Las invasiones inglesas de 1806 y 1807 constituyen los antecedentes más claros de la formación de una milicia criolla para defender la incipiente Patria Argentina.

El primer gobierno patrio, que se conformó el 25 de mayo de 1810, entendió la necesidad de tener una fuerza armada para asegurar nuestra independencia y soberanía territorial de los intereses de potencias extranjeras, motivo por el cual, el 29 de mayo de formalizó la creación del Ejército Argentino.

La conformación de la primera fuerza militar de nuestro país se vería potenciada rápidamente gracias al liderazgo de quien se transformaría en el “padre de la Patria”, el Capitán General Don José de San Martín, quien conduciría a las tropas del Ejército Argentino a lograr una de las mayores hazañas de la historia militar mundial al cruzar la Cordillera de los Andes para asegurar la independencia nacional y hacerla extensiva a las naciones hermanas de Chile y Perú.

Desde nuestra independencia aquel 9 de julio de 1816 hasta la Guerra de Malvinas, el Ejército Argentino ha contribuido a la defensa nacional empeñándose en combate para salvaguardar los intereses vitales de nuestro país, aún en aquellas situaciones en que su equipamiento y adiestramiento no eran los deseables.

Desde el ejemplo de conducción y estrategia de los Generales San Martín, Belgrano y Güemes; pasando por el afianzamiento de la soberanía e integridad del territorio continental de los Generales Roca y Rosas y Pujato en la Antártida; la profesionalización y el desarrollo industrial que impulsaron los Generales Sarmiento, Ricchieri, Savio y Mosconi; los sacrificios en combate del Sargento Juan Bautista Cabral para salvarle la vida a San Martín, del Sargento Mario “Perro” Cisnero y del Teniente Roberto Néstor Estévez en la Guerra de Malvinas; del soldado conscripto Tadeo Taddía y del Mayor Horacio Fernández Cutiellos en el ataque al Regimiento de La Tablada en 1989 durante un gobierno democrático, la historia del Ejército Argentino se nutre de héroes -algunos conocidos y muchos anónimos-, que no dudaron en ofrendar sus vidas con tal de cumplir su juramento de defender a la Patria.

Sin embargo, desde el retorno de la democracia en 1983, todos los gobiernos que se sucedieron en el poder no dieron mayor relevancia a la Política de Defensa, reduciendo sistemáticamente el presupuesto asignado al equipamiento y adiestramiento del Ejército Argentino y las otras dos Fuerzas Armadas, provocando un severo cuadro de obsolescencia logística en masa, que se tradujo en una menor capacidad operacional a nivel específico y conjunto.

Asimismo, le reducción presupuestaria también afectó los salarios del personal civil y militar, provocando el éxodo de muchos cuadros altamente calificados hacia otros organismos públicos y empresas del sector privado.

El consenso logrado a fines de la década de 1990 con la sanción de la Ley de Reestructuración y Modernización de las Fuerzas Armadas, la cual preveía un incremento gradual de su presupuesto y la asignación de mil millones de pesos (equivalentes a dólares en aquella época), fue la única oportunidad en la cual toda la dirigencia política argentina, gobierno y oposición, evidenciaron cierto nivel de consciencia sobre la necesidad de revertir la marcada desinversión en nuestras FFAA y generar ciertas medidas tendientes a su modernización organizacional, logística, doctrinaria, operativa, etc. 

Un presente esperanzador

En las últimas dos administraciones, si bien eran de distinto signo partidario, se evidenció un cambio sustancial en cuando a la consideración que merecen las Fuerzas Armadas, máxime teniendo en cuenta que la República Argentina es el octavo país más grande del mundo, con una muy baja densidad poblacional y una gran abundancia de recursos naturales (renovables y no renovables).

Este cambio de la dirigencia política en cuanto a dar un trato más respetuoso y de confianza hacia los uniformados también fue acompañado de gestos concretos, entre los cuales podemos citar: el blanqueo total de los haberes del personal en actividad y en situación de retiro; el fortalecimiento de la industria de defensa, tanto del sector público como privado; la incorporación de nuevos equipos y sistemas de armas; la creación del Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF) para la recuperación, modernización y producción de medios de las FFAA, etc.

En línea con estas acciones, el Ministro de Defensa anunció la próxima equiparación de los salarios castrenses con sus equivalentes de las Fuerzas de Seguridad federales, algo que no sólo era necesario para que ningún efectivo perciba ingresos por debajo de la línea de pobreza sino que también constituye un acto de justicia y reconocimiento a la dignidad y sacrificio -personal y familiar- que asumen los integrantes de las FFAA.

Durante la ceremonia en el Colegio Militar de la Nación, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino (JEMGE), General de División Guillermo Olegario Pereda, señaló que “la confianza depositada por la Nación y sus autoridades, a través de la Ley del Fondo Nacional de la Defensa, nos permite mirar con optimismo la recuperación plena de nuestra capacidad operativa”.

En ese sentido, el General Pereda afirmó que la fuerza se encuentra transitando un proceso de recuperación plena de su capacidad operativa, priorizando lograr un nivel de adiestramiento mínimo equivalente al que tenía previo a la pandemia.

