Tras haber llevado a cabo la denominada Operación Epic Fury, la cuál desató un nuevo capítulo de conflictos en Medio Oriente, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) ha confirmado que se ha logrado hundir a una fragata ligera clase Jamaran de la Armada de Irán como parte de un ataque inicial. Según se describió en un breve comunicado en redes sociales, la embarcación ahora se encuentra destruida en el muelle de Chah Bahar que se sitúa en el Golfo de Omán (en el extremo sur del país), mientras que se han emitido advertencias a los efectivos iraníes para que abandonen los buques y depongan sus armas.
La novedad en cuestión se produce prácticamente a la par que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmaba en su cuenta de Truth Social que se destruyeron un total de nueve barcos de la mencionada institución. Recogiendo algunas de sus declaraciones oficiales: “Acabo de ser informado de que hemos destruido y hundido 9 barcos de la Armada de Irán, algunos de ellos relativamente grandes e importantes. Vamos por el resto: ¡pronto estarán reposando en el fondo del mar también! En otro ataque, destruimos en gran medida su cuartel general naval. ¡Aparte de eso, a su Armada le va muy bien!“.

En el caso particular de la fragata ligera que ha sido hundida recientemente, cabe recordar que se trata de uno de los principales buques de superficie que equipaban a la Armada de Irán producidos en territorio local, con un desplazamiento estimado de unas 1500 toneladas y una eslora de 95 metros. Otrora tripulado por unos 140 efectivos, el buque se caracterizaba por contar con un cañón principal Fajr-27 de 76 mm, mismo que era complementado por misiles antibuque Noor, misiles antiaéreos Sayyad-2 y lanzadores de torpedos de 324 mm. Es conocido, además, que estaba propulsada por un sistema de dos motores diésel que le brindaban la capacidad de alcanzar velocidades de hasta 30 nudos.
Sin conocerse aún que buque en particular de la clase Jamaran ha sido hundido, también resulta de utilidad destacar que estas han sido todo un problema para la Armada de Irán en mas de una ocasión. Repasando algunos antecedentes recientes, ha de resaltarse que durante el año 2018 la institución dio por irreparable a la IRIS Damavand tras encallar en Bandar-e Anzali durante una tormenta, ocasión en la que incluso llegó a hundirse parcialmente y en la que fallecieron dos de sus tripulantes. En suma, durante el año 2020, el IRIS Jamaran estuvo involucrado en un incidente de fuego amigo en el que un misil fue disparado contra del buque de apoyo Konarak durante un ejercicio naval, causando el fallecimiento de 19 tripulantes y otro número similar de heridos.
Otro paso en falso para la fuerza con la clase Jamaran tuvo lugar en 2024, año en el que el buque IRIS Sahand se hundió en la localidad de Bandar Abbas mientras estaba siendo reparado, algo causado por una grave entrada de agua. En aquel entonces, los expertos occidentales apuntaron que el buque estaba recibiendo un nuevo radar y armamentos adicionales, lo que habría afectado al diseño y equilibrio del diseño original al punto que se volcó; tornando necesario un operativo de emergencia para rescatarlo y ponerlo nuevamente en servicio para 2025.
Finalmente, cabe recordar que los ataques estadounidenses e israelíes hacia Irán también implicaron la destrucción de diferentes “instalaciones de mando y control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, las capacidades de defensa aérea iraníes, los sitios de lanzamiento de misiles y drones, y los aeródromos militares” acorde a la información publicada por el CENTCOM. Mas aún, los gobiernos de ambos países han deslizado que también fue asesinado el líder supremo Ali Jamenei, máxima autoridad del régimen islámico que se encontraba en Teherán y que habría sido alcanzado por los ataques aéreos; algo que desde Irán fue inicialmente negado.
*Imágenes empleadas a modo ilustrativo
Te puede interesar: El Comando Central de EE.UU. confirmó que el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln fue objetivo de ataques iraníes






