Lo peor, es que había un ave dando vueltas por los hilos del COAN, dando consejos de cómo y dónde, en Argentina, se podían mandar a recorrer los B-200 de la Armada, cuando sus propios TC-12, están sin volar en su mayoría...
Mientras tanto, el COAN calladito, va recuperando de a poco sus B-200...