Notas en los medios sobre Nazismo

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El estigma de tener un abuelo nazi
Frances Cronin
BBC
Miércoles, 23 de mayo de 2012

Monika se enteró de la dimensión de los crímenes de su padre por La lista de Schnindler.
Los apellidos Himmler, Goering, Goeth and Hoess todavía todavía tienen el poder de evocar los horrores de la Alemania nazi. ¿Cómo es vivir con el legado de esos apellidos?
¿Es posible superar los terribles crímenes cometidos por los abuelos de quienes hoy llevan estos apelativos a cuestas?
Cuando Rainer Hoess era niño le enseñaron una reliquia de la familia.
Rainer recuerda la imagen de su madre levantando la pesada tapa de un baúl a prueba de fuego, con una gran esvástica en la tapa, que guardaba fajos de fotografías.
Había fotos de su papá cuando era pequeño, jugando con sus hermanos y hermanas, en el jardín de una casa familiar grandiosa.
En ellas se ve una piscina y un arenero. Una escena idílica, que ocurría a sólo unos metros de las cámaras de gas del campo de concentración de Auschwitz.
Su abuelo, Rudolf Hoess, fue el primer comandante de Auschwitz. Su padre creció en un pueblo al lado del campo, donde él y sus hermanos jugaban con juguetes fabricados por los prisioneros.
Estaban tan cerca, que su abuela le decía a los niños que lavaran las fresas que recogían, porque olían a ceniza proveniente de los hornos de los campos de concentración.

El padre de Rainer Hoess (centro) juega en un arenero en la casa de la familia, que tenía una puerta directa a Auschwitz (a la derecha).
A Rainer lo persigue la imagen de la puerta del jardín que vio en las fotos, la cual llevaba directamente a Auschwitz. La llama "puerta al infierno".
"Es difícil explicar el sentimiento de culpa. Aún cuando no hay motivos para que yo la sienta, ahí está. Llevo la culpa en mi mente", dice Rainer en declaraciones a la BBC.
"También me avergüenzo, por supuesto, por lo que hizo mi familia, por lo que mi abuelo le hizo a miles de otras familias", agrega.
Su padre nunca abandonó la ideología con la que creció y Rainer ha roto todo contacto con él, mientras se esfuerza por manejar la culpa y la vergüenza de la familia.
"Una carga muy pesada"

Para Katrin Himmler, usar lápiz y papel fue la manera de superar el haber tenido a Heinrich Himmler en su familia.
"Es una carga muy pesada. Es algo que siempre llevas encima", dice a la BBC.
Himmler, uno de los arquitectos del Holocausto, fue su tío abuelo. Su padre y sus demás hermanos también estuvieron en el partido Nazi.
"¿Realmente puedes amarlos si quieres ser honesto y saber lo que hicieron o pensaron?"​
Katrin Himmler
Katrin escribió "Los hermanos Himmler: la historia de una familia alemana", en un intento por "darle algo de positivo" al apellido "Himmler".
"Hice lo posible por distanciarme y confrontarlo críticamente. Ya no tengo que avergonzarme de esta conexión familiar", asegura.
Para ella, los descendientes de los criminales de guerra nazi parecen estar atrapados entre dos extremos.
"La mayoría decide romper completamente con sus padres, para poder vivir sus vidas, para que la historia no los destruya. O se inclinan por la lealtad y el amor incondicional, y se olvidan de todas las cosas negativas", dice.
Todos, afirma, enfrentan la misma pregunta: "¿Realmente puedes amarlos si quieres ser honesto y saber lo que hicieron o pensaron?".
Katrin pensaba que tenía una buena relación con su padre hasta que comenzó a investigar el pasado de la familia. A su padre le costaba mucho hablar sobre eso.

Bettina Goering decidió esterilizarse para no prolongar la línea familar.
"Sólo entendí lo difícil que era para él, cuando me di cuenta de lo difícil que era para mí aceptar que mi abuela era una nazi", dice.
"Realmente la quería, estaba muy apegada a ella. Fue muy difícil cuando encontré sus cartas y me enteré de que mantenía contacto con antiguos nazis, y que le envió un paquete a un criminal de guerra sentenciado a muerte. Me revolvió el estómago", cuenta.
Tratar de averiguar qué pasó en su pasado familiar fue duro para Monika Hertwig. Ella era una bebé cuando su padre, Amon Goeth, fue juzgado y enviado a la horca por matar a decenas de miles de judíos.
Goeth fue el sádico comandante del campo de concentración de Palszow, pero Monika fue criada por su madre como si los horrores de esa época nunca hubieran ocurrido.
Cuando Monika era niña, su madre creó una versión rosa de su padre a partir de fotos de familia.
"Tenía esta imagen en la cabeza, según la cual los judíos de Plaszow y Amon eran una sola familia", relata.
"Lo hicimos...para que no haya más Goerings"​
Bettina Goering, explicando por qué se hizo esterilizar
Pero, siendo adolescente, cuestionó esta visión y confrontó a su madre, quien eventualmente admitió que su padre "puede que haya matado a unos pocos judíos".
En una oportunidad en la que preguntó insistentemente cuántos eran esos "pocos" judíos, su madre "se volvió como loca" y le pegó con un cable.
Fue la película "La lista de Schindler" la que le abrió los ojos sobre la dimensión de los crímenes cometidos por su padre.
Ralph Fiennes hace el papel de Goeth, y Monika dice que ver la película fue como ser golpeada por un rayo.
"Pensaba: esto tiene que parar, en algún momento tienen que dejar de disparar, porque si no lo hacen me voy a volver loca aquí mismo en esta sala", explica.
Monika salió del cine en estado de shock.
La solución: esterilizarse

Bettina Goering, la sobrina nieta de Hermann Goering -a quien Hitler había designado como su sucesor-, sintió la necesidad de actuar en forma drástica sobre el legado de su familia.
Ella y su hermano decidieron esterilizarse.

Este abrazo significó un momento crucial para Rainer Hoess.
"Lo hicimos...para que no haya más Goerings", afirma en entrevista con la BBC.
"Cuando mi hermano se lo hizo, me dijo: 'corté la línea'".
Atormentada por su parecido con su tío abuelo, Bettina dejó Alemania hace más de 30 años y ahora vive en un lugar remoto, en Santa Fé, Nuevo México.
"Es más fácil para mí vivir con el pasado de mi familia estando a esta gran distancia", explica.
Mientras Bettina optó por alejarse del lugar donde sus ancestros habían cometido los crímenes, Rainer Hoess resolvió que tenía que visitar el corazón de la vergüenza familiar: Auschwitz.
Cuando era niño no se le permitió participar en visitas escolares al campo debido a su apellido, pero ya siendo un adulto en sus cuarenta, sintió la necesidad de confrontar "la realidad del horror y las mentiras que he tenido todos estos años en mi familia".
Cuando vio la casa de infancia de su padre, se desmoronó y comenzó a repetir la palabra "locura" sin parar.
"Es una locura lo que construyeron aquí a costa de los otros, y que tengan las agallas de decir que nunca ocurrió", dice.
"Recibir la aprobación de alguien que sobrevivió a esos horrores y que sabe, de hecho, que no fuiste tú, que tú no lo hiciste...Por primera vez no sientes miedo ni vergüenza, sino felicidad. Dicha, dicha interna"​
Rainer Hoess
Se quedó sin habla cuando vio la "puerta al infierno". En el centro de visitantes confrontó las crudas emociones de los descendientes de las víctimas de los campos.
Una joven israelí arrancó a llorar al relatarle cómo su abuelo había exterminado a su familia. No podía creer que él hubiera decidido darle la cara a los descendientes de las víctimas.
Mientras Rainer hablaba de su culpa y su vergüenza, Zvika, un exprisionero de Auschwitz que estaba en el fondo de la habitación le preguntó si podía tomar su mano.
Se abrazaron. Zvika le dijo a Rainer que le da charlas a jóvenes sobre lo ocurrido en el Holocausto, pero les dice que no debe culparse a los familiares que no estaban ahí.
Para Rainer éste fue un momento crítico.
"Recibir la aprobación de alguien que sobrevivió a esos horrores y que sabe, de hecho, que no fuiste tú, que tú no lo hiciste...Por primera vez no sientes miedo ni vergüenza, sino felicidad. Dicha, dicha interna".
 

