Submarinos

Merchant Marine one

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Moderador
Y ahora veamos al compañero de clase del Sailfish, el

USS Salmon (SSR-573) (SS-573) (AGSS-573)

1956 -- 1977

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Turquía inicia la construcción del primer submarino de fabricación nacional, el MILDEN

9 de diciembre de 2025

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ANKARA — Turquía ha dado un paso decisivo hacia la autonomía naval: el 4 de diciembre, el Ministerio de Defensa anunció el inicio de la construcción de su primer submarino de fabricación nacional, denominado MILDEN. El ensamblaje de los primeros bloques comenzó en el astillero de Gölcük, en el oeste del país.

El MILDEN, descrito como un submarino de ataque diésel-eléctrico con propulsión independiente del aire (AIP), tendrá un desplazamiento de aproximadamente 2700 toneladas y una eslora de más de 80 metros, características diseñadas para garantizar una larga autonomía sumergida y una alta capacidad de operación silenciosa.




Saludos cordiales.
 
Para mí con churros, pero hay que esper el invierno y el vto de U$S de 4.000.000.000 que vencen ahora sí hay tarasca y se garpa todo puede ser o nos quedamos con la ñata contra el vidrio
PD se me pianto el tanguero que llevo en el corazón
 

Daishi

Colaborador
Dos niños observan el submarino alemán U-118, de la Primera Guerra Mundial, varado por la noche en la playa junto a un hotel de la ciudad inglesa de Hastings, el 15 de abril de 1919. El U-118 iba a ser remolcado a Francia, pero encalló y se convirtió en una atracción local hasta que su casco fue desguazado en 1921.

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michelun

Co-laborador ZM
Miembro del Staff
Moderador
Submarino S-41 ARA Santa Cruz durante su primera navegación rumbo a la Argentina, luego de abandonar Alemania, donde fue construido. La foto fue tomada por un Hawker Siddeley Nimrod de la Royal Air Force a la altura del canal de la Mancha . Las fuerzas armadas británicas seguirían al submarino argentino, al igual que harían con el ARA San Juan, botado un año después. 15 Noviembre 1984, Mar del Norte.
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El submarino loco que superó a los torpedos​



A finales de la década de 1950, los planificadores navales soviéticos tenían claro que Estados Unidos estaba ganando la batalla bajo los océanos del mundo.

Durante la década anterior, los ingenieros estadounidenses habían desarrollado sofisticadas tecnologías de silenciamiento que hicieron que la última generación de submarinos fuera tan sigilosa que podían rastrear submarinos soviéticos durante horas, e incluso días, sin ser detectados. Para los estrategas navales soviéticos, se avecinaba una pesadilla. Si estallaba una guerra, los submarinos estadounidenses podrían encontrar y destruir submarinos soviéticos antes de que estos tuvieran la oportunidad de contraatacar.

Simplemente igualar el sigilo estadounidense no era una opción. No era una tecnología fácil de copiar; era el resultado de décadas de fabricación de precisión, un control de calidad implacable, avances en la ciencia de los materiales y una disciplina industrial que el sistema soviético no podía soportar en aquel momento. Tomaría décadas alcanzarla.

Ante la creciente brecha tecnológica en el sigilo, los estrategas soviéticos dejaron de jugar al escondite bajo los océanos y, en su lugar, optaron por la potencia bruta. Lo apostaron todo a la velocidad, la profundidad, la maniobrabilidad y la fuerza bruta.

En 1960, la Unión Soviética lanzó sus programas de submarinos más ambiciosos de la historia. El Proyecto 705 «Lira», posteriormente designado como submarino «Clase Alfa» por la OTAN, era un submarino de ataque de propulsión nuclear capaz de superar en velocidad a los torpedos, realizar maniobras extremas y sumergirse a una profundidad nunca vista. Construido con un revolucionario reactor nuclear de metal líquido, automatización avanzada y un casco de titanio, esta máquina representó un salto generacional en la ingeniería. No era solo un submarino más rápido, sino un intento radical de reescribir las reglas de la guerra submarina.

Cuando la inteligencia occidental se dio cuenta de lo que estaban construyendo los soviéticos, se desató el pánico inmediato. Un submarino capaz de superar en velocidad a los torpedos y sumergirse más allá de las armas existentes amenazaba con trastocar por completo la estrategia antisubmarina de la OTAN, obligando a Occidente a una repentina lucha por recuperar el terreno perdido.


Pero el Proyecto 705, un súper submarino destinado a restablecer el equilibrio bajo los mares, demostraría ser mucho más de lo que los soviéticos jamás imaginaron.
 

