El 17 de abril de 2019, Hindustan Aeronautics Limited (HAL) reanudó las pruebas de vuelo de su avión de entrenamiento intermedio (IJT) designado como HJT-36 Sitara.

El Sitara fue concebido como un reemplazo para el HJT-16 Kiran, que voló por primera vez en 1964 y que continúa brindando entrenamiento básico para la Fuerza Aérea de la India (IAF). La IAF actualmente utiliza una fuerza de 75 entrenadores Pilatus PC-7, más de 100 Kirans y 123 BAe Hawk Mk.132s, y actualmente no cuenta con más de 100 aviones de entrenamiento.

El HJT-36 voló por primera vez en 2003 con el motor SNECMA Turbomeca Larzac de 14.1KN de empuje. Esto fue considerado como de baja potencia por la IAF y en 2005 se firmó un contrato para reemplazarlo con el NPO Saturn AL-55I con 16.9 kN de empuje.

El avión tiene una velocidad máxima de 0,8 Mach y un techo de 12000m. Con un peso máximo de despegue de 4500 kg, el avión tiene cinco torres de pilotos para el rol de entrenamiento de armamento.

Si bien las pruebas iniciales eran prometedoras, la aeronave sufrió graves problemas durante las pruebas de recuperación de espín y se consideró que tenía defectos de diseño significativos, por lo que finalizó prematuramente las pruebas de vuelo en ese momento.

Después de consultar con British Aerospace Engineering Systems, se realizó un rediseño del área de la cola e, incorporando las lecciones aprendidas de los exitosos ensayos de recuperación por giro con su propio entrenador de turbohélices, el HTT-40 – HAL reanudó los vuelos del HJT-36 Sitara el 17 de abril de 2019.

Queda por verse, aunque todas las pruebas resulten exitosas, si la IAF adoptará el Sitara o preferirá pasar a un sistema de entrenamiento de vuelo de dos etapas basado en entrenadores de turbohélices y el Hawk.

Imagen: HJT-36 Sitara de Hindustan Aeronautics.

1 COMENTARIO

  1. Hubiera sido fundamental en estos meses pasados demostrar no sólo con palabras y buenas intenciones sino con hechos, el interés de FAdeA de ofrecer el Pampa III a la FAI. No hubiera sido muy costoso desplegar en India un avión y/o simulador de vuelo, o bien invitar a responsables y pilotos de India para realizar demostraciones reales de las capacidades de nuestro avión. Llevar una aeronave a India hubiera significado no sólo voluntad política, sino probar la aeronave en aquellas latitudes, y seguramente hubiera despertado cierto interés. Además, la intención debería haber cobrado fuerza desde nuestro país, ya que el concepto «made in India» que promueve el país subcontinental, hubiera tenido la motivación de fabricar el entrenador en India y la posible conformación de una estructura productiva interempresarial para ofrecer el avión a mercados extendidos, que aunque existiesen, hoy la empresa argentina se vería en serias dificultades para abastecer. Es una oportunidad que Argentina debería haber aprovechado, pero la intención debería haber provenido del Ministerio de Defensa, no sólo de FAdeA. Lástima que nuestros gobiernos sólo están pendientes de los votos…

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