Sebastian

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La solución: esterilizarse
Bettina Goering, la sobrina nieta de Hermann Goering -a quien Hitler había designado como su sucesor-, sintió la necesidad de actuar en forma drástica sobre el legado de su familia.
Ella y su hermano decidieron esterilizarse.
Este abrazo significó un momento crucial para Rainer Hoess.
"Lo hicimos...para que no haya más Goerings", afirma en entrevista con la BBC.
"Cuando mi hermano se lo hizo, me dijo: 'corté la línea'".
Me parece un disparate...
¿No pensaron en cambiarse el apellido?..antes de no poder tener hijos.
 

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Caso Penjerek: “Todavía hoy creo que aquel cadáver no era el de Norma”

La desaparición de la adolescente conmocionó al país. En su momento, se halló un cuerpo y se dio por Cierto que era ella. Pero, según afirma hoy un primo, detrás hubo una trama de nazis y espías jamás contada.
Dudas. Chacho Penjerek vincula el caso de su prima con el secuestro del nazi Adolf Eichmann.

Hay un misterio sin resolver que ya lleva 50 años. Hay un cadáver que nunca terminó de convencer a nadie. Hay una hipótesis alternativa disparatada, conspirativa y fascinante, que se fue metiendo como una daga en las sospechas de la familia, y que ha resistido el paso del tiempo hasta llegar a hoy, inquietante y robusta. Y hay un hombre obsesionado por la verdad, que nunca conoció a la víctima, pero lleva su sangre y su apellido: Penjerek .

El misterio es simple. El 29 de mayo de 1962, una chica de 16 años, Norma Mirta Penjerek, salió de la casa de su profesora particular de inglés, presuntamente de regreso a su casa de Floresta, y desapareció para siempre. Cuarenta y siete días después, un hombre que paseaba a su perro por Llavallol, en el sur del conurbano, halló un cadáver semienterrado en el barro. Era de una mujer y estaba irreconocible . Tras una serie de circunstancias dudosas, se lo identificó finalmente como el de Norma en base a dos pruebas que parecían concluyentes: parte de una huella dactilar y su ficha odontológica. Pero había otros datos, igualmente concluyentes, que generaban dudas. El cuerpo medía 1,65, diez centímetros más que lo que medía Norma; y pertenecía a una mujer casi seguramente de mayor edad (el forense describió a alguien “de unos 30 años” ). Sus padres no reconocieron a la chica ni a la ropa que llevaba puesta.
Los Penjerek dejaron entonces de ser una ignota familia de clase media porteña para pasar a ser un caso que explotó en lo que hoy llamaríamos el planeta mediático. El diario Crónica , que acababa de asomar con una tirada promedio de 20.000 ejemplares, hizo del caso Penjerek su bandera y comenzó a vender más de 100.000 diarios cada día, cuando la Policía anunció que detuvo a la banda que asesinó a la chica. Una banda que, según la acusación, la había secuestrado para drogarla y hacerla participar de orgías. La historia tenía a una prostituta en el rol protagónico, quien acusó a un zapatero de Florencio Varela y a otros oscuros personajes que entraban y salían de un cóctel de sexo y drogas. Fue un manual de policías corruptos “armando” un caso para mostrar que aclaraban lo que al final oscurecieron por 50 años. “Fue tremendo, hasta se llegó a decir que esta gente vendía chorizos con cocaína”, recuerda hoy Alberto Garganta (82), ex juez de la causa, que fue apartado por sobreseer a los acusados. Todo resultó falso y el caso terminó –sigue aún- sin culpables ni explicaciones lógicas .
Norma era única hija. Sus padres ya murieron, igual que todos sus tíos. Los familiares más directos que quedan de la chica a la que se tragó la tierra son cinco primos hermanos. Uno vive en Estados Unidos, otro en Canadá, un tercero en Israel y los dos restantes en Argentina.
Chacho Penjerek, que tiene 60 años, es el menor. Vive en Hurlingham. Allí tiene un bar donde recibió a Clarín . Es el primer Penjerek que habla en 50 años. Por razones que irá desgranando durante una conversación de tres horas, él cree que su prima jamás fue asesinada , y que desapareció porque fue parte de una operación donde confluyen espías sin rostro y cazadores de nazis .

Aunque sabe que suena a locura, asegura que hay cientos de indicios en horas de conversaciones familiar, íntimas, susurradas sobre una almohada o dichas distraídamente, en una sobremesa, que abonan una completa radiografía de lo extraño. Una conspiración que, verdadera o falsa, desveló todos estos años a parte de la familia. Como nunca hubo una verdad, el misterio aún inquieta.
“Yo siempre negué ser familiar. Decía no, nada que ver. Decías que te llamabas Penjerek y la gente te preguntaba inmediatamente. Recién ahora te das cuenta de que ya hay una generación a la que el apellido Penjerek no le significa nada”, dice Chacho . Prefiere que lo llamen así. Y fuma. “Todavía ni sé por qué acepto hablar ahora”.

–¿Usted cree que el cuerpo aquel era el de su prima? –No. Todavía hoy creo que aquel cadáver no era el de Norma. Estoy seguro de que no era ella.
–Su tío Enrique, el papá de Norma, pareció finalmente convencerse de que a su hija la habían secuestrado y asesinado, y prácticamente aceptó los hechos como se presentaron...

–Eso fue en público. En privado, uno de mis hermanos, que se retiró como comisario de la Policía Federal, le preguntó qué pensaba del caso y mi tío le dijo que él seguía buscando a nuestra prima viva...

–¿Por qué no lo diría públicamente, exigiendo una investigación más completa? –Tal vez porque convenía que todo quedara así...
Viene entonces una sucesión de preguntas y respuestas. Muchos silencios. Suspiros. Otro cortado. Yendo y viniendo en el tiempo, se sabe que él tenía 10 años entonces y nunca conoció a su prima porque su papá se casó con una católica y pasó a ser la “oveja negra” de una familia que respetaba cada una de las tradiciones judías, aunque luego de la desaparición de Norma los hermanos volvieron a encontrarse. Hay anécdotas y recuerdos. Hasta que el relato se va acomodando así: que el papá de Norma fue tal vez uno de los informantes que dieron datos para que Israel ubicara en la Argentina al nazi Adolf Eichmann, escondido en San Fernando como un simple operario fabril. Los servicios secretos lo hallaron y se lo llevaron a Israel, donde finalmente lo condenaron a muerte por su participación en el Holocausto. Y que entonces grupos nazis amenazaron con secuestrar a la hija del informante. Lo que Chacho Penjerek cree ahora es que su prima pudo haber sido sacada del país y haber vivido en Israel durante muchos años, mientras en la Argentina se inventaban pistas sobre un cadáver falso. Fechas: Adolf Eichmann fue ahorcado en Israel el 31 de mayo de 1962, apenas dos días después de que Norma Penjerek desapareciera en Buenos Aires. El dato encaja en la novela: si fue así, mataron al jerarca nazi cuando la chica ya no podía ser objeto de ninguna venganza.
Ahora bien, nada vincula a Enrique Penjerek directamente con el caso Eichmann, aunque hay datos que siempre le llamaron la atención a su familia. Uno: un ex cuñado suyo (que había estado casado con Mary, su hermana menor) se fue a vivir al entonces flamante Estado de Israel en los 50. “En la familia siempre se dijo que había entrado a trabajar en los servicios de inteligencia”, cuenta ahora Chacho . Este hombre volvió a la Argentina cuando fue el caso de Norma y estuvo cerca de los policías que investigaban. Dos: Enrique Penjerek viajó tres veces a España en 1958, solo, sin su esposa ni su hija. Para su sobrino, “iba a encuentros secretos”. Tres: Enrique y su mujer tenían un alto estándar de vida para ser un empleado municipal y una enfermera. Pero hay más.
En 2005, el primo que vive en Israel llegó a visitar a Chacho a su casa del oeste del conurbano. “Hablamos de la vida y él me dijo que tuvo que separarse de su primera mujer porque la familia le había encargado cuidar a una chica de 17 años que tuvo un problema en la Argentina y se fue a un kibutz, en la ciudad de Haifa. Le pidieron que por favor se hiciera cargo, porque ella no conocía a nadie en Israel...

