Cortesía Paulo Bastos

Breve reseña

A finales de la década de 1970, el Ejército Argentino (EA) inició los primeros estudios de determinación de los requerimientos técnicos y operativos para el desarrollo y fabricación -en el país- de Vehículos de Combate Blindados a Ruedas (VCBR), inclinándose por una plataforma de tres ejes, con tracción 6×6 (en todas sus ruedas), tal era la tendencia mundial mayoritaria en materia de VCBR por entonces.

Como resultado de los análisis realizados por los profesionales del EA, se llegó a la conclusión de que, dado que la fuerza planeaba incorporar casi un millar de VCBR (entre versiones de transporte de personal, portamortero, puesto comando, etc.), resultaba conveniente establecer una alianza entre proveedores extranjeros de probada trayectoria en el diseño y construcción de blindados y las empresas argentinas más idóneas en la temática, de manera tal de optimizar dicha inversión en sistemas de armas obteniendo la mayor autonomía a través de la transferencia tecnológica (“know how”) y la participación de la industria local en el ensamblado y posterior mantenimiento de los VCBR.

El primer proyecto nacional de Vehículos de Combate Blindados a Ruedas comenzó a materializarse muy poco tiempo después de la exitosa implementación del diseño y fabricación en serie del Tanque Argentino Mediano (TAM), que convirtió a la Argentina en el único país de Latinoamérica que produjo blindados a orugas hasta el presente.

Para el desarrollo de los VCBR argentinos se crearon dos asociaciones -tipo joint venture- entre las firmas francesas Renault/Creusot Loire por un lado y Panhard por el otro, cuyas contrapartes fueron las empresas argentinas ASTARSA y TENSA, respectivamente.

Cabe recordar que, tanto el Ejército Argentino como la Infantería de Marina de la Armada de la República Argentina (IMARA), conocían las prestaciones y calidad de los Vehículos de Combate fabricados por los citados proveedores franceses.

En concreto, el EA incorporó casi medio centenar de vehículos a ruedas Panhard AML-90, con tracción 4×4, armados con cañón de 90mm para sus Escuadrones de Exploración; mientras que la IMARA adquirió al mismo proveedor galo 24 unidades 4×4 de las versiones VCR/TT (transporte de tropas) y VCR/AA (artillería antiaérea con cañón de 20mm) y 12 ejemplares 6×6 de exploración y reconocimiento ERC-90 (armados con cañón de 90mm).

Además, el Ejército también adquirió blindados a orugas AMX-13 fabricados por Creusot Loire en sus variantes de Vehículo de Combate de Infantería (VCI) para transporte de tropas; de tanque ligero (con cañón calibre 105mm); lanzapuente y obús autopropulsado (con cañón de 155mm), con lo cual se sabía la confiabilidad de los productos de este fabricante francés.

Volviendo al desarrollo de los VCBR nacionales, en casi dos años, los consorcios industriales Renault-Creusot Loire/ASTARSA y Panhard/TENSA ya habían construido y puesto a disposición del Ejército Argentino los primeros cuatro prototipos, dos del Vehículo Anfibio de Exploración (VAE) y dos del Vehículo Anfibio Pesado de Exploración (VAPE), armados con cañón de 20 y 90mm, respectivamente.

Pese al gran desempeño en las extensas y exigentes evaluaciones operacionales a las que fueron sometidos los prototipos de VAE y VAPE, en las que demostraron su excelente movilidad en todo terreno y clima, la capacidad para sortear cursos de agua, su precisión en condiciones de tiro estático y dinámico, etc.; las crecientes dificultades económicas y la falta de visión de las autoridades políticas tras la derrota en la guerra de Malvinas, derivaron en la cancelación del primer programa de VCBR encarado por Argentina.

El requerimiento

El Ejército debe sustituir sus antiguos vehículos a orugas M-113 (de transporte de personal) y SK-105 (cazatanques), así como sus vehículos de combate a ruedas Panhard AML-90 (de exploración) y MOWAG Grenadier (de transporte de tropas), todos ellos con casi cuatro décadas en servicio, por lo que la fuerza terrestre necesita incorporar una familia de 600 a 900 VCBR para modernizar sus Regimientos de Infantería Mecanizada y de Caballería Ligera.

Por otro lado, la Infantería de Marina de la Armada Argentina necesita aumentar su capacidad de movilidad terrestre y anfibia (especialmente el movimiento buque a costa), además de incrementar el poder de fuego, protección y apoyo logístico de sus Batallones de Infantería de Marina (BIM) mediante la incorporación de unos 50 Vehículos de Combate Blindados a Ruedas para sustituir/complementar los Panhard 4×4 y 6×6 que incorporó en la década de 1980.

