Más de medio siglo de pruebas nucleares

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Explosión de una bomba atómica de 1956.... Hermoso pero aterrador
 

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Shot Grable, Operación Upshot-Knothole, proyectil de artillería nuclear de 15 kt detonado a una altitud de 524 pies, con el reflejo de la onda expansiva visible debajo de la bola de fuego.
 

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Cactus dome, el basurero nuclear más contaminante del mundo

Cactus dome, el basurero nuclear donde los Estados Unidos depositaron gran parte de los desechos radiactivos de varias pruebas nucleares realizadas en la década del 50.



Ubicado en la isla de Runit, la cual forma parte del atolón de Enewetak en las Islas Marshall, se encuentra una asombrosa estructura de concreto, plomo y acero que es el legado vivo de la peligrosidad de las pruebas atómicas a gran escala. Una de muchas estructures que hacen de basurero nuclear a las cuales iban a parar los objetos irradiados durante las pruebas nucleares y toneladas de tierra irradiada extraídas de los mucho lugares de pruebas nucleares.



El Cactus dome, como su nombre en inglés lo indica, es un domo que hoy en día sirve de contenedor a la enorme cantidad de desechos radiactivos generados a causa de la serie de pruebas atómicas llevadas a cabo en las islas de la zona -principalmente en los atolones de Bikini y Rongelap-. La gran ironía es que el enorme pozo que cubre el domo, de unos nueve metros de profundidad por 107 de ancho, es el cráter producido por la masiva explosión atómica que tuvo lugar el 5 de Mayo de 1958 conocida como el «Cactus test».

Entre el 28 de abril y el 18 de agosto de 1958, Estados Unidos detonó 35 bombas nucleares en los atolones Bikini, Jonhson y Enewetak, como parte de su programa de pruebas en el Pacífico. El ejército tuvo que evacuar a toda persona y población situada a menos de 800 kilómetros de la detonación, ya que solo la luz del accionar podía quemar la retina de los espectadores.

La bomba más potente de todas, Cactus, de 3'8 megatones, se lanzó a 77 kilómetros de altitud sobre el extremo norte de la isla Runit, en el atolón de Enewetak. Su impacto, provocó una aurora de luz tan potente que pudo observarse desde Hawaii, a 1300 kilómetros de distancia. Además de un inmenso socavón, la explosión apagó los sistemas de comunicación en todo el Océano Pacífico.

Tras las pruebas, Estados Unidos empleó 3 años y más de 100 millones de dólares en descontaminar los atolones y se recogieron 85.000 metros cúbicos de residuos y tierra contaminada.



El domo, construido conjuntamente por la Comisión de Energía Atómica, la Agencia de Defensa Nuclear y la Guardia Costera de los Estados Unidos, entre 1977 y 1980 a un costo de 239 millones de dólares de la época (más de mil millones de dólares del año 2020 ajustados a la inflación de los últimos 43 años).



Los restos fueron mezclados con cemento de Portland y vertidos en el mismo cráter que la bomba Cactus había creado en extremo norte de la isla Runit y luego, se cubrió el lugar con una gigantesca cúpula de cemento. El cráter tiene 9 metros de profundidad y 110 de anchura, y sobre él se construyó una cúpula con 358 paneles de hormigón de 45 centímetros de espesor.

El domo guarda o almacena aproximadamente 85 mil metros cúbicos de desperdicios radiactivos, entre los que podemos encontrar restos de barcos y estructuras hasta el suelo mismo del hipocentro de las explosiones.



-de hecho una idea visual de su gran tamaño la obtenemos al darnos cuentas que esos «puntitos» que aparecen en la imagen sobre su superficie son seres humanos-



La Agencia de Defensa Nuclear de los Estados Unidos asegura que se ha limpiado la gran mayoría del material nocivo, para probarlo ha producido varios vídeos en los que se muestran las operaciones de limpieza en Enewetak. Los mismos pueden escucharse comentarios sobre los estudios de radiactividad realizados en la zona, mediante los cuales se llegó a la conclusión de que la contaminación resultó ser tan extensa que la posibilidad de vida animal o vegetal en las islas se había vuelto imposible. Sin embargo en 1980 el gobierno declaró el lugar seguro y permitió regresar a Runit y Enewetak a sus habitantes.