–Y usted piensa que esa chica podía ser Norma Penjerek...
–Claro. Se lo pregunté un tiempo después y me lo negó, pero nunca quedó claro quién era ella. Ahí me puse a pensar en los viajes de mis tíos a Israel durante tantos meses, casi todos los años, luego de que Norma desapareciera...
Esa chica –contó el primo que la tuvo a su cargo en Haifa– creció, formó pareja y tuvo una hija que ahora podría tener cerca de 40 años. ¿Aquella adolescente “escondida” en un kibutz por la familia vive aún? “No. Mi primo me asegura que falleció hace unos años, creo que por una enfermedad”.
Después de que el caso quedara en la nada, los padres de Norma desaparecieron. Se dijo que se habían ido para siempre. No fue así. Vendieron el departamento de la avenida Juan Bautista Alberdi y alquilaron otro, más pequeño, en la avenida Independencia. Viajaron a Israel entre tres y cinco meses al año, casi todos los años, hasta que murieron. El, posiblemente en 1985. Ella, Clara Breitman, en 1988. Su cuerpo fue sepultado en la misma tumba que aún hoy tiene el nombre de Norma Penjerek, en el cementerio de La Tablada: Manzana 46, Tablón 1.000, Sepultura 37. Esas son las coordenadas del enigma sin respuesta.
clarin
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“Los abogados de la familia querían cerrar todo rápido”

Tuvo a cargo la causa. “Fue un caso muy mediático, todo el mundo hablaba de eso”, recuerda.
Alberto Garganta tiene 82 años y vive en Gonnet, muy cerca de La Plata. Fue uno de los jueces del caso Penjerek, apartado por la Corte a pedido de los abogados querellantes, que lo criticaban porque no procesaba a la presunta banda denunciada por una prostituta. “Los abogados de la familia de la víctima querían cerrar todo rápido, con esos culpables. Pero al final se demostró que, como yo pensaba, no tenían nada que ver”, dijo a Clarín en el living de su casa.
–¿Cuánto hacía que usted era juez, al recibir el caso? –Algo más de un año. Yo tenía 32. Fue un caso muy mediático. Todo el mundo hablaba de eso. La historia de la banda que reclutaba chicas para prostituir era totalmente inverosímil, pero se ve que hacía vender muchos diarios...
–No mucho. Lo que me llamaba la atención es que decían en todos lados que la chica era poco menos que una prostituta, y nada que ver... Los padres aseguraban que ella jamás había faltado a dormir una sola noche en su casa. ¿Por qué no salían a contestar esas cosas? Hasta hoy no lo sé. Algunos medios llegaron a decir que yo no quería profundizar en la hipótesis de la banda que capturaba chicas porque mi hijo andaba por los cabarets del gran Buenos Aires. Y mi hijo acababa de nacer! Era un bebé de días...
(Aquel bebé es hoy el fiscal de La Plata Alvaro Garganta, el investigador del cuádruple crimen de mujeres por el que está detenido un karateca) .
–¿Usted estaba seguro de que el cadáver era el de Norma Penjerek? –Bueno, mire, sí. Uno como juez tiene que creer en las pericias, y había un reconocimiento de 19 puntos de una huella digital y una ficha odontológica...
–Pero no coincidían ni la altura ni la edad de la chica...
–Vio cómo es eso. A veces los forenses no son tan exactos, a veces trabajaban medio a ojo...
–¿Alguien le mencionó en aquel momento algo sobre una vinculación con el secuestro del nazi Adolf Eichmann? –Sí, alguien me sugirió que le preguntara al señor Penjerek sobre eso...
–¿Le preguntó? –No. Al final, no.
–¿Por qué? –Pensaba que era una maniobra para sacarme el caso. Si yo preguntaba sobre eso, iban a decir que quería desviar la investigación o algo así. Entonces dije que, si a alguien le interesaba aquella cuestión, que por favor lo preguntaran las partes. Que los abogados de la querella se lo preguntaran en audiencia a Penjerek, que era su cliente...
–¿Lo hicieron? –Que yo sepa no, nunca...


QUE HISTORIETA INTERESANTE CIERTO????????
 

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Exhibirán el pasaporte falso con el que Eichmann huyó a la Argentina

A 50 años de la ejecución del jerarca nazi. Está en el Museo del Holocausto y antes de fin de año podrá ser visto por primera vez.
Pieza clave. El original del pasaporte falso con el nombre “Ricardo Klement” es publicado hoy por primera vez. En breve, el público lo podrá ver en el espacio que ya tiene el museo dedicado a Adolph Eichmann.


Todo el mundo podrá constar con sus propios ojos que Adolf Eichmann, el “arquitecto de la solución final” contra los judíos durante la Alemania nazi, se hizo llamar Riccardo Klement durante los diez años que vivió en Argentina: desde el 15 de julio de 1950 hasta el 20 de mayo de 1960. El pasaporte falso que usó el ex jerarca fue descubierto por la jueza María Romilda Servini de Cubría y se lo entregó al Museo del Holocausto de Buenos Aires para su custodia y exhibición.

Para poder zarpar del puerto de Génova (Italia) rumbo a Argentina, Eichmann, que había nacido en el seno de una familia protestante de Colonia (Alemania), presentó el pasaporte de su alter ego, Klement, un técnico de la ciudad de Bolzano (Italia). “Este documento es de las pocas piezas exclusivas y originales que hay de Eichmann en el mundo”, asegura a Clarín Alejandro Dosoretz, presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires.

La pieza está fechada el 17 de junio de 1950 y había sido expedida por la Cruz Roja Internacional. Como Klement, Eichmann vivió en Argentina desde el 15 de julio de 1950 hasta el 20 de mayo de 1960, cuando fue secuestrado por la Mossad y trasladado a Israel.

Según el falso pasaporte –que figura como “exento de pago”– Eichmann viajó “en segunda o tercera clase” rumbo a la Argentina. Klement era huérfano de padre, y su supuesta madre se llamaba Fu Anna Klement. “Este documento es para los negacionistas”, dice Dosoretz. Y agrega: “Es la muestra del artilugio legal que utilizó para entrar a nuestro país. Que esté custodiado en un lugar dedicado al recuerdo permanente de lo que pasó, es de enorme satisfacción porque nuestra tarea es la de transmitir y seguir educando a las futuras generaciones”, se alegra el presidente del Museo del Holocausto en Buenos Aires.