Como se aprecia, el requerimiento total de VCBR para las Fuerzas Armadas argentinas implicaría la incorporación de unos 650 a 950 blindados sobre una plataforma 8×8 de probada confiabilidad, de manera tal de contar con una familia de vehículos de combate a ruedas en sus diferentes versiones, a saber: transporte de personal, portamortero, defensa antiaérea, cazatanque, exploración y reconocimiento, etc.

Reactivación y negociaciones

Tras casi dos décadas de mantener en stand by el requerimiento inicial por los VCBR y, considerando el cada vez mayor rol de los Vehículos de Combate a Ruedas por sobre los blindados a orugas (en general más complejos, pesados, lentos y onerosos) en los últimos conflictos armados (convencionales, irregulares o híbridos) que tuvieron lugar alrededor del mundo, a mediados de la década del 2000, el Ejército Argentino volvió a priorizar la necesidad de incorporar una familia de VCBR para potenciar su capacidad de movilidad, protección y poder de fuego de las tropas, particularmente de sus Unidades de Infantería.

Paralelamente, en aquella época el Ministerio de Defensa (MINDEF) argentino comenzó a negociar con su par chileno la creación de una Fuerza de Paz Conjunta-Combinada, denominada Cruz del Sur, la cual estaría integrada por un componente naval, otro aéreo y otro terrestre, este último conformado por unidades de Infantería Mecanizada.

Tras la firma de los acuerdos entre la República Argentina y Chile para crear la citada fuerza militar bilateral y su disposición a requerimiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU), nuestro país asumió el compromiso de incorporar VCBR para equipar a su componente terrestre con sistemas de armas similares a los Mowag Piraña 8×8 que ya disponía el contingente trasandino.

En el año 2008 el MINDEF adquirió cuatro VCBR modelo WMZ-551B1 a la empresa china NORINCO, los cuales fueron extensamente probados (¡después de ser comprados!!) en nuestro país con vistas a su empleo en misiones de paz, particularmente en Haití.

Cabe destacar que las tropas de la IMARA destinadas en aquella isla del caribe utilizaron profusamente sus Panhard 4×4 para realizar las difíciles tareas de patrullaje y control durante los años 2004-2017, que se mantuvo la participación argentina en la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).

Los magros resultados en la performance de los vehículos chinos 6×6 derivaron en que no se compren más unidades y que las adquiridas sólo se empleen como medios de instrucción y adiestramiento, no previendo su uso en combate.

En el año 2011 una comisión de especialistas del Ejército viajó a Europa para conocer en detalle las características técnicas y operacionales de diversos vehículos de combate 8×8, analizando el VBCI  (Véhicule Blindé de Combat d’Infanterie) francés, el Boxer alemán, el Pandur austríaco, el Mowag Piranha III suizo y el Freccia italiano.

Como resultado de las evaluaciones, el Ejército elevó al MINDEF un informe en el cual detalló los pros y contras de cada modelo, resultando como más adecuado para cumplir el requerimiento técnico-operativo el Freccia, no sólo por costos y prestaciones sino también por ser un derivado del Vehículo de Combate Centauro, un VCBR 8×8 armado con un potente cañón de 105 mm que dispara la misma munición que el TAM argentino.

Pese a la buena predisposición del gobierno italiano para vender los Freccia y Centauro, la falta de presupuesto, otra vez, imposibilitó la incorporación de una familia de VCBR.

En el año 2012 se llevaron a cabo diversas gestiones entre los Ministerios de Defensa de Argentina y Brasil para una eventual adquisición del VCBR 6×6 Guaraní, fabricado por IVECO en la planta brasileña de Siete Lagos. Pese al inicial gran interés de las autoridades políticas y militares de ambos países para concretar la compra-venta de unos 14 ejemplares del Guaraní, la operación no se concretó por falta de fondos.

Más cerca en el tiempo, a mediados del 2015, el MINDEF firmó un acuerdo por casi 200 millones de dólares para ensamblar en Argentina unos 200 Vehículos de Combate Blindados a Ruedas VN-1 (versión de exportación del Norinco ZBL-09). Sin embargo, el cambio de signo político de la nueva gestión presidencial que asumió en diciembre de ese año -más próxima a EE.UU. que a China- dejó sin efecto la compra de los VCBR chinos.

