Dambusters-Ataque a diques

Mediados de marzo de 1943. Un mensaje urgente llega a manos del Comandante de Ala Guy Gibson. Es su pase. Sorprendido por lo que se supone un descanso obligado, que no desea, Gibson llega poco después a la base de Grantham. Allí es recibido días después por el vicemariscal Cochrane. Tras las frases de rigor, Cochrane preguntó a Gibson si se sentía en condiciones de hacer un viaje. A la interrogatoria de Gibson, que solicitó le fuera aclarado el motivo del mismo, Cochrane respondió en forma evasiva. No podía ser más explícito y lo dijo. Necesitaba, en cambio, saber si Gibson estaba dispuesto a hacerlo, pues se trataba de algo "muy importante". Gibson, siguiendo su costumbre de no rehuir ninguna responsabilidad, aceptó enseguida.



Días después, llamado a presencia del jefe superior, Gibson fue presentado a otros oficiales de alto rango que colaborarían con él en el proyecto. Fue así que, tras breve reunión, se le encomendó la formación de un escuadrón especial. Ni una palabra más se agregó a las instrucciones. Gibson debía organizar y adiestrar, preparando para el vuelo en equipo, a un grupo de pilotos.
Poco después, Gibson había integrado una lista donde figuraban los mejores hombres que conocía. El motivo de tal organización seguía siendo un enigma para él.



Poco más tarde, Gibson redactó el primer parte sobre el adiestramiento. Su texto decía: "Si bien el escuadrón se formó el 20/3/43, las instalaciones completas para el adiestramiento recién estuvieron listas el 25/3/43. Entre estos días se realizaron vuelos limitados a baja altura a través de campo. El escuadrón quedó organizado en dos escuadrillas el 22/3/43, pero los elementos generales tales como baterías de arranque y juegos de herramientas recién llegaron el 26/3/43. No tenemos paracaídas pero hemos pedido algunos prestados al Escuadrón 57. Todavía carecemos de chalecos salvavidas, pero parecería que a nuestras tripulaciones no les importa volar sobre el mar sin ellos. En su mayoría piensan que vuelan tan bajo que de todos modos no les serían de mucha utilidad..."
Es necesario destacar que en los entrenamientos los vuelos habían sido efectuados a muy baja altura, apenas unos metros sobre la superficie del terreno.
Días después, Gibson fue enviado lejos de allí, con el objeto de sostener una conversación con alguien a quien no conocía. Resultó ser un civil que puso en su conocimiento el objeto de la formación de la nueva unidad. Se trataba, según sus palabras, de volar a una velocidad de 380 kilómetros por hora, a cuarenta y cinco metros de altura, sobre el agua, y lanzar una bomba con una precisión de algunos metros. Gibson repuso que lo creía factible, aunque defícil, y pidió tiempo para responder concretamente a las palabras de su interlocutor.
Por último, tiempo después, Gibson fue asesorado plenamente del objetivo que se perseguía. Se trataba, nada menos, que de bombardear y destruir la represa que bloqueaba el valle de Monhe. La construcción tenía las siquientes dimensiones: 850 metros de largo, 42 metros de espesor e igual altura. Retenía en condiciones normales, la cantidad de 140.000.000 de toneladas de agua.


Esquema del ataque y del objetivo


Esquema de la bomba rodante especial Upkeep


Bombardero pesado Lancaster con la Upkeep


Sistema rotatorio empleado para la Upkeep

Tras una gran cantidad de ensayos, tendientes a lograr la fabricación de una bomba capaz de destruir una mole semejante y también conseguir un impacto en el lugar exacto, la operación quedó lista para ser ejecutada.
 
EL ATAQUE

El 16 de mayo de 1943, aviones de reconocimiento volaron sobre la gran represa de Mohne, en la cuenca del Ruhr, e informaron que las aguas habían alcanzado su máximo nivel. Era el momento que los ingleses esperaban. El momento en que la destrucción del dique sería más probable y causaría más daños. Más factible por la tremenda presión que las paredes del diquesoportaban; y más perjudicial por la inmensa cantidad masa de agua que se precipitaría sobre el valle...
Inmediatamente tras la llegada de los informes a la base, los tripulantes a cuyo cargo estaría la operación fueron concentrados a los efectos de recibir las últimas instrucciones. Ciento treinta y tres "jóvenes veteranos" escucharon atentamente las instrucciones que les impartió, en primer término, un hombre de ciencia que intervenía en la preparación del operativo. El mismo les explicó los alcances del vuelo, el carácter del objetivo, sus medidas y los materiales que se habían empleado en su construcción. Les dijo, además, cuál era la importancia que revestía el cumplimiento exacto de la misión y finalizó expresándoles las esperanzas que el Alto Mando depositaba en ellos. A continuación, los hombres dedicaron sus esfuerzos a la preparación final de sus aviones. Los motores fueron probados, las miras ajustadas a la perfección y los tanques de combustible cargados de gasolina. Diversas averías menores ocuparon a los mecánicos durante toda la jornada, en febril actividad.