Cuando la jueza Servini de Cubría descubrió el documento entre las fojas que conformaban la causa originada por el secuestro de Eichmann en la década del ’60, quiso que fuera el Museo del Holocausto de Buenos Aires el encargado de su custodia. “Desde el juzgado llamaron para ver si nos interesaba ese documento que habían encontrado y enseguida asistimos a una reunión”, recuerda Graciela Nabel de Jinich, directora ejecutiva del museo.

La entrega del documento fue en 2007 pero recién ahora, antes de fin de año, será exhibido al público. “Recuerdo hasta hoy que (la jueza) nos pasó el documento para que lo viéramos de mano en mano. Se me caían las lágrimas de la emoción que implica tener algo así en el museo. No podía creer que eso había estado en manos de él (por Eichmann)”, evoca la directora y agrega: “Es un enorme gesto de acercamiento de la justicia federal a un tema tan sensible”.

Por orden judicial, el documento no puede exhibirse en otras partes del mundo ni salir del museo; está prestado bajo el título de depositario judicial y puede ser pedido por la Justicia cuando sea requerido. Ahora un grupo de arquitectos ultima la construcción de un dispositivo de seguridad especial para que el documento sea exhibido.

El pasaporte falso usado por Eichmann será exhibido este año por ser una fecha muy especial: se cumplen 50 años de la captura, juicio y ejecución del ex jerarca nazi, que fue ahorcado el 31 de mayo de 1962 en la prisión de Ramla, a 45 kilómetros de Jerusalén.

Para la inauguración se espera el arribo de numerosas personalidades tanto nacionales como internacionales que todavía no fueron confirmadas. Quienes, desde el día de la presentación, se acerquen a la sede del Museo del Holocausto verán mucho más que un pasaporte falso. Ya lo dice Dosoretz: “Este documento con el que Eichmann entró en forma ilegítima a nuestro país nos deja un legado: el de seguir profundizando y mantener viva la conciencia testimonial”.



  • clarin
 

Sebastian

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El prófugo nazi Faber muere en Alemania con 90 años​

BERLIN (Reuters) - Un criminal de guerra nazi que se escapó de una cárcel holandesa y vivió prófugo en Alemania durante seis décadas murió a los 90 años, dijo el lunes el Centro Simon Wiesenthal.
Klaas Carel Faber, número dos en la lista de criminales nazis más buscados del centro, fue condenado a muerte en 1947 en Holanda por los asesinatos de al menos 11 personas en una escala para judíos holandeses que eran llevados a campos de concentración.
Su condena fue conmutada a cadena perpetua, pero escapó en 1952 y huyó a Alemania, donde se convirtió en ciudadano. Vivió en la localidad de Ingolstadt, Baviera, desde 1961.
Varias veces se resistió a intentos de extradición por parte de Holanda y murió justo antes de que los fiscales de Ingolstadt lo detuvieran, afirmó Efraim Zuroff, jefe de la oficina del Centro Wiesenthal en Israel.
"La decisión era inminente. Sabemos que los fiscales estatales en Ingolstadt apoyaban el envío de Faber a la cárcel para que cumpliera con el resto de su cadena perpetua", dijo Zuroff a Reuters.
Fue la segunda muerte este año de un destacado criminal nazi. John Demjanjuk, un mecánico estadounidense retirado, murió en marzo a los 91 años en Alemania. Un tribunal de Múnich lo condenó en 2011 por su papel en la matanza de 28.000 judíos cuando era guardia de un campo de concentración nazi.
Zuroff dijo que Faber, miembro de las SS holandesas, había matado a al menos 24 personas, muchas de ellas en el campamento de tránsito Westerbork, desde donde los judíos holandeses eran transferidos a campos de concentración en Holanda, Polonia y Alemania.
Entre las víctimas había judíos y ciudadanos holandeses que intentaron esconderlos y protegerlos, agregó.
Piet, el hermano mayor de Faber y también miembro de las SS, fue ejecutado por un escuadrón de fusilamiento después de la guerra.
Los esfuerzos de Holanda por extraditar a Faber fueron obstaculizados por una ley alemana de 1943 que prohíbe la extradición de ciudadanos alemanes por crímenes de guerra.
Un tribunal estatal en Dusseldorf falló en 1957 que no tenía evidencia suficiente para juzgar a Faber. Pero después del juicio de alto perfil contra Demjanjuk, los fiscales alemanes reabrieron investigaciones sobre crímenes de la era nazi.
Los medios locales informaron de que Faber murió en un hospital de Ingolstadt el jueves.
El criminal de guerra nazi más buscado por el Centro Simon Wiesenthal es el húngaro Laszlo Csatary, de 95 años, que está acusado de ayudar a organizar la deportación de más de 15.000 judíos al campo de concentración de Auschwitz desde la ciudad eslovaca de Kosice en 1944.
http://es.noticias.yahoo.com/el-prófugo-nazi-faber-muere-en-alemania-con-194309819.html
 

Sebastian

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'Yo maté a Eichmann'

El criminal de guerra Adolf Eichmann en la cárcel.​
Empleó su brillante capacidad logística en organizar la ingente operación de traslado de las víctimas, desde los más diversos puntos de Europa, hasta los hornos crematorios nazis. Hoy, cuando se cumplen 50 años de su ejecución en Israel, la mera pronunciación de su apellido causa escalofríos y destapa la caja de los vientos de las más punzantes preguntas sobre la condición humana y su relación con el mal. En ese sentido, Adolf Eichmann sigue vivo.

Pero hay un hombre cuyo testimonio garantiza que le colgó en la horca hasta morir y sus palabras rebotan hoy en Alemania como un eco de exorcismo.
"Yo lo vi colgado. Su rostro era blanco. Sus ojos estaban salidos. Su lengua colgaba, y había un poco de sangre en ella", describe Shalom Nagar, el verdugo de Eichmann, el primero que vio el cadáver después de la ejecución, pocos minutos antes de la medianoche del 31 de mayo de 1962.
Sus palabras, difundidas por la televisión alemana, dibujan las últimas horas de Eichmann, inmerso en una rutina carcelaria tan racional como la organización logística que hizo posible el asesinato de seis millones de judíos.
"Yo le llevaba la comida, que era colocada en un contenedor cerrado. Y yo debía probarla, para garantizar que no estaba envenenada", dice. "Si yo no hubiese sabido qué había hecho ese hombre, hubiese dicho que era un santo", admite.

Niños en el campo de concentración de Oswiencim.​
Pero las autoridades israelíes sabían bien a quién tenían a los pies de la horca y lo mucho que había costado atraparle. Figuraba en los primeros lugares de la lista de criminales de guerra más buscados cuando, el 11 de mayo de 1960, un equipo especial de agentes de inteligencia del Mossad israelí lo secuestró en Argentina, después de varios intentos fallidos de peticiones de extradición. Fue llevado a Israel, donde fue interrogado y encarcelado en la prisión de Ramleh, mientras se preparaba su juicio.
Los guardias que custodiaban la prisión eran sefardíes, es decir judíos de origen oriental o norafricano, que fueron seleccionados debido a que ellos o sus familias tuvieron escasa o ninguna experiencia directa con el Holocausto, para evitar en lo posible que Eichmann fuera maltratado por venganza. Nagar, quien actualmente tiene 76 años y vive en Holon, un suburbio de Tel Aviv, estaba en ese grupo de 22 hombres que vigilaban a Eichmann.
En el juicio que comenzó el 11 de abril de 1961, Eichmann fue acusado de 15 cargos, entre ellos crímenes contra el pueblo judío, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El proceso sentó principios básicos hoy incuestionables como que la obediencia debida no exime cuando se juzgan crímenes contra la humanidad o que este tipo de crímenes no prescriben.
Eichamnn fue declarado culpable y condenado a muerte.
Israel no tenía un verdugo oficial. Se decidió que uno de los guardias debía llevar a cabo la sentencia. "Yo no quería hacerlo. Se hizo un sorteo, y yo extraje la paja más corta", recuerda Nagar. A sus 56 años, Eichmann subió al patíbulo en la prisión de Ramala, a 15 kilómetros de Jerusalén.
Sus últimas palabras fueron: "Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los olvidaré. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo" recuerda Nagar.
"Le colocamos la soga alrededor del cuello. A continuación apreté el botón que abrió la trampilla. Durante un año tuve pesadillas. Aún las tengo de vez en cuando", concluye.
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/05/31/internacional/1338440890.html
 

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Hitler pensaba gobernar al mundo desde una lujosa mansión en Hollywood

Sus restos están en California, EEUU, donde fue construída por un espía secreto alemán. La idea del Führer era instalarse tras un hipotético triunfo del Tercer Reich en la Segunda Guerra.