Posteriormente, el JEMGE y el Ministro de Defensa enumeraron una serie de proyectos de inversión para la modernización de los medios y capacidades del Ejército Argentino, a saber:

  • el comienzo de la modernización en serie del Tanque Argentino Mediano (TAM) al estándar TAM2C, cuyas primeras unidades entrarán en servicio a fines del año en curso;
  • la incorporación de coheteras de gran alcance mediante el desarrollo y fabricación en nuestro país (a cargo de CITEDEF y Fabricaciones Militares, respectivamente) de Sistemas de Lanzamiento de Artillería Múltiple CP-30 y CP-80);
  • la compra de lanzadores portátiles de misiles antiaéreos RBS-70NG y radares primarios desarrollados por la empresa estatal INVAP
  • la renovación del sistema de comando y control táctico (SITEA) con los últimos estándares tecnológicos en cuanto a integración de datos y telecomunicaciones;
  • el desarrollo de la capacidad de ciberdefensa táctica;
  • la incorporación de helicópteros medianos para asalto aéreo con el fin de reemplazar los veteranos UH-1H, con más de medio siglo en servicio (el modelo que mejor se ajusta a los requerimientos del EA es el Black Hawk);
  • la modernización de la Brigada Mecanizada X mediante la incorporación de vehículos de combate blindados a ruedas (VCBR) con torres automatizadas (cañón de 30mm y ametralladoras de 12,7mm), siendo los candidatos con mayores posibilidades el Guaraní brasilero o el VN-1 chino en configuración 6×6 y 8×8, respectivamente;
  • la modernización de 15 helicópteros Bell AB-206 para instrucción, reconocimiento y ataque;
  • la adquisición de helicópteros Bell 407 para operaciones en alta montaña;
  • la adecuación y equipamiento de los talleres y arsenales de Boulogne Sur Mer y San Lorenzo para la modernización de los tanques TAM, los VC M-113 y la recuperación del parque de vehículos ligeros en dotación (camiones Unimog, jeeps MB-230G, etc.);
  • la fabricación en el país de uniformes y calzados;
  • el posicionamiento de un Elemento en Catamarca a partir de un acuerdo con el gobierno de esa provincia que construirá el cuartel para esta unidad del Ejército y la creación de una base en Tierra del Fuego para el adiestramiento en ambientes geográficos extremos.

Además de los proyectos de inversión citados precedentemente, el Ejército continúa con la incorporación gradual de vehículos de guarnición y campaña, entre ellos podemos citar camionetas Ford Ranger y Hilux, camiones militares blindados 6×6 de la familia Oshkosh, camiones Mercedes Benz Atego y Volkswagen Constellation, la compra de más lanzadores y municiones antitanque AT-4 y Carl Gustav, la adquisición de sistemas de comunicaciones portátiles y vehiculares, la modernización del fusil FAL, la incorporación de ametralladoras, fusiles y pistolas de última generación para las unidades de Comandos y Fuerzas Especiales, etc.

Un futuro que exigirá más…

Con apenas 47 millones de habitantes, casi 2,8 millones de kilómetros cuadrados (Km2) en el Continente Americano, con una extensión en sentido norte-sur cercana a los 3.400 Km y casi 1.000 Km en sentido este-oeste) y un millón de (Km2) en la Antártida, la Argentina es el octavo país más grande del mundo pero presenta grandes espacios geográficos deshabitados o escasamente poblados.

La abundancia de recursos naturales renovables y no renovables, entre los cuales se destacan la reserva de agua potable del acuífero Guaraní, el litio en el norte y el gas/petróleo en la cuenta neuquina (Vaca Muerta); la variedad de ambientes geográficos y climas que nos permite generar alimentos para más de 400 millones de personas; las reservas de minerales como el oro, plata y cobre en la región cuyana;  la riqueza ictícola y energética que posee el Mar Argentino; son, entre otros, suficientes motivos para entender por qué nuestro país necesita un Ejército  con mayor cantidad de efectivos y medios, más moderno y adiestrado, en aptitud de ser rápidamente desplegado a donde sea necesaria su presencia para actuar en forma disuasiva y/o efectiva, para defender la soberanía nacional.

Al incremento de soldados voluntarios (se espera llegar en 2023 a un mínimo de 28.000) y la equiparación salarial de las FFAA con las FFSS, es preciso que el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto implementen acciones concretas para: potenciar el nivel de adiestramiento específico, conjunto y combinado; disminuir la carga administrativa de las unidades de combate; fortalecer el despliegue de unidades en Santa Cruz y Tierra del Fuego; actualizar la normativa y doctrina vigentes en concordancia con las lecciones que dejó la Guerra de Malvinas y los cambios que ha experimentado el mundo desde que se sancionaron las leyes de Personal Militar, de Defensa, de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional.

En este nuevo aniversario del Ejército Argentino, renovamos el homenaje a los hombres y mujeres que eligieron defender a la Patria jurando fidelidad a nuestra bandera celeste y blanca hasta perder la vida si fuera necesario.

 ¡Feliz Día de nuestro glorioso Ejército Argentino!

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3 COMENTARIOS

  1. Dentro de las menciones a nuestros héroes que ofrendaron sus vidas en acciones para defender a la patria faltó una mención a él capitán de fragata don Pedro Geachino gran héroe de Malvinas.

  2. Lo que sucede es que todos los nombrados fueron integrantes del Ejército Argentino, que celebra hoy su día. El capitán Giachino era marino.

  3. Los cambios sobre la actitud de la dirigencia política hacia las FFAA y las mejoras que mencionan se dieron únicamente a partir de la última administración. Ya que la anterior lo único que hizo sólo le faltó al respeto a las FFAA en general y a la Armada en particular armando un aparato de ocultamiento y espionaje de los familiares del A.R.A. San Juan.

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