El famoso Escuadrón RAF 617 Dambusters


Tripulación Lancaster Dambusters

Al llegar las primeras horas de la noche, las máquinas estaban listas. Los hombres, impacientes, se hallaban con sus trajes de vuelo, dispuestos para vivir la gran aventura que siempre significaba atacar un objetivo de primera prioridad.
Uno de los jefes, perteneciente al Alto Mando, dirigiéndose a los hombres, les dijo entonces: "Están ustedes a punto de emprender una incursión que ocasionará averías enormes. Esta empresa será histórica. Todos querrán saber cómo la llevaron a cabo y será muy dificil no contestar. No deben hacerlo bajo ningún pretexto, pues tenemos otros usos para esa misma arma. Les advierto esto porque, habiendo observado su adiestramiento desde un principio, sé que el ataque será todo un éxito".


Guy Gibson, a cuyo cargo estaría la conducción del ataque, explicó a los hombres detalles técnicos de la operación y dividió a los hombres en los grupos en que operarían. Después, rudante casi dos horas, se extendió la espera...
Cuando llegó el momento indicado, una luz Verey, roja, fue disparada. Los motores de todos los aviones, al unísono, se pusieron en marcha. En seguida, carreteando en formación, las máquinas avanzaron. Instantes más tarde, acelerando los motores, los aviones comenzaron a despegar, uno por uno.
La entrada al territorio europeo se produjo por Holanda. Volando a muy baja altura, la formación debió ascender precipitadamente muchas veces, para evitar árboles, torres y cables de alta tensión. La artillería antiaérea alemana, disparando con todas sus piezas, seguía el rumbo de las máquinas aliadas. Reflectores aislados se encendían aquí y allá, mientras piezas de todo calibre sembraban el espacio de pequeñas nubes negras.
Por último, a lo lejos, la negra mole del dique se ofreció a la mirada de los hombres de la formación. Allí estaba el objetivo. La represa de Mohne.
A una orden de Gibson, jefe del operativo, las máquinas se prestaron a efectuar su corrida de bombardeo. Las baterías antiaéreas, entretanto, hacían fuego graneado contra las máquinas aliadas.



Los bombarderos Lancaster, de a uno por vez, se aprestaron a lanzar sus bombas especiales rodantes Upkeep. Uno lo hizo sin que su descarga tuviera consecuencias. Otro lo siguió, enseguida. Otro más, y otro, y otro... Hasta que un grito de alegría escapó de todas las gargantas. La presa cedía... Un torrente de más de cuarenta metros se precipitó al vacío. El espectáculo, dantesco, se ofreció a los ojos de los pilotos británicos. Millones de toneladas de agua, precipitándose hacia el valle, anegándolo todo, destruyéndolo todo a su paso. Gibson dijo, refiriéndose al momento, que "Probablemente ningún hombre tendrá ocasión de contemplar algo semejante".



La gran represa de Mohne, en el valle del Ruhr antes...


La misma represa luego de la temeraria incursión del Escuadron RAF 617 Dambusters


El objetivo se había cumplido. La represa de Mohne había sido destruida.


El ataque a Mohne no fue, sin embargo, más que un preámbulo de las aterradoras incursiones que la fuerza aérea aliada llevaría a cabo contra las ciudades como Berlín, Hamburgo, Colonia y otros centros germanos. La ofensiva de bombardeo continuó creciendo en intensidad, día por día, hasta alcanzar niveles de destrucción nunca imaginados...








Estimados saludos
 
El creador de todo el material y verdadero genio que ademas creo otras municiones (Tallboy y Grand Slam) fue el Sir. Barnes Wallis (fallecido en Octubre de 1979).
El libro es más que interesante. No lo tengo a mano pero creo recordar que otras dos mas fueron atacados: la del Eder (destruida) y la del Sorpe (solo dañada)
Gibson no volvió de una misión en 1944.
Slds
 
Excelente el informe y el video! Pero ¿yo vi mal o algunos se hacian bosta con sus propias "lanzadas"?
 

g lock

Colaborador
Excelente el video!!
Tuvo su precio crear los procedimientos, según se aprecia...
Esa no la contaban en algunos libros...
 