En esa línea, la administración Macri inició las gestiones ante el Departamento de Defensa (DoD) de EE.UU. para adquirir unos treinta M-1126 Stryker, un VCBR 8×8 de excelentes prestaciones operativas que está en servicio en varios países del mundo, lo cual facilita la interoperabilidad, especialmente en las misiones de paz.

Finalmente, en julio del 2020, el DoD hizo pública la autorización para la venta a la Argentina de 27 Stryker armados con ametralladoras M2 Flex calibre 12.7mm, equipados con visores nocturnos AN/VAS-5, sistemas de comunicaciones AN/VIC-3 y SINCGARS AN/VRC-91E, documentación técnica, repuestos y cursos de capacitación para las tripulaciones y mecánicos por un monto cercano a los U$S 100 millones.

La tardía aprobación por parte de los EE.UU. jugó en contra de la venta de los Stryker, ya que nuevamente se había producido un cambio de autoridades presidenciales, dejándose sin efecto -una vez más- la negociación para incorporar nuevos VCBR.

La situación actual

Desde el año pasado, tras la sanción de la Ley N° 27.565, que creó el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), la incorporación de los VCBR volvió a ser tratada como una prioridad para el Ejército Argentino y las autoridades del MINDEF.

Con el horizonte presupuestario que asegura el FONDEF se decidió dar un nuevo enfoque al Programa VCBR, dándole especial importancia a la transferencia de tecnología y la participación de la Industria Argentina en el ensamblado y fabricación de componentes para estos vehículos, asegurando el soporte logístico a lo largo de su ciclo de vida útil.

De este modo, el MINDEF junto a los especialistas del Ejército y el Estado Mayor Conjunto (EMCO) de las Fuerzas Armadas se encuentran analizando una lista corta de cuatro posibles proveedores para el Programa VCBR, a saber: el M-1126 Stryker de EE.UU., el BTR-80 y BTR-82A de Rusia y el VN-1 de China (todos ellos sobre plataformas 8×8); y el Guaraní de Brasil (único modelo con tracción 6×6).

Como es de suponer, más allá de los aspectos técnicos, económicos y contractuales inherentes a toda operación comercial, la compra de sistemas de armas también implica una serie de aspectos relacionados a la geopolítica, los intereses de diversas potencias que compiten por mantener sus respectivas áreas de influencia sobre otras naciones, el lobby de empresas a través de sus respectivos gobiernos, etc.

A fin de clarificar un poco más sobre los diversos factores que analizan (o deberían sopesar) las autoridades del MINDEF a la hora de decidir cuál será el modelo de VCBR seleccionado para equipar a las FFAA durante los próximos 30 a 40 años, en la siguiente tabla se pueden observar los criterios más relevantes para la definición del ganador:

En lo que hace a costos y financiación, China se posiciona como el mejor oferente, dado que el VN-1 posee el menor costo unitario y el gigante asiático ofrece una financiación a largo plazo, con período de gracia (uno a tres años) y acepta soja como forma de pago.

Sin embargo, las ventajas económicas de la propuesta china se ven afectadas por una menor idoneidad técnica, operacional y doctrinaria, respecto a las propuestas de EE.UU. y Brasil. El primero es el tradicional y mayor proveedor de armas de la Argentina, además de constituir el tercer mercado de las exportaciones nacionales. Por su parte, Brasil es el mayor socio económico y vecino fronterizo, además de compartir intereses estratégicos en materia de autonomía (nuclear, espacial, etc.), de defensa y soberanía en el Atlántico Sur.

También resulta relevante la ponderación que -el MINDEF y los militares argentinos- asignan a la mayor transferencia de tecnología y participación de la industria nacional en el ensamblado y fabricación de partes y subsistemas para los VCBR, siendo China y Rusia los dos países que han ofrecido las mejores propuestas en este aspecto al plantear la posibilidad de establecer una línea de montaje en Argentina, la cual no sólo serviría para fabricar las unidades destinadas al mercado local sino también para una eventual exportación a otros países latinoamericanos.

Luego seguiría Brasil, ya que IVECO Argentina produce en Córdoba el motor y chasis del Guaraní, quedando en último lugar la propuesta estadounidense en lo que hace a transferencia tecnológica y participación de la industria nacional.

Además, tras el reciente veto británico a la venta de una docena de cazas surcoreanos FA-50 para la Fuerza Aérea Argentina, el MINDEF ha exigido la inclusión de una cláusula contractual de no embargabilidad, por la cual el proveedor debe asegurar la no interrupción del soporte logístico a lo largo de todo el ciclo de vida útil de los VCBR.