Tenía todo planeado. Tanto que en 1933, año en el que ganó las elecciones parlamentarias y asumió como canciller y cuando todavía faltaban 6 años para el comienzo de la conflagración, decidió que le construyeran el palacio desde el que digitaría los destinos mundiales.

Al menos eso es lo que asegura Herr Schmidt, el agente secreto que se transformó en el brazo de Adolf Hitler en los Estados Unidos. Fue él quien convenció a la familia Stephens, una pareja filo-fascista de mucho dinero, de que tenía poderes sobrenaturales, capaces de predecir el inevitable ascenso de Hitler y el nazismo como los dominadores del planeta.

Por eso el matrimonio, que pretendía ganarse un lugar en el futuro régimen nacional-socialista universal, invirtió el equivalente a 70 millones de dólares actuales en construir la mansión. Lo llamativo es el lugar elegido por el Fürer. Tal vez se había dado cuenta que desde Hollywood se podía controlar el mundo.

Primero compraron las 20 hectáreas, situadas a metros del famoso cartel gigante que desde una colina hace inconfundible a la ciudad. Después comenzó la edificación. Un bunker especialmente fortificado, con generador eléctrico propio y un tanque de depuración de agua con capacidad para un millón de litros. Evidentemente, Hitler se imaginaba que no lo esperaban tiempos de paz.

Aunque la casa también contaba con todas las comodidades y lujos necesarios para satisfacer los requerimientos de un emperador global: veinte habitaciones, cinco bibliotecas, una pileta olímpica, gimnasio y sala de convenciones.

"El rancho Murphy (llamado así por el vaquero al que le compraron el terreno) estaba pensado para convertirse en el bastión del fascismo estadounidense desde el que Hitler dominaría el mundo", afirmó el historiador Randy Young.

Sin embargo, al igual que el régimen nazi, poco a poco todo se fue resquebrajando. El 8 de diciembre de 1941, al día siguiente del ataque japonés a Pearl Harbor que supuso el ingreso de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el FBI allanó la propiedad y detuvo a Schmidt y a todos los que trabajaban en las obras. La realidad es que los investigaban desde hacía bastante tiempo.

Pasados unos años, lo compró la Fundación Huntington Hartford, que la utilizó como un hospicio para artistas de Hollywood que quedaran desamparados. Al tiempo quebró y pasó a manos de las autoridades de Los Ángeles, hasta que en 1978 un incendio hizo cenizas gran parte de la propiedad.

Así permaneció, con el agregado de cientos de grafitis en las paredes y un vecino muy especial: Steven Spielberg, que se mudó al rancho de al lado.

infobae
 

Sebastian

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Así buscó Hitler el Santo Grial en España

La Ahnenerbe, sección ocultista de las SS nazis, siguió el rastro en nuestro país del Arca de la Alianza y el Cáliz de Cristo, «armas» que harían invencible al Tercer Reich.

wikimedia commons​
Escudo de la Ahnenerbe​

Las investigaciones que llevó a cabo la Ahnenerbe recuerdan al guión de alguna de las películas protagonizadas por Indiana Jones. La «secta» paracientífica creada por Heinrich Himmler recorrió el mundo en busca del origen del pueblo ario, de pruebas de su superioridad racial y de «objetos de poder» que le permitiesen dominar el planeta. La organización ocultista también estuvo en España. Los nazis creyeron que en nuestro país podrían encontrar alguna pista de esos preciados tesoros que los iban a hacer invencibles.

La Deutsches Ahnenerbe, o «Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana», fue una organización integrada en las SS como sección antropológica y arqueológica que investigó los orígenes misteriosos de la «raza aria». Liderada por el «reichführer» Heinrich Himmler, y dirigida por el coronel Wolfram von Sievers, convirtió el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, en su cuartel general y destino de las reliquias que recogía por todo el mundo.

La Lanza y la Piedra
Según cuenta Janire Rámila en La Ahnenerbe y la búsqueda de reliquias, la sección esotérica de las SS quiso robar de la abadía de Westminster la Piedra de Scone sobre la que se coronan los reyes de Inglaterra y que, creían los nazis, fue sobre la que Jacob se recostó antes de soñar con la escalera que llevaba a Dios. Pero el Tercer Reich no consiguió hacerse con esa «poderosa arma».
La Ahnenerbe tuvo también entre sus objetivos la Lanza del Destino, con la que el centurión romano Cayo Casio Longinos hirió en el costado a Cristo. Existían cuatro lanzas, pero los nazis creían que la que se encontraba en el Museo Hofburg de Viena era la auténtica. Cuando el Tercer Reich se anexionó Austria, la pieza pasó a manos de Adolf Hitler. Se suponía que otorgaba la victoria por siempre a su poseedor, y la derrota y muerte a quien la perdiera. Horas antes de que el «führer» se suicidase en su búnker berlinés, soldados estadounidenses habían logrado hacerse con la Lanza de Longinos o del Destino. Sobre la autenticidad de la pieza que robó Hitler no hay duda. Los análisis efectuados en 2003 revelaron que la hoja de la lanza es de los siglos VII u VIII.

Himmler contra el padre Ripol
De entre todos los «objetos de poder» que buscó la Ahnenerbe, la pieza más codiciada por la sección ocultista de las SS era el Santo Grial, que utilizó Jesús en la última Cena y que recogió su sangre cuando moría crucificado. Se supone que José de Arimatea lo llevó a Europa, y que los cátaros fueron los últimos en guardarlo en el Languedoc francés. Allí, en las ruinas de Montsegur, lo buscó infructuosamente uno de los miembros más destacados de la Ahnenerbe, el ocultista Otto Rahn. Tras el fracaso de este gurú del esoterismo nazi, Himmler visitó el monasterio de Montserrat y preguntó por el Cáliz. Como señala Rámila, el «reichführer» quiso visitar los pasadizos subterráneos de la montaña, muy cercana a Montsegur, pero el padre Ripol, que hacía de anfitrión, rechazó la solicitud.

Miguel G. Aracil cuenta en Himmler en Montserrat: en busca del Grial que el líder de las SS exigió ver todos los documentos del monasterio que estuviesen relacionados con el Cáliz. Ante la negativa del padre Ripol, Himmler gritó: «¡Todo el mundo en Alemania sabe que el Grial está en Montserrat!».
Aracil cuenta también que el «reichführer» se negó a besar la imagen de la Virgen negra de Montserrat, la Moreneta, y demostró su ignorancia cuando «mientras visitaba el museo del monasterio, al ver unos restos de un hombre íbero de grandes dimensiones, aventuró que se trataba sin duda de un guerrero nórdico. Cuando el padre Ripol le explicó que era un íbero, no un nórdico, el nazi aseguró enojado que los íberos eran oriundos del norte de Europa».

