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La prueba MDA no intercepta el objetivo

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29 de mayo de 2021

La Agencia de Defensa de Misiles de los EE. UU., En cooperación con la Marina de los EE. UU., Realizó el Evento 1 del Sistema de Armas Aegis de Prueba de Vuelo 31 el 29 de mayo de 2021.

El objetivo de la prueba era demostrar la capacidad de una nave Aegis configurada con defensa antimisiles balísticos (BMD) para detectar, rastrear, interceptar e interceptar un objetivo de misil balístico de alcance medio con una salva de dos Standard Missile-6 Dual II (BMD- inicializado) misiles. Sin embargo, no se logró una intercepción.

Los funcionarios del programa han iniciado una revisión exhaustiva para determinar la causa de cualquier problema que pueda haber impedido una intercepción exitosa y analizarán a fondo los resultados.
 

EE.UU. tiene la intención de acelerar el despliegue de armas hipersónicas y el proyecto de presupuesto militar para el año fiscal 2022 –que comenzará a partir del 1 de octubre de 2021– cumple con estos objetivos, declaró este miércoles Mike White, subdirector del Departamento de Defensa para armas hipersónicas.

"La solicitud de presupuesto es muy importante en cuanto a las armas hipersónicas", afirmó durante una conferencia organizada por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un grupo de expertos con sede en Washington. Subrayó que "el presupuesto del 2022 prevé la adquisición de estos sistemas en grandes cantidades cuando se desarrollen". "Realmente estamos acelerando el despliegue de esta capacidad", añadió.


Los misiles hipersónicos vuelan al menos cinco veces más rápido que la velocidad del sonido. Estados Unidos no tiene ninguno desplegado ahora, pero está desarrollando sistemas de ataque de este tipo que pueden recorrer unos 800 kilómetros en 10 minutos, señaló White y aseguró que el Pentágono cuenta con un fuerte compromiso por parte de la administración de Joe Biden con su "estrategia y con el avance para madurar y entregar realmente rápido las capacidades basadas en la tecnología hipersónica".

El funcionario detalló que el Departamento de Defensa está dando prioridad al desarrollo de misiles de crucero lanzados desde el aire. "Los misiles de crucero son más pequeños y son más asequibles debido a ese menor tamaño, y son más compatibles con una gama más amplia de plataformas", dijo. También informó que hay financiación para un misil de crucero de ataque hipersónico de la Fuerza Aérea y un sistema antibuque de la Armada.

Reveló que están creando "una familia de sistemas de armas que se lanzan desde tierra, mar y aire" para ofrecer "una amplia gama de efectos en el campo de batalla" que permita derrotar objetivos interiores profundos, marítimos y costeros y también "objetivos fuertemente defendidos y en movimiento".

Además, White mencionó informes de que países como China y Rusia se han adelantado a EE.UU. en cuanto a capacidades hipersónicas. "Cuando se entiende este panorama, se comprende realmente lo real que es esto y lo importante que es –un imperativo nacional en mi opinión– que avancemos y ofrezcamos a nuestros combatientes esta capacidad", agregó.
 

Estados Unidos comenzará la producción de nuevos misiles de crucero lanzados desde el aire diseñados para estar equipados con ojivas nucleares. El contrato, valorado en 2.000 millones de dólares, fue cerrado entre la Fuerza Aérea del país y la corporación Raytheon el 1 de julio, informa Defense News.

El acuerdo estipula que el contratista de defensa desarrollará el misil de crucero aire-tierra según el proyecto AGM-181 Long Range Stand Off Weapon (LRSO), todavía en desarrollo por la firma, y preparará su producción en masa desde 2027.

Según el Pentágono, el programa LRSO tiene como objetivo crear misiles que podrán romper un sistema de defensa aérea escalonada de un enemigo potencial.

Está previsto que el nuevo proyectil, desarrollado inicialmente por Raytheon y Lockheed Martin, reemplazará al misil existente de esta clase AGM-86 ALCM, al servicio desde los años 70 del siglo pasado.

En agosto de 2017, las dos compañías de defensa recibieron contratos separados para crear sus respectivas opciones del nuevo proyectil para 2022, año en que el Pentágono y la Fuerza Aérea estadounidense seleccionarían la versión para fabricar. Sin embargo, en abril del año pasado, las entidades a cargo anunciaron sus planes para continuar el desarrollo del arma con Raytheon Company como contratista único.

Los nuevos misiles LRSO tendrán un alcance de unos 2.500 kilómetros y serán portados por varios bombarderos, incluido el veterano de la Guerra Fría B-52H Stratofortress y el futurista bombardero furtivo B-21 Raider, todavía en desarrollo por Northrop Grumman.

En total, la Fuerza Aérea de EE.UU. planea comprar aproximadamente 1.000 misiles de crucero y se estima que el costo del programa será de 10.000 millones de dólares. Sin embargo, no todos los misiles estarán equipados con una ojiva nuclear. De tal modo, se estima que algunos de ellos se almacenarán como repuesto y otros, se usarán durante las pruebas.
 