El submarino loco que superó a los torpedos​



A finales de la década de 1950, los planificadores navales soviéticos tenían claro que Estados Unidos estaba ganando la batalla bajo los océanos del mundo.

Durante la década anterior, los ingenieros estadounidenses habían desarrollado sofisticadas tecnologías de silenciamiento que hicieron que la última generación de submarinos fuera tan sigilosa que podían rastrear submarinos soviéticos durante horas, e incluso días, sin ser detectados. Para los estrategas navales soviéticos, se avecinaba una pesadilla. Si estallaba una guerra, los submarinos estadounidenses podrían encontrar y destruir submarinos soviéticos antes de que estos tuvieran la oportunidad de contraatacar.

Simplemente igualar el sigilo estadounidense no era una opción. No era una tecnología fácil de copiar; era el resultado de décadas de fabricación de precisión, un control de calidad implacable, avances en la ciencia de los materiales y una disciplina industrial que el sistema soviético no podía soportar en aquel momento. Tomaría décadas alcanzarla.

Ante la creciente brecha tecnológica en el sigilo, los estrategas soviéticos dejaron de jugar al escondite bajo los océanos y, en su lugar, optaron por la potencia bruta. Lo apostaron todo a la velocidad, la profundidad, la maniobrabilidad y la fuerza bruta.

En 1960, la Unión Soviética lanzó sus programas de submarinos más ambiciosos de la historia. El Proyecto 705 «Lira», posteriormente designado como submarino «Clase Alfa» por la OTAN, era un submarino de ataque de propulsión nuclear capaz de superar en velocidad a los torpedos, realizar maniobras extremas y sumergirse a una profundidad nunca vista. Construido con un revolucionario reactor nuclear de metal líquido, automatización avanzada y un casco de titanio, esta máquina representó un salto generacional en la ingeniería. No era solo un submarino más rápido, sino un intento radical de reescribir las reglas de la guerra submarina.

Cuando la inteligencia occidental se dio cuenta de lo que estaban construyendo los soviéticos, se desató el pánico inmediato. Un submarino capaz de superar en velocidad a los torpedos y sumergirse más allá de las armas existentes amenazaba con trastocar por completo la estrategia antisubmarina de la OTAN, obligando a Occidente a una repentina lucha por recuperar el terreno perdido.


Pero el Proyecto 705, un súper submarino destinado a restablecer el equilibrio bajo los mares, demostraría ser mucho más de lo que los soviéticos jamás imaginaron.
En realidad terminaron siendo más mito que realidad.

Si bien llegaban a los 41 nudos (cuando el resto rondaba los 30 nudos), la idea era que llegaran a los 45 (el récord en velocidad lo tiene el K-222(Proyecto 661 Anchar clase Papa), con 44,7 nudos.
La profundidad operativa máxima era de 350 (como casi todo el resto), solo que si en contadas ocasiones pudo llegar a profundidades realmente altas pero esto tenia consecuencias en algunos equipos.
El tema del ruido era más bien por la velocidad. Las patrullas se hacen a velocidades entre 8 y 14 nudos, cualquier submarino que llegue a 30 nudos hará ruido por el desplazamiento del agua.

El submarino en si tenia graves fallas.
Su casco era muy difícil (y caro, carísimo) de construir y mantener (en la URSS lo llamaban "Pez dorado").
Su reactor era todo un problema. Su refrigeración era por metal liquido. Necesitaba una temperatura alta constante o si no ese metal se solidificaba y luego ya no se podía usar más.
Al principio tenían que estar conectados a muelle para que les suministraran vapor para tal fin, pero al final se decidió tener los reactores encendidos las 24 hs (para lo cual no estaban diseñados).
El reactor duraba 15 años, con lo cual luego el submarino quedaba fuera de servicio ya que no tenia un diseño modular. A eso sumado que era muy difícil (y costoso) cortar el casco de titanio para su reemplazo.
De los 7 submarinos construidos, el primero no llego al año de servicio por problemas con el reactor y fue retirado. Otros 4 se les congelo el refrigerante y fueron retirados

Este submarino es bastante citado como unas de las causas de la ruina económica de la URSS por varias fuentes.


De todos modos luego de él, se tomo nota y se mejoraron bastante los diseños, pero ahora centrándose más en el sigilo. Su electrónica y sistema de combate automatizado si estaban muy por encima de todo lo que tenia la URSS y las siguientes clases se basaron en este.

Tuvo bastante repercusión en la OTAN, que también cayo en la trampa de las especificaciones infladas (la URSS decía que produciría 50 de estos submarinos).
En la conmoción desarrollaron torpedos más rápidos y mejores "Caza Submarinos" (Seawolf) y mejoraron su red de hidrófonos.
 
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