En este sentido, China y Rusia son los países que brindan mayor seguridad en cuanto a no imponer un embargo de armas a la Argentina, luego se posiciona Brasil (porque IVECO es una empresa europea, fácilmente influenciable por los británicos) y por último los EE.UU., ya que históricamente sus principales aliados son los ingleses.

Conclusiones

La incorporación de una familia de Vehículos de Combate Blindados a Ruedas es una necesidad imperiosa que el MINDEF no puede seguir postergando dada la antigüedad y obsolescencia de los Panhard, Mowag Grenadier, M-113 y SK-105 en dotación del Ejército Argentino y de la Infantería de Marina de la Armada Argentina, todos ellos con un fuerte desgaste tras más de 40 años en servicio y un elevado atraso tecnológico/operacional.

La definición del Programa VCBR constituye una decisión a largo plazo, no sólo por el monto de la inversión a realizar y su eventual impacto positivo en la Industria Argentina, sino también porque implica mantener una relación bilateral estrecha durante, al menos, las próximas tres décadas con el país cuya empresa resulte seleccionada para proveer estos nuevos sistemas de armas.

Asimismo, no caben dudas que tanto EE.UU. como China ejercerán la mayor influencia posible sobre las autoridades políticas nacionales para beneficiar a sus respectivas empresas y/o, al menos, para no hacerle fácil el camino a su principal competidor. Del mismo modo, pero en menor escala, también lo harán Brasil y Rusia, ya que el primero es el mayor destino de las exportaciones argentinas y el segundo es nuestro principal proveedor de vacunas anti COVID-19.

Se espera que el MINDEF anuncie el modelo ganador del Programa VCBR antes de mediados de año, posiblemente el próximo 29 de mayo, en coincidencia con el aniversario de la creación del Ejército Argentino.

Confiamos en que la definición del VCBR será tomada por las autoridades políticas tras un serio análisis de todas las variables en juego, buscando satisfacer el requerimiento técnico-operacional de las Fuerzas Armadas y la mayor participación posible de la Industria Argentina. El tiempo dirá cuán acertado y eficiente, o no, fue el criterio de los funcionarios del MINDEF.

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19 COMENTARIOS

  1. Veremos qué modelo gana el concurso por el Programa VCBR. Una pena la de los blindados italianos, me encanta el Centaruro, es un TAM pero sobre ruedas. El problema de siempre, la falta de fondos. Esperemos que el EA se haga de lo mejor que se pueda comprar y fabricar en el país. Veremos qué pasa.

    • Exelente el Centauro , pero no es anfibio ni transporte de tropas, esta el IVECO super AV 8 x 8 que si lleva tropas y es anfibio , pero es un desarrollo con BAE Systems o sea…… si pensamos en un 8 x 8 al que se le pueda adosar una torre de 100 mm es el VN 1 o el stryker

  2. Me inclino por el Norincoo VN1 hecho bajo licencia y con las mejoras pertinentes hechas en nuestro país.. el Ruso dicen que el diseño le juega muy en contra..el norteamericano el más caro y que menos transferencia tecnológica otorga y el Brasilero es 6×6,ai al menos aseguraran el modelo guarani 8×8 que dicen que en un futuro saldrá seria otra cosa..en fin..el VN1 es creo el mejor candidato para fabricar y hasta vender a países como Bolivia o Paraguay

  3. Hace poco vi un twitter de Scioli (embajador Argentino en Brasil) donde estaba aseguro estar hablando con los Brasileros sobre la adquisición de los Guarai y pasar líneas de producción de IVECO a Argentina..no se q tan real sera

  4. Los números citados para cubrir necesidades del Ejército no son correctos. Jamás la Fuerza pensó en reemplazar todos los M113 ¡ymenos los SK! por VCBR. El EA lleva un proyecto por 217 vehículos. Por ahora nada más.
    Los WMZ-551 fueron comprados en 2010 y ese mismo año llegaron a La Pampa. No fue en 2008.
    La comisión a Europa fue en 2012 y el VCBR elegido fue el Mowag Piranha III (el Freccia fue el sueño húmedo de algunos, nada más). La comisión a Brasil fue también en 2012 y se trajo el VC (PS3) a La Pampa, donde se lo evaluó (ETO).