Nazis en Toledo
Según cuenta Janire Rámila en Operación Trompetas de Jericó, otro de los tesoros que ambicionó la Ahnenerbe fue el Arca de la Alianza. Su búsqueda llevó a la sección arqueológica de las SS hasta España. Según las Sagradas Escrituras, Dios ordenó a Moisés construir un arca como símbolo de la Alianza entre Él y el pueblo de Israel. Los judíos la construyeron y guardaron en su interior las Tablas con los Diez Mandamientos, la vara de Aarón y maná en un jarrón dorado. Se trataba de un arma poderosa, pues tocarla provocaba la muerte, y poseerla otorgaba la victoria. Con ella, 40.000 hebreos marcharon durante siete días alrededor de la ciudad de Jericó, el séptimo día los sacerdotes tocaron sus trompetas y la muralla de la ciudad se derrumbó.

Pero a los nazis de la Ahnenerbe se les presentaría un problema en caso de encontrar el Arca. Según la tradición hebrea, sólo un gran rabino judío podría abrirla sin morir, porque para ello era necesario conocer el verdadero nombre de Dios. Únicamente mediante la cabalística, o ciencia que persigue la comprensión de lo divino a través de los números y las letras, podrían los nazis conocer el nombre de Dios y abrir el Arca. La Ahnenerbe buscó un cabalista judío, y lo encontró en Auschwitz. El cabalista, que no quería volver al campo de exterminio, se calló el hecho de que según la tradición, tras la muerte de Jesús en la cruz y el posterior desgarro del velo del Templo de Jerusalén, el pacto entre Dios e Israel se rompió, y el Arca perdió su poder.

Rámila asegura que el cabalista dirigió a la Ahnenerbe hasta la comunidad judía de Toledo. Allí los nazis debieron encontrar alguna pista del Arca, porque poco después el almirante Wilhelm Canaris, máximo responsable del espionaje de la Wehrmacht, decidió dirigirse al madrileño Museo Arqueológico Nacional, donde creía que podría encontrar el Arca entre una colección de piezas del Antiguo Egipto supuestamente recopiladas por una logia masónica. Sin duda los nazis no lograron hacerse con este potente «arma», porque perdieron la guerra.

Las expediciones al Tíbet y Sudamérica
Algunas teorías de los racistas nazis sostenían que el Tíbet pudo ser la cuna del pueblo ario. Según cuenta Heather Pringle en El plan maestro: arqueología fantástica al servicio del régimen nazi, «los investigadores raciales afirmaban que los ancestros de Alemania conquistaron Asia en el pasado remoto, dando lugar a una poderosa clase dominante de cabellos rubios».
La sección arqueológica de las SS envió una expedición al Tíbet dirigida por el biólogo Ernst Schäfer. Según Pringle, el investigador racial Bruno Beger, encargado de la parte más esotérica de la misión, midió los cráneos de 376 personas y sacó moldes de las cabezas y rostros de 17. El equipo de Schäfer llevó también a Alemania numerosos volúmenes de textos sagrados tibetanos. La Orden Negra, organización paralela a la sección ocultista de las SS, estaba interesada en los rituales de los lamas para contactar con los «seres superiores».

Los nazis de Ahnenerbe también se interesaron por Sudamérica. Heather Pringle cuenta en su obra que el ocultista «Edmund Kiss creía que la antigua capital andina de Tiwanaku era creación de unos colonos nórdicos que habían llegado a Bolivia por mar hacía más de un millón de años [...] Convenció a Himmler de que le enviara en una expedición de veinte hombres a Bolivia, un plan que sólo se vería frustrado por el inicio de la guerra». Según Rámila, un comando de la sección esotérica de las SS, al mando de Karl-Maria Wiligut, viajó a Sudamérica a fin de hacerse con distintos «objetos de poder», como el Martillo de Wotan o las misteriosas calaveras de cristal precolombinas.

Crímenes contra la Humanidad
José Gregorio González recoge en Arqueología «fantástica» estas palabras de Bruno Beger, miembro del equipo que la Ahnenerbe envió al Tíbet: «Soy de la opinión de que el completo exterminio de los judíos en Europa, y fuera de ella, en todo el mundo si es posible, no supondrá que los elementos espirituales del judaísmo, con los que nos encontramos a cada paso, sean plenamente erradicados. De este hecho se deriva el importante papel de la investigación de las almas raciales».

Ahnenerbe no fue sólo una organización elitista de «arqueólogos» y «antropólogos» al servicio del ocultismo nazi. También surtió de seres humanos a la experimentación médica del Tercer Reich. En la entrevista que hizo González a Heather Pringle, la investigadora habla sobre las atrocidades médicas patrocinadas por la sección de las SS: «August Hirt y Bruno Beger seleccionaron prisioneros judíos para la “colección de esqueletos”. Hirt también los expuso a gas mostaza». La Ahnenerbe inoculó la vacuna del tifus a personas sanas, y también experimentó con gas fosgeno.

Tras el «Proceso de los doctores» de los juicios de Nuremberg, Wolfram von Sievers, director de la Ahnenerbe, fue el único miembro de la sección ocultista de las SS condenado a muerte y ajusticiado por su participación en el suministro de seres humanos a los experimentos médicos que se realizaron en los campos de concentración del Tercer Reich. Los intentos de los nazis por descubrir la esencia aria viajando por todo el mundo y experimentando con seres humanos no dieron fruto alguno. Tampoco pudieron determinar qué era la «raza judía». Pringle afirma que «los investigadores alemanes fueron incapaces de definir científicamente a la raza judía, que no era más que un constructo ficticio. Un estudio revelaba que el 11 por ciento de los niños judíos eran rubios y de ojos azules».
http://www.abc.es/20120609/archivo/abci-ahnenerbe-ocultista-espana-201206081210.html
 

Shandor

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Alemania: la mitad de los estudiantes no sabe que Hitler fue un dictador

El estudio fue realizado con alumnos de 15 años, que no lograron diferenciar elnazismo de la democracia."Es un claro efecto de subestimar el conocimiento histórico", lamentó el autor de la investigación

Crédito foto: AP



Cerca de la mitad de los alumnos alemanes dudan si el régimen nazi fue una dictadura o una democracia, según un estudio realizado por la Freie Universitat de Berlín entre 7.500 alumnos de 15 años. Apenas la mitad de los consultados pudo responder sin vacilar que Adolf Hitler fue un dictador.

"Es muy alarmante", advirtió Klaus Schroeder, autor de la investigación. "Es un claro efecto de subestimar el conocimiento histórico", lamentó.

En el caso de la extinta Alemania del Este (RDA), sólo uno de cada tres estudiantes supo identificarla como dictadura. Por otra parte, sólo el 60% considera que la Alemania posterior a la reunificación de 1990 es también una democracia.

Los alumnos que mejor diferenciaron dictadura y democracia se encontraban en los estados federados de Turingia y Sajonia-Anhalt, en territorio de la RDA. Los peores resultados se registraron en Renania del Norte-Westfalia, en el oeste.