Grulla

Colaborador
Colaborador

Los jefes conjuntos buscan un nuevo paradigma de guerra después de pérdidas devastadoras en juegos de guerra clasificados

Las fuerzas estadounidenses "fracasaron estrepitosamente" en los juegos de guerra, que simulaban una batalla por Taiwán entre otros escenarios.​



 

El porcentaje de estadounidenses blancos disminuye mientras que la población de origen asiático, hispano y otros aumenta, según se desprende del informe publicado este jueves por la Oficina del Censo de EE.UU sobre los cambios demográficos de 2020.

El reporte refleja por primera vez que el número absoluto de personas que se identifican únicamente como blancas ha disminuido desde que se empezó a realizar un censo en el país en 1790.

Según las cifras, la proporción de la población blanca cayó desde el 63,7 % en 2010 al 57,8 % en 2020, la más baja jamás registrada. El número de personas blancas no hispanas se redujo a lo largo de la década de 196 millones a 191 millones.


Aunque la población blanca sigue siendo el grupo racial predominante, en California los hispanos se convirtieron en el mayor grupo racial, creciendo del 37,6 % al 39,4 % durante los últimos diez años, mientras que la proporción de blancos bajó del 40,1 % al 34,7 %. California, el estado más poblado del país, se unió así a Hawái y a Nuevo México como lugares donde los blancos no hispanos ya no son el grupo dominante.

El mayor aumento constante también se produjo entre los hispanos, que duplicaron su cuota de población en las últimas tres décadas hasta alcanzar los 62,1 millones de personas, o el 18,7 %, en 2020.


Los asiáticos, que representaban alrededor del 3 % de la población en 1990, también duplicaron su porcentaje desde entonces, hasta el 6,1%, mientras que el porcentaje de población negra se mantuvo estable, recoge The Washington Post.

La población que se identifica como negra o afroamericana pasó de 38,9 millones en 2010 a 46,9 millones en la actualidad, pero su participación en el total bajó del 13 % al 12,1 %. De hecho, fue superada por la categoría de 'otras razas', solas o combinadas, que se situó en 49,9 millones con un aumento del 129 %.

Los datos también indican que casi todo el crecimiento de los últimos diez años se produjo en áreas metropolitanas. Alrededor del 80 % de las áreas metropolitanas experimentaron un aumento poblacional debido al traslado de habitantes desde condados más pequeños a zonas urbanas.

El inicio del censo de 2020 coincidió con la propagación de la primera ola de la pandemia, lo que obligó a la Oficina del Censo a retrasar las operaciones. Dado que los datos están ligados al lugar donde se encontraban las personas el 1 de abril de 2020, las cifras no reflejarán la pérdida de casi 620.000 personas en EE.UU. que murieron a causa del covid-19, destaca AP.

La información sobre los cambios en la población local del censo de 2020 se dio a conocer a los estados con el fin de rediseñar los distritos del Congreso. Las cifras podrían ayudar a determinar el control de la Cámara en las elecciones de 2022 y proporcionar ventajas electorales en los próximos años.
 

El secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Alejandro Mayorkas, ha reconocido que el sistema de seguridad fronterizo de su país se encuentra al borde del colapso debido a la afluencia de migrantes en la frontera sur.

En el audio filtrado de una reunión que sostuvo Mayorkas con agentes de seguridad fronteriza en Brownsville, Texas, y difundido por Fox News, Mayorkas admitió que el flujo de migrantes se ha vuelto "insostenible" y que la situación "no puede continuar".

"Estamos analizando las opciones políticas", agregó el jefe de la seguridad estadounidense en el mencionado audio, donde advierte que podría ponerse en riesgo "la primera línea de defensa" de su país, en alusión a las fronteras.

Mayorkas resaltó que el sistema de defensa de EE.UU. no está diseñado para manejar una afluencia de migrantes como la de los últimos meses y que, a su juicio, ha puesto a la seguridad limítrofe cerca de un punto de quiebre.

"Un serio desafío"​

Las cifras de julio fueron las más altas de migrantes detenidos en la frontera con México, durante las últimas dos décadas. Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., el mes pasado los agentes retuvieron a 212.672 personas, de las cuales 18.962 eran menores no acompañados.


"No se debe subestimar el alcance del desafío, pero tampoco nuestra capacidad para enfrentarlo", indicó Mayorkas el jueves en una rueda de prensa, tras destacar que la administración Biden trabaja "arduamente" para mantener "en su lugar" al 'Título 42', una norma que impide que las personas tengan acceso a los procedimientos de asilo y de identificación de sus necesidades de protección en EE.UU., bajo el pretexto de la pandemia.

