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Israel se prepara para ocupar el sur del Líbano.
El 17 de marzo, Israel anunció el lanzamiento de una nueva operación terrestre «limitada y selectiva» en el sur del Líbano contra posiciones de Hezbolá.
El río Litani se ha establecido como el límite norte de la zona de ocupación, dejando el sur como área de operaciones (en amarillo) donde se desmantelará la infraestructura militar de Hezbolá.
Sin embargo, es posible que la zona no sea ocupada por completo, sino que se cree una zona de amortiguación de varios kilómetros de profundidad a lo largo de la frontera, dentro de la cual se establecerán nuevos puestos de avanzada y bases, similar a la nueva zona de amortiguación creada en Siria en 2025.
Actualmente, entre 40.000 y 50.000 soldados israelíes ya se encuentran desplegados a lo largo de la frontera, y se espera que la cifra aumente a aproximadamente 75.000.
Sin embargo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han presentado una solicitud al Knesset para movilizar hasta 450.000 reservistas en preparación para una posible ampliación de la operación terrestre en el Líbano.
Si se aprueba esta solicitud, existe una alta probabilidad de que se produzca una operación de ocupación en el Líbano similar a la de 1982; una ocupación que, dado el número de tropas involucradas, probablemente se prolongue bajo el pretexto de combatir a Hezbolá y proteger la frontera norte.
En Líbano, la noticia de esta operación israelí se recibe con gran temor, ya que los precedentes históricos sugieren que una ocupación prolongada conllevaría la destrucción de infraestructuras y el desplazamiento de la población.
El gobierno libanés y las agencias de la ONU informan que más de un millón de personas (alrededor de 1.049.000 según algunas estimaciones del 18 y 19 de marzo) han sido desplazadas como consecuencia de la guerra desde principios de marzo, lo que representa aproximadamente el 20% de la población total de Líbano.
Israel está trabajando para destruir los puentes sobre el río Litani, lo que aumentará la presión sobre los residentes al sur del río, quienes huyen hacia la zona al sur del río Zahrani (la Zona Naranja), que también ha sido declarada zona de guerra.
Según el Ministerio de Salud, poco más de 1.000 ciudadanos libaneses han muerto a causa de los bombardeos israelíes desde principios de marzo, lo que convierte a Líbano en el segundo país con mayor número de víctimas mortales en esta nueva guerra de Oriente Medio. Esta cifra podría aumentar significativamente a medida que se intensifiquen los ataques contra la infraestructura civil, como ocurrió en Gaza entre 2023 y 2025.