Fuente: AFP

Demuelen un símbolo arquitectónico del nazismo


El Deutschlandhalle, inaugurado en 1935 por Adolf Hitler para acoger actos masivos,fue destruido este sábado mediante una potente explosión controlada
Crédito foto: Reuters
Los 76 años de vida del gigante terminaron puntualmente a las 10:00 horas de Alemania, cuando una carga explosiva derribó su techo de acero y elevó una gruesa nube de polvo.
Minutos después, sólo quedaban curiosos que se acercaban a ver las ruinas del que fue, en sus días, el mayor pabellón del mundo. Los restos del edificio en el barrio de Charlottenburg-Wilmersdorf terminarán de ser demolido en las próximas semanas.
Construido en apenas nueve meses, el Deutschlandhalle fue inaugurado por el propio Hitler el 29 de noviembre de 1935 y utilizado en los Juegos Olímpicos de Berlín el año siguiente.
El edificio diseñado por Franz Ohrtmann y Fritz Wiemer tenía 117 metros de largo y 83 de ancho y podía albergar hasta 16.000 espectadores.
Tras la guerra siguió utilizándose como centro de convenciones y eventos. En los últimos años albergó conciertos de bandas míticas como Queen, los Rolling Stones o ACDCy acontecimientos deportivos, incluyendo una pelea de Mohammed Ali.
Su lugar será ocupado ahora por un nuevo Pabellón de Ferias y Congresos, que se construirá hasta 2013 con un presupuesto de 65.000 millones de euros.
Fuente: DPA
 
Museo Holocausto suaviza texto sobre el papel de Pio XII ante el Holocausto


El Museo del Holocausto de Jerusalén (Yad Vashem) instaló un nuevo panel, menos crítico que el anterior, sobre la actuación del papa Pio XII ante el genocidio nazi, motivo de polémica con el Vaticano desde hace años.
Yad Vashem (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2007) asegura que el nuevo enunciado "refleja la investigación efectuada en los últimos años y presenta una imagen más compleja que el anterior".
La institución desmiente que, como informó el diario "Haaretz" en portada, que el cambio se deba a presiones de la Santa Sede y critica veladamente la política vaticana de mantener sus archivos cerrados a la investigación, que impide un "entendimiento más claro de los hechos".
El panel original, expuesto con una foto desde la remodelación del museo en 2005, estaba basado en la "investigación disponible en los primeros años" de esa década, precisa la nota.
El nuevo epígrafe recoge análisis posteriores, "basados en parte" en la apertura del archivo de Pio XII hasta 1939 (año de inicio de la Segunda Guerra Mundial) y en "otra información", como la presentada por investigadores de Israel y de El Vaticano en un importante taller de 2009 que "aclaró algunos temas, si bien dejó aún muchas preguntas por responder".
El nuevo texto, reproducido íntegro en el comunicado, explica la "controversia" entre los investigadores sobre la reacción de Pio XII (Eugenio Pacelli, 1876-1958) y constata que en 1942 rechazó firmar la declaración de los Aliados de condena del exterminio de judíos.
Ahora se añade que en su discurso radiofónico de las Navidades de ese mismo año habló -sin mencionar expresamente a los judíos- de los

"cientos de miles de personas que, sin culpa de su parte y a veces sólo por su nacionalidad o estirpe, han sido llevados a la muerte o a un lento declive".
También señala el silencio público papal cuando los judíos fueron deportados de Roma a Auschwitz, antes de matizar que la Santa Sede intercedió por los judíos ante los Gobiernos de Eslovaquia y Hungría.
El panel resume además las posiciones de "críticos" y "defensores" de la actuación papal.
Para los primeros, el rol de Pio XII supuso un "fracaso moral" que llevó a "muchos a colaborar con la Alemania nazi" desde la idea de que "no contradecía las enseñanzas morales de la Iglesia".
Los segundos creen, en cambio, que la "neutralidad impidió medidas más duras contra las instituciones de El Vaticano y la Iglesia en Europa, lo que permitió un considerable número de actividades secretas de rescate a distintos niveles de la Iglesia".
La polémica por el papel de Pio XII ha empañado las relaciones entre el Estado judío y la Santa Sede hasta el punto de que Benedicto XVI sólo recorrió la parte memorial del Yad Vashem, y no el museo, en su visita de 2009, en la que pidió que "nunca más un horror similar" al Holocausto "pueda deshonrar a la humanidad".
Dos años antes, el nuncio vaticano en Israel, Antonio Franco, llegó a anunciar que, en protesta por el epígrafe, no asistiría a los actos oficiales en el Yad Vashem con motivo de la jornada de duelo por el Holocausto en Israel.
Franco acudió finalmente, tras recibir una carta personal del director de la institución, Avner Shalev.
EFE y AURORA
 

Shandor

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Jefe de inteligencia alemana renuncia por errores en investigación a neonazis

Heinz Fromm reconoció fallas en el seguimiento a un grupo armado que mató a diez personas


El máximo responsable de la lucha antiterrorista y el contraespionaje alemán, Heinz Fromm, ha presentado su dimisión por los fallos cometidos por su institución en la lucha contra el terrorismo de ultraderecha y la investigación de la célula neonazi "Clandestinidad Nacionalsocialista" (NSU).
El ministro federal de Interior, Hans Peter Friedrich, anunció que acepta la dimisión de Fromm, que ocupaba la presidencia del Órgano Federal para la Defensa de la Constitución (VS), en el que se integran los servicios interiores de inteligencia y la lucha contra el terrorismo.
Un portavoz ministerial señaló que Friedrich ha aceptado la solicitud de Fromm, de 63 años de edad, de jubilarse de manera anticipada con fecha de 31 de julio próximo, y comentó que todavía no se ha designado un sucesor, cuyo nombramiento se llevará a cabo por un procedimiento ordinario.
La dimisión de Fromm se produce pocos días después de que saliera a la luz que su institución había destruido importante documentación sobre la NSU el mismo día que había sido solicitada por la comisión parlamentaria que investiga los fallos del VS.
"Clandestinidad Nacionalsocialista" era un comando terrorista neonazi constituido por tres personas, que se formó en 1998 y hasta su descubrimiento en 2011 actuó en el más absoluto anonimato asesinando a nueve ciudadanos extranjeros y una agente de policía, colocando bombas y atracando bancos.
La policía no descubrió la existencia de la célula de la NSU hasta que se produjo el suicidio el 4 de noviembre de 2011 de Uwe Böhnhard y Uwe Mundlos, en la localidad germano oriental de Eisenach al verse acosados por la policía tras un atraco bancario.
Además de los dos hombres, el grupo lo completaba la mujer Beate Zschäpe, que se entregó a las autoridades tras volar por los aires la vivienda en Zwickau, también en el este de Alemania, que servía de refugio y base para el trío asesino.
Pese a que las actividades del trío neonazi eran conocidas desde 1998, el VS y su filial en el estado federado germano oriental de Turingia fueron incapaces durante más de una década de relacionar con ellos la cadena de asesinatos de ciudadanos extranjeros -ocho turcos y un griego- y sus otras actividades delictivas.
Miembros de la comisión parlamentaria del Bundestag, la cámara baja alemana, que investigan el caso de NSU y los fallos de los servicios antiterroristas señalaron que la dimisión de Fromm "es una decisión consecuente que se merece todo el respeto", como señaló el socialdemócrata Thomas Oppermann.
Tanto Oppermann como representantes también de los verdes y La Izquierda subrayaron que los fallos de la lucha antiterrorista en el caso del comando neonazi cuestionan las estructuras de los servicios de inteligencia y exigieron su reforma radical.
el observador
 

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pensaba que era la representacion de la bondad”, afirma
Sale a la luz un estudio mental oculto de Hitler

Lo realizó un profesor de Cambridge hace 70 años. En él asegura que se creía el Mesías y que sufría “delirios religiosos”.