  5. En lo personal entiendo que a mayor compra, mayores serán las presiones. En lo particular me inclino por aquellos que transfieren mayor cantidad de tecnología e integración nacional. En esta lógica existen dos productos, el Chino y el Ruso, a lo cual tengo la preferencia del producto de Putin. Es cierto que tiene la puerta a un costado, pero también es real que el chino la tiene de una apertura no deseada por los militares argentinos. Tanto en un caso como en el otro se debe hacer esa modificación. El producto Ruso está más que probado y me inspira mayor confianza en cuanto a la calidad y diseño. Hay que pensar que deben durar al menos 30 años (y aceptan soja!!!). Si se logra hacer está compra a Rusia, los Mig 35 o SU30 están a la vuelta de la esquina porque ya se derribarla el muro de las sanciones yankys.

    • El btr 82 tiene puertas en ambos lados , imposible modificarlo , el motor esta en la parte trasera , si tiene importantes modificaciones , Mejor blindaje , mas proteccion contra minas , mas autonomia , motor mas potente , cañon de 30 mas ametralladora estabilizada en dos ejes con mira todo tiempo operada a control remoto . y lo mas importante para mi , vaja silueta , vajo punto de gravedad , 8 por 8 no vuelca facil en terrenos no preparados ideal para nuestra geografia.

  6. Obviamente, como a todos, me gustaría que el blindado elegido venga con transferencia de tecnología y participación nacional en la fabricación, pero del mismo modo y analizando nuestra historia en el desarrollo de proyectos y fabricación de equipamientos para la defensa, en mi opinión hoy preferiría que lograran un buen contrato, una buena financiación y obviamente el mejor vehículo, porque si después terminamos teniendo algún problema, principalmente falta de fondos, en el medio de la producción, nos quedamos sin plata y sin equipos.

  7. Una verdadera pena la baja de los proyectos VAE y VAPE. Los prototipos quedaron en el Museo del Ejército en Ciudadela. Y están bárbaros.

    Considero que el modelo de IVECO Guaraní, es la mejor alternativa. Ya que en Córdoba se fabrican el motor y el chasis. Por ende, con muy poco se puede construir el 100% del vehículo en Argentina. Generando inversión local.

    Además, hay que tener en cuenta que es el modelo elegido por la Infantería de Marina. Así que fue bien evaluada la capacidad anfibia.

    En cuanto al armamento, yo optaría por el cañón automático de 30mm. Ya que es polivalente. Y porque se trata de blindados de exploración. No tanques de guerra.

    Abrazos y esperemos tener novedades pronto.

    Juan M. Pettigrew

    • Como anfibio el chino no se como sera , el stryker son conocidos sus problemas , el guarani solo los e visto en piletas y pequeños rios , el ruso como anfibio es superior a los tres

  8. Estoy viendo la tabla y hay cosas que me llaman la atencion ,item infanteria de marina , gana el guarani ? del btr hay videos desembarcando en playas desde la salida del buque hasta la llegada a la playa lo mismo el Chino, del 6 x 6 cruse de rios «chicos» y se lo ve con lo justo .
    Fiabilidad tecnica operacional gana el Stryker y segundo el guarani , es 6 x 6 y mas pesado que los 8 x 8 en la mesopotamia , la pampa los terrenos son blandos no le veo buena performance ,entiendo que este tipo de vehiculo es para movimiento rapido de los efectivos y apoyo de fuego , lo mas probable es que los puentes no existan o esten tomados , dinamitados y se tenga que transitar a campo traviesa el que sea anfibio es muy importante .Veo ganador al VN-1, me gusta el Ruso. Es mi punto de vista.

  9. Que vayan por el IVECO SuperAV 8×8 y además adquieran Guarani 6×6…así todo se fabrica acá (Chasis, caja y motores), y de paso Entra la FAA para reemplazar sus Fiat 6614CM 4×4 «Prehistoricos»…serian tres pajaros de un tiro (o de dos).

    La IMARA reemplaza los LVPT-7 por el Iveco SuperAV 8×8 y los Panhard por Guarani 6×6

    El EA remplaza los AML-90, SK-105, Mowag, y comienza a reemplazar los M-113 por IVECO SuperAV 8×8 y Guarani 6×6.

    La FAA reemplaza Sus Blindados Fiat 6614 por Guarani 6×6

    A mi ver cierra

  10. En principio diría que si al EA no le gusta el chino, entonces no lo compren, si ya lo probaron y no les pareció adecuado no tendría sentido comprarlo. Excepto que puedan hacerse las mejoras necesarias que aumenten su performance. La verdad que la transferencia tecnológica es una zanahoria importante… pero tampoco a cualquier costo.

  11. El Chino y el Stryker tienen la ventaja de que se le puede poner una torre de 105 mm , la transferencia de tecnologia fue uno de los requisitos que se pidieron.

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