la obsolescencia producida por el paso del tiempo y los cambios en la tecnología y normativa aeronáutica. En este sentido, pese a restricciones presupuestarias, la FACh hace significativos esfuerzos para mantener su flota actualizada y operando bajo los más altos estándares de seguridad.

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La Gestión del Ciclo de Vida permite el upgrade del sistema de propulsión de los Hercules. Foto: Alfredo Eberlein

Este ciclo contempla que cada seis años los Hercules son completamente desarmados en un proceso de inspección que dura a lo menos un año, donde son reparados y sometidos a overhaul y mejora de sus múltiples sistemas y estructura. Es así como durante los últimos años, los C-130 chilenos han sido sometidos a varios programas de mejora y modernización, algunos de ellos de alcance muy acotado, como el reemplazo por obsolescencia de un instrumento o parte de un subsistema, hasta otros de mayor alcance, como dotarlos de una nueva cabina, que integre las nuevas tecnologías y cumpla con los requerimientos actuales de la autoridad aeronáutica internacional.

En 2010 los dos aviones originales fueron sometidos a una modificación integral de la cabina, llevándolos al concepto que se conoce como Glass Cockpit o cabina de vidrio, lo que no sólo involucró los paneles de instrumentos, sino también el reemplazo del todo el equipamiento de comunicaciones, navegación y el sistema de control de vuelo automático, agregando nuevas capacidades a estos aviones que ya cumulaban cerca de cuarenta años al servicio del país.
Estos trabajos se hicieron con Canadian Marconi y con mano de obra y apoyo de ingeniería de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Esta modificación permitió llevar estos aviones al último estándar en sistemas de navegación, control de vuelo automático y comunicaciones, reduciendo la carga de trabajo de las tripulaciones de vuelo e incorporando nuevas funciones que expandieron sus capacidades.

Actualmente la Fuerza Aérea de Chile está en espera de financiamiento para continuar con la modificación de cabina del resto de la flota, buscando acercarse a la estandarización que permitiría mejorar la disponibilidad y reducir los costos de mantenimiento.
Otro ejemplo de la Gestión del Ciclo de Vida que los ingenieros y técnicos de la FACh llevan adelante periódicamente, fue el programa de mejora de ruedas y frenos aplicado a partir de 2015: se reemplazaron los frenos multidisco de acero por frenos de carbono, que incorporan la última tecnología en frenos, mejorando la eficiencia de frenado y permitiendo una operación de frenado más segura. Además de reducir el tiempo de reemplazo de una rueda en un 80%, extender la vida de una rueda instalada en seis veces y distanciar los requisitos de overhaul en ocho veces, con lo que los costos de mantenimiento se reducen significativamente. Chile es el único operador en América, después de la USAF y US Navy, en incorporar esta tecnología en sus C-130.

Las nuevas hélices

Además de múltiples otras mejoras menores, la FACh se encuentra trabajando en el programa de mejora del sistema de propulsión, que reemplaza las hélices metálicas que los Hercules emplean tradicionalmente, por hélices de ocho palas y de material compuesto.
Estas nuevas hélices corresponden a una actualización que comenzó a desarrollarse hace alrededor de 20 años y que incorpora tecnología digital que mejora el desempeño, incrementa la potencia en velocidades bajas, reducen el ruido y las vibraciones, así como también los requisitos de mantenimiento, incrementando los niveles de disponibilidad, seguridad y reduciendo los costos de soporte.

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Instalación de las nuevas hélices en un KC-130R de la FACh. Foto: Cedida.

La FACh espera que a fines de septiembre próximo vuele el primer C-130 chileno actualizado con las nuevas hélices. En los próximos meses, los cuatro primeros aviones debieran ser actualizados en instalaciones de Enaer en el aeropuerto Arturo Merino Benítez, con apoyo del fabricante, Collins Aerospace.

Con los programas de actualización realizados junto con otros varios que se encuentran en evaluación y búsqueda de financiamiento, la Fuerza Aérea de Chile proyecta extender la vida de los C-130 hasta las proximidades de la mitad del siglo, donde se deberá evaluar la situación y definir el futuro de este avión de transporte táctico que ha tenido un destacado desempeño en el apoyo de las bases antárticas chilenas y en el traslado de más de 250 pacientes críticos contagiados por Covid-19.