El secretario también dijo que para 2023 incluirán 2.000 agentes a las patrullas fronterizas y reveló que el gobierno de Biden pretende dar "un nuevo enfoque" en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La situación migratoria ha generado críticas internas a la administración de Biden, señalado de "una falta de atención" por parte de la vicepresidenta Kamala Harris, encargada sobre el tema desde marzo pasado.

Mientras tanto, varias agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han expresado su preocupación por la nueva práctica de EE.UU. de expulsar a migrantes en avión hacia el sur de México.
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Los niveles de popularidad del actual inquilino de la Casa Blanca siguen viéndose afectados por la crisis en Afganistán tras la toma del poder por los talibanes. Una nueva encuesta de opinión, publicada este viernes por la compañía Rasmussen Reports, reveló que el 52 % de los estadounidenses no creen que el presidente Joe Biden sea física ni mentalmente apto para ejercer su cargo.

Según el sondeo, que fue realizado los días 18 y 19 de agosto entre 1.000 personas, el 41 % de los encuestados no están seguros "para nada" de la capacidad de Biden para ejercer el cargo. Por otra parte, el 46 % dijo tener confianza en el mandatario.

Preguntados sobre "si Joe Biden realmente está haciendo el trabajo del presidente, o son otros los que toman las decisiones por él entre bastidores", el 51 % opinó que Biden no está al timón, mientras que el 39 % de los entrevistados cree que Biden cumple sus funciones presidenciales. El pasado mes de marzo, el mismo indicador se situó en el 47 %.

Una encuesta anterior realizada por Reuters en colaboración con la compañía de consultora Ipsos, reveló que solo el 46 % de los ciudadanos del país valoran positivamente la gestión del mandatario, el índice más bajo desde su llegada a la Casa Blanca.
 

Una asociación estadounidense de antiguos oficiales de alto rango, Flag Officers For America, publicó este 30 de agosto una carta abierta en la que exigen la dimisión del secretario de Defensa de los Estados Unidos, Lloyd Austin, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, por su "negligencia" en cuanto a la "catastrófica retirada" de las tropas de EE.UU. del territorio de Afganistán.

"Si [Lloyd Austin y Mark Milley] no hicieron todo cuanto estaba en su poder para detener esa apresurada retirada, deben dimitir", estiman los autores de la carta. Y añaden que aun en el caso contrario, es decir, si los jefes del Pentágono hicieron todo para persuadir al presidente de EE.UU., como sus principales asesores militares, de todas formas deben renunciar a sus cargos en señal de protesta.

Según afirma la asociación, "las consecuencias del desastre son enormes y repercutirán por décadas", como ya empieza a manifestarse en términos de seguridad amenazada para los ciudadanos estadounidenses en el territorio de Afganistán, las muertes y las torturas de afganos y la pérdida de varios miles de millones de dólares en forma de equipos y municiones dejados atrás por el ejército.

Reputación dañada​

"El daño a la reputación de EE.UU. es indescriptible. Ahora nos ven, y nos verán por muchos años, como un socio poco fiable en cualquier acuerdo u operación multinacional", reza la carta, firmada por más de 80 oficiales.

Asimismo, los autores señalan que los "adversarios" de EE.UU. se sentirán "envalentonados para actuar contra" el país norteamericano por la debilidad que ha demostrado en Afganistán.

"Un principio fundamental en el ejército es responsabilizar a las personas encargadas y responsables por sus acciones o inacciones", concluyeron.

Este lunes se confirmó que las tropas estadounidenses completaron su retirada tras 20 años en suelo afgano. De acuerdo con el presidente de EE.UU., Joe Biden, el cese de la misión militar estadounidense en Afganistán fue la mejor manera de proteger la vida de los soldados y de garantizar que los civiles puedan salir del país en las próximas semanas o meses.
 

El objetivo de EE.UU. debe ser evitar una guerra con Rusia o con China, ya que, en caso contrario, las consecuencias devastadoras no solo se dejarían sentir en los países implicados, sino en todo el planeta, según declaró este lunes el vicepresidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., el general John Hyten, en una videoconferencia para la Institución Brookings, uno de los centros de investigación estadounidenses más veteranos.

Según Hyten, durante la contraposición con la Unión Soviética en los tiempos de la Guerra Fría, la "confrontación más importante entre dos superpotencias", EE.UU. nunca cruzó la línea roja, debido a las graves consecuencias que podría conllevar una guerra a gran escala.

"Nuestro objetivo debe ser no entrar nunca en guerra con China, no entrar nunca en guerra con Rusia", ya que —aseveró— ese día sería "un día horrible para el planeta, un día horrible para nuestros países".

Según Hyten, EE.UU. está llevando a cabo "conversaciones de estabilidad estratégica con Rusia" para mantenerse al día sobre el sector nuclear y el ámbito espacial. Asimismo, el general estadounidense considera sumamente importante entablar este tipo de diálogo con la parte china.

"Por muy diferentes que seamos, sí que tenemos un objetivo mutuo fundamental: el de no entrar nunca en guerra entre nosotros", resumió.
 

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