Unos 70 años atrás, el profesor Joseph MacCurdy, de la Universidad de Cambridge, analizó varios discursos que Adolf Hitler ofreció en 1942. Ese material fue la base para un revelador estudio psicológico que, hasta el momento, había permanecido oculto. Ahora finalmente se conocieron los resultados de la investigación, en la que MacCurdy afirmó que el perfil mental del dictador era el de una persona con síntomas de “delirio religioso”. “Se creía la reencarnación del propio Mesías, la representación del espíritu de la bondad. Su papel en la Tierra era el de acabar con la estirpe judía, a la que calificaba como la encarnación del mal”, explicó.​

Según el trabajo del científico, ese perfil hizo que necesitara algo que cargara con todas las culpas por los males de la sociedad alemana, a medida que su proyecto de liderar Europa se alejaba. La posibilidad de una derrota nazi y el aumento de la oposición mundial a su régimen sólo incrementaba su fobia hacia los judíos.

El fracaso de la invasión a Rusia, bautizada como Operación Barbarroja y la pérdida constante de objetivos a medida que iba avanzando la guerra fueron algunos de los hechos que lo hicieron centrar todo su odio contra el pueblo hebreo, sostuvo MacCurdy en la investigación. aAsí, los judíos fueron culpabilizados por Hitler de la decadencia sufrida por Alemania.

Todo esto se veía plasmado en los discursos que el genocida solía brindar ante miles de personas, que lo aclamaban a pesar de sus delirios místicos y que le renovaban en cada reunión el rol de conductor de una cruzada contra el mal que, para él, estaba encarnado por los judíos.


la razon
 

tanoarg

Miembro del Staff
Moderador
todo muy lindo...pero eso se llama "culto a la personalidad"...y mismos discursos se pueden ver en churchill, stalin, peron, franco, roosevelt, mussolini...etc.
era una caracterisitca de los discursos y propaganda de la epoca....
 
J

JULIO LUNA

Tiene mas que ver con la construcción del enemigo la enunciación acerca de quién es el enemigo funciona una caracterización que produce el efecto de sostener la idea de un enemigo único, que pervive en el tiempo pero que tiene la habilidad de manifestarse de múltiples formas. No importa en que contexto nacional o internacional , se mantiene como constante esta idea de un enemigo único, especie de monstruo de varias cabezas, que es, ante todo, enemigo de los valores esenciales de la nacionalidad.
Desde la misma concepción esencialista con que se define a la nación, la patria, el país, la república y el pueblo como entidades que persisten en un tiempo y un espacio perennes, los enemigos también se instituyen en el discurso como amenaza permanente
a los principios que definen el ser del pais . Así, bajo la idea de la amenaza se construye la imagen de un enemigo siempre acechante, capaz de destruir aquello que le da razón de existencia al país.
La construcción del enemigo se inscribe, pues, en ciertos mitos como el del caos y el de la conspiración. Frente al incesante complot del enemigo se levantará la reacción del gobierno y del pueblo.
Y si... lo usan todos los líderes políticos no importa la ideologia es una manera de atraer y darle un objetivo a la masas culpando al enemigo construido, de todos los males que aquejan al pais, de esa manera se manipulan politicamente.
Sigue siendo actual .
 

Nocturno Culto

Colaboracionista
Colaborador
Localizado en Hungría el criminal de guerra nazi más buscado

El centro Wiesenthal acusa a László Csizsik-Csatary de enviar a Auschwitz a 15.700 judíos

EP Londres 15 JUL 2012 - 17:22 CET

Un equipo de investigación del diario británico The Sun ha localizado en un barrio de Budapest (Hungría) al criminal de guerra nazi Ladislaus László Csizsik-Csatary, quien como jefe de la Policía Real Húngara para el gheto de la ciudad eslovaca de Kosice (Kassa) gestionó la deportación al campo de concentración de Auschwitz de 15.700 judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Csizsik-Csatary, que ahora tiene 97 años de edad, ha sido localizado por los periodistas de The Sun que le fotografiaron e incluso lograron hablar con él. Cuando llamaron a su puerta, el hombre les abrió en ropa interior y pudieron preguntarle por su pasado. "No, no. Marchaos", dijo.

También le interrogaron por la investigación abierta por las autoridades canadienses. "No, no. No quiero hablar de eso", respondió. "¿Lo niega? Mucha gente murió como consecuencia de sus acciones", le espetó el periodista.

"No, no lo hice. Marchaos de aquí", respondió antes de cerrar la puerta con violencia.
El equipo de reporteros británicos logró localizar a Csizsik-Csatary con ayuda del Centro Simon Wiesenthal, en cuya lista de nazis más buscados ocupa el primer lugar. Antes de abordarle, los periodistas siguieron al expolicía durante un largo paseo de cuatro horas por el barrio y, ya ante su puerta pudieron comprobar que en el buzón su piso estaba identiicado como el de Smith L. Csatary.

El policía pronazi huyó a Canadá ante el avance de los aliados al final de la guerra y se creó una nueva identidad trabajando como comerciante de obras de arte. Cuando fue descubierto, en 1997, se le revocó la nacionalidad canadiense, pero logró huir de nuevo antes de que se tramitase su deportación y en los últimos 15 años su paradero ha sido un misterio.

"Csatary fue el comandante de la Policía en el gheto de Kassa y es el responsable de enviar a 15.700 personas a los campos de la muerte. Era conocido por sus sadismo y por su deseo expreso de apresar a todos los judíos para deportarlos a Polonia. Si se hace justicia con este hombre servirá para cerrar en cierto modo la cuestión para las comunidades judías de Hungría y Eslovaquia", ha explicado el director del Centro Simon Wiesenhal, Efraim Zuroff.

El propio diario The Sun ha informado de que ya ha entregado toda la documentación relativa al caso a las autoridades húngaras y que la fiscalía ya está trabajando en ella.
 
El periodico "The Sun" encuentra a criminal Nazi que mando a 15700 judios a Aushwitz

El sadista Ladislaus Csizsik-Csatary, 97, era un comandante de la policía a cargo de los judíos en Kassa, Hungaria en la segunda guerra mundial.​
Se complacía en golpear a las mujeres con un látigo que llevaba en su cinturón, de acuerdo a los documentos descubiertos por los devastadores cazadores de nazis, en el Centro Simon Wiesenthal en Jerusalén.
Budapest: Hallan al nazi más buscado del mundo
El nazi más buscado del mundo, László Csatáry, de 97 años y al que se responsabiliza de haber enviado a campos de exterminio a más de 15 mil judíos, fue hallado en Budapest, señaló el director en Israel del Centro Wiesenthal, Efraim Zurof.
Zurof aseguró que Csatáry es en efecto el personaje fotografiado en su domicilio de la capital húngara por el diario británico "The Sun", que publicó las instantáneas.
"Sabíamos que era él desde septiembre y 'The Sun' le ha fotografiado gracias a la información que le proporcionamos", dijo el director en el país de esta organización dedicada a la búsqueda de nazis.
Zurof manifestó su esperanza de que Csatáry sea arrestado por la policía húngara y recordó que se trata del presunto criminal nazi más buscado del mundo.


En octubre de 1944 llegó al poder en Hungría con un golpe de estado el partido filonazi "Cruz de Flecha", que sirvió incondicionalmente los intereses del régimen nazi de Adolf Hitler.
En el último año de la guerra, los seguidores de la Cruz de Flecha en Hungría entregaron a los nazis unos 450 mil judíos, que luego fueron asesinaron en diversos campos de exterminio.
Fue entonces cuando Csatáry dirigió un campamento de internamiento nazi en Kosice (Eslovaquia) y en 1948 fue condenado a muerte en ausencia en Checoslovaquia por crímenes de guerra.
Durante el proceso su defensa negó las acusaciones y admitió una responsabilidad parcial en la "guetización" de los judíos, así como haber entregado dos judíos a las autoridades alemanes sin saber cuál era su destino, señala "The Sun".
Csatáry huyó un año después a Canadá, que le retiró la ciudadanía en 1997 y abandonó poco después.

EFE Y AURORA



 
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