 

Con 50 años de servicio, la Fuerza Aérea de Chile aumentará su flota de Hercules


La institución recibió dos C-130H en el 2021 y espera un tercero a fines de este año, para totalizar ocho Hercules en su inventario

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El primer KC-130R de la FACh en instalaciones de Enaer con las nuevas hélices NP2000. Foto: Alfredo Eberlein

Alfredo Eberlein| Miércoles, 17 de agosto de 2022

El 19 de mayo de 1972 la Fuerza Aérea de Chile (FACh) recibió de Lockheed Martin, en Marietta, Georgia, el primer C-130H Hercules. Un año después, el 18 de junio de 1973, se recepcionó la segunda aeronave, ambas, se mantienen operativas hoy en el Grupo de Aviación N° 10, cumpliendo diversas tareas a lo largo de todo el territorio nacional continental, insular y antártico, apoyando a la comunidad y llevando ayuda a lugares afectados por emergencias y catástrofes.
El H, modelo del C-130 más operado en el mundo, tiene una capacidad de carga de casi 20 toneladas o de 92 soldados totalmente equipados, pudiendo transportar una variedad de vehículos, ambulancias, camiones, helicópteros e incluso un F-16.

KPJ 8494

El primer C-130H Hercules de la FACh. Foto: Alfredo Eberlein

Ante sus prestaciones, la FACh tuvo la necesidad de contar con más C-130 que permitieran cumplir las múltiples misiones que de este avión se demandan. Es así como a comienzos de los 90 el Gobierno de Estados Unidos transfirió a Chile cuatro C-130B, fabricados a principios de los años 60.
Fueron de valiosa ayuda para el país, aunque sus menores capacidades, y como dejó de ser operado por Estados Unidos, hicieron compleja la tarea de mantenerlos, a pesar de las modificaciones y actualizaciones que la Fuerza Aérea les aplicó. Así, tres de ellos fueron retirados a fines de los años 90 y el cuarto a comienzos del año 2021, iniciándose la búsqueda de más C-130H.

KC-130R, retornar al servicio

Hacia 2011, Chile recibe una oferta de aviones KC-130R con capacidad de Reabastecimiento en el Aire (REA), por lo que luego de diversos procesos administrativos, la FACh recibe cuatro de estos aviones, algunos de los cuales se encontraban preservados en Arizona y otros operando desde una base naval en Maryland. Cabe señalar que la preservación de un avión es un trabajo complejo que busca almacenar a una aeronave en condiciones de devolverla al servicio cuando sea requerida.

Ella parte con la definición del lugar en el que se va a almacenar el avión, el que debe ser en un ambiente muy poco corrosivo y con un suelo de alta dureza como es el caso de la base Davis-Monthan de la United Air Force (USAF), donde existe una organización de alrededor de 600 ingenieros y técnicos dedicados a preparar y mantener la preservación de cerca de 4.000 aeronaves militares.
Estas aeronaves se encuentran en diferentes niveles de preservación, los que se asocian a diferentes niveles de cuidado y monitoreo de su condición, de manera de extender su vida útil y mantenerlos en condición de ser devueltos al servicio por los años que se requiera. A medida que Estados Unidos estima que una aeronave no será requerida en el futuro, van siendo retiradas de la condición de preservación y luego son desarmadas para reciclar sus materiales en diversas industrias, de manera de dar paso a otros arribos que requieran ser preservados.

DSC 9184

KC-130R de la FACh en instalaciones de Enaer. Foto: Alfredo Eberlein

Lo primero que se hace en el proceso de preservación es reemplazar los líquidos que el avión normalmente emplea, combustible, líquido hidráulico y otros, por líquidos especiales de preservación, que permiten mantener los sistemas protegidos por largos períodos de tiempo, luego de las cuales, estos pueden ser removidos para volver a cargar los líquidos originales, reactivando los sistemas y preparando para poner en marcha y efectuar pruebas funcionales, iniciando así el proceso que lo llevará a retornar al servicio.
Luego, los aviones son sellados externamente con varias capas de un revestimiento vinílico, lo que evita el ingreso de polvo, especialmente a los sistemas electrónicos y protege algunas áreas sensibles de los daños que produce el sol. Este proceso se aplica periódicamente a diversos aviones, algunos de los cuales son preservados en espera de ser transferidos a otra rama o servicio del Gobierno estadounidense, para lo cual en muchos casos pasan algunos años en preservación hasta ser reactivados, devueltos al servicio y asignados a alguna unidad.

