Los últimos día del mes de agosto será la fecha en la cual se realizará la apertura del proceso de licitación pública que tiene como objeto la compra de 483 chalecos de protección balística modular (protección nivel RB4) con sistema MOLLE, equipamiento destinado para el Ejército Argentino. De acuerdo a la resolución de aprobación emitida por la Dirección General de Material de la fuerza, la inversión implicará un desembolso de poco más de 56.5 millones de pesos.

Entre los requerimientos detallados por el Ejército, destacan los niveles RB4 y RB3 con lo que deberán contar los mencionados chalecos modulares. El nivel RB4 hace referencia al tipo de protección que brindará el equipamiento (teniendo en cuenta que dispondrán de placas cerámicas de protección balística que van montadas en sus respectivos bolsillos frontal y trasero), adecuándose el mismo a la Norma RENAR MA.01-A1. Esta última establece que los chalecos deberán proteger «…contra proyectiles calibre 7.62 mm NATO (.308 Winchester), encamisado (FMJ), con masas nominales de 9.7 g (150 grains), que impactan a una velocidad de 838 m/s (2750 pies/seg) y del calibre 5.56 mm NATO (.223 Remington), encamisado (FMJ BT) con masas nominales de 3.57 g (55 grains), que impactan a una velocidad de 991 m/s (3250 pies/seg).» Las exigencias del Ejército también mencionan placas RB3 (protección contra proyectiles calibre .44 MG y 9mm de alta velocidad) y sus respectivos paneles antitaruma, siendo la tarea de estos últimos mitigar los efectos en caso de impacto.

En cuanto a las características funcionales, las exigencias son las usuales para este tipo de equipo de protección: ergonómicos (buen ajuste al cuerpo del usuario), garantizar facilidad de movimiento y comodidad así como de fácil colocación y liberación. Los requerimientos técnicos hacen referencia al tipo y color de tela (poliamida 1000 denier, ignífuga y anti-hongos, de tonalidad coyote) así como peso, el cual no deberá exceder los 9 kilogramos en configuración completa (funda, placas balísticas y paneles anti-trauma). El adjudicatario deberá entregar chalecos en tallas S, M, L y XL según la tabla de % exigida, así como garantizar que la fecha de fabricación de equipo no excederá los 4 meses. En cuanto a las garantías, el material balístico deberá contar con una vida útil de 5 años o más, mientras que la del textil será de 2 años.

Los chalecos deberán contar con el sistema MOLLE (Modular Lightweight Load-carrying Equipment – Equipo modular de carga ligera), el cual está ampliamente difundido en ejércitos occidentales y que tiene como principal característica la posibilidad de adoptar diversas configuraciones (bolsillos, cartucheras, etc). Actualmente el mercado ofrece una amplia variedad de productos, muchos de ellos con el sello de «probado en combate»

La compra de equipo de protección personal resulta una excelente noticia, por las lógicas capacidades que aportará a sus usuarios y porque se trata de equipamiento que no es tan usual en las FFAA argentinas. Sin embargo, por su costo (y actual desfase cambiario), las cantidades a adquirir resultan limitadas, lo que nos lleva a especular que el mencionado material será destinado a las Tropas de Operaciones Especiales del Ejército Argentino.

9 COMENTARIOS

  1. Fm Hacia en el gobierno anterior en manos de la campora y no pasaban prueba balística de pistola Bersa 9 mm. Quizas tenían relleno de papel

  2. Es una buena noticia que se trabaje en proteger la vida de nuestras FFSS. Hay que tener un estado físico impecable para moverse con un peso de 9 kg en el torso, más todo el equipamiento habitual, claro, si ligás un balazo de FAL en el pecho, vale la pena el peso.

  3. Pregunto: No era que la Fábrica Fray Luis Beltrán iba a fabricar chalecos antibalas para el las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
    Tan mal estamos que no podemos fabricar en el país las placas de cerámicas anti balísticas para pecho y espalda

Deja un comentario