En cuanto a las víctimas no pude obtener datos precisos (si los hubiera...), pero estimo que muchas por cuanto la zona de la cuenca del Ruhr, con ciudades importantes como Essen,Dortmund,Duisburg,Düsseldorf,Colonia... formaban parte de un complejo minero-industrial intrincado, con aldeas fabriles por doquier y un índice poblacional importante. Incluso hoy la región de la cuenca, revitalizada, es el cuore de la nueva Alemania, aquí el valle del Mohne, como si nada hubiera pasado...:yonofui:



Excelente video ilustrativo de dichas pruebas. Recuerdo difuso de una película en blanco y negro,inglesa, de época, donde los protagonistas de dicho ataque a Mohne, tal vez el Eder, utilizaron Mosquitos en vez de Lancasters (ignoro por qué... pero también ignoro ahora el nombre de dicho film). Quizás la película era precisamente "Dambusters",no recuerdo. Dicho ataque había estado precedido por múltiples ensayos y trastornos debido a la escasa cota de vuelo y lanzamiento.:yonofui:




Estimados saludos!:cheers2:
 
Una causa de los multiples ensayos fue que era una tecnica nueva, con nuevo tipo de munición y con la enorme dificultad de encontrar la altura ideal de bombardeo.La bomba debia hacer "sapito" , llegar al borde de la represa y rebalar donde explotaba produciendo grietas que luego eran agrandadas por la fuerza del agua. No estaban destinadas a romper las represas, eso era imposible. Si golpeaban la pared, explotaban y el avión pasando justo arriba, era pulverizado (como ocurrió en un caso al menos)
Verificar la buena altura de lanzado que resultara en sapito se logró, como se muestra mas arriba con las dos luces. Cuando las dos se juntaban y formaban una sola en la superficie, era la buena altura.
Slds
 

Argos

Colaborador
Colaborador
Muy bueno el libro, imperdible diria. Yo lo perdi hace un tiempo, y el forista Daniel lo subio y paso el enlace.
Despues de un back up forzado en mi maquina, volvi a perderlo. Voy a ver si puede volver a subirlo, asi lo bajan.

Saludos.
 
Secuencias de la peli, tal vez sea ésta la que vi hace añares, cuando la TV era en blanco y negro...:biggrinjester: El hecho es que recuerdo Mosquitos no Lancasters, pero bueh,tal vez sea otra




Póster original del film, basado en el libro de Paul Brickhill y también en el libro autobiográfico de Guy Gibson














Salute!
 

boreal

Forista Sancionado o Expulsado
El tio gordito ese que rodó el señor de los anillos tiene los derechos de dambusters, a ver si se decide.
 
La de los mosquitos es otra "633 squadron". Es entretenida pero nada mas, muestra unas buenas secuencias con los mosquitos

Leonidas
 
Grazie por el dato Diemekes, ya no recuerdo el título, tal vez como decís sea ese el título y esa la peli, sip, era entretenida, desde ese momento los Mosquito fueron lo más para mí, tanto que cuando veía al Calquin veía uno Mosquito, y me imaginaba (en mi mente en blanco y negro de esos años...jeje:svengo:), siendo parte de una escuadrilla de ataque a diques en algún país vecino...:yonofui: con los que teníamos problems. Todo ha pasado ( mi mente es en color:biggrinjester:), y por suerte no hay tanto de qué temer. Es extraño, y pensar que tuvimos Lancaster y Lincoln...:cheers2:
Acá les dejo fotengues de la represa Mohne ayer y hoy...


Tras el ataque del 617 Squadron RAF...


Foto que deja que pensar...


La represa reconstruida...


Realmente admirable luego de lo sucedido...


Estimados saludos!
 
-Si no me equivoco el 617 Escuadrón también estuvo involucrado
en el ataque al acorazado TIRPITZ que se encontraba oculto en los
fiordos Noruegos el 12 de Noviembre de 1944 para lo que utilizaron
otro artilugio creado por Sir. Barnes Wallis, la bomba "Grand Slam"










Saludosss:cool:
 

Noticias del Sitio

Arriba