Pero en el año 2000, Estados Unidos tuvo que destinar 200 millones de dólares a restaurar la cúpula, descubriendo diversos problemas. Al parecer, se han producido numerosas filtraciones en esta y, para 2025, se espera que el suelo que la rodea esté más contaminado que los residuos que contiene.

Fuentes:
www.infobae.com/mix5411/2017/06/16/las-posibles-consecuencias-de-los-residuos-readiactivos-enterrados-por-ee-uu-en-runit/
www.anfrix.com/2007/09/cactus-dome-el-basurero-nuclear-peor-contaminado/
 

Cactus dome, el basurero nuclear más contaminante del mundo

Cactus dome, el basurero nuclear donde los Estados Unidos depositaron gran parte de los desechos radiactivos de varias pruebas nucleares realizadas en la década del 50.



Ubicado en la isla de Runit, la cual forma parte del atolón de Enewetak en las Islas Marshall, se encuentra una asombrosa estructura de concreto, plomo y acero que es el legado vivo de la peligrosidad de las pruebas atómicas a gran escala. Una de muchas estructures que hacen de basurero nuclear a las cuales iban a parar los objetos irradiados durante las pruebas nucleares y toneladas de tierra irradiada extraídas de los mucho lugares de pruebas nucleares.



El Cactus dome, como su nombre en inglés lo indica, es un domo que hoy en día sirve de contenedor a la enorme cantidad de desechos radiactivos generados a causa de la serie de pruebas atómicas llevadas a cabo en las islas de la zona -principalmente en los atolones de Bikini y Rongelap-. La gran ironía es que el enorme pozo que cubre el domo, de unos nueve metros de profundidad por 107 de ancho, es el cráter producido por la masiva explosión atómica que tuvo lugar el 5 de Mayo de 1958 conocida como el «Cactus test».





El domo, construido conjuntamente por la Comisión de Energía Atómica, la Agencia de Defensa Nuclear y la Guardia Costera de los Estados Unidos, entre 1977 y 1980 a un costo de 239 millones de dólares de la época (más de mil millones de dólares del año 2020 ajustados a la inflación de los últimos 43 años).





El domo guarda o almacena aproximadamente 85 mil metros cúbicos de desperdicios radiactivos, entre los que podemos encontrar restos de barcos y estructuras hasta el suelo mismo del hipocentro de las explosiones.



-de hecho una idea visual de su gran tamaño la obtenemos al darnos cuentas que esos «puntitos» que aparecen en la imagen sobre su superficie son seres humanos-



La Agencia de Defensa Nuclear de los Estados Unidos asegura que se ha limpiado la gran mayoría del material nocivo, para probarlo ha producido varios vídeos en los que se muestran las operaciones de limpieza en Enewetak. Los mismos pueden escucharse comentarios sobre los estudios de radiactividad realizados en la zona, mediante los cuales se llegó a la conclusión de que la contaminación resultó ser tan extensa que la posibilidad de vida animal o vegetal en las islas se había vuelto imposible. Sin embargo en 1980 el gobierno declaró el lugar seguro y permitió regresar a Runit y Enewetak a sus habitantes.



Pero en el año 2000, Estados Unidos tuvo que destinar 200 millones de dólares a restaurar la cúpula, descubriendo diversos problemas. Al parecer, se han producido numerosas filtraciones en esta y, para 2025, se espera que el suelo que la rodea esté más contaminado que los residuos que contiene.

Fuentes:
www.infobae.com/mix5411/2017/06/16/las-posibles-consecuencias-de-los-residuos-readiactivos-enterrados-por-ee-uu-en-runit/
www.anfrix.com/2007/09/cactus-dome-el-basurero-nuclear-peor-contaminado/
Y para construirlo enviaron Marines sin equipo de medición ni protección, sin informarles nada.
 

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