Es así como en el caso de los aviones que se encontraban preservados, la FACh trabajó con la US Navy en el programa de puesta en servicio, el que consideró la depreservación y pruebas en la misma base en Arizona, para luego ser trasladado en vuelo a otra base de la USAF donde fue sometido a un completo mantenimiento mayor, donde se efectuó una revisión integral de la estructura y sistemas por parte de la USAF, en un trabajo que tomó cerca de dos años y que incluyó una serie de mejoras, además de las revisiones y reemplazos programados.
Estos cuatro aviones KC-130R entraron en servicio entre 2015 y 2016 e incrementaron significativamente las capacidades de Chile, pudiendo además de las misiones típicas del Hercules, reabastecer en vuelo a aviones de combate como el F-5E/F Tigre III de la FACh, o a los estadounidenses F-18, como lo hicieron en el ejercicio Mobility Guardian 2019, donde uno de estos aviones participó activamente cumpliendo misiones de traslado y lanzamiento de carga, evacuación de pacientes críticos, REA y otras misiones tácticas y de respuesta ante emergencias y desastres.

Aumento de capacidades y upgrade de los H y R

En 2019 la USAF inició un programa de actualización de cabina y otros sistemas de su flota de C-130H, con lo que busca continuar operándolos por alrededor de 20 años más en conjunto con su creciente flota de C-130J, la última versión del Hercules. En este escenario, la USAF redujo su flota a alrededor de 180 aviones del modelo H, lo que dio lugar a que ofreciera algunos de estos aviones a Chile, como a otros países, entre ellos Polonia, Colombia, Rumania y Jordania.

En este contexto Chile, en el 2021, recibió dos unidades y un tercero está programado para fines del presente año, con lo cual planea mantener una flota de ocho aeronaves, las cuales se proyecta operar hasta al menos el año 2043. Para lograr esta proyección se trabaja con la metodología que se denomina Gestión del Ciclo de Vida, donde además de mantenerlos adecuadamente -es decir, aplicar las revisiones programadas, reemplazo de componentes y solución de fallas imprevistas- se les va aplicando permanentemente mejoras de subsistemas y actualizaciones, que en muchos casos incluyen cambio de componentes estructurales, actualización de sistemas electrónicos, cambios de motor y todo lo que sea necesario para darles una nueva vida, mantener sus capacidades y continuar operando en forma segura, por muchos años como es el caso del bombardero estratégico B-52 Stratofortress con 70 años de servicio.

Ello es posible solo si se ha aplicado un adecuado programa de mantenimiento y una buena gestión del ciclo de vida durante las décadas anteriores, atendiendo oportunamente los problemas de obsolescencia y realizando las mejoras que el material requiere periódicamente, con lo que normalmente, un avión con un extenso período de servicio habrá sido sometido a la mejora o cambio de la mayor parte de sus sistemas y componentes.

De esta forma es que la FACh trabaja con esta lógica de la Gestión del Ciclo de Vida de su material aéreo, buscando mantener sus capacidades y evitar el impacto de la obsolescencia producida por el paso del tiempo y los cambios en la tecnología y normativa aeronáutica. En este sentido, pese a restricciones presupuestarias, la FACh hace significativos esfuerzos para mantener su flota actualizada y operando bajo los más altos estándares de seguridad.

DSC 9158

La Gestión del Ciclo de Vida permite el upgrade del sistema de propulsión de los Hercules. Foto: Alfredo Eberlein

Este ciclo contempla que cada seis años los Hercules son completamente desarmados en un proceso de inspección que dura a lo menos un año, donde son reparados y sometidos a overhaul y mejora de sus múltiples sistemas y estructura. Es así como durante los últimos años, los C-130 chilenos han sido sometidos a varios programas de mejora y modernización, algunos de ellos de alcance muy acotado, como el reemplazo por obsolescencia de un instrumento o parte de un subsistema, hasta otros de mayor alcance, como dotarlos de una nueva cabina, que integre las nuevas tecnologías y cumpla con los requerimientos actuales de la autoridad aeronáutica internacional.

En 2010 los dos aviones originales fueron sometidos a una modificación integral de la cabina, llevándolos al concepto que se conoce como Glass Cockpit o cabina de vidrio, lo que no sólo involucró los paneles de instrumentos, sino también el reemplazo del todo el equipamiento de comunicaciones, navegación y el sistema de control de vuelo automático, agregando nuevas capacidades a estos aviones que ya cumulaban cerca de cuarenta años al servicio del país.
Estos trabajos se hicieron con Canadian Marconi y con mano de obra y apoyo de ingeniería de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Esta modificación permitió llevar estos aviones al último estándar en sistemas de navegación, control de vuelo automático y comunicaciones, reduciendo la carga de trabajo de las tripulaciones de vuelo e incorporando nuevas funciones que expandieron sus capacidades.

