Según información publicada por el Pentágono para el año fiscal 2027, EE.UU. estaría interesado en duplicar su actual flota de cazabombarderos F-15EX Eagle II, incrementando las capacidades de la Fuerza Aérea. Esta es una decisión orientada a modernizar sus capacidades y reemplazar aeronaves más antiguas. La iniciativa se inscribe en un contexto de incremento del gasto militar y de ajustes en la estructura de fuerzas para responder a demandas operativas actuales y futuras.
De acuerdo con la propuesta presupuestaria presentada por el Pentágono, la Fuerza Aérea de EE.UU. prevé adquirir un total de 267 F-15EX Eagle II en los próximos años, más del doble de las proyecciones previas que contemplaban 129 unidades. Para el año fiscal 2027, la fuerza solicitó la compra de 24 aeronaves de este modelo, en paralelo con la adquisición de otros sistemas aéreos.

El incremento en la cantidad de F-15EX responde a la necesidad de sostener líneas de producción activas y de garantizar una transición progresiva hacia plataformas más modernas, mientras continúan operando aeronaves de generaciones anteriores. En este sentido, el F-15EX, fabricado por la empresa estadounidense Boeing, se posiciona como un complemento dentro de la flota, junto con el caza de quinta generación F-35, del cual se prevé la adquisición de 38 unidades en el mismo período.
Según indicó un portavoz de la Fuerza Aérea, la expansión de la flota permitirá “comenzar a recapitalizar la envejecida flota de F-15E”, lo que refleja el objetivo de sustituir progresivamente aeronaves con altos costos de mantenimiento. Este proceso de renovación se produce en un contexto en el que la fuerza ha debido equilibrar durante años la inversión en modernización con el sostenimiento de sistemas heredados.
El presupuesto proyectado para el año fiscal 2027 contempla un incremento significativo en los recursos asignados a la Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF), con una suba aproximada del 25% respecto a los niveles finales del año fiscal 2026, alcanzando los 267.700 millones de dólares. Dentro de este total, se prevé un aumento del 30% en adquisiciones y del 27% en investigación y desarrollo, lo que evidencia un esfuerzo por fortalecer tanto las capacidades actuales como las futuras.

En palabras del secretario de la Fuerza Aérea de EE.UU., Troy Meink: “El año fiscal 2027 va más allá de la disyuntiva entre modernización y preparación. Estamos financiando ambas como prioridades concurrentes para garantizar que la fuerza esté lista para los desafíos de hoy y de mañana”. Estas declaraciones reflejan un cambio de enfoque respecto a años anteriores, donde las restricciones presupuestarias condicionaban las decisiones estratégicas.
Por otro lado, la expansión del F-15EX también se vincula con el refuerzo de la presencia internacional de la USAF, particularmente en regiones donde se están retirando versiones más antiguas del F-15. En este sentido, durante 2025 se registraron despliegues iniciales del modelo, incluyendo su primera integración en Japón en la Base Aérea de Kadena y evaluaciones operativas en el Golfo de México, lo que marca el avance en la incorporación de estas aeronaves a la estructura operativa de la fuerza.
Otros plataformas de la Fuerza Aérea en discusión
En paralelo a la expansión de nuevas capacidades, la USAF mantiene planes de retiro de diversas plataformas consideradas obsoletas o que ya no están acorde a los requerimientos del país, incluyendo aeronaves como los U-2, KC-135, C-130H, F-16 y parte de la flota de F-15E. Sin embargo, estas decisiones continúan sujetas a la aprobación del Congreso, que en ocasiones ha bloqueado iniciativas similares en el pasado.

Uno de los cambios más relevantes en este proceso es la revisión de la política respecto a los aviones de ataque A-10C Thunderbolt II, cuya retirada había sido prevista para los próximos años. Contrariamente a esos planes, la USAF confirmó que extenderá la vida útil de parte de esta flota hasta 2030, con el objetivo de preservar capacidades de combate mientras se incrementa la producción de nuevas aeronaves.
Al respecto, el secretario Troy Meink afirmó: “Tras consultar con el Secretario de Guerra, vamos a prorrogar la vida útil de la plataforma A-10 ‘Warthog’ hasta 2030. De este modo se mantiene la capacidad de combate mientras la Base Industrial de Defensa trabaja para aumentar la producción de aviones de combate”. La medida contempla la continuidad operativa de tres escuadrones, incluidos dos en la Base Aérea Moody y uno de reserva en la Base Aérea Whiteman.
*Imágenes a modo ilustrativo.
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