Ante la necesidad de modernizar su flota de alas rotatorias y avanzar en el reemplazo progresivo de los Bell UH‑1H Huey / Huey II de la Dirección de Aviación de Ejército, la incorporación de helicópteros UH‑60 Black Hawk para el Ejército Argentino se encuentra a la espera de la autorización del Congreso de los Estados Unidos, instancia clave que, por el momento, mantiene en suspenso un proyecto considerado estratégico y que excede el ámbito de decisión local.

En este marco, el avance de la iniciativa depende de la evaluación y eventual aprobación del poder legislativo estadounidense, requisito indispensable para habilitar la transferencia de material militar bajo los mecanismos vigentes. Según las últimas informaciones, el proyecto contempla una incorporación inicial de entre dos y cuatro helicópteros UH‑60L, cuya concreción se encuentra atada exclusivamente a la decisión que adopten las autoridades de los Estados Unidos.
Una vez obtenida la autorización correspondiente, se abriría la etapa de firma de las Cartas de Oferta y Aceptación (Letter of Offer and Acceptance – LOA), instrumento mediante el cual la Argentina formalizaría la adquisición. Dichos acuerdos incluirían no solo la compra de las aeronaves, sino también el paquete de sostenimiento logístico, repuestos, asistencia técnica y el entrenamiento del personal, elementos indispensables para garantizar la operatividad del sistema en el mediano y largo plazo.

Cabe recordar que en marzo pasado, y en el marco de una visita oficial a los Estados Unidos, autoridades del Ministerio de Defensa argentino acordaron avanzar en la incorporación de helicópteros Black Hawk. La decisión surgió a partir de reuniones bilaterales de alto nivel, en las que también se abordaron otros proyectos vinculados a la modernización de las Fuerzas Armadas y al fortalecimiento de capacidades en distintos dominios.
La posible incorporación de los UH‑60L Black Hawk constituye una aspiración de larga data para la Aviación de Ejército, que desde hace años evalúa alternativas para reemplazar a los veteranos Bell UH‑1H / Huey II, con más de cinco décadas de servicio. En este sentido, la introducción de estas aeronaves permitiría recuperar capacidades perdidas, en particular en el segmento de helicópteros medianos, ausente tras el cese de operaciones de los AS332 Super Puma.

De prosperar el acuerdo, se estima que podrían registrarse avances hacia mediados de año, mientras que las primeras unidades podrían arribar al país antes de fines de 2026. No obstante, el cronograma definitivo dependerá exclusivamente de los tiempos políticos y administrativos de los Estados Unidos, factor que actualmente condiciona el avance de una iniciativa considerada clave para el futuro de la Aviación de Ejército.
*Imágenes empleadas en carácter ilustrativo.-
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