Actualmente la Fuerza Aérea de Chile está en espera de financiamiento para continuar con la modificación de cabina del resto de la flota, buscando acercarse a la estandarización que permitiría mejorar la disponibilidad y reducir los costos de mantenimiento.
Otro ejemplo de la Gestión del Ciclo de Vida que los ingenieros y técnicos de la FACh llevan adelante periódicamente, fue el programa de mejora de ruedas y frenos aplicado a partir de 2015: se reemplazaron los frenos multidisco de acero por frenos de carbono, que incorporan la última tecnología en frenos, mejorando la eficiencia de frenado y permitiendo una operación de frenado más segura. Además de reducir el tiempo de reemplazo de una rueda en un 80%, extender la vida de una rueda instalada en seis veces y distanciar los requisitos de overhaul en ocho veces, con lo que los costos de mantenimiento se reducen significativamente. Chile es el único operador en América, después de la USAF y US Navy, en incorporar esta tecnología en sus C-130.

Las nuevas hélices

Además de múltiples otras mejoras menores, la FACh se encuentra trabajando en el programa de mejora del sistema de propulsión, que reemplaza las hélices metálicas que los Hercules emplean tradicionalmente, por hélices de ocho palas y de material compuesto.
Estas nuevas hélices corresponden a una actualización que comenzó a desarrollarse hace alrededor de 20 años y que incorpora tecnología digital que mejora el desempeño, incrementa la potencia en velocidades bajas, reducen el ruido y las vibraciones, así como también los requisitos de mantenimiento, incrementando los niveles de disponibilidad, seguridad y reduciendo los costos de soporte.

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Instalación de las nuevas hélices en un KC-130R de la FACh. Foto: Cedida.

La FACh espera que a fines de septiembre próximo vuele el primer C-130 chileno actualizado con las nuevas hélices. En los próximos meses, los cuatro primeros aviones debieran ser actualizados en instalaciones de Enaer en el aeropuerto Arturo Merino Benítez, con apoyo del fabricante, Collins Aerospace.

Con los programas de actualización realizados junto con otros varios que se encuentran en evaluación y búsqueda de financiamiento, la Fuerza Aérea de Chile proyecta extender la vida de los C-130 hasta las proximidades de la mitad del siglo, donde se deberá evaluar la situación y definir el futuro de este avión de transporte táctico que ha tenido un destacado desempeño en el apoyo de las bases antárticas chilenas y en el traslado de más de 250 pacientes críticos contagiados por Covid-19.



Excelente la nota la verdad.
Felicitaciones a Alfredo Eberlein

Excelente saber que un C-130H adicional se incorporará a la FACh

¿Qué matrícula recibirá?

Hercules activos FACh y sus matrículas (7)

991 - KC-130R llegado en 2014 - Cabina Analógica - En Servicio.
992 - KC-130R llegado en 2014 - Cabina Digital - En Modernización nuevas hélices.
993 - C-130H llegado en 2021 - Cabina Digital - En Servicio.
994 - C-130H llegado en 2021 - Cabina Digital - En Mantención.
995 - C-130H comprado en 1972 - Cabina Digital - En Servicio.
996 - C-130H comprado en 1972 - Cabina Digital - En Mantención.
997 -
998 -
999 - KC-130R llegado en 2014 - Cabina Digital - En Servicio.
990 -

Anexo:

993 y 994 corresponden a matrículas que antes ocuparon dos C-130B de un batch de 4 unidades adquiridas en 1992, ambos dados de baja antes de 2005.

997 y 998 corresponden a matrículas de los dos C-130B restantes comprados en 1992. 997 se encuentra en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio mientras que el 998 se dio de baja en marzo de 2022.

Llegada del nuevo 994 en 2021:

Llegada del nuevo 993 en 2021:

990 corresponde a la matrícula del KC-130R caido en el Paso Drake.


Saludos
 
Última edición:
Recuerdo de hace muchos años, cuando en los foros se debatía sobre la alternativa de que se adquirieran aviones de transporte medianos como los C-27 Spartan, en los tiempos que la FAP los estaba integrando o los C-295M debido a los menores costos de operación y donde muchas veces mandar un C-130 era demasiado.

Al parecer la FACh optó por aumentar la flota de Hércules y a la vez modernizarlos con NP2000, "colgandose" de la logistica del DoD, y reduciendo los costos de operación.

8 Hércules no es tan malo, considerando que están los B-767, B- 737, KC-135 para tareas de transporte de corte mas "estratégico", pero si redondearan la flota en 10 sería un gran salto.
 
Al parecer la FACh optó por aumentar la flota de Hércules y a la vez modernizarlos con NP2000, "colgandose" de la logistica del DoD, y reduciendo los costos de operación.

8 Hércules no es tan malo, considerando que están los B-767, B- 737, KC-135 para tareas de transporte de corte mas "estratégico", pero si redondearan la flota en 10 sería un gran salto.

diabol

The UK will retire the C130-J Hercules in 2023, after 24 years of service.


Saludos
 

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